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Sra. Adela Navarro Bello

Sr. René Blanco Villalón. —

 

Gracias por seguir con el legado del Maestro J. J. Blancornelas, y con el respeto que se merecen me permito distraer su atención para hacer del conocimiento de la opinión pública lo siguiente:

Hoy se preguntan los panistas por qué perdieron y hoy convocan a reuniones para estar unidos (que ni entre ellos lo han estado). Todo el pueblo de Baja California y creo que México entero, conocemos la insensibilidad de los funcionarios y gobernantes. A mí me tocó vivir en carne propia esa pesadilla de la insensibilidad: en el año 2010 al fallecer en el hospital general mi pareja la Señora Olga Osuna Tirado, a la cual di cristiana sepultura después de un sinfín de trabas de los funcionarios de gobierno; por la intervención de un periodista del semanario 7mo Día obtuve apoyo de Desarrollo Social Municipal para sepultar a mi mujer. Al presentarme en Velatorios DIF presenté el escrito de desarrollo social atendiéndome el Director de los Velatorios DIF, Benjamín Molina Báez, quien me hizo saber que no contaba con ataúdes, por lo cual tenía que comprarlo por fuera (siendo esto mentira, porque tomé fotos de ataúdes en existencia), y que el resto del servicio no tenía ningún inconveniente. Por fortuna, gracias a Dios que puso en mi camino al Señor Mario Martínez, dueño de la Funeraria Martínez, quien me regaló el ataúd y lo llevó hasta los velatorios DIF.

Contraté el servicio religioso en las iglesias de Nuestra Señora de Guadalupe en zona centro. Se veló el cuerpo y cuál sería mi sorpresa que al día siguiente al recogerla para ser sepultada me dijeron que por orden de la administración de los Velatorios DIF no me la podían entregar, que porque no compré el ataúd. Contesté que todo estaba cubierto por Desarrollo Social Municipal, me respondieron que por no haber comprado el ataúd con ellos, tenía que pagar por otros servicios (velación, levantamiento de cuerpo, embalsamiento, etcétera). Como pude solucioné el problema, ya no alcancé la misa ni la bendición al cuerpo de mi esposa. El padre se negó a interrumpir la misa para darle la bendición en la carroza y ya no había tiempo para la siguiente misa por el horario del panteón. Después de todo el embrollo al fin la sepulté.

Dedicándome después al cuidado de mi hija de crianza Miriam de los Ángeles, a quien quise y quiero como mi propia hija, me la quitó DIF estatal semanas después de fallecer mi Señora Olga Osuna Tirado. A la niña la tenía en la primaria Amado Nervo a un lado de la catedral (presenté constancia). Tenía gran cantidad de ropa, calzado (30 pares aproximadamente), gran cantidad de juguetes (70 Barbies aproximadamente), Little poney, 4 carros para Barbies, su bicicleta de Cenicienta, patineta y patines con coderas, rodilleras y casco, gran cantidad de películas de caricaturas, infinidad de libros (para colorear y para leer), tv, DVD, VHS, etcétera. Tenía quién la cuidara, los fines de semana se iba con mi hija menor Raquel Gabriela, quien es madre de 4 hijos incluyendo una niña de la edad de Miriam (es mi hija quien la quiso adoptar).

Anduve por todo Tijuana tocando puertas, pidiendo favores para tratar de recuperarla: DIF municipal, DIF estatal. Envié una carta a la esposa del Gobernador (duré 4 meses llamando a Mexicali, sin respuesta), hablé con el Diputado Laurencio Dado Alatorre y con el Diputado Ricardo Magaña Mosqueda, no hubo apoyo, llamé a Mexicali, a DIF estatal, nunca logré hablar con el Director, solo con su secretaria. Fui a la oficina de la Asociación contra la Impunidad, fui al Partido Acción Nacional buscando ayuda de alguien (sin tenerla). Fui con La Madrina, una señora que tiene un desayunador para niños de escasos recursos (solo me centaveó), fui a la oficina de Defensoría de Oficio, también a TBC Universidad, en Boulevard Federico Benítez, donde supuestamente dan apoyo jurídico. También fui a la tristemente célebre CNDH, donde el Procurador José Luis García nunca me recibió, ni con una recomendación manuscrita de la reportera del periódico Frontera Juanita Jiménez. Celia García, otra reportera del periódico Frontera, me hizo un reportaje, me dijo que mi casa parecía el cuarto de la niña, que había más cosas de ella que de nadie.

Me negaron la adopción de mi hija Miriam y las visitas porque les presenté un escrito responsabilizando tanto al personal de la casa hogar como a los agentes de la Subprocuraduría para la supuesta defensa del menor; al recibir una llamada de la Licenciada Yaneth Guadalupe Montoya López (quien tiene el caso de mi hija), de que la niña recibía golosinas en la escuela (Sabritas) como reglado de alguien. En el escrito que presenté señalé que era mi deber responsabilizarlos de lo que le pudiera ocurrir ante el evidente descuido expresado por la propia Licenciada. Después de eso me mataron mental y anímicamente, seguí insistiendo, pero sin resultados.

Hoy por eso ante tanta injustica y tanta inestabilidad de los funcionarios del gobierno he decidido dejar de luchar por mi hija Miriam, a la que tanto quiero. Me dijo un Licenciado conocido: ‘Esa gente del DIF es una mafia y ni te pongas a investigar, porque te mandan desaparecer, con esa carta que les presentaste se sintieron ofendidos, la represalia fue que te negaron la adopción y no le muevas porque son capaces de aconsejar a la niña que diga que tú la tocabas y te meten al bote (cárcel), con eso te quitan de encima por un buen tiempo’.

Ah, también llamé a la Ciudad de México, al programa de TV Azteca “A quien corresponda”; y al Congreso de Baja California, a la Licenciada Nancy Sánchez, presidenta del Congreso (dónde está, dónde quedó el spot que dice “Que B. C. nos una”). Tenía desde 1985 votando por el PAN, este año no voté, ni mi familia, ex esposa, hijas, sobrinas, parientes y amigos. Nadie votó por lo mismo, por lo que he dicho, sobre la insensibilidad de los funcionarios de gobierno, qué mal equipo tiene el gabinete de mi paisano Felipe Calderón Hinojosa.

Atentamente:

 

J. Guadalupe Rangel Mejía

Tijuana, B. C.

 

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