
Sindicalismo magisterial en Baja California
Juzticia
Gerardo Dávila Infante
Elba Esther Gordillo o la antidemocracia sindical.
Paralelamente al proceso electoral nacional que aún no termina, en el gremio magisterial de Baja California se suscitó un movimiento por diferencias con las formas de hacer política sindical del sindicato nacional que manipula la profesora Elba Esther Gordillo y la base magisterial encabezada por el profesor Lara.
Ante la obcecada actitud de la dirigencia nacional del SNTE de imponer sus condiciones al magisterio local, un numeroso grupo de maestros decidió formar el Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación (SETE).
Es claro que los maestros con dicha acción, un poco retrasada, nos empiezan a enseñar con el ejemplo, algunos de los principios que establece el artículo tercero constitucional, como lo son la independencia, la congruencia, la democracia, etc.
Los maestros no deben enseñarnos miedos o temores sino valentía, no deben enseñarnos ni mediocridad ni servilismo, antes bien deben guiarnos y darnos ejemplo de fortaleza, de espíritu y de constancia en el mejoramiento del conocimiento y la conducta.
Es vox populi que la maestra Elba Esther Gordillo ha manipulado y sigue manipulando a los maestros sindicalizados para beneficio de sus intereses personales a través de sus tristes incondicionales.
Los maestros que por miedo han evitado integrarse al Sindicato Estatal deben saber que sus temores son infundados porque, para los efectos patronales, en este caso el Estado y los municipios, el que los maestros pertenezcan a uno u otro sindicato no afecta en nada la relación laboral.
El efecto, el artículo 76 de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado (ley que regula al SNTE) establece que “el Estado no podrá aceptar, en ningún caso, la cláusula de exclusión”.
La posibilidad de que se establezca dicha cláusula sí la prevé la Ley Federal del Trabajo en el segundo párrafo del artículo 395 cuyo texto dice: “Podrá también establecerse que el patrón separará del trabajo a los miembros que renuncien o sean expulsados del sindicato contratante”.
La cláusula de exclusión es una figura contractual que generalmente se utiliza, no para proteger al trabajador sino para beneficio del sindicato, pero que afortunadamente para los maestros está prohibida en forma expresa.
La constitución, crecimiento y desarrollo de los sindicatos debe ser para el estudio, mejoramiento y defensa de los intereses de los agremiados y no para beneficio personal de sus líderes, porque esto último, en todas partes se le llama traición sindical y peor aún, administración fraudulenta.
En el magisterio como en tantas otras actividades profesionales existen personas con vocación y también chambistas, sufriendo estos últimos, a través del tiempo y de las conquistas sindicales (aumento de salario, prestaciones, etc.), una especie de domesticación que paulatinamente borra la conciencia del significado del magisterio y la fuerza y coraje para ejercerlo.
Si el maestro no cultiva interiormente, en el aula y en su circunstancia el ideal que se concibe como un gesto del espíritu hacia la perfección, deberá considerarse que está donde no debe estar.
Los maestros deben enseñar el ejercicio del libre albedrío, pero antes deben practicarlo.
Gerardo Dávila Infante ejerce su profesión en Tijuana
Correo electrónico: lic_g_davila@hotmail.com
|