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La falta de excitación en la pareja
Conultoría Matrimonial
Lic. Roberto Bautista López
En el apunte de la semana pasada, trataba sobre la masturbación femenina (y que sólo dos han pedido el teach-vídeo-clip), que es una forma inicial de llegar al máximo placer que pueda tener una mujer. Decía que su pareja puede ayudar a descubrir entre ambos los lugares de su cuerpo que mayor excitación le causen, inclusive para la propia pareja resultaba una forma de excitarse. Esto lo consideré desde el punto de vista en que la pareja se encontraba dispuestos a hacer el amor (en posición, pues), a tener sexo, a disfrutar a plenitud. Desafortunadamente existen problemas en algunos, hombres y mujeres que no logran excitarse fácilmente, aun estando en posición de hacer el amor, con mayor razón se da este problema en aquéllos, que al contrario de muchos, no necesitan ya estar en la cama para excitarse, sino que desde antes logran estarlo, mientras que ellos no pueden lograrlo, ej., al estar bailando la pareja, al encontrarse juntos, o simplemente al observarse y focalizar la vista en algún atractivo físico.
Como introducción al concepto de la excitación, permítanme conceptuar el término “excitación”: es la respuesta orgánica a la excitación sexual, que se caracteriza por su efecto de “vasocongestión”, es decir, la sangre del cuerpo fluye hacia la superficie, llenando en forma notoria el cuerpo del pene en el hombre, el clítoris y la vagina en la mujer, así es que en la medida en que se den estas funciones, en esa medida se dará la excitación, la falta de ello dará como resultado una “disfunción”, por el contrario, un incremento en esta fase no producirá propiamente una disfunción, ya que no es frecuente la preocupación por exceso de lubricación o en erecciones demasiado firmes o duras, el gran problema es la disminución o ausencia de la excitación, la que genera algún grado de molestia en la persona o en su pareja, por lo que no debe de dejar pasar por alto al visitar al especialista.
En la mujer, la disminución de la excitación o su ausencia es el problema más frecuente que se le presenta. La disminución de la excitación se caracteriza por el fracaso de las respuestas fisiológicas que ocurren cuando una mujer se encuentra excitada (lubricación, tumefacción vaginal, tensión muscular, alteraciones respiratorias, etc., etc.). La ausencia o disminución de la fase de excitación no suele darse solo o de manera aislada, casi siempre es acompañado de una falta de deseo sexual (lo que se llama frigidez) y a veces puede provocar que la mujer, al no verse excitada, sea incapaz de alcanzar un orgasmo. El decremento de la excitación producirá ausencia o deficiencia de lubricación vaginal, y erecciones incompletas o ausentes, es decir incompetencia eréctil.
Las personas que ven disminuida su capacidad para excitarse puede deberse a que exista algún problema o alguna lesión que influya en la vaso dilatación y la vaso congestión (lo que origina la lubricación en la mujer y la erección en el hombre); o como resultado del proceso degenerativo de algunas enfermedades como la Diabetes mellitus, en donde las mujeres presentan una disminución en la lubricación y los hombres erecciones menos firmes, lo cual no debe ser un impedimento para el disfrute de la actividad sexual (calidad en lugar de cantidad). Cuando no existe enfermedad alguna que afecte la excitación, el origen será de índole psicológico o emocional, como puede ser el temor al desempeño, temor al rechazo, la baja autoestima, problemas de pareja, rencor, estrés, incomprensión, depresión, etc.
En el hombre se produce la señal más visible y que es la erección peneana, y ésta se produce fundamentalmente por un cambio en la circulación arterial y venosa, en respuesta a un estímulo nervioso, que a su vez fue generado por un estímulo visual, auditivo, corporal o táctil (que algún día comentaré). En relación a la rapidez con que se alcanza la excitación, depende de cada persona, pero los jóvenes tienden a excitarse de manera más rápida que las de mayor edad, que requieren de mayor estímulo para lograrla, sin que esto sea un hecho patológico (que ya he tratado y seguiré haciéndolo). También se debe señalar que durante el juego erótico, la excitación puede disminuir o incluso perderse, pero esto es parte de la respuesta normal; ahora sí esto se produce con mayor frecuencia e impide tener una vida sexual activa y satisfactoria, ya se ha transformado en un hecho que genera incomodidad, debe ser revisado por un urólogo, ginecóloga o por un sexólogo clínico.
Es importarte comentar que la excitación en la mujer, se nota fisiológicamente por el incremento de flujo sanguíneo a nivel pélvico, que producen una vaso dilatación en las paredes de la vagina y se produciría mayor lubricación vaginal, y al no darse ésta, el coito le resultará doloroso y rehuirá tener relaciones y complicaría las cosas con su pareja. Asimismo los genitales externos se hinchan, sobre todo es notorio en los labios mayores y menores de la vagina. En el clítoris se produce una erección progresiva. En relación a la estimulación del clítoris (masturbación) cabe mencionar que resulta excitante, sin embargo se ha establecido que la mayoría de las mujeres no lo disfruta si no ha comenzado previamente el juego erótico (besos, caricias en todo el cuerpo, palabras amorosos y excitantes, abrazos, etc.); el estímulo vigoroso del clítoris puede producir incluso dolor; es por ello que se recomienda la estimulación paulatina y con aproximaciones hacia llegar al clítoris, ya sea por medio de los dedos, labios o lengua.
Considero que la mayoría de las parejas disfrutan de su sexualidad, pero estudios especializados demuestran que aún existe gran ignorancia en el conocimiento de su sexualidad, sus órganos sexuales y el potencial que ellos representa, como desconocer que pueden ser multiorgásmicas, o sentir mayor placer por medio del punto “G”, en fin, en la medida en que investigue, consulte, lea, podrá darse cuenta que puede disfrutar mucho más y más placenteramente.
Agradezco como siempre a mis dos que tres lectores por sus comentarios, consultas al teléfono 684-9647, fax 684-18889, celular 204-6180 o al e-mail: bautista46@hotmail.com
(Consternado por el fallecimiento del señor Blancornelas. Mi sentido pésame a su familia y a todo el personal de ZETA
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