Qué tristeza
Tristeza, más que coraje, es lo que se siente, al verse uno impotente, sin poder hacer nada, contra la maquinaria priista bien aceitada con la saliva de todos sus lame botas. No hay palabras para referirse a este suceso nacional, mas que vergüenza, que mi país sea todavía y en pleno siglo XXI tan ignorante, tan pobre, tan servilista, tan besamanos, tan valemadrista, que es el peor ciego el no querer ver ni aceptar lo más que obvio en las redes, que no piensan más allá de la imagen y pantalla mediática, que no le interesa informarse en lo más mínimo para poder tomar con seguridad tan importante decisión, que están ahí para ver qué partido les da más por su voto, vendiéndolo al mejor postor, aunque eso signifique vender su dignidad también; no les importa, no es importante para ellos el orgullo, la ética, la moral, la dignidad, la frente en alto, no, ellos quieren sus quinientos pesos, o su torta o su despensa…
Porque deje usted el supuesto fraude; eso es lo de menos. La compra de votos, la entrega de dinero en efectivo, de despensas, de material, de platos, vasos, termos y camisetas inútiles que se regalaron al mayoreo, la contratación de camiones para acarreo masivo de viejitos que no saben nada o de jóvenes que sólo saben hacer bola, las tortas, los burritos, las aguas, las galletas, la amedrentación, la violencia, el miedo, la obligación por parte de patrones a votar por el PRI a costa de su sueldo o trabajo, en empresas y hasta en los mismos ayuntamientos… Todo eso junto y documentado… y nadie hizo nada, nadie.
Se hizo la petición formal con todas las pruebas adjuntas y apegándose a la ley electoral se exigió la revocación de la candidatura de EPN acompañada de cerca de 50 mil firmas… Y nunca hubo respuesta ni del IFE, ni de la mentada FEPADE, se hicieron tontos, como todo mundo; ya lo dijeron bien en 2006, “a diablo las instituciones”… Pues al diablo, porque ninguna sirve para nada, los consejeros de IFE y su presidente son unos inútiles, deberían de ser ciudadanos como uno, pero ellos ya están más que coludidos con el gobierno.
Felicidades México, ojalá que cuando tengas, o sigas teniendo hambre, sed, calor, frío, enfermedad, desempleo, inseguridad, pobreza, sufras o sigas sufriendo injusticias, nepotismos, autoritarismos, violación a derechos humanos, secuestros, droga o armas plantadas, presunta culpabilidad, impotencia, falta de estado de derecho, prohibiciones, veto, falta se libertad de expresión, regularización de la redes, falta de cultura, falta de información, falta de educación, de maestros buenos, de policías capaces, de ministerios públicos justos, falta de servicios de salud, falta de vivienda digna, falta de todo… Se te quite viendo novelas.
Porque teniendo una oportunidad única de ver un verdadero y diferente cambio, decidiste comer un pedazo de pan viejo hoy y pasar hambre seis años. Ojalá me equivoque y el candidato “electo” me calle la boca y resulte buen gobernante, pero la veo muy difícil, no nos queda más que exigirle lo que es nuestro, nuestro derecho, presionar a ver si puede con el paquete.
Carlos González
Correo: goreroted_1510@hotmail.com








