Narcomenudeo en el estado: Habrá más impunidad
Se requieren 440 millones de pesos
- Procurador Rommel Moreno: Sin expectativas de resultados
- Diputado Montejano: “No estamos preparados”
- Jueces, sin recursos humanos ni materiales: “Necesitamos básculas”
- María Esther Rentería: Aprovechará para engordar el presupuesto del Poder Judicial
- Mtro. Alejandro Gabriel García: “Lo ideal sería que se crearan Juzgados especializados en narcomenudeo”, ya que la carga “va a ser un incremento para ellos de un 60 o 70 por ciento”; es decir, cada juez atendería en promedio mil 600 casos al año
Enrique Mendoza Hernández
Rosario Mosso Castro
Sin dinero, con capacitación deficiente y recursos humanos para atender apenas el 19 por ciento de las averiguaciones previas que se generan por delitos menores contra la salud en el estado, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California (PGJE) será incapaz de rendir resultados en el combate al narcomenudeo.
La actividad de por lo menos 48 células del crimen organizado, dedicadas a la venta de droga al menudeo en Mexicali, Ensenada y Tijuana, ha sido detectada por el área de inteligencia del Consejo Estatal de Seguridad. No hay un análisis detallado de los operadores criminales en Tecate y Rosarito, pero su presencia está revelada en los asesinatos y más de 15 mil farmacodependientes, que según estadísticas del Sector Salud, residen en esos municipios.
Conforme al diagnóstico de la Procuraduría General de Justicia de Baja California, a finales de 2011 estos bandos delictivos generaron ganancias por arriba de los 22 millones de pesos al día; más de 8 mil millones de pesos al año, además de que mantienen integrados a grupos del crimen organizado.
A partir del 21 de agosto de 2012, la responsabilidad de enfrentar la violencia y poder económico de estos grupos pasará a manos de la Procuraduría General de Justicia de Baja California, con un panorama desalentador.
Acorde a análisis de la Coordinación Estatal contra el Narcomenudeo, para establecer las Unidades contra el Narcomenudeo que combatan con efectividad la venta de droga al menudeo, se requieren 440 millones 726 mil 280 pesos a invertir en infraestructura, equipamiento y la contratación de 29 ministerios públicos, 116 secretarios de Acuerdos y 290 policías ministeriales; 462 empleados de la PGJE dedicados a ese trabajo.
Pero ese dinero no está considerado en ningún presupuesto, así que se apoyarán en el Plan B de emergencia, iniciando operaciones con 13 ministerios públicos, 31 secretarios y 45 policías ministeriales, lo que significa el 19.2 por ciento de la capacidad requerida.
Tijuana es la entidad más complicada, y será atendida por cinco MPs, tres o cuatro peritos y veinte policías.
A esta fase el procurador del estado, Rommel Moreno Manjarrez, la llamó “de implementación, adecuación y cambios”, al tratarse de “solo de tener la capacidad mínima para absorber esta responsabilidad”.
La PGJE no puede
El procurador Moreno se cura en salud y advierte: “Tenemos que ser muy cuidadosos de no generar falsas expectativas.
“Recordar que esto es un tema emergente, que el estado de Baja California cambió sus leyes y la PGR presentó una controversia constitucional, y la resolución es la que nos lleva a empezar el combate al narcomenudeo en el estado a finales de agosto”.
— Usted hizo un diagnóstico. ¿Ya tiene el dinero que necesita?
“No”, respondió, pero abundó:
“Más allá de eso, yo lo veo por fases, quiero pensar y ésa ha sido la intención, que las asignaciones se harán en los presupuestos de 2013, porque en los de 2012 se trabajó en las necesidades del viejo y el nuevo sistema de justicia, que era lo que teníamos”.
Y habló de etapas en el tema de narcomenudeo: “Tenemos que implementar ya, con los recursos que tenemos, que son 20 millones de pesos”, apenas el 5 por ciento de las necesidades económicas requeridas.
— ¿Ya tiene a su disposición esos 20 millones de pesos?
