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Requiere de millones de pesos para poder volar

Por imposibilidad financiera desde diciembre 2011 el helicóptero del ayuntamiento de Mexicali se encuentra parado; utilizarlo no solo significa el gasto mensual, sino el  millonario pago acumulado de mantenimiento, licencias y demandas; así, insisten en revitalizarlo. Aún no se sabe de dónde saldrá el presupuesto

Sergio Haro Cordero

Un helicóptero al servicio de la seguridad pública –que ha servido más para protección civil– ha significado para el Ayuntamiento de Mexicali una especie de conjura en contra, sobre todo en la parte que más duele, la financiera. Por eso desde diciembre de 2011, “El Centinela” se ha quedado en tierra. Guardado en el hangar oficial, inmóvil, a la espera de mejores tiempos.

Para que el Centinela alce el vuelo se deben invertir de entrada, casi once millones de pesos: actualizar la póliza de seguro (360 mil pesos), renovar la licencia de pilotos previa capacitación (427 mil pesos), y mantenimiento obligatorio de los 12 años (casi 10 millones de pesos).

Hay más cuentas por pagar:

* Los pilotos demandaron en un tribunal laboral al Ayuntamiento de Mexicali –y a la Dirección de Seguridad Pública– por horas extras no pagadas que suman cerca de 11 millones de pesos. Aunque siguen “laborando”, acuden por la mañana y mensualmente cobran 53 mil pesos.

* El mecánico demandó a su vez el pago de cerca de 3 millones de pesos por horas extras, y, un caso poco común, demandó al patrón la recisión de la relación laboral, es decir, demandó su renuncia.

* El costo mensual de utilizar el aparato se calcula en cerca de 150 mil pesos.

Todo por un helicóptero que en las condiciones actuales, tiene un valor comercial de alrededor de 200 mil dólares. Aparte lo obvio: el Ayuntamiento de Mexicali se encuentra financieramente en quiebra.

Con todo, persiste la idea de mantenerlo “funcionando”; discuten en el ayuntamiento si con apoyo estatal, federal o de plano esperar a que asuma la administración federal del priista Enrique Peña Nieto y pedir sustento.

 

Triangular recursos para volar

 

El Centinela  fue adquirido en septiembre del 2008 por la administración municipal de Rodolfo Valdez Gutiérrez. En el 2010 llegó a la presidencia Francisco Pérez Tejada y el helicóptero voló hasta diciembre del 2011 cuando quedó estacionado. Hace dos semanas se propuso desde la esfera federal triangular dinero para revivir la actividad del aparato.

“Se ha manejado mal lo que propuse al Ayuntamiento”, aclara el titular del Sistema Nacional de Seguridad Publica SNSP, Óscar Vega Marín, quien sostiene que no hay nada de ilegal en una triangulación de recursos. Explica que el Subsidio para Seguridad de los Municipios (Subsemun) otorga recursos para distintos fines como capacitación, equipamiento, infraestructura y prevención; planteó al ayuntamiento y al estado, que de los diez millones que se necesitan para volar el aparato, el SNSP podría conseguir cinco para el estado y cinco para el ayuntamiento.

El mecanismo funcionaría así: que el Ayuntamiento identificara cinco millones de pesos –la construcción de una estación de policía, por ejemplo–, se mete al Subsemun ese proyecto, ese gasto y el ahorro del ayuntamiento se destinaría al helicóptero. “No es que yo les dé el dinero para algo y ellos lo usen para otra cosa, el dinero que les doy lo usan para lo que yo les doy, ellos liberan recursos”, dice Vega con autosuficiencia financiera para después informar que se dio cuenta que el Ayuntamiento de Mexicali no dedica nada de su presupuesto al tema de seguridad, que todo viene del Subsemun, “no tienen un peso de ellos en infraestructura, en equipamiento, en capacitación o en prevención, entonces no podemos liberar nada”.

Asegura Vega que el Estado sí estaba listo para entrarle al tema, pero “no lo va a hacer en la medida que el municipio no lo haga”, y entonces dice el funcionario federal que entró la política, que “iban a esperar la próxima administración (federal) porque yo estaba politizando el tema”. E insiste: “el gobierno del estado tiene toda la disposición, pero esperan la respuesta del Ayuntamiento. Nunca ha sido una ilegalidad, ha sido una postura de mi parte de pensar en el cómo sí”, puntualizó Vega.

 

A volar en la incertidumbre

 

Francisco Pérez Tejada tiene otra información respecto a los recursos del Subsemun, “es un tema que se está revisando con ellos, el Secretariado Ejecutivo, en cuanto a las reglas de operación como con el mismo gobierno del estado”.

Y también tiene sus veladoras a la siguiente administración, pues dice prepara ya una carpeta que llevará a Miguel Ángel Osorio Chong, encargado de política y seguridad del equipo de transición de Enrique Peña Nieto, justifica: “A la ciudadanía le interesa saber qué es lo que va a suceder con el helicóptero, y como este gobierno federal ya va de salida, a mí me interesa mucho si voy a tener el apoyo a partir del 1 de diciembre, y tener los recursos necesarios para echar a volar el helicóptero”.

Sobre la triangulación propuesta por Óscar Vega, Pérez Tejada comenta que las reglas de operación son muy rígidas, muy cuadradas: “No quisiéramos que algo que queremos hacer bueno, para la Federación se interprete malo y al rato nos hagan que ese dinero lo tengamos que reintegrar, que tengamos aquí auditorías”.

El Alcalde explica que actualmente el presupuesto de seguridad pública que destina el ayuntamiento se va a gasolina, a sueldos y otros gastos operativos, por lo que dependen cien por ciento del Subsemun para la inversión en seguridad pública.

