Capella acusa excesos del Ministerio Público
Alberto Capella Ibarra, Secretario de Seguridad Pública municipal en Tijuana, consideró que al calificar como “homicidio en grado de tentativas” las lesiones de arma de fuego, causadas por dos policías a un adicto que los atacó con una navaja, al ministerio público del fuero común se le pasó la mano, “se excedió”.
El funcionario se refirió así a los hechos que resultaron de atender una llamada a las 21:30 horas del 6 de junio en la colonia Manuel Paredes, donde Manuel Barba García de 49 años, intoxicado, agredía físicamente a sus parientes y amenazaba con incendiar la propiedad familiar.
Los policías Heriberto Gómez y Valeria Ávila no lo pudieron controlar y le dispararon causándole heridas que lo tuvieron hospitalizado una semana.
“El MP planteó las cosas como si los agentes hubieran llegado con la intención de lesionar al victimario que terminó herido. Ellos respondieron a un llamado de auxilio, el hermano y la mamá del consumidor de droga se quejaron de que era la sexta vez que intentaba matarlos, en su estado de adicción no entendía razones ni sentía dolor, no podían someterlo, los atacó, los chalecos están rasgados, llegó el momento en que sintieron que su vida estaba en peligro y reaccionaron.
“Creo que acusarlos de lesiones hubiera sido lo correcto. Pero ahora resulta ilógico que el muchacho que trataba de matar a su familia, que agredió a los oficiales, fue dado de alta la noche del 13 de junio, mientras los policías que atendieron una llamada de auxilio y protegieron su integridad y la del resto de los civiles que estaban presentes, seguían presos”.
Defenderlos es un acto de justicia y reciprocidad, aseguró el secretario. “No vamos a permitir el abuso en contra de la ciudadanía pero tampoco voy a limitar a mis elementos al uso de la fuerza que están autorizados y capacitados para utilizar priorizando la defensa de la vida”.
— ¿Balear a un adicto incontrolable es un uso capacitado de la fuerza?
“Es impresionante la capacidad física de las personas bajo el influjo de una droga y la tolerancia al dolor, y su capacidad de hacer daño es impactante”.
—Eran dos elementos con un adicto, ¿se justifica el uso de armas?
“Así es, la información que yo recibí indica que la actuación de los policías fue totalmente correcta”.








