El gane de los PRImos
Para empezar a rezar
me treparé al cerro Prieto,
me dan ganas de llorar,
estoy en un gran aprieto,
pues me acabo de enterar
que ha ganado Peña Nieto.
Las reglas van a cambiar,
pero a favor del priismo
y a mí me van a mandar
hasta el fondo del abismo
y va a volver a imperar
nuevamente el caciquismo.
Que México va a cambiar,
Enrique lo ha prometido,
pero puedo asegurar
que todo fue puro ruido,
sus promesas van a dar
como siempre al olvido.
Eso de que va a cambiar
nomás no lo puedo creer,
no se me puede olvidar
casi un siglo en el poder
y no pudieron cambiar
nunca su modo de ser.
En casi un siglo pudieron
terminar con la pobreza,
desgraciados, no lo hicieron,
qué tiznaderas son ésas,
falsas promesas me dieron,
hoy son las mismas promesas.
Ahora en solo seis años
quieren hacer maravillas,
han juntado a sus rebaños,
a las borregas perdidas,
prometiendo darles baños
de billetes de por vida.
Pero no van a cumplir,
porque hay muchos compromisos
y tienen que compartir
el poder con los macizos
y a mí me van a freír
y arrastrarme por el piso.
Voy a tener que emigrar
a los Estados Unidos,
aunque sufriré al dejar
a mi México Querido,
aquí en vez de progresar
voy a quedar más jodido.
Y si no puedo pasar
a la tierra de los gringos
Diosito me va a cuidar
de Peña Nieto y sus pingos,
seis años que ha de durar
el reinado del priismo.
No hablo nomás por hablar,
ya sabrán por qué lo digo,
muy caro voy a pagar
los doce años que han perdido
y hasta me van a cobrar
por el aire que respiro.
Ya me voy, ya me despido,
me voy fumando un cigarro,
lo que Peña ha prometido
será para su changarro
y dejará al pueblo hundido
por su mucho despilfarro.
Desde el cerro Colorado
diviso todo Tijuana,
pero estoy muy preocupado
porque la diarrea me gana
si los PRImos han ganado,
para mí ya no hay mañana.
Atentamente:
Antonio Sandoval Vásquez
Tijuana, B. C.
Teléf. (66 4) 6 46-35 88








