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Choferes uniformados y con tarjetón pero déspotas

Los usuarios del transporte público de Ensenada reprobaron a los choferes del puerto. Se quejan de mal trato y de unidades en mal estado. 10 meses después del último convenio, los transportistas siguen sin renovar el parque vehicular, ni se han modificado terminales.

Ricardo Meza Godoy

Luego de aumentar las tarifas del transporte,  los representantes de las empresas concesionarias de este servicio público en Ensenada han mostrado lentos avances en la calidad que prometieron, hace 10 meses.

Los transportistas, se han comprometido una y otra vez durante las tres últimas administraciones municipales, a modernizar sus unidades y ofrecer una mejor atención a los usuarios. Lo han hecho para justificar los aumentos de precio, que se ha incrementado de 5.50 a 10 pesos en un lapso de cinco años (2006-2011).

Sin embargo, las metas y los plazos acordados entre autoridades y transportistas, durante la administración del XVIII Ayuntamiento, del XIX y del XX Ayuntamiento se han violentado permanentemente.

Para justificar una postura más dura, el ayuntamiento ensenandense, a través de la Unidad Municipal de Transporte (UMT) decidió realizar una encuesta para exhibir con elementos la inconformidad, opiniones y percepciones de los usuarios, que le otorgaron  a camiones, taxis y micros, calificaciones, de entre “regular y malo”.

La molestia ciudadana destacó en el área de atención. Consideran el trato que reciben de los choferes, uno de los principales problemas.

“No desquitan los 10 pesos que pagamos. Por el servicio que recibimos, no”, comentó la tarde del 13 de junio Raymundo Naranjo, un usuario del transporte local, quien estaba esperando un microbús en la esquina de Calle 5ta y Miramar, uno de los puntos con mayor tráfico y donde confluyen múltiples rutas.

Naranjo gasta entre 40 y 50 pesos diarios para trasladarse de su casa al trabajo, utilizando microbús o taxi, dependiendo la zona en que se encuentre. “Una tarifa muy alta”, dijo, “porque no nomás soy yo, también están mis hijos que van a la escuela en micro”, reclamó arqueando las cejas y sin perder de vista la calle, para que no se le fuera a ir su transporte.

“Muchos choferes son a todo dar. Otros… déspotas, prepotentes, andan enojados, te gritan. Algunos son muy groseros, no respetan”, relató una mujer de unos 50 años de edad, acompañada de un niño, que esperaban para abordar la camioneta de la línea rojo y blanco.

La mujer explicó que ella sale de trabajar a las 10 de la noche, y cuando aborda alguna de sus líneas de transporte, Cortes Lomitas y Villas del Sol, es común que el chofer ya no recorra la ruta completa, “ya no voy para allá”, le dicen, y tiene que caminar.

También manifestó haber observado  con frecuencia, que los choferes al ver a una persona de la tercera edad solicitando la parada, no se detienen. Además, “…. manejan locos, agresivos”, dijo, “los saludas, buenas tardes, y no te pelan”, agregó.

Un joven estudiante de nombre Benny, comentó que la condición de los microbuses es “pésima”, los asientos son incómodos y algunos se caen. Con frecuencia, dice, los choferes por ir escuchando música a volumen alto no escuchan cuando les piden la parada y cuando el usuario grita para que los escuchen, se enojan.

 Aumento de tarifas sin resultados

El 8 de septiembre del año 2011, el XX Ayuntamiento autorizó el último incremento a las tarifas del transporte urbano, el cobro pasó de 8 a 10 pesos y se establecieron nueve compromisos.

1) Servicio gratuito a personas con capacidades diferentes y 45 por ciento de descuento a estudiantes.

2) Buscar un subsidio para el sector.

3) Capacitar a los operadores en trato al usuario y calidad del servicio.
4) Aplicar exámenes toxicológicos a los operadores.

5) Uniformar a los operadores.

6) Que todos los choferes porten un tarjetón de identidad.

7) Reubicar las terminales de las cooperativas Rojo/ Blanco y Amarillo/Blanco.

8) Substituir a partir de noviembre de 2011 las unidades 1996 por modelos 2000 en adelante.

9) Procurar un convenio con la secretaría de planeación y finanzas del gobierno estatal, para que la obtención de licencias de chofer tipo B o tipo D para los operadores de las cooperativas, tenga como requisito indispensable la anuencia de la UMT.

En entrevista con ZETA, el 11 de junio de 2012, el director de la UMT dio a conocer en qué se ha avanzado desde entonces.

El primer punto que, mencionó, fue la revalidación de las concesiones de las empresas transportistas, Rojo y Blanco, Amarillo y Blanco y El Vigía.

Mostró documentos de la UMT dirigidos a la Recaudación de Rentas Municipal, Carrillo Espinoza, refirió que luego de 3 años de haber tenido vencidas sus concesiones, los transportistas se pusieron al corriente.

