Lila Downs, entre “Pecados y Milagros”
A la venta desde el 20 de octubre bajo el sello Sony Music, la nueva producción de la cantante oaxaqueña ha logrado posicionarse en los primeros lugares de popularidad y, a un mes de su lanzamiento, obtuvo Disco de Oro.
Brenda Mancera Hernández
De sonrisa resplandeciente, piel morena, figura esbelta y voz privilegiada, se compone la vida de una de las intérpretes de mayor importancia en el país, Lila Downs, que en sus venas posee la herencia de las artes visuales y sonoras, y por primera vez en su carrera logra conjuntar ambas cosas en un álbum, impregnando sus “Pecados y Milagros” de los últimos años. Un vaivén de emociones gratas y sufrimiento, que para el día de hoy, la hacen mostrarse como un ser humano más fuerte, pero a la vez sensible por completo. Con temas inéditos y clásicos homenajes a otros autores, la más reciente realización de la mexicoamericana se aferra a resaltar las tradiciones del país azteca en el que actualmente percibe demasiado dolor.
“Creo que empecé a componer los temas hace tres años y algunos se fueron desarrollando, otros temas los he estado cantando en conciertos. Propiamente el título del disco es ‘Pecados y Milagros’ porque yo siento que hemos estado sufriendo una situación con la moralidad de nuestro país, y creo que como artista a mí me corresponde expresarlo, también me corresponde el vivir y sobrevivir el enojo con las cosas que pasan en mi país y el dolor. Creo que la misericordia, el perdón y pensar en Dios, son las cosas que nos llegan a la mente entonces, cuando antes uno ni siquiera se acuerda de eso”, declaró Downs en entrevista con ZETA, para posteriormente exponer que en su tierra existe la tradición de escribirle a los santos y tener diálogo con ellos, por eso el disco refleja tal dinámica.
Impactada por los exvotos -ofrendas a base de ilustraciones sobre lámina de hojalata- que realiza el artista capitalino Alfredo Vilchis, donde en su mayoría incluye a enmascarados, Lila encontró en la actividad los elementos necesarios para reflexionar sobre cómo el pueblo mexicano puede darle tanta importancia a Dios, cómo se permiten los pecados y quién decide cuáles lo son o no. De ahí partió para hacer lo propio muy a su manera, invitando al pintor oaxaqueño Demián Flores para realizar ofrecimientos que terminarían siendo el arte de un álbum con plena calidad.
“Él convocó a más pintores y finalmente quedaron quince que se unieron a esta visión de dar gracias por algunas cosas y también de contar las penas que llevamos en la frente ahorita. Está inspirado por Alfredo Vilchis, poder colaborar con artistas visuales ha sido mi sueño yo creo que desde que empecé a cantar. Mi padre era un pintor y cineasta, o sea, esa veta del arte siempre me ha importado mucho, y poder expresarme por medio de ese lenguaje es muy importante, además de unirme a otros artistas como Chema Skandal! y Betsabbé Romero, que han hecho cosas contemporáneas, cada quien con su visión sobre la canción y lo que representa. Algunos son más irreverentes y otros más tradicionales en su visión”, declaró la cantante que también encabezó la exposición Pecados y Milagros en el Museo Nacional de Arte (MUNAL) de la Ciudad de México. Desde el 21 de octubre y hasta el 4 de marzo de 2012, el recinto cultural albergará cien exvotos, incluidos los quince del disco, como parte de una exhibición en las salas monotemáticas que dieron espacio al lanzamiento del álbum homónimo.
Comparte sus pecados y milagros
Tres años tuvieron que pasar desde “Ojo de Culebra” (2008), la anterior producción discográfica de Lila Downs, y en ese andar su vida no sólo evolucionó en la música, sino que su lado personal también tuvo un vuelco que explica mucho del cómo se le nota actualmente y qué quiere hacer a corto plazo: “Ahorita creo que tengo una calma interna porque soy mamá y es una parte muy importante el ser como protectora de la vida, porque en mi caso todos sabemos que a mí no se me dio ese don de Dios de poder hacerlo físicamente, pero sí se me ha dado como una mujer que puede nutrir, que puede crecer a otra vida y eso yo lo agradezco como un milagro. Claro, ese es mi milagro más grande. Mi Benito es mi milagro, de verdad que sí, me ha renovado la vida”.
Hay que recordar que fue en la segunda semana de julio de 2010, cuando la voz de canciones como “Sandunga”, “Yo Envidio el Viento”, “La Cumbia del Mole” y “La Iguana”, por mencionar algunas canciones de su repertorio, diera a conocer la noticia de que había adoptado un bebé, cuando a través de su sitio web y en Facebook, escribiera: “Hemos esperado este momento por muchos años ya, y un chiquito llamado Benito Dxuladi nos ha escogido para ser sus papás”.
Si bien es obvia la plenitud que le aporta su hijo, cuyo segundo nombre significa “Chocolate” en zapoteco, lo cierto es que Lila Downs no deja de sentirse afectada por la situación del país que la vio nacer hace 43 años.
