Quantcast

Pescadores de Ensenada denuncian

Apoyos de gobierno para lanchas y motores de pesca terminan en manos de pescadores piratas, advierten productores de erizo rojo en Ensenada. Piden mayor regulación y vigilancia en serio. En lo que va de 2012, la Secretaría de Pesca y Acuacultura del Estado (SEPESCA) tiene registrados solamente dos decomisos de erizo rojo

Ricardo Meza Godoy

La falta de control en la captura del erizo rojo en costas de Baja California derivó en un llamado urgente de pescadores organizados en Ensenada, para que autoridades resuelvan los principales problemas que están afectando al sector: la piratería, permisos de pesca mal elaborados; y vigilancia insuficiente.

De acuerdo a integrantes del Comité Estatal Sistema Producto Erizo Baja California (CESPEBC), esta regulación deficiente pone en riesgo la sustentabilidad del recurso, y en consecuencia del negocio. Desde su perspectiva, la piratería del erizo, que al igual que otras especies como la langosta roja de California, la almeja generosa, el caracol y el pepino de mar, han sido botín de infractores y delincuentes organizados durante décadas, no solo está afectando a las especies, sino a quienes subsisten de ellas.

Las propias autoridades federales, como la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), consideran que la pesca del erizo “constituye una de las principales fuentes de empleo de habitantes de la comunidad El Rosario y los ejidos Rubén Jaramillo, Eréndira, Ajusco y Esteban Cantú”.

En lo que va de 2012, la Secretaría de Pesca y Acuacultura del Estado (SEPESCA) tiene registrados solamente dos decomisos de erizo rojo. El 10 de enero a través de un operativo realizado en conjunto con autoridades federales, fueron confiscados en la zona conocida como Rincón de Ballenas, 433 kilogramos de erizo a personas que trasladaban el producto sin portar permisos. Fueron unos 2 mil 400 erizos, de los cuales mil 700 eran de una talla menor a la permitida, que es de 8 centímetros de diámetro de caparazón.

El 13 de enero, en otro operativo similar a la altura del ex Ejido Chapultepec, frente al arroyo San Carlos, la SEPESCA registró un decomiso de 742 kilogramos de erizo. 2 mil 627 erizos, de los cuales 940 eran de talla menor a la permitida.

Estos decomisos ocurrieron de noche, al igual que otros similares registrados durante el 2011, un aspecto que destacan los integrantes del CESPEBC, quienes refieren que la pesca “enfrenta una de las amenazas más devastadoras que se pueda imaginar, que es la pesca ilegal; la pesca furtiva. Sobre todo el buceo, cuando se practica de noche”, según relatan en un escrito proporcionado a ZETA.

El buceo nocturno en las costas de Baja California, lo vinculan con la explotación ilegal de especies marinas, entre ellas el erizo rojo; “Se practica con la deliberada intención de transgredir normas, vedas, tallas, áreas asignadas, etc. Es decir, un ataque contra el orden y el estado de derecho”, refieren.

El 11 de junio el CESPEBC envió un escrito a Raúl Villaseñor Talavera, director general adjunto de ordenamiento pesquero y acuícola de la CONAPESCA en Ensenada. Representados por Artemio Rodríguez Ornelas, manifestaron haber planteado múltiples inquietudes ante la directora del Centro Regional de Investigación Pesquera (CRIP) del Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA) en Ensenada, Magda Estela Domínguez Machín, sobre los problemas que aquejan al sector.

Entre ellos se enlista la necesidad de avances en los planes de manejo, políticas pesqueras, administración de la pesquería y acuacultura, y un real ordenamiento pesquero.

La asignación de las zonas de captura hecha por la CONAPESCA tiene múltiples fallas, según explicó Rodríguez Ornelas durante una entrevista. Hay permisos que se traslapan en algunos puntos, y otros lugares donde no hay permisos otorgados entre una zona y otra, lo que genera conflictos serios entre los permisionarios, refiere el oceanólogo y representante de la empresa Eripac, S.A. de C.V.

Los integrantes del CESPEBC refieren que en zonas de superposición o traslapes de permisos, se han documentado casos en donde pescadores con permiso para captura de especies distintas al erizo rojo, capturan la especie una vez en el fondo. Y el asunto es que el gobierno federal no cuenta con inspectores suficientes para estar al pendiente de qué sacan o qué no sacan los pescadores en estas zonas de conflicto. Y la inspección se complica más durante la noche.

Rodríguez explicó haber tenido acercamiento con distintos legisladores locales y federales de todos los partidos, para resolver estos problemas. En lo que se refiere a la pesca nocturna, explicó que han solicitado como comité al Congreso del Estado; “Un punto de acuerdo, para que promueva ante el Congreso Federal que recién se instala, que dicha actividad se tipifique como delito grave, para que la sociedad y las autoridades de manera conjunta, puedan combatir con una mayor eficacia este flagelo”.

Pese a que las autoridades reconocen que existe un serio problema de piratería, no cuentan con estimaciones sobre la cantidad de erizo rojo que se extrae ilegalmente, consulta que se hizo a la SEPESCA y la propia CONAPESCA. No ha sido posible tampoco, y pese a diversos intentos, obtener un listado de las empresas que han recibido sanciones, y/o cancelaciones de permisos de manera temporal o definitiva tras omisiones en las actividades de pesca ribereña.

Y es que, de acuerdo a los productores, apoyos con recursos gubernamentales, que se han otorgado en Baja California para equipamiento de embarcaciones, motores fuera de borda, dispositivos GPS y otras herramientas, han terminado sirviendo a pescadores furtivos.

