Parchando Ensenada
Las calles rehabilitadas por Ecopavements tienen garantía de un año
El gobierno municipal no ha podido acabar con los baches de la ciudad, ni siquiera ampliando el presupuesto de la acéfala Secretaría de Administración Urbana. Para colmo de males, la movilidad se complica en la ciudad
Ricardo Meza Godoy
Con un crecimiento urbano de 65.6 hectáreas y un mínimo de 165 mil metros cuadrados de nuevas calles por pavimentar al año, 200 mil de acuerdo al Plan Municipal de Desarrollo Urbano del Centro de Población de Ensenada 2008-2030, el gobierno municipal de Ensenada simplemente no se da abasto.
El deterioro de calles, aunado al crecimiento urbano sin regulación, las invasiones y una movilidad urbana deficiente, representa un escenario cada vez más complicado y costoso para autoridades y residentes.
Estadísticas oficiales advierten un crecimiento que supera la capacidad del gobierno municipal para brindar el servicio en una mancha urbana con 63.8 millones de metros cuadrados de superficie. Aun con la inversión de 5 millones de pesos entregados mediante asignación directa a la empresa Ecopavements, S.A. de C.V., que se ha encargado de reciclar y repavimentar tramos en al menos diez vialidades primarias, lo que terminará en una rehabilitación de 250 mil metros cuadrados y un programa de bacheo con una inversión de 10 millones de pesos, cuyos trabajos abarcaron diversas colonias de la ciudad.
La cobertura solo ha llegado al 60 por ciento del total necesario, proporción estimada por José de la Luz Valdez López, director de Servicios Públicos del XX Ayuntamiento de Ensenada.
De acuerdo a registros del Consejo de Urbanización Municipal de Ensenada (CUME), las calles y avenidas abarcan 13 millones 698 mil 689 metros cuadrados. Solo se han pavimentado 9 millones 308 mil 459 metros cuadrados, lo que representa un 68 por ciento. Del remanente 32 por ciento de calles sin pavimentar, un 20 por ciento cuenta con servicios de drenaje y agua; el resto no tiene servicios.
Por otro lado, la superficie de obra anual realizada por el CUME se redujo en 2010 con relación a los años anteriores: 116 mil 733 metros cuadrados de calles pavimentadas al cierre de septiembre de ese año, comparado con un total de 357 mil 07 metros cuadrados pavimentados en 2009, año con mayor superficie pavimentada desde 1990.
Los apoyos gubernamentales con recursos del Ramo 33 para la pavimentación de calles e instalación de drenaje y servicios de agua potable, insuficientes en comparación con la demanda.
Según Ricardo Fletes García, titular del CUME, las actas registradas este año en la dependencia por vecinos en distintas colonias de la mancha urbana solicitando pavimentación, fueron 120, de las cuales 47 cumplieron con el requisito de que los residentes firmaron y se comprometieron a pagar el 25 por ciento del costo total de la obra.
Esas 47 actas aprobadas se encuentran ya en la Secretaría de Desarrollo Social, para que a través de esa dependencia se decida si las obras se ejecutan o no, de acuerdo a los procedimientos del Ramo 33.
Al igual que hablar de los cambios repentinos en el clima de Ensenada, los reclamos por parte de conductores que caen en alguno de los miles de baches, grandes y pequeños, que plagan las calles de la ciudad, es un suceso cotidiano. Forma parte de las charlas habituales en oficinas y centros de trabajo. El gobierno municipal simplemente no puede mantener las calles en buenas condiciones.
Aunado a ello, existe una creciente preocupación por parte de grupos organizados, como es el caso de los integrantes del Colegio de Ingenieros Civiles de Ensenada (CICE), quienes avizoran problemas más complejos que los baches y la necesidad de mejorar la movilidad urbana.
De acuerdo con Fernando Tinajero Villavicencio, actual presidente del CICE, la falta de vías alternas a la Avenida Reforma, que conecta la zona sur de la mancha urbana (Maneadero, Punta Banda, El Zorrillo), así como la mejora del flujo vehicular en las intersecciones en distintos puntos de la ciudad; por ejemplo en el crucero frente al Hospital General (HG), donde se encuentra ubicado el puente peatonal que conecta con la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) Unidad Valle Dorado.
