Disfunción Eréctil
Foco de alerta para la detección de enfermedades
Afecta a hombres de cualquier edad, pero su frecuencia aumenta a partir de los 40 años y va subiendo un 10 por ciento en cada década. Se trata de la Disfunción Eréctil (DE), padecimiento que se origina cuando no hay una llegada de sangre adecuada al pene, que le provoque rigidez.
De acuerdo al doctor Andrés Hernández Porras, fundador del Colegio de Urología de Baja California, las causas de la DE se dividen en dos grandes grupos: problemas psicológicos y orgánicos.
Los primeros son provocados por dificultades en el entorno, amigos, crisis económica o estrés, mientras que los orgánicos se dividen en cuatro tipos: arterias, venas, nervios y hormonas.
“Puede haber una enfermedad subyacente que ya esté produciendo la enfermedad, cuando un paciente acude a atención médica se le mandan a realizar exámenes que, ya practicados, podemos ver si el paciente tiene colesterol alto, si padece diabetes, presión alta o problemas hormonales, que de momento no los manifiesta porque no son los suficientemente fuertes; pero también puede ser que la impotencia esté empezando ahorita y pueda ser un marcador para el desarrollo de esas enfermedades, que generalmente anteceden de tres a cinco años un problema más serio”, explicó el médico.
“La Disfunción Eréctil es un síntoma de enfermedad vascular en las arterias más pequeñas, duplica la propensión a padecer alteraciones del corazón, un riesgo equivalente a ser fumador moderado, o a tener antecedentes familiares inmediatos de enfermedad cardiaca, incrementando el riesgo de discapacidad y muerte en la población masculina”, complementó.
Diversos estudios reportan que dos o tres años antes de sufrir un infarto al miocardio, algunos hombres presentaron dificultades para tener una erección.
De acuerdo con el especialista, el problema es que a simple vista enfermedades como la diabetes, hipertensión, sobrepeso y colesterol alto, parecieran no tener relación con la salud sexual masculina. Sin embargo, tales padecimientos se encuentran íntimamente ligados a la DE, que, según estimaciones, afecta a más de seis millones de mexicanos mayores de 40 años de edad.
“En ocasiones la DE es un foco de alerta ante la presencia de enfermedades subyacentes, cuyo denominador común es la alteración de la circulación sanguínea, tales como la diabetes mellitus y trastornos cardiovasculares. Por ello es fundamental atender la incapacidad para mantener una erección, aunado a un tratamiento que prevenga una complicación mayor, por ejemplo, un infarto o una enfermedad vascular cerebral”, expuso el galeno, quien además recomendó que ante la presencia de uno o más factores de riesgo, como sobrepeso y obesidad, hipertensión arterial, colesterol elevado o diabetes, es importante acudir al médico para controlarlos y así evitar problemas de Disfunción Eréctil.
Además de que “es de suma importancia actuar de manera oportuna ante cualquier señal que anuncie la presencia de disfunción con la pareja, suelen provocar discusiones conyugales, incluso se estima que uno de cada cinco divorcios tiene que ver con este padecimiento”.
Afortunadamente existen excelentes opciones terapéuticas como Vardenafil, eficaz tratamiento oral de Bayer que ha demostrado extender el placer sexual, triplicando la duración de la erección.
“El tratamiento con Vardenafil puede administrarse incluso a pacientes considerados difíciles de tratar, como quienes padecen diabetes, hipertensión, arterial, niveles altos de colesterol y grasas, así como síndrome metabólico, esto lo convierte en un medicamento altamente eficaz que ha demostrado buenos resultados en el 92 por ciento de los casos”, precisó el doctor Hernández Porras.