“No los tengo, pero puedo accesar a ellos a través del gobierno del estado, para de alguna manera salir adelante”.
Ante la falta de recursos, la PGJE no contrató personal, sacaron a ministerios públicos, secretarios de Acuerdos y elementos ministeriales de otras agencias, cuya capacidad también fue mermada y evidentemente, ampliarán los márgenes de rezago.
“Obviamente, al no tener este recurso y esta capacidad, estamos tratando de revisar los números, las averiguaciones previas que tendremos resolver para tener lo elemental”.
— Los números no dan, es como si solo se estuviera trasladando el rezago de la PGR a la PGJE, ¿cuál será su capacidad de resolución?
“Hay que entender la cantidad de trabajo que se nos acumula, estamos hablando de más del 80 por ciento de lo que hacen en este momento las delegaciones de la PGR. Nosotros las vamos a asumir, entonces la primera fase es implementarlo, ya estamos capacitando a las personas que estarán actuando, policías peritos, fiscales. Y por otro lado, la habilitación de tres centros que se pondrán en operación en Mexicali, Ensenada y Tijuana, donde se atenderá también lo que concierne a Rosarito y Tecate”.
Habrá un coordinador estatal y un responsable en los tres municipios con mayores problemas, como mínimo un grupo por turno, pero aún se evalúa la duración de las jornadas.
Rommel Moreno explicó que para esta primera fase, requirieron del soporte de la PGR para que ellos continúen atendiendo el delito en San Quintín, ya que el estado no tiene personal disponible: “Además, donde vamos a estar solicitando apoyo de agosto a diciembre de 2012, es en la compra de reactivos y de instrumentos para calibrar y medir lo que las tablas de la Ley General de Salud, para el peso y tipo de enervantes”.
Sin establecer acuerdos, en lo que va de 2012 siete expedientes por delitos de narcomenudeo han sido remitidos en Baja California por incompetencia de los jueces federales a los Juzgados locales. Los mismos en que la Procuraduría del estado ha sido nombrada como responsable de la actividad ministerial.
La posibilidad del gobierno de Baja California para avanzar en el combate al narcomenudeo fue trasladada para el año 2013. “En esta segunda fase ya podremos hablar de recursos de indicadores, tendremos experiencias preliminares que nos permitan hacer precisiones legislativas par estar más acorde a la circunstancia”.
Además, Moreno planteó la necesidad de coordinarse con el Sector Salud. De acuerdo a estudios, en Baja California a diario se vende droga a por lo menos 255 mil consumidores y 38 mil farmacodependientes; el 50 por ciento de ellos reside en Tijuana. El promedio de dosis que estos adictos consumen al día son 4, en las que gastan alrededor de 300 pesos.
“Tenemos que ver qué vamos hacer con ellos, porque además de las conductas adictivas permisivas, están cometiendo otros delitos y deberemos tener la capacidad de adecuación”, afirmó el funcionario estatal.
PGR: Integrar los ministerios públicos estatales a la COE
Al referirse al tema de narcomenudeo, el delegado de la PGR, Rafael González Cervantes, expresó que la instrucción es trabajar en coordinación con el estado.
“Los Centros de Operación Estratégica (COE) van a trabajar con ministerios públicos federales y ministerios públicos del Fuero Común, y el objetivo es instalarlos para combatir los delitos contra la salud en su modalidad de narcomenudeo, que es como viene la reforma”.
Lo que significa que finalmente y con otro nombre, se concretará la propuesta que en 2003 hizo el gobierno federal, al poner en funcionamiento las Unidades Mixtas de Atención al Narcomenudeo (UMAN), operadas por la Procuraduría General de la República, donde les abrieron oficinas a las corporaciones de los tres órdenes de gobierno.
En el caso de Baja California, sólo el Ministerio Público del Fuero Común había aceptado la invitación, pero el entonces procurador Antonio Martínez Luna retiró, en mayo de 2006, a su personal, luego del atentado donde un agente federal resultó muerto al interior de las instalaciones.