En los recibos de pago se observan las siguientes cantidades, establecidas en salarios mínimos y fechadas al 29 de mayo de 2012: 4 mil 620 de El Vigía; 7 mil 800 de Amarillo y Blanco; y 9 mil de Rojo y Blanco.

“Y esto fue de alguna manera condicionada a una reestructuración, o sea las rutas actuales van a ser modificadas, ya están siendo modificadas, de acuerdo a un estudio…”, dijo Carrillo.

Sin embargo esta regularización no forma parte de los nueve puntos. Lo que sí está integrado es la reubicación de las terminales de estas líneas, y eso no se ha cumplido.

Carillo Espinoza comentó que ya se logró cumplir el punto cinco de uniformar a todos los choferes.

Y el compromiso ocho ya se empezó a trabajar: “…se han sacado de circulación alrededor de 57 camiones o microbuses que no contaban con las condiciones físico-mecánicas y no estaban dentro de los años que se les va a permitir dar de alta…”, pero aún hay unidades de 1996 o anteriores circulando.

El funcionario insistió en los avances administrativos de la regularización: “Logramos acuerdos con recaudación de rentas del Estado en el cual se establece que independientemente de que las concesiones no estaban revalidadas, el Estado se puso ahí los zapatos y nos autorizó que conjuntamente con un oficio que tu servidor le gira se empiecen a plaquear los carros que tenían cuatro años sin plaquear”, agregó Carrillo.

Otro de los avances de la UMT, fueron de acuerdo a Carrillo, los operativos antidoping. “A nivel estatal Ensenada es la única ciudad que los practica por parte del Ayuntamiento y de las maneras sorpresivas y aleatorias, ahí sí puedo presumir, mas no puedo presumir los resultados… porque han salido positivos”, dijo.

La dependencia lleva registrados aproximadamente 16 casos donde han solicitado, al gobierno estatal, la cancelación definitiva a choferes que resultaron positivos en el examen, mostrando un caso reciente de positivo en metanfetaminas, o cristal.

“Si posteriormente el chofer se saca otro estudio en otro laboratorio para nosotros no es válido porque no estuvo bajo la supervisión de un elemento del gobierno municipal que diera fe de que efectivamente no hubo truco”, agregó.

El funcionario también refirió el nulo avance en el compromiso noveno y advirtió un problema,  “…si tú vas a sacar una licencia nosotros (UMT) no tenemos ninguna injerencia en la autorización de la licencia, no pasan por aquí como un filtro en el cual nosotros tenemos detectados los choferes que ya reincidieron, tenemos detectados los choferes que no son aptos para manejar, simplemente va a recaudación de rentas del estado, presentan una carta de no antecedentes penales pero, ¡ojo!, si en la carta de no antecedentes penales dice que fue él que purgó una condena por narcotraficante, por secuestrador por violador, por adicto, no se la niegan… el Estado te habla que únicamente se niega la licencia cuando haya estado sujeto a una sentencia producto de un choque en estado de ebriedad, aunque sea más grave lo otro”, dijo.

Solicitaron un subsidio al Gobierno del Estado y Federal y éstos a su vez les requirieron algunos anteproyectos, recurso no ha llegado aún. “Hay un proyecto en Fondamin que es de movilidad urbana, que es en donde estamos trabajando, posiblemente te puedo decir que ese proyecto no alcancemos nosotros este Ayuntamiento a verlo cristalizado”, explicó.

El rezago en la renovación de los vehículos, dijo, es del 40 por ciento. “Modelos 1993 ya no hay circulando”, aseguró.

“Nadie tiene la capacidad de ofertar un número determinado, como es este monto de camiones para la reposición… estamos esperando a ver qué empresa les va a dar a los concesionarios la mejor ventaja en las cuestiones de los créditos”, dijo.

Esta renovación implica, una inversión de 100 millones de pesos de los transportistas.

El tema de los descuentos a estudiantes de escuelas de nivel medio superior y superior “…se ha ido resolviendo paulatinamente”, explicó, luego de convenios con las instituciones y los presidentes de asociaciones de estudiantes, donde el Ayuntamiento les otorga hologramas para validar el descuento.

En resumen, las tareas de vigilancia para el cumplimiento de compromisos como la aplicación de los descuentos y el buen trato de los operadores hacia los usuarios siguen en proceso, porque los choferes continúan evadiendo a los usuarios gratuitos y poco se sabe de la capacitación y sus resultados.

Tramitaron, pero no han obtenido el subsidio; la renovación de los vehículos de transporte más viejo no se concreta; y todavía no existe coordinación entre el ayuntamiento y el estado para el otorgamiento de licencias.

Los únicos avances concretos son los uniformes y los resultados que se empiezan a dar con los exámenes antidoping. Lo que todavía no ha significado un cambio para los usuarios porque al final de cuentas: “… siguen siendo los mismos choferes de siempre, aunque ahora, uniformados con camisa color guinda y con la mayoría de los vehículos portando una enorme calcomanía en la parte trasera que dice: PRI”, reclamaron.

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