DICHOZ Y HECHOZ
Delicada
Los problemas de salud de María Elvia Amaya de Hank regresaron. Las últimas semanas ha debido estar bajo cuidados médicos en el Hospital Ángeles, y cuando se ha dado el caso que no puede caminar, solícitos, los del Ángeles mandan el hospital a su casa en los terrenos del Hipódromo Agua Caliente.
Cercanos al caso comentaron que el trasplante de médula ósea que le hicieron en una clínica experimental de Suiza ya no es suficiente paliativo para el cáncer que padece la diputada electa del PRI, quien ha debido regresar a las quimioterapias. Los trabajadores del nosocomio retratan a la ex primera dama como una persona taciturna, en silla de ruedas, atendida por la oncóloga Genoveva Ochoa, y cuando no tiene fuerzas para sostenerse, aparecen dos vehículos, un Mayback y una Tahoe, que recogen a médicos, analistas, químicos, enfermeras, aparatos y medicamentos, para darle terapia en privado. Hace unos días Amaya apareció con menguado aspecto en la primera planta del Hospital Ángeles para que le practicaran una tomografía. Especialistas dicen que su estado es grave, aunque con la terapia podría llegar a la toma de posesión como diputada el próximo 1 de septiembre. Por cierto, entre hoy viernes 24 y el lunes 27 de agosto, los diputados plurinominales se tomarán la foto para entregarles la credencial que los acredita como legisladores. La suplente de la delicada señora de Hank es la profesora Carmen López Segura. Igual y ella será la diputada, considerando la minada salud de María Elvia Amaya.
Fichita
Cuando, siendo enlace de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Jesús Quiñónez Márquez fue aprehendido por autoridades de los Estados Unidos como parte de una red de delincuencia organizada al servicio del Cártel Arellano Félix, el procurador Rommel Moreno nadó de muertito. Después declararía a ZETA que él no conocía a Quiñónez, pero ese no fue el único caso de funcionarios de esa dependencia ligados al crimen organizado, investigados o dados de baja. Ahora aparece otro elemento del procurador con un pasado lleno de irregularidades. El director de Averiguaciones Previas y antes titular de Asuntos Internos, Sergio Lagunas Molina, no solo ha destacado por arremeter contra policías ministeriales que casualmente han detenido a fayuqueros. También hace unos días favoreció a un magistrado que cayó en el alcoholímetro al ordenar su inmediata libertad.
En el expediente de Lagunas que se encuentra en el Sistema Nacional de Seguridad, aparece que ha sido objeto de tres órdenes de aprehensión. Una de ellas en 1998 por fraude. Aunque las ordenanzas aparecen como inactivas, eso crearía al funcionario un antecedente para no ser contratado como tal, pero es evidente que cuenta con el padrinazgo del gobierno de José Guadalupe Osuna Millán, o mínimo, del procurador Rommel Moreno, para continuar en la Dirección de Averiguaciones Previas. Es eso, o que al rato resulte que como a Jesús Quiñónez, tampoco lo conocía.
Bipolar
Un importantísimo secretario del Ayuntamiento, además de íntimo amigo del presidente municipal de Tijuana, Carlos Bustamante Anchondo, fue buscado por una reportera de ZETA para conocer información pública que solo él tenía. Durante varios días negó la entrevista, hasta que finalmente un día se comunicó con la periodista. Le dijo que fuera a su oficina por la información, que la atendería, que disculpara pero que no entendía a Antonio Cano Jiménez, coordinador de Gabinete, que un día le dice que no proporcione información a ZETA y otro le exige que atienda a los reporteros de esta casa. Ni hablar, la bipolaridad política sigue siendo una característica del ex priista Toño Cano. El problema, dicen en el Ayuntamiento, es que ya contagió al alcalde.
¿Y la droga?
Ahora que las autoridades estatales están facultadas para perseguir, investigar y procesar por el delito de narcomenudeo, existe una seria preocupación entre los generales de esta región militar. ¿Qué harán los del Estado con la droga decomisada? Sucede que tanto la II Zona como la II Región Militar, han establecido convenio con la Procuraduría General de la República para que toda la droga confiscada sea remitida a los cuarteles, en tanto es liberada por la autoridad judicial una vez concluido el proceso, después de lo cual se procede a su inmediata incineración. Así ha sucedido tradicionalmente. En los cuarteles han sido acondicionados espacios para almacenar los estupefacientes y mantenerlos a salvo de manos deshonestas que intenten robarlos, recuperarlos o venderlos al origen de mismo de la droga. Pero ahora que el Estado perseguirá el narcomenudeo, el gobierno de José Guadalupe Osuna Millán no ha firmado convenio alguno con los militares para el manejo, resguardo e incineración de las drogas. Los militares temen que, dados los antecedentes de la Policía Ministerial, funcionarios del Ministerio Público y empleados de la Procuraduría, los decomisos no sean guardados o incinerados, sino hurtados o devueltos a sus dueños. El problema, piensan en la II Región, es que no hay confianza para esas autoridades y ni siquiera se han acercado a firmar acuerdo. La descoordinación entre militares y autoridades estatales y municipales -como el caso de Rosarito, Tijuana y Ensenada- es cada vez más evidente y en beneficio del crimen organizado.
Redes sociales
Juan María Naveja se identificó -vía telefónica- como director de Comunicación Social de la mesa directiva de la Cámara de Diputados. Además, que tenía dos mensajes del presidente de la Cámara, Óscar Arce Paniagua. El primero del orden financiero, anunciando que habían pagado un adeudo por concepto de publicidad. El segundo, que cada que el reportero Isaí Lara escribe de Arce, le manda las notas por Twitter o por Facebook, y que Arce Paniagua pensaba que con un “golpe” en el Semanario era suficiente para encima subirlo a las redes sociales. La realidad es que no se trata de golpes, sino de notas periodísticas sobre el proceder, accionar y trabajo del diputado Arce -y el de muchos otros protagonistas de la política y la vida pública-, y también es cierto que cada vez más, las redes sociales son un canal de comunicación con los lectores, entre ellos, aquellos que están en la función pública. Pero esta situación, vaya, molesta al señor presidente de la Cámara de Diputados. Otro que no entiende lo social de las redes.
De rancho a rancho
Óscar Vega Marín y Alejandro Monraz Sustaita midieron sus fuerzas el fin de semana pasado en respectivos ranchos de Tecate. El primero hizo una encerrona fiesta en el rancho, asegún propiedad de Alfonso Álvarez Juan; el segundo, el mismo día y a la misma hora, realizó un encuentro entre panistas en un rancho también de Tecate. A la carne asada de Vega, que quiere ser candidato del PAN al gobierno de Baja California, acudieron entre otros, Raúl Leggs, Luis Bustamante, Leonardo Fernández, Alberto Limón y la incondicional Aracely Celedón, mientras que a la comilona de Monraz, que aspira a ser candidato a la alcaldía de Tijuana, no faltaron ni Cuauhtémoc Cardona, ni Jorge Ramos ni los González Reyes. Algunos orzados panistas acudieron a los dos convites. Lo bueno es que Gustavo Madero y el gobernador calmaron los ánimos de los adelantaditos a la elección de 2013.
Una boleadita política
El priista y consejero de la Judicatura del Poder Judicial de Baja California, Andrés Garza, salió a bolearse los zapatos en las inmediaciones del Congreso del Estado. Casualmente le tocó bolero con camiseta para mensaje ideológico político. El PAN en la lona.








