150 clínicas al vapor
Autoridad incumple y no controla hospitales irregulares en Tijuana
“No las hemos detectado por lo grande de la ciudad, sobre todo porque andan a salto de mata, se establecen en un lugar, atienden y luego se mueven”, admitió Ricardo Ernesto Zamarrón Guevara, titular de COFEPRIS
Francisco Navarro Fausto
En Tijuana proliferan las clínicas privadas sin control de la autoridad. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) estima que por lo menos hay 150 clínicas irregulares, y justifica la presencia de los espacios debido al acelerado crecimiento de la ciudad y la constante movilidad de los espacios. A lo anterior, se agrega la insuficiencia de personal para las revisiones de negocios (36 inspectores para Tijuana).
El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), establece que en 2010, el 27.3 de la población de Baja California carecía en el acceso a servicios de salud. Mientras que la Asociación de Hospitales de Baja California, atribuye que el crecimiento desmedido de clínicas particulares se debe a que el Sector Salud no tiene la capacidad suficiente para atender las necesidades de la población tijuanense; además de ello, muchas son de dudosa calidad en el servicio.
“Acudir a estas clínicas pone en riesgo la salud de las personas, ya que estos ‘hospitalitos’ no tienen el equipo suficiente para atender una emergencia o pudiera presentarse una complicación en la atención”, externó un doctor, quien solicitó el anonimato.
Según cifras de la Dirección de Administración Urbana Municipal, en Tijuana hay entre hospitales, clínicas y sanatorios, 277 espacios (14 abrieron en 2012 y uno está en espera de aprobación para operar); clínicas y sanatorios, 74. El permiso de operación para clínica cuesta 2 mil 005 pesos, mientras que el de consultorios alcanza los mil 114 pesos anuales.
ZETA recorrió el Centro de la ciudad y constató que existen consultorios en instalaciones muy antiguas y maltrechas, mientras que en la Zona Este se ubican espacios médicos en locales de centros comerciales, donde se atiende desde una consulta general, hasta un parto. Otras clínicas carecen de estacionamiento suficiente, no tienen un solo cajón para discapacitados, y la cédula profesional del encargado no está a la vista de los pacientes.
El reportero solicitó hablar con el encargado del Hospital Médico El Dorado para conocer las instalaciones; la recepcionista dijo que éste no se encontraba sino hasta el 1 de octubre, pues se encontraba de vacaciones. En una plaza comercial de Villas del Real, el Hospital Venecia está sin operar desde hace un año, según vecinos del lugar.
“Mi hermana no tiene seguridad social y se acaba de aliviar en aquí (Clínica Materno Infantil Gorens), por la cesárea le cobraron 8 mil pesos, aparte los medicamentos y el cobro de las citas posteriores”, expresó el familiar de una paciente.
Necesidad de servicios
Ante la abundancia de sanatorios, el titular de las Comisión de Arbitraje Médico (CAME) en el estado, Rodrigo Robledo Silva, mencionó a ZETA que los servicios de salud en el estado se han visto rebasados por el crecimiento de la población, generando un boom de clínicas.
A su decir, el organismo se enfoca más en atender las denuncias que los pacientes hacen por un mal servicio recibido de algún médico.
“Tenemos quejas de diversas disciplinas tanto del sector privado como institucional, los porcentajes son 60-40 privado-público. Las áreas preponderantes son odontología, cirugía y ginecología. En lo que va de 2012 tenemos 234 quejas. Al cierre del año pasado fueron 300, están incrementando”, citó.
En cuanto al crecimiento de clínicas privadas, expuso que tiene que ver con “la necesidad de un servicio no cubierto”. Recordó que es competencia de COFEPRIS supervisar que los hospitales cumplan con los términos que establecen las Normas Oficiales Mexicanas respecto a equipamiento y funcionamiento de instalaciones.
Pese a ello, “si en el Centro de la ciudad se aplicara la normatividad vigente, habría que destruir el Centro, porque hay edificios que tienen más de 120 años. Tenemos que ayudarnos entre autoridad sanitaria, Ayuntamiento y nosotros para ver cómo buscar el mecanismo y cumplamos con todo los requisitos que piden, y que nos asesoren en cómo hacer las cosas bien”, opinó Robledo Silva.
De igual manera, recordó que cuando Ernesto Ruffo Appel ocupó la gubernatura (1993-1995) declaró que en Tijuana se necesitaban 600 camas de hospital, por lo que ahora, en una ciudad con 2 millones de personas, esa cifra ya es insuficiente.
Por su parte, el presidente del Colegio de Médicos de Tijuana, Carlos Martín Rothenhauslter, abundó que como organismo les corresponde afiliar a todos los médicos posibles, pero cuando les llega alguna queja sobre mal servicio de clínicas, se investiga si el doctor es afiliado y entonces se procede a hablar con él.
“Luego la pasamos a la Asociación de Hospitales, quien a su vez hace lo mismo ante la Secretaría de Salud para que corrobore si hay alguna irregularidad”.
Respecto a la necesidad de servicios médicos en la ciudad, afirmó: “Siempre será insuficiente el equipamiento existente porque la demanda es muy grande. La población va creciendo y es difícil estar a la par con todos los aspectos por más que se hace, pero se cumple en lo que cabe”.
Las revisiones
Para el titular de COFEPRIS, Ricardo Ernesto Zamarrón Guevara, la instalación de clínicas y hospitales se da principalmente en Tijuana, más que en cualquier otro municipio de Baja California.