Para Tinajero, el puente peatonal frente a UABC y el HG simplemente complicó más el tráfico, al haber reducido en dos carriles esa parte de la Avenida Reforma.
Los tres temas centrales en que el presidente del CICE estima debe enfocarse el gobierno local para atender este tipo de situaciones son: 1) Mantener la infraestructura vial en buenas condiciones; 2) Contar con un sistema de transporte público eficiente y; 3) Que exista facilidad para transportarse de un lugar a otro.
En lo que respecta al mantenimiento de la infraestructura, la administración municipal se ve superada. De hecho los programas de bacheo y reencarpetado llegan hasta donde alcance el recurso de la temporada. Mientras tanto, Tinajero se pregunta si existirá un programa bien estructurado, con un diagnóstico a detalle, incluyendo un censo de los baches en la ciudad que pudiera llevar a la elaboración de un programa de atención, independientemente de si se cuenta o no en ese momento con el recurso, pero que pusiera sobre la mesa el escenario real. “Posiblemente tienen ese programa”, estima el titular del CICE.
La modernización del sistema de transporte público, la reestructuración y eliminación de rutas, así como el inicio de operaciones de una nueva terminal, se han anunciado pero no se han concretado. Microbuses de los 90s siguen circulando por la ciudad y brindando servicio.
En lo que respecta a la facilidad de transportación, la problemática se agudiza con el incremento en el número de vehículos que circulan en la ciudad. Sin haber concretado al menos la primera fase del libramiento de Ensenada, los camiones de carga continúan atravesando por el centro de la mancha urbana.
Asimismo, la continuación del Bulevar Costero no se ve en un futuro cercano, hay casas en medio, y ni el gobierno estatal o local han llegado a acuerdos con los propietarios que se encuentran tapando un trazo de calle visualizado años atrás.
El mismo problema ha ocurrido con la llevada y traída prolongación del Bulevar Zertuche, que conectaría el fraccionamiento Valle Dorado con la calle Lázaro Cárdenas, en la parte sur de la ciudad, proyectado en el Plan Municipal de Desarrollo Urbano, pero sin fecha concreta para su conclusión.
Otra vialidad que no logra cumplir con la función de ruta alterna, es la Avenida Pedro Loyola, que termina en la calle Westman (o Evaristo Bonifaz), cuyo camino es cortado por la base militar de El Ciprés, dejando a la Avenida Reforma como ruta única para unir no solo las nuevas colonias que continúan conformándose hacia el sur, sino el resto de la Península de Baja California, con tráfico pesado incluido.
A la fecha, los trabajos de reencarpetado que realiza la Dirección de Infraestructura, a cargo de Edith Adriana Méndez Martínez, llevan un 70 por ciento de avance. Los trabajos más recientes iniciaron sobre Avenida Reforma, donde empresas subcontratadas por la dependencia están realizando bacheo sobre la vialidad.
Los cambios recientes en las obras proyectadas por la Dirección de Infraestructura dejaron en manos de la CFE obras que habían sido proyectadas en la lista del crédito por 200 millones de pesos autorizados por el Congreso del Estado, dinero ahorrado que de acuerdo a Méndez Martínez, se destinó a más obras de pavimentación y/o bacheo en la ciudad.
Luego de los acuerdos con el gobierno municipal, que había pedido 40 millones de pesos a la paraestatal por la instalación de una planta generadora de energía eléctrica en la zona de La Jovita, la construcción del puente peatonal frente a CET-MAR, sobre la carretera Tijuana-Ensenada y la canalización del Arroyo El Campillo, pasaron a manos de la CFE. Terminó haciendo “cambalache” por obras.
Según Méndez, la reprogramación de obras y movimientos de recursos han pasado y han sido autorizados por el Cabildo.
A mediados de septiembre estarían concluyendo los trabajos de reencarpetado y bacheo, ahí se acabará el dinero de 2012.
De acuerdo a la Ley, las calles rehabilitadas por Ecopavements estarán garantizadas por un año, aunque las primeras lluvias que estarán arribando en próximas semanas a la región pondrán a prueba las calles, de donde surgirán los futuros baches.











