El dinero no debe ser el gobierno total
Si la emisión de la moneda patrón de América del Norte no la controla el gobierno electo por los ciudadanos en general, la potencia más grande del mundo se convierte en la policía del Banco Mundial, porque la verdadera potencia es el dinero que está sobre toda potencia política y sobre la sociedad en general: a los gobiernos menores les ofrece préstamos a muy altos intereses y ningún país deudor podrá pagar. Como el poder del dinero es superior a las fuerzas armadas según parece, las utiliza para invadir países deudores, a eso le llaman globalización. Es perjudicial que los bancos sean los controladores y los únicos que pueden acuñar el euro y el dólar, la economía y el Banco Mundial estarán en manos de unos cuantos personajes que teniendo el poder absoluto se volverán más crueles y sanguinarios que Churchill, Stalin, Roosevelt y el mismo Hitler según la historia.
El dinero no tiene credo ni religión, menos sentimientos, pero es la materia prima para generar progreso y riqueza, para producir alimentos y servicios administrativos, empleos para todos los que promueven el comercio, la educación y los medios audiovisuales, transportes en general, el cultivo de los campos y más. Por eso debe ser administrado por el gobierno, desde que se hace hasta el reparto, para que con las utilidades cada quien con el fruto de su trabajo, valore su moneda. Y si se le permite un salario justo y el libre acceso a la cultura, cada quien podrá valorarse a sí mismo, para vivir dignamente apoyando a su gobierno.
Vicente Martínez Méndez
Tijuana, B. C.