“Están surgiendo rápido y de repente hacemos operativos donde tratamos de detectar las nuevas clínicas o consultorios que se han establecido y no nos avisan. En el caso de los consultorios es diferente, tienen que instalarse y luego nos avisan. Una vez con el permiso del Ayuntamiento, entonces programamos la visita, les damos un ordenamiento y les decimos qué les falta para que estén al 100 por ciento”, detalló en entrevista con ZETA.
Además de los requisitos municipales, el hospital o clínica requiere la licencia sanitaria, exigencias con las que se emprende la edificación. Aun así, la mayoría de las clínicas han sido adaptadas a un inmueble que es rentado sin la capacidad requerida.
“Vienen y solicitan su permiso informando lo que van a hacer. Hay una norma oficial donde dice con qué debe contar para cumplir, como son instalaciones de gas y medicinales, espacios para una rehabilitación, post cirugía. Todo eso viene muy específico, aunque hay médicos que hacen su cliniquita a sus posibilidades y su interpretación de la norma. Así inician y cuando vamos a las verificaciones, les hacemos señalamientos y les damos la oportunidad de que hagan las adecuaciones correspondientes. No vamos por las multas, sino por la protección de un riesgo sanitario. Si ocupa cambios y cumplen con esas modificaciones, les autorizamos la licencia”, abundó el funcionario.
Según Zamarrón Guevara, el crecimiento de los nosocomios privados obedece más al lucro que a la falta de equipamiento: “Ellos (los médicos) lo ven como un negocio, ya que ven que hay gente vulnerable en zonas alejadas. ‘Es que tenemos los servicios del Hospital General concentrados en la Zona Río’… Aun cuando tenemos centros de salud, la gente acude (a las clínicas privadas) sin saber si efectivamente se van a poner en manos del que piensan que es el médico”.
Durante 2012, se han realizado 161 operativos, encontrando clínicas que ofertan servicios sin el equipo necesario para llevar a cabo las atenciones.
“Hasta el presente mes se ha llegado a once clausuras (no precisó los nombres de los nosocomios), es el procedimiento final para que ese establecimiento no opere”.
El consultado agregó que en base a las revisiones oficiales, hay espacios que se ofertan como clínicas y, ante la falta de requerimientos, al final del día operan como consultorios.
“El boom de las clínicas y consultorios se da en el Este de la ciudad, para nosotros las más riesgosas son las que no se anuncian, y que en una casa particular están haciendo procesos de los que nos enteramos solo a través de una denuncia. Es así como vamos y atoramos esas malas prácticas. Las multas van de un salario mínimo a 6 mil salarios mínimos y puede ser acumulativa. Entre hospitales y clínicas, entre 100 y 150 no las hemos detectado por lo grande de la ciudad, sobre todo porque andan a salto de mata, porque se establecen en un lugar, atienden y luego se mueven” finalizó Zamarrón.
Los requisitos para establecer una clínica
Según el tipo de hospital a instalar, se debe apegar a una o diversas de las 26 Normas Oficiales Mexicanas que establecen los requisitos, como son equipamiento necesario para operar, infraestructura necesaria para brindar servicio, y el manejo de desechos contagiosos.
La Norma Oficial Mexicana NOM-005-SSA3-2010, instituye el equipamiento de mobiliario que debe tener un consultorio de medicina general o familiar, dentro de los que se cuenta un escritorio, sillón, negatoscopio, báscula pesa-bebé, mesa de apoyo, cortina plegable, mesa de exploración universal, lámpara con haz dirigible, banco giratorio, vitrina, lavado y banqueta de altura.
Las dimensiones físicas son de 3.30 metros de ancho por 4.25 de largo metros cuadrados. Dicho espacio se divide a su vez en dos partes, el área de exploración (1.80 x 3.30 metros cuadrados) y el área de entrevista (2.45 x 3.30 metros cuadrados).
En el ámbito municipal, el permiso para actividad de hospital, centro médico o clínica, considera 20 requisitos, entre éstos:
Dictamen de uso de suelo factible; certificado de medidas de seguridad emitidas por la Dirección de Bomberos; visto bueno de la Dirección de Protección Civil Municipal; resolución de impacto ambiental emitida por la Dirección de Protección al Medio Ambiente; contrato de recolección de residuos biológicos-infecciosos; licencia sanitaria de ISESALUD; además de croquis de estacionamiento indicando la capacidad de cajones.
Sin quejas de malas prácticas
De acuerdo con Paola Treviño, administradora de la Asociación de Hospitales de Baja California, actualmente tienen registrados 48 hospitales y continúan haciendo labor para aumentar esa cifra, por lo que constantemente invitan a más hospitales a ser miembros activos.
Agregó que dentro de sus socios activos no se han registrado hospitales irregulares, y respecto al combate de la informalidad en el sector el organismo, se ha invitado a distintos hospitales a formar parte de la asociación.
A pregunta expresa de si han recibido quejas de servicios deficientes en nosocomios, comentó que en la actual presidencia no han tenido reportes.
— ¿La ciudad necesita más hospitales?, planteó ZETA.
“Creo que la ciudad lo que necesita son instituciones que ofrezcan servicios de suma calidad a los usuarios”.
— ¿Cuál es la carencia de los servicios médicos privados?
“Gran parte de los hospitales privados de la región, le restan importancia a la actualización y capacitación de su personal; esa situación conlleva a la baja calidad en los servicios de salud privada”, finalizó Treviño.










