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Estado falla en cargos por asesinatos y secuestros.

José Manuel Garibay Félix tiene prisa por salir de prisión, antes de que aumenten las acusaciones en su contra con la detención y extradición de más miembros de su banda. Los cuatro deficientes procesos penales en Baja California quedaron atrás. Ya sólo lo detiene tras las rejas, una causa federal que se sigue en un juzgado de Toluca.

Investigaciones ZETA

Con excepción de un proceso federal, el líder  más joven de la banda de secuestradores y narcotraficantes identificada como “Los Garibay” ha librado todas las acusaciones en su contra, y ya presiona judicialmente para que se ordene su libertad del penal de Puente Grande, donde está convertido en uno de los líderes negativos de la institución.

Las intenciones de José Manuel Garibay Félix “El Gordo” y/o “El Manuelón” de ser excarcelado a la brevedad y su benévola situación jurídica se conocieron durante un juicio de amparo indirecto promovido por el criminal en el Juzgado Séptimo de Distrito en Materia Penal en Guadalajara.

En su demanda, admitida el 16 de febrero 2012, “El Manuelón” refirió como acto reclamado: “La omisión de entregar al quejoso la boleta de libertad y un posible traslado del Reclusorio Preventivo de Guadalajara a otro centro carcelario”. Las autoridades señaladas responsables son, el director y subdirector del penal jalisciense.

En el juicio de amparo 150/2012, se confirma la libertad obtenida por el delincuente en las siguientes causas penales:

- 202/2002 del Juzgado Quinto de Primera Instancia Penal, en Mexicali (Delito de secuestro)

- 713/2002 del Juzgado Mixto de Primera Instancia en Ciudad Morelos (Asociación delictuosa y homicidio)

- 60/2003 del Juzgado Mixto de Primera Instancia en Ciudad Morelos (Asociación delictuosa y homicidio)

- 131/2003 del Juzgado Mixto de Primera Instancia en Ciudad Morelos (asociación delictuosa y robo calificado)

Al rendir su informe justificado, la subdirección jurídica del reclusorio explicó al juez de amparo que “se realizaron todos los trámites administrativos tendientes a liberar a José Manuel Garibay Félix, pero no fue posible otorgarle la libertad física, en virtud de que se encuentra a disposición del Juez Segundo de Distrito ‘A’ en Materia de Procesos Penales Federales en el Estado de México, en la causa penal 164/2002-I”.

El Juez Séptimo de Distrito en Materia Penal en Jalisco, Samuel Meraz Lares, estableció que las autoridades carcelarias no acreditaron haber expedido al quejoso el documento (llámese boleta o constancia), donde se le informe su baja de la población penitenciaria por lo que se refiere a los procesos penales por los que ya fue liberado, lo que crea “inseguridad jurídica” a Garibay Félix por contravenir a las garantías consagradas en el artículo 14 constitucional.

Por lo anterior, el impartidor de justicia resolvió conceder el amparo y protección de la justicia de la unión a “El Manuelón” para que los directivos del reclusorio tapatío entreguen el documento del que habla el quejoso. En lo que toca al presunto traslado, este acto fue negado y en ese tema el juicio fue sobreseído.

José Manuel es considerado por las autoridades carcelarias como un interno conflictivo, sin embargo ha obtenido un liderazgo que en el penal de Puente Grande lo distingue del resto de los internos y es respetado por el personal de vigilancia y custodia. A pesar de que parece estarla pasando muy bien en la penitenciaría, su defensa realiza todos los trámites legales posibles para ponerlo en libertad en poco tiempo, pues con la detención de otros miembros de la banda podrían aumentar el número de acusaciones en su contra.

El único proceso penal que aún lo retiene en prisión es por su probable responsabilidad en la comisión de delitos contra la salud, violación a la Ley Federal de Delincuencia Organizada y acopio de armas.

Negocio familiar

El rancho propiedad de los Garibay en el ejido Chiapas, fue durante años, el punto de referencia de crímenes, secuestros, robos, en la mayoría de los casos, cometidos con la protección de agentes municipales y estatales.

Entre los de la célula criminal figuraron  José Luis y Gerardo y Manuel Garibay Espinoza, tíos y padre de “El Gordo”.

En la estancia principal del rancho incautado en el año 2002 –ubicado en el ejido Chiapas– las autoridades encontraron la fotografía de una joven pareja. En medio, la figura de un adolescente robusto, cara de niño aún pero enorme de cuerpo. Se trataba de Manuel Garibay Félix, actualmente preso en el penal de máxima seguridad de Puente Grande, en Jalisco, acusado de participar en una serie de asesinatos, secuestros y asaltos, en la zona este del Valle de Mexicali.

En la misma imagen aparece su padre, Manuel Garibay Espinoza, también preso, pero éste en el Penal de La Palma, en el estado de México, acusado como su vástago, de asesinato y delincuencia organizada.

Ambos fueron detenidos y acusados porque, durante años controlaron el cruce de droga por el Valle de Mexicali, en el área colindante con Sonora, apoyados en la ubicación estratégica del rancho familiar, justo en la confluencia de California, Arizona, Sonora y Baja California.

Manuel Garibay Espinoza se inició del lado del Cártel Arellano Félix, cruzando toneladas de droga coordinado con Ismael Higuera “El Mayel”. Fue detenido en California por la DEA (Agencia Antidrogas), reportes extraoficiales indicaron en aquel momento que lo habían convertido en testigo protegido.

Reapareció en el año 2001 del lado mexicano en San Luis Río Colorado, Sonora. A partir de entonces su grupo criminal se ligó al Cártel de Sinaloa, porque formaban parte de la organización de los hermanos Higuera que ya se habían convertido en servidores del Ismael Zambada y Joaquín Guzmán.