Debido a ello, tienen entre su lista de peticiones para la autoridad, que los pescadores estén registrados individualmente, que se les otorguen credenciales, y que exista un padrón de pescadores infractores, pues actualmente, cuando éstos violan las normas y son detenidos por inspectores, la autoridad no los sanciona a ellos, sino a la empresa para la que trabajan, quedando libres y sin antecedentes.

Asimismo, que exista un padrón de permisionarios, concesionarios y pescadores cumplidos, que puedan recibir apoyos adicionales y servir como ejemplo, o al menos que sean reconocidos públicamente.

“En tanto la pesca ilegal supere a la que se realiza cumpliendo con la normatividad relativa, vamos a seguir teniendo problemas en esta y en otras pesquerías”, exponen los productores de erizo.

Erizo en cifras

Según datos de la CONAPESCA, en volumen, la explotación del erizo en México se encuentra en el lugar 35 de la producción pesquera nacional. En 2010 la producción alcanzó la cifra récord en los últimos 10 años de 3 mil 372 toneladas de peso vivo. Destaca, que el total del erizo extraído y registrado se dio en las costas de Baja California. Baja California Sur ha aportado entre 2003 y 2008 cantidades promedio de 31 toneladas anuales.

En relación a su valor comercial, el erizo se ubica en el sitio 23 de entre todos los productos y especies extraídas del mar, en 2010 su captura se valuó en 107 millones 262 mil pesos. En lo que respecta a las exportaciones se ubica en el lugar 16 nacional, teniendo a Estados Unidos y Japón como sus principales mercados.

Con la información más reciente de la CONAPESCA (al cierre de 2010), son 38 los permisionarios pesqueros en Baja California que trabajan el erizo: 11 registrados en El Rosario, 13 en Ensenada, 4 en El Sauzal de Rodríguez, 5 en Playas de Rosarito, 4 en San Quintín; y 1 en Isla de Cedros.

Por otra parte, la SEPESCA reporta que existen 28 organizaciones con permiso para la extracción del erizo rojo. 242 esfuerzos autorizados, es decir, equipos para la captura de esta especie.

Si bien, el propio Instituto de Investigaciones Oceanológicas de la Universidad Autónoma de Baja California, el CRIP y el CESPEBC, han emitido opiniones conjuntas sobre la necesidad de prohibir la pesca nocturna en Baja California, existen otros temas en materia de regulación que pudieran reducir la pesca furtiva, según explicó el investigador Julio Palleiro Nayar, quien se ha especializado en el estudio de esta especie en particular y ha realizado diversas publicaciones científicas sobre las poblaciones del erizo rojo.

Palleiro comentó que una manera de resolver el problema de los traslapes en las zonas de explotación, sería mediante la entrega de concesiones de pesca, que incluyan permisos para extraer distintas especies. Las conocidas como áreas integrales de pesca, darían la oportunidad a los permisionarios de obtener las concesiones en periodos mayores, entre 10 y 20 años, lo que provoca que sean ellos mismos quienes se preocupen por el equilibrio de las especies en su área.

Según el investigador, ya existen casos en donde funciona adecuadamente este sistema como es en Isla de Cedros, donde la Cooperativa Pescadores Nacionales de Abulón tiene permisos para extraer distintas especies.

Palleiro explicó a ZETA que la legislación actual y las normas para el aprovechamiento del erizo rojo, son buenas, sin embargo el problema está en la vigilancia, debido a la amplia extensión de costa en Baja California.

El Estado cuenta con 880 kilómetros de litorales en el océano Pacífico, y 675 en el Golfo de California, lo que representa el 13.41 por ciento del total de litorales en México. La CONAPESCA solo cuenta con siete inspectores para todo ese territorio, lo que significan 222.14 kilómetros para que revise cada uno, las 24 horas del día.

Tras entrevistas con productores y funcionarios, la perspectiva sobre la efectividad de la vigilancia es simple y sencillamente negativa, aún con el apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y de la Secretaría de Marina Armada de México (SEMAR), las inspecciones dan resultados mínimos en relación a la actividad de pesca furtiva que observan los pescadores formales. Además, entre funcionarios y militares no está bien establecida la operatividad.

De permanecer este escenario, los productores de erizo, estiman que los conflictos entre permisionarios podrían recrudecerse, ya que el recurso está siendo sobreexplotado.

Hay esfuerzos de reubicación de la especie en el Ejido Esteban Cantú, donde los permisionarios trasladan erizos de la zona de la bahía hacia la parte sur, por la zona de La Bufadora, en un sitio conocido como Arbolitos, donde los erizos rojos encuentran más alimento y pueden engordar más rápidamente, hasta alcanzar las tallas permitidas.

Sin embargo, la pesca furtiva y los numerosos puntos de desembarque no formales, utilizados por los pescadores piratas simplemente acaban con estos esfuerzos.

Entre las principales zonas de pesquerías de erizo rojo, y de acuerdo a investigaciones realizadas por el propio Palleiro sobre las poblaciones de erizo rojo, se encuentran Arrecife Sacramento, Isla Coronado Sur, Isla San Jerónimo, Punta San Quintín, Punta Baja, Popotla, Isla San Gerónimo, Isla San Martín, Isla Todos Santos y Santo Tomás.

Debido al alto valor del erizo rojo en los mercados asiáticos, la pesca furtiva representa un foco rojo que señalan los productores locales. Hay un mercado millonario, particularmente en Japón para este producto. El precio al que se vende actualmente el erizo ronda los 42.85 pesos el kilo.

Aun cuando existe una larga lista de temas que requieren atención y que han sido planteados por los miembros del CESPEBC, éstos representan los de mayor urgencia.

Otras investigaciones

 

Comments are closed.