Caos en Ventanilla Única
SAT niega mal funcionamiento del sistema
Agentes aduanales no capacitados y fallas en el sistema afectan a 55 mil empresas. Además, en los retenes militares no se cuenta con escáner para leer los nuevos pedimentos, lo que genera otro trastorno al mover mercancía a través de las fronteras, todo por un capricho más de Calderón. PricewaterhouseCoopers declaró que la VU mostraba inestabilidad. La consecuencia son retrasos de entre 30 minutos y 2 horas para introducir productos al país.
Francisco Navarro Fausto
Respecto a los señalamientos de diversos organismos en Baja California, en relación al mal funcionamiento de la Ventanilla Única que fue puesta en marcha el 1 de junio, el Departamento de Análisis y Evaluación a Medios del Servicio de Administración Tributaria (SAT) afirma que dicho sistema, a través del cual ahora se obtienen los permisos de importación, no presenta intermitencias.
Pese a lo manifestado por el SAT a ZETA, lo cierto es que las constantes caídas en el servicio virtual, de entre 30 minutos y dos horas, aunado al consecuente retraso en la generación de documentos para importar productos, son los problemas que se siguen dando desde la implementación de la Ventanilla Digital Mexicana de Comercio Exterior.
Dicha falla en el sistema genera situaciones que implican millonarias pérdidas económicas para las empresas, reportaron a este Semanario tanto agentes aduanales de Tijuana, como la Asociación de la Industria Maquiladora (AIM) de esta ciudad.
Cabe mencionar que de manera súbita y antes de concluir el sexenio, el mes pasado el Presidente Felipe Calderón Hinojosa dio el banderazo de arranque del portal (que tuvo una inversión de 712 millones de pesos).
En enero de 2011, Calderón anunció dicha aplicación como parte del Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, a desarrollarse en tres etapas y que contempla que nueve dependencias federales relacionadas en materia de comercio exterior, habrán de forjar redes informáticas compatibles, abiertas, interoperables, para agilizar el movimiento de mercancía en el país.
Cabe mencionar que se esperaba que con el apoyo de la Ventanilla Única (VU), las operaciones de importación redujeran el tiempo para el despacho aduanal en un 40 por ciento, sin embargo, hasta el momento no se ha cumplido tal meta, según dio a conocer la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR).
De acuerdo al decreto por el que se estableció la Ventanilla Digital Mexicana de Comercio Exterior, publicado en enero de 2011, los trabajos de prueba que debieron comenzar en septiembre del mismo año se omitieron, por consiguiente, entró de lleno en junio la fase de aplicación de redes informáticas fue obligatoria para la Administración General de Aduanas y la Secretaría de Economía (SE).
Jacobo Ackerman, delegado de la SE, apuntó que la dependencia a su cargo no ha tenido inconvenientes en el uso del portal, aunque sí ha sabido que las agencias aduanales tienen problemas para hacer uso del sitio. “Esto ha de ser por la cantidad de procedimientos que realizan”.
Cifras de la dependencia en 2010 indican que en México se generaron 14 millones de operaciones de despacho de exportación e importación.
Todavía más. Registros de la Dirección de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía constatan que 55 mil empresas forman parte del Padrón de Importadores, igual número de compañías hacen uso de la VU.
Hay que mencionar que con anticipación, la empresa de consultoría PricewaterhouseCoopers declaró que el portal de la VU por parte del Servicio de Administración Tributaria mostraba inestabilidad, por lo que alertó que el restablecimiento tomaba varias horas en solucionarse.
“Fue el caos”
El viernes 1 de junio, cuando se dieron los primeros desperfectos en la tramitación de pedimentos a través del portal de la Ventanilla Única, “fue el caos, le faltaba capacidad de recepción, hubo retrasos el sábado y el domingo. Ya el lunes la información estuvo fluyendo y así estuvo hasta el miércoles, pero el jueves por un espacio de dos horas se atrasó, igual sucedió en el SAAI, donde accedemos a una cuenta de usuario para las diferentes aplicaciones web de la Administración General de Aduanas y donde validamos documentos”, expuso un agente aduanal, quien pidió el anonimato.
Desde el punto de vista del entrevistado, el problema es que se construyó la base de contribuyentes, e incluso los agentes aduanales quedaron fuera en el sentido de que no pueden ver la información relacionada con los valores, la fracción arancelaria, la descripción de mercancías ni el número de factura, pues el formato oficial no contempla un mecanismo para que el consumidor tenga acceso y vea su información, que por Ley le corresponde una vez aplicado el trámite, por lo que son, dijo, “importaciones a ciegas, como usuarios no tenemos visibilidad”.