En aquel momento, Martínez argumentó no tener facultades para combatir esa modalidad de delito contra la salud, por tanto, era inútil dejar a su personal en ese edificio, bajo riesgo. El edificio fue atacado a balazos nuevamente en abril de 2009.
Al referirse al funcionamiento del COE, el delegado González Cervantes explicó que las responsabilidades incluyen “… trabajo de inteligencia e investigación, identificar los tipos de droga que se comercia en lugares de venta, y la red de distribuidores para lograr que los responsables sean presentados ante la autoridad y sean sancionados”.
— ¿Van a trabajar por separado?
“El planteamiento es que el COE debe trabajar conjuntamente, la Ley ya salió, pero todavía no se han definido los cómo. Lo que sabemos es que vamos a estar tanto Federales como Estatales, llega un parte informativo, buscamos en la tabla, ‘esto es para el Fuero Común, esto para el Fuero Federal, y vamos a trabajar en conjunto.
“Hay dudas de quién va a recibir el parte, ¿de qué manera, qué va a suceder si hay duda en el peso?, ¿quién integra o consigna a los detenidos? Todas las reglas operativas quedarán definidas en el convenio que firme la Procuraduría del estado con la procuradora Marisela Morales, como ya lo hizo Sonora, Baja California Sur y Puebla”, planteó González.
Las primeras estimaciones en esta delegación federal, son que por lo menos el 50 por ciento de los casos que atienden a través de las COE, pasarán a ser responsabilidad del Ministerio Público del Fuero Común.
De la nueva responsabilidad de la PGJE
De acuerdo a los cambios a la Ley General de Salud, el Código Penal Federal y el Código Federal de Procedimientos Penales en 2009, fueron aprobados y considerados como libres de delito, la posesión de droga para uso personal.
Opio, 2 gramos; heroína, 50 miligramos; marihuana, 5 gramos; cocaína, 500 miligramos; Lisergida (LSD), 0.015 miligramos; Metilendioxianfetamina (MDA), 40 miligramos de polvo, granulado o cristal; Dl-34-Metilendioxi-n-dimetilfeniletilamina (MDMA), 40 miligramos de polvo, granulado o cristal; y Metanfetamina, 40 miligramos de polvo, granulado o cristal.
Conforme a las reformas que en Baja California entrarán en vigor a partir del 21 de agosto próximo, el Ministerio Público del Fuero Común se hará cargo de los delitos de narcomenudeo cuando la droga incautada sea mayor a la permitida y, cuando mucho, pese la cantidad del enervante autorizada, multiplicada por mil.
Alejandro Gabriel García Nieva, maestro en derecho, explicó el procedimiento a ZETA: “Un cigarro de marihuana pesa alrededor de un gramo y medio; una persona puede traer hasta tres cigarros y está dentro de lo que marca la Ley”.
El peso promedio es de 1.5 gramos, mientras se trate de un “churrito” normal, pequeño, no del tamaño de un puro cubano.
Entonces, en el caso de la marihuana, la portación de 5 gramos no es punible. No obstante, si un individuo es sorprendido con una cantidad mayor a esa, hasta 4.999 kilogramos, será castigado como delito de narcomenudeo y le corresponderá al Ministerio Público del Fuero Común.
“Alguien puede traer hasta 4 kilos 999 gramos de marihuana y son diez meses de prisión (por tratarse de narcomenudeo); con un gramo más (a partir de 5 kilogramos) deja de ser narcomenudeo, y entonces ya le ponemos cinco años (por ser delito federal)”.
Es decir, tratándose de más de 5 kilogramos o 5 mil miligramos de “mota”, será competencia del Ministerio Público Federal.
“De cinco kilos en adelante, deja de ser narcomenudeo y pasa a ser un delito contra la salud, de los que ya conoce únicamente la federación con penas mayores. Porque narcomenudeo, por ejemplo, la pena mínima aquí serían diez meses de prisión en todos (los narcóticos), cualquiera. Si se trata de posesión simple, es decir, cuando la persona tiene la droga para su consumo”.
El especialista aclaró que se pueden portar todos los narcóticos registrados en la Tabla de Orientación de Dosis Máximas de Consumo Personal e Inmediato, “siempre y cuando los pesos no excedan los establecidos por la Ley General de Salud”.