Entrevistado al final del desfile de Independencia, Pérez Tejada dijo que platicó con el Gobernador del Estado, quien recomendó la reunión con el secretario de finanzas para  revisar el asunto. “Es muy bueno el helicóptero, es bueno que esté volando, en temas sobre todo de protección civil ha salvado vidas en accidentes en la carretera a San Felipe, cuando cayó el barco al sur de San Felipe, para eso es bueno, pero en realidad el costo operativo –debe volar al menos cuatro horas diarias–, eso nos cuesta mucho al Ayuntamiento”, dice el alcalde, quien no descarta vender el aparato o que lo adquiera el estado y lo use en Mexicali.

“El chiste es que ande volando. Si eso es lo que quieren, ahí está el helicóptero. Nosotros se lo damos lo más barato posible, con mucho gusto que ellos se queden con él”, insistió Pérez Tejada e informó sobre la demanda de los pilotos: si el Ayuntamiento asegura que el helicóptero sigue en vuelo, ellos desistirán.

De acuerdo a Moisés Carlín, Subdirector administrativo de la DSPM, el precio comercial actual del aparato fluctúa entre 200 y 250 mil dólares, pero después del mantenimiento de los 12 años se revalúa hasta 900 mil. Cuando fue adquirido en el 2008 tenía 8 años de vida y ahora acumula los 12, cuando se le debe dar mantenimiento mayor, el llamado “overhaul”, que es obligatorio y que debe hacerse con el fabricante.

“A pesar que es de seguridad pública, el 90 por ciento de su operatividad ha sido de protección civil”, explica el Secretario del Ayuntamiento, Tobías Duarte, además que para que el aparato realmente “sirva” debe volar al menos cuatro horas diarias para la pronta respuesta en caso de un incidente. “Es un costo muy elevado”, reflexiona.

Duarte explica que han valorado varias opciones, pero necesitan un recurso adicional para el mantenimiento mayor, caso contrario, si podrían llegar a la opción de deshacerse del aparato, pero recalca: “venderlo sí nos dolería”.

 

Se requiere habilidad

 

Para Daniel de la Rosa Anaya, Secretario de Seguridad Pública Estatal, los ayuntamientos no pueden depender tanto de los subsidios porque éstos son para fortalecer infraestructura, equipamiento, capacitación y prevención, no para el gasto ordinario. “Lo que se tiene que ir generando es la presupuestación ordinaria en los dineros del Ayuntamiento para que pueda dar ese servicio y eso no puede venir de un subsidio federal o estatal”.

Considera que el helicóptero más que propiedad del alcalde o del Ayuntamiento es de los mexicalenses, “y es donde deberíamos estar todos trabajando en equipo, como se ha venido fortaleciendo desde 2007 a la fecha”. El funcionario insiste en que el reclamo ciudadano es de mayor vigilancia, pero cada instancia de gobierno debe hacer su parte; si no, no funciona en su esquema integral.

Para de la Rosa es importante que Mexicali tenga helicóptero, pues se trata de una ciudad con un desarrollo económico importante, pujante y con inversiones de varios países, “lo que reclaman esas inversiones es una seguridad y equipamiento de primer mundo”, añade que no se pueden dar “pasos atrás”, ya que las instituciones no son propiedad de una persona, sino de los ciudadanos, e hizo un llamado al Ayuntamiento:

“Se tiene  que generar la habilidad, no nada más son gerentes, en este caso no por eso los eligió el pueblo, sino que tienen que tener la habilidad de generar inversión, tener la creatividad y el ingenio, no solo ser gerentes, sino unos adecuados líderes de la comunidad, que tengan que darle resultados a los ciudadanos en este sentido”.

 

Al son que nos toquen

 

Apoyados por el despacho De la Peña-Rivera, el mecánico y los dos pilotos presentaron ante el Tribunal de Arbitraje sendas demandas laborales. En el caso del mecánico, César Castro Ramírez, la demanda fue interpuesta el 21 de marzo del 2012 y quedó asentada con el número 225/2012-5 por recisión de contrato “Fue presentada derivado del incumplimiento de las obligaciones por parte de la patronal”, expone el abogado Javier Viera Páez.

Dentro del procedimiento  se hizo un “llamamiento” a la Dirección General de Aeronáutica Civil y al programa de certificación Calea, lo que implica que representantes de ambos organismos deban comparecer. Parte de la demanda es por la falta de las capacitaciones que debe recibir el técnico especializado, además de que se contraviene a las normas de aeronáutica civil y, en ambos casos, se pone en riesgos su licencia profesional.

El mecánico especializado estaba adscrito desde el 1 de septiembre del 2008 y tenía un sueldo de 30 mil 407 pesos mensuales. Demanda también falta de pago de más de cinco mil horas y reclama el pago de 2 millones 934 mil pesos.

La otra demanda es conjunta. Los dos pilotos, Jesús Alfredo Díaz Galaviz y José Alfredo González Vega y es por la falta de capacitación. Es el expediente 247/2012-6 interpuesto el 29 de marzo del 2009 e incluye el reclamo por el pago de horas extras por 5 millones 220 mil pesos (en el caso de Díaz Galaviz) y de 5 millones 758 mil de González Vega.

Ellos siguen acudiendo a sus labores, van por la mañana y técnicamente “están a disposición del patrón” y en ambos casos está pendiente la audiencia de conciliación, demanda y excepciones.

“Estamos abierto a todas las posibilidades, inclusive, hemos tenido un acercamiento con el Ayuntamiento, con sus representantes”, expone Viera Páez, pero asegura, no han concretado acuerdo, y que todo dependerá de la propuesta que haga el Ayuntamiento. “Ahora sí que al son que nos toquen bailamos”.

Mientras, el helicóptero “de primer mundo” sigue ahí, estacionado, inactivo, a la espera de mejores tiempos

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