Quantcast

A punto de perder vivienda

Doce años después de estar pagando puntualmente un crédito contraído con ABC Capital para la adquisición de una modesta vivienda, cuyo monto inicial era de poco menos de 123 mil pesos, su deuda con la hipotecaria ascendía a 212 mil pesos; situación que alarmó a José Rosario Hernández Lara, por lo que contrató los servicios de un abogado que terminó estafándolo.

A punto de perder su vivienda, Hernández Lara expone su caso para alertar  a la población de abogados charlatanes que se anuncian en todas partes como salvadores del patrimonio de familias que como él, no pueden con el pago de las mensualidades que “ventajosamente las hipotecarias elevan para volver los créditos impagables”.

Asimismo, lamentó que no hay una instancia de gobierno que realmente brinde apoyo a las familias que se ven en la disyuntiva de dejar su vivienda, ante la imposibilidad de continuar pagando el crédito, aun cuando ello signifique perder lo que ya se ha aportado para conformar el patrimonio familiar.

Fue en agosto de 1997 cuando el quejoso celebró un contrato de crédito simple con interés y garantía hipotecaria por el orden de los 122 mil 715 pesos. Su acreditante fue Hipotecaria Mexicana, S.A. de C.V. Sociedad Financiera de Objeto Limitado, que luego pasó a ser Crédito y Casa, S.A. de C.V. Sociedad Anónima de Objeto Limitado y/o ABC Capital.

Desde esa fecha hasta diciembre de 2009, el acreditado cumplió con el pago de las mensualidades en forma puntual.

Pero a pesar de que a esa fecha el monto aportado ya ascendía a 400 mil pesos, de acuerdo a las cuentas de ABC Capital aún le restaba un saldo por cubrir de 212 mil 292 pesos.

Ante lo que consideró un adeudo injusto, el ciudadano optó por recurrir a uno de esos abogados que se anuncian en los postes para dar asesoría legal en defensa del patrimonio familiar. Contactó al licenciado Miguel Ángel Sancen Reséndiz, quien a su vez tenía como ayudante a la licenciada María Isabel Martínez Bovey, con cédulas I090269 y I787546, respectivamente.

Para iniciar el proceso de defensa en enero de 2010, Sancen Reséndiz le requirió mil 100 pesos para copias certificadas; en total, durante cuatro meses obtuvo de Bringas Camacho alrededor de 8 mil pesos para trámites o para sus honorarios.

Pero en ese tiempo lo único que hizo fue interponer una supuesta denuncia, no registra ni sello de recibido ni especifica a qué Juzgado se canalizó, pues solo se lee: “C. Juez civil en turno”.

A más de un año de continuar recibiendo las angustiantes notificaciones de un posible embargo de su vivienda si no se ponía al corriente con el pago de la hipoteca, y no tener noticias del avance de la supuesta demanda que su “abogado” había presentado en contra de la hipotecaria que lo hostigaba, el señor José Rosario optó por investigar por su cuenta.

Su sorpresa fue mayúscula al requerir información del licenciado que lo “apoyaba”, y éste, cruzado de brazos se limitó a advertirle que “ya no se pueden ganar ese tipo de juicios”. Fue entonces que le exigió entregarle el seguimiento del caso para buscar ayuda por otro lado.

Con solo una copia sin sello ni firma, ni datos específicos del Juzgado donde la demanda se había interpuesto, intentó buscar qué juez llevaba su caso. No tuvo éxito.

Fue así que decidió integrarse a Unidos Defendiendo tu Patrimonio, organismo de reciente creación que mediante denuncias colectivas, pretende asegurar el patrimonio de cientos de familias que están a punto de perder su vivienda.

José Rosario Hernández Lara sigue la lucha legal, dispuesto a conservar su único patrimonio: Su casa.

ZETA intentó conocer la versión del despacho jurídico Sancen Bovey y Asociados, pero no hubo respuesta. Isabel Mercado

 

Comments are closed.