Su antecesor y tío, Gerardo Garibay Espinoza, fue detenido en 1999 en Michoacán cuando se trasladaba por una carga de droga y actualmente cumple su condena en el Penal del Hongo, en Baja California.

En junio de 1999 fueron asesinados un grupo de sinaloenses que recorrían la zona. Sus autos aparecieron despedazados en el Canal Reforma. Los restos quemados de los siete jóvenes fueron encontrados en la parte aledaña, conforme a las indagatorias, “El Gera” encabezó a más de una docena de hombres armados, con uniformes negros y camuflaje, en autos con sirenas y radios. En declaraciones posteriores de los participantes detallaron cómo los habían asesinado, en fila, ya en una fosa e hincados recibieron el tiro de gracia.

El grupo fue responsable conforme a los expedientes ministeriales de varios secuestros a empresarios, entre los que destacan uno de Melgoza en 1999, otro identificado como Kodama, y el de un dentista de nombre Magaña en Algodones

Los muertos de “El Gordo”

En septiembre del 2002, un agente de la policía ministerial que investigaba una serie de atracos a empacadoras de la zona fue desaparecido. La inmediata reacción de la procuraduría llevó al cateo en el Rancho Garibay, donde buscaban los restos de al menos ocho asesinados. Encontraron el cuerpo del agente Alvidrez y los restos del fumigador Castro registrado hasta entonces como desaparecido.

También encontraron enterrados, docenas de armas, rifles, granadas, una bazuca anti-blindaje y equipo táctico con fornituras y camuflaje.

Para entonces, Manuel Garibay Félix “El Gordo” y/o “El Manuelón” llevaba tres años encabezando el equipo criminal, y conforme a varios testimonios de sus cómplices, había ordenado una serie de atracos, secuestros y asesinatos.

De acuerdo a los diversos expedientes, a Manuel Garibay Félix se le adjudica la participación en al menos seis crímenes que incluyen el del ministerial Alvidrez y el de Castro.

Adicionalmente, algunos de sus cómplices capturados en junio de 2002, relataron cómo se involucró en el asesinato de un hombre que conocían como Emiliano y una mujer que era su pareja. Los acusaban de haberle “puesto el dedo” a su tío “El Gera”.

El mismo grupo delató cómo Garibay Félix, quien no tenía ni veinte años, había ordenado que “levantaran” y asesinaran a Cleofas Rubalcaba, “El Sietecopas”, a quien también acusaban de soplón con las autoridades.

Otros dos casos revelados fueron homicidios de los hermanaos Francisco y Reynaldo Vázquez Razo, a quienes mataron por “andar tirando cristal”. Primero los secuestraron y exigieron 6 mil dólares de rescate que les fueron pagados. Luego pidieron otra cuota, una libra de cristal. Al final los jóvenes fueron asesinados, quemados y enterrados.

A mediados del año 2002, los socios criminales de Garibay Félix también revelaron que tenía un domicilio en Somerton, Arizona. Pero a pesar de la publicitada coordinación binacional, fue hasta junio del 2008 que se anunció la captura por autoridades norteamericanas de “El Gordo” Garibay a quien también apodaban “El Manuelón”. Los primeros datos anotaban que había sido detenido en Arizona, pero luego trascendió que fue en Riverside, California.

El 5 de agosto del 2009 fue extraditado a México bajo un impresionante operativo de seguridad y trasladado al penal de Puente Grande, en el estado de Jalisco, donde ha permanecido mientras corren los cinco procesos penales que originalmente había en su contra, uno federal y cuatro estatales derivados del Juzgado Quinto Penal en Mexicali y el resto del Juzgado de Primera Instancia en Ciudad Morelos, en el Valle de Mexicali.

Desde la cárcel

Mientras este joven criminal intenta aprovechar la corrupción e ineficiencia del sistema judicial para evadir su responsabilidad legal y obtener la libertad. En el sureste del valle de Mexicali se han cometido delitos y abierto investigaciones que apuntan de nuevo a los Garibay.

-1 de abril; dos hombres asaltaron la Estación de Policía en el ejido Nuevo León, distrajeron al grueso de los agentes con una alerta falsa, golpearon a una mujer policía y se llevaron dos revólveres calibre 38, ocho pistolas Beretta .9 milímetros, dos rifles R-15, dos escopetas calibre .12,  tres radios Matra con frecuencia policiaca. Las áreas de inteligencia tienen como presuntos responsables a empleados de Los Garibay.

-11 abril; tras llamada anónima el Ejército y la Policía Estatal Preventiva localizan en un escondite bajo tierra, un avión ultraligero, a un lado de la cancha de basquetbol en el ejido Chiapas III. En el mismo operativo decomisaron 32 kilos de mariguana, un fusil AK 47 y otro 5.56 (con aditamento lanzagranadas), una granada, dos pistolas calibre .45 y otra .38, además de 16 cargadores, uno de ellos de disco. Ahí detuvieron a Raúl Alfonso García, quien según la versión oficial dijo que todo lo decomisado era propiedad de la banda de Los Garibay.

-12 de abril fue extraditado a Mexicali –después de un periodo de cárcel en San Diego– Édgar Campos Barraza, acusado de ser parte de la banda Garibay. Quien deberá ser interrogado para reabrir los expedientes de los delitos que se le imputan en el lado mexicano y en los cuales se involucra a Garibay Espinoza, lo que pondría en riesgo el último proceso judicial que está procesando y del que pretende salir librado.

Otras investigaciones

 

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