Agregó que ello representa un problema porque se lleva una impresión simplificada donde no identifica el contenido del documento. No descartó que el problema de atrasos se siga presentando porque la Ventanilla Única se ha ido construyendo poco a poco, “no dudaría que van a pasar meses y siga dándose el ajuste. Creo que es lo suficientemente sólido, pero no dudamos que vaya a tener ajustes”.
Por otro lado y respecto a las empresas que importan perecederos, el agente externó que los primeros días pudieron hacer su importación de forma manual, aun así no hubo un cambio fuerte en la tramitación, y reconoció que existen planes de contingencia que consideran que de llegar a presentarse un problema mayor, volverán a emitir los pedimentos de forma manual.
“Formato incompatible”
El rebote de los retrasos en la VU se presenta para los transportistas, quienes se atrasan a la hora de cruzar su mercancía por la frontera, generando largas filas no sólo para entrar a Estados Unidos, también para salir, así lo afirmó el delegado de la Cámara Nacional de Autotransporte en Tijuana, Tecate y Ensenada, Alfonso Isaías Esquer.
“Además de que el portal ha estado lento, me parece que los agentes aduanales no se prepararon bien, y es en ellos donde también vemos más problema de lentitud. No puedes decir que está lento parejo, traemos tiempos de espera en los camiones para obtener la documentación en ambos sentidos (de cruce)”.
Antes de la utilización del portal, las agencias aduanales esperaban para recibir la indicación de que los documentos ya estaban tramitados. Acto seguido conectaban la caja o el remolque para luego salir a la puerta de entrada y cruzar con la carga. Hoy no es así.
Recordó que al día 10 de junio se dio el caso de una empresa con retrasos de cargas del día 5 al 7, lo que deja ver una descoordinación en los agentes aduanales, dando a su vez como resultado que se requiera más tiempo en la importación de productos.
“Me parece que si vas a hablar de tiempo, el primer día de implementación el atraso fue de 5-6 horas. Hasta el momento me dicen que andamos con una hora y media más de lo que hacíamos. En Ciudad Juárez tuvimos cuatro horas y luego dos de retraso, en algo que nos llevaba 15 minutos. Está mejorando, pero no hemos llegado a donde quisiéramos estar.
“Antes teníamos un sistema que se desarrolló al paso del tiempo para que fuera más aprovechable, pero todo eso se perdió de un golpe. El problema serio es que todo mundo entró al mismo tiempo. Nos salimos del ritmo normal de trabajo que teníamos, lo que lógicamente crea congestionamiento”.
Añadió que a pesar de que el portal llegue a restablecerse, eso no significa que inmediatamente después empiecen a correr los camiones, pues una cosa es que se reactive el programa y otra que efectivamente empiecen a circular las unidades hasta llegar a su destino.
Isaías Esquer enfatizó que hasta el momento no ha habido una simplificación real, pues el proceso de implementación de la ventanilla no fue el correcto. Desde su punto de vista, lo que las autoridades debieron hacer es que los trámites de importación fueran obligatorios solo en un 10-15 por ciento, y una vez con los resultados ir aumentando los porcentajes.
Por otro lado, mencionó que el portal de importación de Estados Unidos donde acceden para generar documentos, en ocasiones se ha puesto lento, pero sí funciona y no le ha tocado ver un cierre al cero en importaciones, como se presenta en México, a raíz de la VU. “Ha sucedido en Estados Unidos. Nos avisan rápido y compensan con tiempos extras de facturación, dura más horas”.
Alfonso Isaías abundó que otro problema que surge cuando los camiones tienen que circular por carretera federal, es la cantidad de inspecciones a realizar antes de llegar a esta frontera para cruzar a Estados Unidos. Retenes militares y de la Policía Federal, quienes, se suponía, contarían con un escáner para leer los pedimentos, hasta el momento no lo tienen, lo que también ocasiona graves retrasos.
“En otro tiempo íbamos en la carretera y el pedimento tenía la descripción de la carga completa y sus características. Nos servía para acreditar el embarque. El documento actual no dice nada. Sólo hace referencia a un número de folio. Me parece mal que inventaran un formato que no nos deja la puerta abierta para una solución. Nos paran militares, policías, y ése es otro atraso. A nivel de autoridad en la carretera no tienen información que se parezca a eso (escáner). El formato no es compatible con las formas de inspección que tenemos en la carretera actualmente. Estamos en una situación difícil por cuestión de seguridad y somos sujetos de múltiples inspecciones”, señaló Esquer.
