Crimen toca a Pelayo
Asesinan a consuegro del alcalde
Nueve homicidios en seis días han sacudido el puerto de Ensenada. Entre los crímenes resalta la muerte de José de Jesús Jiménez López, pariente del munícipe, y que además tenía ligas con el sector transportista. Otros dos asesinatos corresponden a personas relacionadas con el sector científico del puerto
Ricardo Meza Godoy
Durante la última semana, una serie de asesinatos en Ensenada han conmocionado a la comunidad porteña, donde ningún nivel social se ha visto exento. Conocidos, nueve homicidios en seis días, el último de ellos vinculado con el sector transportista, donde un consuegro de Enrique Pelayo Torres fue asesinado golpes y abandonado boca abajo en el patio de su casa, completamente desnudo.
El 19 de septiembre a las 19:50 horas, de acuerdo a los primeros reportes policíacos luego de que la esposa del occiso se comunicara a los números de Emergencia, fue encontrado muerto en el patio trasero de su casa José de Jesús Jiménez López, de 72 años de edad.
El hombre, quien tenía vínculos con el sector transportista, fue violentamente asesinado. Sus agresores utilizaron algún objeto contundente que pudo ser un barrote o un bate, con el que al parecer lo golpearon hasta que perdió la vida, refirieron agentes de manera extraoficial.
La necropsia arrojó como causa de la muerte traumatismo craneoencefálico, con fracturas en la cabeza, en la cara, lesiones en tórax, además de que se apreciaban moretones por todo su cuerpo.
La ropa estaba tirada en el suelo a unos metros de distancia, en el bolsillo trasero de su pantalón todavía se encontraba la cartera con una identificación, 220 dólares y 200 pesos moneda nacional.
Jiménez López era consuegro del presidente municipal de Ensenada, Enrique Pelayo Torres. Suegro de Enrique Pelayo Navarro. Durante el transcurso del trabajo pericial estuvieron presentes frente a la vivienda el alcalde Pelayo, el director de la Unidad Municipal de Transporte, Raúl Carrillo Espinoza, quien fue uno de los primeros en arribar, según testigos; el secretario de Seguridad Pública Municipal, Florencio Raúl Cuevas Salgado; además del director de Policía y Tránsito, Alfredo Rosales Green. También se vio salir de la vivienda a Enrique Pelayo Navarro, hijo del presidente municipal.
La residencia de Jiménez se localiza en Avenida Lago Victoria número 420, Fraccionamiento Valle Dorado, junto a un lote donde eran resguardados vehículos de transportes turísticos y portuarios. De acuerdo a versiones extraoficiales, Jiménez recibía en esa vivienda las ganancias obtenidas de las jornadas de trabajo de empresas transportistas con las que tenía relación.
Hasta el jueves 20 de septiembre no se habían presentado detenidos, según refirió la subprocuradora de Zona Ensenada de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), Lidia Gallegos Aguilar.
La investigación quedó asentada en la Averiguación Previa 2559/12/300/AP, y a decir de la funcionaria, hasta el momento no está vinculada con otros homicidios registrados en la entidad.
Por otro lado, los asesinatos de dos personas relacionadas con el sector científico de Ensenada también sacudieron la tranquilidad que habitualmente respira la comunidad de investigadores.
Francisco Lazo Valencia, de 52 años de edad, técnico académico del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien según información de esa máxima casa de estudios, se desempeñaba en el área de electrónica, realizando diseño y construcción de equipo astronómico, fue encontrado sin vida el viernes 14 de septiembre de 2012, en su domicilio ubicado del fraccionamiento Pedregal Playitas.
De acuerdo a reportes de la PGJE, Lazo estaba tendido sobre el suelo a un costado de su cama. “La necropsia practicada reveló que murió desnucado a causa de un golpe con objeto contundente”, refiere la autoridad en un comunicado.
A ello se suma el asesinato de la oceanóloga Cinthia Yadira Iriarte Crespo, de 34 años de edad, encontrada semidesnuda el 16 de septiembre, en un camino vecinal del Rancho El Mogón, al final del fraccionamiento Villas del Rey II. De acuerdo con la autoridad, los resultados de la necropsia fueron asfixia por ahorcamiento. Presentaba ataduras en el cuello.
