¡EN ZERIO!
Fraze ¡EN ZERIO!: “Los políticos y los pañales tienen una cosa en común: a ambos hay que cambiarlos a menudo y por el mismo motivo”.- Anónimo, por cierto
2 mujeres en el cielo
Llegan dos mujeres al cielo y una le pregunta a la otra:
— ¿Cómo te moriste?
“Pues bien gacho, congelada”.
— ¡Ay, qué horror, debe haber sido horrible!… ¿Qué se siente morir congelada?
“Al comienzo es muy feo: primero da escalofríos, después los dolores en los dedos de las manos y a los pies, después todo congelándose poco a poco… Pero luego vino un sueño muy pesado y perdí la conciencia. Y, ¿tú cómo moriste?”.
— ¿Yo? De un ataque cardiaco. Resulta que estaba desconfiando que mi marido me engañaba. Un día llegué a casa más temprano, corrí hasta el dormitorio y él estaba en la cama viendo televisión. Desconfiada, corrí hasta el sótano, para ver si encontraba alguna mujer escondida, pero no encontré a nadie. Corrí hasta el segundo piso, pero tampoco vi a nadie. Subí hasta el desván y al pegar la carrera por las escaleras, yo que nunca me movía, pues tuve un ataque cardiaco y caí muerta.
“Si serás bruta, ¡me hubieras buscado en el congelador y las dos estaríamos vivas en estos momentos!”.
Autor: El viudo.
El incendio
Había un terrible incendio en un edificio. La gente que estaba en pisos inferiores fue subiendo, desesperada, hasta la terraza.
En medio del estupor general aparece un gallego en la vereda, y desde abajo comienza a gritar: “¡Tírense, tírense que yo los agarro!”.
Todos pensaron que estaba loco, pero al verse abandonados y sin nada que perder, uno se arrojó. El gallego lo atrapó con gran destreza, lo puso en el suelo y el rescatado salió del lugar caminando como si nada. Después, viendo que el sistema funcionaba, comenzaron a arrojarse los demás de a uno en uno.
Luego de unos cuantos, se aventó un negro y el gallego se quedó mirando, lo esquivó y el morenazo se estampó contra el piso. Entonces el gallego miró hacia arriba y les gritó:
“¡No pierdan el tiempo con los que ya se han quemado!”.
Autor: Dermatólogo racista.
Buena educación católica
Con la mejor de las intenciones, un padre de familia había enviado a su hijo al colegio más caro de la colectividad judía, pero Samuel no daba pie con bola.
Boleta del primer mes: Matemáticas, 2; Geografía, 1; Historia, 3; Literatura, 2; Conducta, 0. Estas espantosas calificaciones se repetían mes a mes, hasta que ya cansado, el papá de Samuel le dijo:
— Samuel, escúchame bien lo que te voy a decir: si el próximo mes tus calificaciones y tu comportamiento no mejoran, te voy a mandar a estudiar a un colegio católico.
Al mes siguiente, las notas de Samuel fueron una tragedia solo comparable al hundimiento del Titanic, y el padre cumplió con su palabra. A través de un rabino cercano a la familia, se conectó con un obispo que le recomendó un buen colegio católico, al cual Samuel fue enviado.
Al cabo de unas semanas, el hijo llegó a casa con la prueba de fuego en la mano. Y así se leyó la boleta del primer mes en el colegio católico:
Matemáticas, 20; Geografía, 19; Historia, 20; Literatura, 20; Conducta, 20.
Sorprendido, el padre preguntó a Samuel:
— ¿Qué es lo que pasa que te va tan bien en esta escuela?
“No sé, papá, cuando entré en este colegio me presentaron a todos. Luego, una tarde, fuimos a la capilla. Cuando entré vi a un hombre crucificado, con clavos en las manos y en los pies, con cara de haber sufrido muchísimo y todo ensangrentado el pobre. Pregunté quién era él, y un alumno de los cursos superiores me respondió: ‘Era un judío igual que tú’. Entonces me dije: ‘Ah, caray Samuelito, a estudiar que aquí no se andan con babosadas”.
Autor: Niño protestante.
En 1993, el capo colombiano fue abatido en Medellín, y casi 20 años después, su hijo mayor, que se hace llamar Sebastián Marroquín -su nombre de pila es Juan Pablo Escobar Henao-, se ha dado a la tarea de conquistar el mercado mexicano con una línea de camisetas que -¡EN ZERIO!- llevan estampada la imagen del sanguinario narcotraficante.
Las prendas de vestir cuestan desde mil hasta mil 500 pesos, y reproducen fotografías tomadas de documentos oficiales, como credenciales de estudiante y licencias de conducir de Escobar.
Según Marroquín, estas t-shirts ya se venden como pan caliente en Culiacán y Guadalajara. Además, ahora sí que el presunto diseñador tiene tiendas en Austria, Guatemala y los Estados Unidos, no así en su natal Colombia.
Aunque en Medellín, el fallecido narcotraficante sigue siendo una figura tan popular que, otra vez -¡EN ZERIO!-, en el noroccidente de aquella ciudad han circulado álbumes con estampillas coleccionables que recrean la vida de Pablo Escobar. En este caso, los almanaques apenas cuestan el equivalente a 2 pesos mexicanos.
Y todavía dicen que las sociedades latinoamericanas no toleran las apologías al narcotráfico.