Ante tal problemática, el delegado explicó que tuvieron una reunión con la Asociación de la Industria Maquiladora de Otay y van a presentar una queja por escrito donde se solicite a las autoridades que replanteen los trámites de importación en la Ventanilla Única.
Millones en pérdidas
De acuerdo a la AIM, si bien hasta el momento no tienen el importe total de las pérdidas generadas en el atraso de los pedimentos de importación por la VU, se sabe que por cada hora que se para la transmisión u operación, se pierden entre 350 mil y 4 millones y medio de dólares.
“Lo que se ha estado presentado hasta el momento son intermitencias de entre los 30 y 40 minutos. Un mes antes que entrara en vigor el portal, invitamos a toda la industria a hacer pruebas vía electrónica para ver si no surgía un problema técnico. El primer día se dio una saturación del portal entre las 10 y 12 del mediodía, con una hora y media de retraso, y los hubo de hasta tres horas”, expuso la presidenta de la Asociación de la Industria Maquiladora, Norma Yael Lomelí Pierce.
A decir de la representante del sector maquilador, el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora ha sido un “cuartel de guerra” donde se están monitoreando los movimientos nacionales de importación para que al momento de tener un problema, las quejas se suban las quejas al SAT.
“La problemática en general que hemos estado teniendo es con los bajones que se dan en el sistema. Aun así, el SAT ha puesto atención. Lo que más urge es en que las demás dependencias involucradas en esta transacción se suban a la Ventanilla Única. Nuestra preocupación es que las autoridades federales dejen el proyecto”.
La inquietud de Norma Yael se basa en que al entrar un nueva administración a nivel federal, los funcionarios cambian y se tienen que empezar a capacitar para dejarle la estafeta a los nuevos, por lo que “es difícil que vayan retomar inmediatamente el proyecto, y nos preocupa que no se le siga dando la importancia que tiene; porque esto es un tema de competencia internacional, nos tenemos que subir a lo electrónico, hacer transacciones vía electrónica sin mandar tanto papel y eliminar problemática que se da en manera tradicional”, finalizó Lomelí.
Proyecto debe trascender
“Desde mi particular punto de vista, todos los programas informáticos que apliquen las empresas o autoridades requieren un proceso de implementación para habilitarlas al 100 por ciento, pero siempre va a haber situaciones que no se previeron”, dijo el director de Tecnologías de la Información y Comunicación de la Universidad Tecnológica de Tijuana, Juan Carlos Rico Reséndiz, respecto a la implementación de la Ventanilla Única.
“De hecho hay un tema dentro de todo proceso, que es la administración de riesgos, no nada más en el desarrollo de tecnologías. Se plantea prever situaciones de contingencia, sí existe esta metodología para evitar o reducir las complicaciones que se deriven de un proyecto o implementación de un desarrollo tecnológico, imagínate si no se previera”.
De igual manera, apuntó que si bien el país está preparado para implementar procesos vía internet en la administración pública, hacen falta recursos para estar actualizados: “Me ha tocado hacer uso de permisos renovación de placas, multas. No adeudos, hay veces que son lentos. Por un lado se saturan los servicios que brinda el portal, y también el internet no es lo más eficiente que tenemos, sin duda hay mucho más rápido. Las inversiones que hacen los gobiernos en general no van a ser suficientes para atender esta dinámica, ni las empresas muchas veces tienen los recursos, como van cambiando las versiones de aplicaciones, difícilmente van a poder estar con la última tecnología”, acotó.
Respecto a la Ventanilla Única, anotó que la autoridad correspondiente debe tener la planeación de los servicios comprometidos, y en cualquier sistema es lo mismo. No terminan de desarrollarlo del todo porque se necesitan más servicios y requerimientos conforme va avanzando el programa y van presentándose más necesidades.
Afirmó que si bien la autoridad ha tomado en cuenta la seguridad, operatividad, rapidez y otros aspectos, no todos se pueden aplicar de golpe, pues el desarrollo de software siempre requiere de una mejora continua.
En cuanto a la posibilidad de que se pudiera cancelar la Ventanilla Única, Rico consideró: “Creo que en este caso no cambiaría mucho, si acaso hay cambio de colores. Recuerdo que en el trienio pasado a éste no hubo cambio significativo en cuanto a servicios. A veces se nos olvida que los proyectos deben ser de Estado, no de gobierno. A veces eso es lo que nos hace falta como gobierno, ponernos de acuerdo”.
Por su parte, el SAT informó a este Semanario que el funcionamiento y existencia del portal está asegurado para la próxima administración federal, ya que se fundamenta en un decreto, lo cual le da soporte legal.