Eso sí, “rebasando la tabla, es un delito por cada uno de los narcóticos posibles”.
En el caso de los populares “globitos” de Metanfetamina, la dosis máxima de consumo personal e inmediato es de 40 gramos (o miligramos):
“En el caso de drogas como la Metanfetamina, que se vende y distribuye en dosis que se llaman ‘globitos’ o ‘globos’, cada uno pesa aproximadamente 100 miligramos; la tabla establece 40 miligramos como cantidad máxima, entonces, aunque la persona sea detenida con una sola dosis, con un solo ‘globito’, ya trae más del doble de lo que marca la Ley”, puntualizó García.
“No estamos preparados”: Diputado Montejano
A tres semanas de que se implementen las reformas relacionadas con la sanción del narcomenudeo, el diputado Juan Montejano de la Torre dice a ZETA:
“No estamos preparados en infraestructura, no estamos preparados con los recursos humanos, me refiero al recurso humano de investigación. No tenemos los elementos, no tenemos la capacitación”.
Acusó a la PGJE y al gobierno estatal: “Andan buscando ahorita cómo resolver el problema interno, queriendo juntar 28 millones de pesos; no de las economías, de las dependencias y recortes de algunos programas inclusive, nomás que no lo dicen así; por eso no nos ha llegado la solicitud de transferencia de recursos, porque andan rascándole a cada una de las dependencias a ver dónde le arrancan un millón de pesos a ésta, dos millones a ésta”.
La preocupación de Montejano es la PGJE, y de acuerdo a un juez penal de Tijuana consultado por este Semanario, está justificada porque al carecer de preparación especializada, los operadores de la Procuraduría del estado turnarán los expedientes incompletos, y los juristas se verán en la obligación legal de dejar en libertad a los detenidos:
“Ahí es cuando podría crearse una impunidad porque consigna el Ministerio Público sin las bases necesarias y luego hay que soltarlos, después se quejan, y dicen que la justicia no sirve porque el juez los está soltando, pero no es el juez, es que viene mal el expediente”.
Jueces: sin recursos humanos ni materiales
Por otra parte, a menos de un mes de que en los Juzgados penales del Fuero Común en Baja California se empiece a sancionar en torno al narcomenudeo, la preocupación de los jueces no es su preparación, pues aseguran que ya han recibido capacitación desde el mes de mayo, sino los recursos materiales y humanos.
Sin embargo, los jueces en Tijuana hablaron de las carencias que se avecinan para poder aplicar la reformada Ley General de Salud en torno a narcomenudeo:
“Necesitamos básculas muy exactas, hay abogados que a lo mejor piden que se vuelva a pesar la muestra (del narcótico); entonces esa muestra es una droga que va a quedar, me imagino, bajo el resguardo de la PGR, que son los que conocen de droga. No sé si la Procuraduría vaya a tener el lugar idóneo para guardar ese tipo de sustancias”, especificó el consultado.
Además de básculas especiales para pesar miligramos de los narcóticos, les faltan otros insumos: “Las diligencias las hace el personal del Juzgado que tiene que protegerse porque hay todo tipo de drogas, no puede manipularse directamente con las manos: son guantes, cubrebocas, y ese tipo de cosas para proteger al personal, y sobre todo que no se contamine la muestra”.
Un tercer juez penal del partido judicial de Tijuana, también expresó su malestar por la falta de personal: “Necesitamos apoyo de recurso humano, un secretario de Acuerdos, a lo mejor dos administrativos, para que el juez directamente se encargue de trabajar este nueva legislación con este tipo de delito”.
Finalmente, un cuarto juzgador demandó: “El Tribunal está consciente de los recursos que necesitamos, y pues lo va hacer en la medida del presupuesto; principalmente es económico el problema. Personal hay suficiente, incluso hay secretarios de Acuerdos en lista de espera; hay personal, lo que no hay es dónde establecerlos, por lo que implica el gasto. El problema aquí es económico.
