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El lunes 4 de junio, Deena Fidas se reunió con la prensa en el Consulado General de Estados Unidos en Tijuana para compartir los logros del Workplace Project, uno de los programas que impulsa la HRC Foundation (Campaña de Derechos Humanos), primeramente en Estados Unidos.

A grandes rasgos, este esfuerzo se dirige a promover la defensa de los derechos de homosexuales en los distintos ámbitos de trabajo. “Workplace Project nació a finales de los noventa, cuando los beneficios de los cónyuges empezaban a funcionar en algunas empresas del sector privado. Inicialmente, gran parte del trabajo de este proyecto era reportar las tendencias laborales emergentes. Para 2002 teníamos el Índice de Igualdad Corporativa, que es lo que yo ahora superviso, y he estado trabajando en ello los últimos cinco años. Es una encuesta nacional y un sistema de ranking de la manera en que los negocios tratan a la comunidad LGBT, es decir, a los empleados gays, lesbianas, bisexuales y transgénero”.

A la fecha, la encuesta trabaja con mil 200 empresas, y de acuerdo a Fidas, los avances han sido significativos, “sin embargo, a pesar de todo el progreso social que se ha hecho, con celebridades que hablan de ello en la tele, siguen faltando formas de protección de los trabajadores en los Estados Unidos, basadas en su orientación sexual y su identidad de género. Esas son las dos categorías que directamente impactan a esta comunidad LGBT”, explica a ZETA.

“A falta de esos mandatos generales, el sector privado ha ido hacia delante, trabajando directamente con la Campaña de Derechos Humanos, y por ejemplo, en 2002, solo cerca del 0 por ciento de las firmas de Fortune 500 reconocía a empleados transgéneros; ahora esa cifra es alrededor del 50 por ciento”, refiere la entrevistada.

“También hemos visto progreso en torno a la implementación de la orientación sexual como una categoría de protección. Esa conversación ya había iniciado hace diez años con mayor conciencia que lo que respecta a la comunidad transgénero, ahora esa cifra es cercana al 90 por ciento de las compañías de Fortune 500. Así es que si ves cómo las empresas con sede en Estados Unidos, que son más prósperas y exitosas, la inclusión de LGBT a menudo es un componente clave de su paquete total de políticas, beneficios y prácticas”.

Asimismo el 60 por ciento de las empresas del Fortune 500 actualmente ofrece paquetes de beneficios a las parejas de los empleados LGBT, acción que a menudo solo representa un incremento de entre el 1 y el 5 por ciento del costo para las compañías que promueven la igualdad al  ofrecer estos incentivos, sin distingos.

“El siguiente reto que hemos emprendido con las empresas que estamos trabajando es con las prácticas. Establecer políticas no siempre genera como resultado una cultura de inclusión, de hecho hicimos un estudio a nivel nacional de las experiencias de los empleados LGBT, y aunque con todo el progreso de las políticas que se ha visto, alrededor de la mitad de los trabajadores siguen enclosetados. Esa es la mayor brecha que vemos, tiene que ver con una cultura inclusiva”.

Conjuntamente con este aspecto, “un tercio de los participantes reportaron sentirse deprimidos en el trabajo, como resultado directo de no sentirse incluidos, evitar a ciertas personas en la medida en que eso es posible”, barrera social que genera deserción en las empresas y una productividad menor de personas que, por ese motivo, no desarrollan todo su potencial.

Al mismo tiempo, la labor de Deena Fidas se canaliza hacia promover esta propuesta globalmente, aprovechando el hecho de que varios países han implementado los métodos del Workplace Project y este tipo de campañas pro defensa de los derechos humanos de grupos minoritarios. México, por supuesto, forma parte de la lista donde la aprobación del matrimonio gay en el Distrito Federal, es percibida como una vía para fomentar la aceptación y el respeto a la comunidad LGBT. Gabriela Olivares 

 

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