Cinthia fue conocida también entre fotógrafos en Ensenada, había tomado algunos cursos en la Universidad Autónoma de Baja California y, acorde a testimonios de quienes la conocieron, como es el caso del fotógrafo Enrique Botello, pertenecía a “un grupo de estudiantes más que entusiastas, eran participativos, demandantes, y sobre todo, se dedicaban al estudio serio del arte fotográfico”.
Otro de los muertos tras actos violentos en los últimos días, fue Sergio Cervantes Santos, de 64 años de edad, quien según la PGJE, falleció “aproximadamente a las 20:00 horas del 17 de septiembre”, en la Clínica 8 del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Cervantes había sido agredido junto con su hijo, Sergio Cervantes López, de 40 años de edad, en el yonke El Jarocho, en Calle Río Nazas número 910, de Valle Dorado.
“Al parecer, cada uno dormía en el interior de un auto cuando dos sujetos desconocidos los lesionaron en varias ocasiones en el cuello, tórax y espalda, respectivamente”, refiere el reporte de la PGJE.
Cervantes fue trasladado a la clínica donde finalmente falleció, mientras que, hasta el miércoles 19 de septiembre, su hijo permanecía internado en el Hospital General.
En otros incidentes violentos, cinco personas más fueron asesinadas en zonas alejadas de la ciudad.
En el cauce de un arroyo seco, en la zona de Santa Catarina, se localizó a la 1:00 am del 16 de septiembre, el cuerpo de Juan Pablo Regland Hernández, semi-enterrado y envuelto en una cobija color azul, en avanzado estado de descomposición, con la boca cubierta, un trozo de tela y las manos atadas.
Asimismo, la PGJE informó que en el lugar “fue localizada una prótesis para pierna, ya que el occiso carecía de su extremidad izquierda”.
Las autoridades estatales aseguraron haber resuelto este homicidio en menos de 48 horas, con un supuesto móvil enfocado a rencillas con quienes dicen, fueron sus asesinos: Esteban Espinoza Mancha, de 38 años de edad, y Mario Escalante Ledesma “El Cinco”, de 35, residentes del poblado del Valle de la Trinidad.
La PGJE asegura que “El Cinco” declaró que Regland era una persona muy problemática y violenta. Supuestamente, “sorprendieron a la víctima cuando se encontraba tomando una siesta; forcejearon por unos minutos hasta que lograron maniatarlo de pies y manos. Posteriormente lo golpearon y asfixiaron hasta privarlo de la vida”. Después lo envolvieron en el cobertor azul y lo enterraron en la zona de Santa Catarina, hogar de la comunidad indígena Pai Pai.
En otros hechos, a las 2:00 am del 16 de septiembre, en un camino de terracería rumbo al Ejido Mesa de San Jacinto, 500 metros al poniente de la carretera Transpeninsular, se localizó sin vida a Pedro Luis García Jiménez y Francisco Andrés Francisco, ambos de 30 años de edad. Tenían heridas de entrada y salida de proyectil de arma de fuego, a la altura del tórax. En el sitio se encontraron dos casquillos calibre 9 milímetros.
También en la zona sur del municipio, en un camino vecinal de San Quintín, los cuerpos de dos sujetos fueron localizados encajuelados y en avanzado estado de descomposición, dentro de un automóvil color arena, con placas AJV-54-59.
Cabe recordar que recientemente el alcalde Enrique Pelayo removió de su cargo a Luis Alberto Tolosa Espinoza, quien fuera director de Policía y Tránsito Municipal. Entre sus argumentos se encontraba un incremento en el número de asesinatos registrados en el municipio.
Con la entrada de Alfredo Rosales Green nuevamente a la dirección de la Policía, bajo el mando -ese sí, sin cambios desde el inicio de la administración- del General retirado Florencio Raúl Cuevas Salgado, los homicidios en Ensenada no han disminuido. De hecho, la última semana ha sido una de las más violentas del presente año.













