Levantón y desaparición de “El Cleto”
Era sucesor de Héctor Antonio Salazar Monzón, “El Oaxaco” o “El H”
El delincuente duró 25 días al frente de la plaza de narcomenudeo de La Paz. El 10 de septiembre fue privado de su libertad por un comando armado, y hasta el cierre de edición, permanecía en calidad de desaparecido ante la PGJE
Investigaciones ZETA
En el mapa delictivo elaborado por autoridades federales y militares, Héctor Manuel Diarte Aguilar “El Cleto” figuraba como jefe de la plaza del narcomenudeo de La Paz, luego del asesinato de Héctor Antonio Salazar Monzón “El Oaxaco”, ocurrido el 15 de agosto en la población de San Luis Gonzaga, municipio de Comondú.
Sin embargo, el delincuente solo duró 25 días en el mando criminal, porque el 10 de septiembre fue levantado cerca de las 4:15 pm por un comando armado, y hasta el cierre de esta edición, permanecía en calidad de desaparecido para la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
Los primeros datos recabados por los investigadores en el caso, basados en el testimonio de uno de sus hijos, indican que “El Cleto” llegó a su domicilio particular, en las calles Villa Camila y Villa Natalia, Colonia Villas del Encanto; cuando descendió de su vehículo, fue interceptado por cuatro hombres armados a bordo de una camioneta Ford Lobo color gris, semi-polarizada, cuatro puertas.
Los tripulantes del vehículo habían estado observando los movimientos de la vivienda desde muy temprano, incluso estuvieron circulando durante un par de horas por la zona, hasta que llegó el delincuente.
Los hombres, encapuchados y vestidos con pantalón de mezclilla y camisas en cuadros, encañonaron al nuevo líder del narcomenudeo, obligándolo a subir a su unidad automotriz.
Según los testigos, el comando armado estaba integrado por cinco sujetos. Uno se quedó al volante en la camioneta, tres portaban rifles de asalto y uno pistola escuadra semi-automática.
Los delincuentes tenían acento norteño, porque cuando uno de los hijos de Héctor Manuel Diarte Aguilar pretendió hablar por teléfono y pedir auxilio, uno de los pistoleros le apuntó, diciéndole que no lo hiciera. De lo contrario, ahí mismo “matarían a su padre”.
Al momento del levantón, “El Cleto” vestía playera roja, pantalón de mezclilla color azul marino y tenis blancos con franjas azules.
La unidad vehicular emprendió la huida, y desde entonces, no se sabe nada del sucesor de Héctor Antonio Salazar Monzón “El Oaxaco”.
De acuerdo con los investigadores del caso, están desconcertados porque no eran pocos los enemigos que tenía el narcomenudista, y por ende, no terminan por sacar las conclusiones de quién o quienes podrían estar detrás del levantón. Las hipótesis hasta el momento eran las siguientes:
1. Las células criminales de “El Oaxaco”, ya que según deducciones de agentes investigadores, “El Cleto” habría puesto a su antecesor para que lo mataran, y asumir él, el mando criminal del narcomenudeo en La Paz. El levantón podría tratarse de una venganza de los hermanos del depuesto líder, de nombre Jesús Ramón y Arturo Salazar Monzón, quienes figuraban como lugartenientes de la organización delictiva.
2. Las células criminales del Cártel de “La Oficina”, que estarían terminando de limpiar la plaza del narcomenudeo para colocar a un nuevo líder.
3. Las células criminales del ex líder Adelaido Soto Aguilar o Eduardo Salas Martínez “El Güero Layo”, quien estaría operando desde el penal para recuperar la plaza y colocar a gente de su íntima confianza.
La investigación
En un principio, investigadores de la PGJE creyeron que el levantón de “El Cleto” no era más que la detención del jefe delictivo por parte de agentes de la Unidad Especializada en Delincuencia, de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), derivado de que su nombre, así como el de “El Oaxaco”, estaba expuesto en la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS/237/2012.
De hecho, tenían información de que agentes de la SIEDO habrían arribado a terminar la investigación que desarrollaban cuando levantaron y asesinaron a Héctor Antonio Salazar Monzón “El H”. Incluso hablaron de que se estaba preparando un operativo, ya que entre el 7 y 8 de agosto pasado, casualmente comenzaron a llegar aviones y helicópteros de la Policía Federal Preventiva y de la Secretaría de Marina al Aeropuerto Internacional de Los Cabos.
Sin embargo, en el cruce de información y corroborando con la SIEDO, se descartó la posibilidad de haya sido detenido y trasladado a la Ciudad de México.
Para la PGJE, “El Cleto” es pieza clave en la organización delictiva de “El Oaxaco”, ya que parte de su estructura criminal había sido puesta a disposición del asesinado Héctor Antonio Salazar Monzón, cuando surgió la disputa por el mando criminal tras la captura de “El Güero Layo”, que derivó el secuestro de uno de sus hijos.
El desaparecido inicialmente controlaba el tráfico y distribución de droga en toda la zona sur de La Paz, Todos Santos y El Pescadero, inclusive dentro del Centro de Readaptación Social de La Paz.
Las cabezas visibles de la organización de “El Cleto” son:
- Brizna Cecilia Leal Cortés y Héctor Manuel Diarte Ramírez, esposa e hijo.
- Francelia Guillermina Ramírez Ramírez, ex esposa, actualmente recluida en el CERESO de La Paz por trafico de drogas.
- José Romero Orozco Agúndez, principal distribuidor de droga en las comunidades de Todos Santos y El Pescadero.
Hoy por hoy, se sabe que el delincuente estuvo hablando con operadores y distribuidores bajo el mando de “El Oaxaco”, diciéndoles que sería “el nuevo jefe de la plaza de narcomenudistas”.