“Lo ideal sería que hubiera Juzgados especializados en narcomenudeo”, concluyeron los cuatro jueces consultados.
En el Tribunal, el interés es el presupuesto
María Esther Rentería, magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Baja California (TSJE), va por más tajada presupuestal. Ahora la justificación es la entrada en vigor, el 21 de agosto de 2012, tanto de las reformas que hacen del narcomenudeo un delito del fuero común.
“No tenemos todavía el recurso, de acuerdo a nuestro diagnóstico tenemos que seguir precisando, calculando, cuál es el recurso que vamos a solicitar con ampliación al Congreso del Estado; de pronto, nosotros pensamos que podemos hacerle frente porque es una etapa inicial, tenemos diez Juzgados penales en Tijuana que se distribuirán equitativamente los asuntos que vayan llegando”, expuso en conferencia de prensa.
“En cuanto al recurso que necesitamos, más personal y equipo, eso todavía de acuerdo a lo que nosotros podamos pedir, y el Congreso nos otorgará lo necesario”.
Confía en obtener recursos extras antes de que concluya el año:
“Las ampliaciones están previstas para cuando surjan casos como éste, emergentes, y que puedan solicitarse durante todo el transcurso del ejercicio fiscal, es decir, del año”.
Lamentablemente, a tres semanas de que inicie la implementación de las reformas relacionadas con el narcomenudeo, el Poder Judicial que lidera María Esther Rentería no tienen siquiera un “diagnóstico” del problema que va a enfrentar, y responsabilizó a la Procuraduría y los Juzgados de Distrito: “Ahora nosotros vamos a ver qué tanto recibe Rentería, tampoco ha enviado su solicitud de ampliación de recursos al Congreso del Estado.
“No hemos recibido hasta la fecha, hasta el día de ayer que estuve en el Congreso (miércoles 25 de julio), ninguna solicitud de presupuestos, ni de la Procuraduría, ni de la presidenta del Tribunal (María Esther Rentería) referente a los recursos”, confirmó a ZETA el diputado Juan Montejano de la Torre.
“El Poder Judicial debería estar buscando recursos en el Poder Judicial de la Federación; el tiempo lo tienen encima”, denunció el legislador, para concluir:
“Además, ella debe tener dinero. El Poder Judicial no está en ese apuro (económico). Yo se lo puedo decir porque hay más de 200 millones en el fondo auxiliar. El Poder Judicial no tiene ese problema, en el fondo auxiliar que tiene hay un buen recurso”.
Células identificadas
En cada inauguración de un COE, la procuradora general Marisela Morales ha manifestado públicamente que el objetivo de integrar a los estados a un trabajo coordinado de combate a narcomenudeo, es detectar las redes de venta para consignar a los responsables mediante trabajo de investigación.
Vale decir que el análisis de los grupos criminales no será problema en Baja California, las fuerzas operativas de calle, incluidas las policías municipales, la Policía Estatal Preventiva y el Ejército, han desarrollado trabajo de inteligencia con el que han identificado a los integrantes de estas redes de venta de droga al menudeo.
Asimismo, la existencia de por lo menos 26 células de narcomenudistas en Tijuana, encabezadas por Gustavo Inzunza, una banda criminal conocida como “Los Chamulas” y los hermanos García Rodríguez, del grupo de “Los Litos”.
Otros 14 grupos en Ensenada liderados por Salvador Serrano, José Zepeda, Esteban Hernández y Efraín Hernández; y ocho en la zona urbana de Mexicali, donde los cabecillas solo han sido identificados como “El Chente” y “El Perrote”.
En ese marco, sería a los MPs coordinados a quienes correspondería integrar las investigaciones, porque de hecho, algunos de los sujetos aludidos son viejos conocidos de los ministerios públicos de ambos fueros, pues sus nombres han salido a relucir en diversos delitos.
Sin embargo, dadas las carencias y discapacidades con que este delito será combatido en Baja California, llegar al punto de perseguir a los líderes de las bandas, es una meta que localmente, ni siquiera fue mencionada.