“Veo que mi México está sufriendo y está pasando por una enfermedad muy difícil, y no sabemos qué hacer. Todos nada más nos miramos entre nosotros, miramos a nuestros líderes, al poder, y vemos que estamos sin poder y es muy difícil entender exactamente qué está pasando con los poderes porque es algo como muy abstracto; como otro mundo, uno muy extraño para nosotros, y yo creo que eso contrasta con mi momento de paz interna, porque también estoy muy triste la verdad. Estoy muy triste, sí, y yo creo que lo expresa el disco. Los mexicanos estamos muy tristes y no sabemos ni qué hacer”, dijo la cantante con expresión de impotencia y mirada acuosa, para refrendar que en momentos así “uno piensa en Dios, en el Universo y en otras cosas que en tu paso de la vida lo llevas arrítmico, pero ahorita no”.
En otra instancia, no dejó de mencionar cuál considera el pecado que más tentación le ha ofrecido la vida: “Yo creo que el pecado más grande, lo que nos hace y nos mueve, es el pecado carnal, y creo que en ese sentido es la debilidad del cuerpo, y como lo digo en la canción: ‘… y yo te quiero por tu semilla / y no te puedo sacar de mi mente ni de mí / nada nada, no te puedo sacar / el cuerpo es débil como la arcilla…’, creo que constantemente estamos en eso. Más los que andamos en la música, no te puedo decir los nombres de los pecados, eso ya sería mucho, como dicen, se dice el santo pero no el milagro”.
Incursiona a Sony Music
Comprendida por seis canciones inéditas en coautoría con su esposo, Paul Cohen, y ocho temas de cantantes como Marco Antonio Solís, José Alfredo Jiménez y Tomás Méndez, “Pecados y Milagros” cuenta con las colaboraciones de Celso Piña y Totó la Momposina para “Zapata se Queda”, así como Illya Kuryaki and the Valderramas en “Pecadora”.
Sin embargo, piezas como “Cruz de Olvido” (Juan Zaizar), con la que por primera vez se identifica Downs, al verla como una metáfora de la vida y de la muerte y de lo que nos está pasando, o “Fallaste Corazón” (Cuco Sánchez), también se pueden apreciar con arreglos que van desde el ranchero hasta la cumbia y la bachata, entre las que se cuelan los agradecimientos de una Lila Downs ferviente a sus santos.
Nacida bajo el nombre de Ana Lila Downs Sánchez, tiene en su haber musical seis álbumes previos emitidos por EMI Music, por lo que “Pecados y Milagros” representa su incursión a la disquera multinacional Sony Music.
“La verdad es que hemos tenido la oportunidad de hacer algo que soñábamos, que es regalar un disco en la compra del ticket, y es una cosa muy bonita, es como una celebración a los seguidores que a través de los años han creído en lo que estamos haciendo, cantando y diciendo. Me da mucho gusto poder hacerlo, porque andábamos bien pobres, así que no lo hubiéramos podido hacer sin Sony. Aunque vamos a deber nuestras vidas a futuro, por ahora hay fiesta. Es un disco nada más, un contrato muy dadivoso, también muy recíproco, creo que estamos armando familia y eso me da gusto porque así trabajamos nosotros, somos una pequeña familia”, dijo al respecto.
Obteniendo Disco de Oro a menos de un mes de su lanzamiento, por 30 mil copias vendidas, actualmente el álbum se encuentra en su sexta semana consecutiva de liderar el Top Ten de la cadena MixUp, además estar en la cima hispanohablante de la Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas y Videogramas (AMPROFON). “Fue una sorpresa muy agradable para todos y jamás hubiera pensado algo así, estaba muy agradecida que allá en la radio de mi tierra tocaran mi disco, para que allá mis paisanos mixtecos estuvieran orgullosos de nuestra cultura”, complementó.
Lo que viene
Un año lleno de emociones intensas está por concluir para Lila Downs, aunque no por ello descansa en los proyectos con los que iniciará 2012. Uno de ellos es su participación en la cinta “Mariachi Gringo” del director Tom Gustafson, que se dará a conocer al público en general durante marzo, cuando el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG) la proyecte en un evento especial, pues fue en la ciudad del tequila en la que se grabaron escenas en las que un oriundo de Kansas viaja a México con la idea de convertirse en un músico tradicional del país. Escrito por Cory Krueckberg, el largometraje en que Downs canta “Cielo Rojo”, “Soy Mexicano” y “Paloma Negra”, también cuenta con las actuaciones de Martha Higareda y Adriana Barraza, mientras Shawn Ashmore (“X-Men”, “Smallville”, “Fringe”) da vida al protagonista.
Por otro lado, la cantautora tendrá la oportunidad de trabajar con la escritora Laura Esquivel, cuando su best-seller “Como Agua para Chocolate” (1989) sea adaptado para la puesta en escena que Lila Downs y Paul Cohen musicalicen con vías a presentarse en Chicago el año próximo y, posteriormente en 2013, estrenarla en Broadway. No obstante, el cierre de su gira en México es el compromiso más cercano que tiene, por lo que el sábado 17 de diciembre su mágica voz deleitará a Tijuana cuando se presente en El Foro, para dar a conocer el trabajo de “Pecados y Milagros”.
Pese a que ya concluyó la promoción en línea de dos por uno en entradas, que se llevó a cabo durante el jueves 8 de diciembre, éstas siguen en venta normal en MixUp Plaza Río, Gandhi de Pavillion Plaza, Farmacias Nacional, Ticketmaster y el propio recinto, haciéndose válido el canje de un disco por cada boleto, cuyos precios son de 200, 500 y 700 pesos, dependiendo la zona.








