Dios
Henry Ford murió y llegó al Cielo. En la puerta, San Pedro lo recibió y le dijo:
“Bien, tú fuiste una persona buena y... ni hablar de tu invención, la cadena de montaje para automóviles... ¡Cambió el mundo!”.
Sereno, San Pedro lo premió:
“Como recompensa, te permitiré pasear a voluntad en el Cielo.”
El líder de la automotriz pensó en su gratificación por un momento y propuso:
“Yo lo que quiero es estar junto a Dios por un rato.”
San Pedro aceptó y le pidió a un ángel que acompañara a Ford a la sala privada del Todopoderoso.
Ford entra en la sala y le preguntó a Dios con reverencia:
“Señor Todopoderoso, cuando inventaste a la mujer, ¿en qué pensabas?”
--Qué quieres decir con eso, hijo mío.
“Bueno Señor, hay grandes problemas en el proyecto de tu invención:
“No existe ningún modelo económico, hace mucho ruido cuando se calienta; el mantenimiento es extremadamente caro, necesita constantemente de pintura, tiene que parar 5 días de cada 28; el sistema se tapa y es necesario anularle algunos tramos. Antes del primer tercio de su vida se le caen las defensas delanteras y traseras. Las vestiduras se cuartean a los pocos kilómetros, el consumo de combustible es asombroso, además es muy lento comparado con el otro modelo que hiciste”.
Ford se justificó:
“Y éstos señor mío, son sólo algunos de los problemas...”.
Dios, tranquilo, atento, con caminar pausado se dirige a la supercomputadora Celestial, hace clic en un icono de la pantalla y, casi instantáneamente, aparece un listado.
Lee el informe, se vuelve hacia Ford y le dice:
“Puede ser que mi proyecto tenga problemas como tú bien dices, pero en este preciso momento... ¡Hay más hombres sobre mi invento que en el tuyo!”.
Realeza
La más conocida de las casas reales europeas, la monarquía inglesa, no cuenta con el apoyo de sus ciudadanos, o súbditos pues. Una encuesta realizada y publicada por un periódico en la Gran Bretaña, demostró que el 55 por ciento de los ingleses consideran a su realeza como -¡EN ZERIO!- una “institución idiota”. No creen pues, que los reyes, príncipes y demás, sean unos divinos o iluminados para ocupar tal cargo. En contra parte, la minoría un 45 por ciento no apoya la moción de la “institución idiota”. Pero ahí están… ¿No?
Otra de ingleses…
Ya ve como son estos británicos. Tan desprejuiciados y reyes además, de la noticia escandalosa. Recientemente se reveló que la hoy primera dama, Cherie Booth, esposa del primer ministro británico, Tony Blair, posó -¡EN ZERIO!- desnuda. No se asuste, la gracia de la Cherie la llevó a cabo cuando tenía 23 años y era estudiante de Leyes.
Las investigaciones del periódico The Times, relatan que Cherie Blair posó sin ropas durante doce meses para el pintor Euan Uglow en una obra que muestra a una mujer con un vestido azul pero abierto en todo el frente. A la hoy experta abogada, le pagaron entonces 10 dólares la hora por mantenerse quietecita como Dios la trajo al mundo. Que cosas.
Tom Cruise
Mucho se ha hablado de este actor de cine que tiene más poder que talento. Primero Tom Cruise saltó eufórico en un sillón dentro de un programa de televisión para demostrar así que estaba enamorado de su hoy esposa, la también actriz Katie Holmes. Después criticó a las mamás que luego del embarazo deben tomar medicamentos para superar depresiones post parto. Su conducta errática continuó a grado de afectar las mega-producciones en las que participó. Por eso lo corrieron del estudio de películas donde tenía exclusividad. Más tarde, con bombo y platillo se casó en un castillo italiano en una boda que tuvo valor de millones de dólares. Esto parece no gustarle a los cinéfilos de corazón que esperaban que algún día aflorara el talento de Cruise. Una encuesta de Gallup determinó que el 34 por ciento de los estadounidenses consideran a Tom Cruise como un -¡EN ZERIO!- antipático. Lo cual, bueno, no es favorable para su carrera. El segundo lugar de antipatía se lo llevó la también vida escandalosa de Angelina Jolie con un 18 por ciento. Con el 15 por ciento quedó en tercer lugar el director, productor y actor australiano Mel Gibson. No caen bien, pues.
Pasajera
Una mujer tomó un vuelo de American Airlines en los Estados Unidos. Pero avanzada la travesía del aeroplano éste tuvo que descender de emergencia en el aeropuerto de Nashville, Tennessee, porque la señora tuvo una crisis de -¡EN ZERIO!- flatulencias. De pronto en pleno vuelo la mujer empezó a tronar como ejote, y para que el resto de los pasajeros no percibieran el olor de su malestar, encendió fósforos, lo cual llamó la atención de la tripulación que debido al estado tan crítico de la dama, prefirieron aterrizar de emergencia y bajarla para que recibiera atención médica. Por pedorra, pues.
Sandalias
Una pareja de recién casados va a pasar la luna de miel a Pakistán. Allí, mientras pasean por el mercado, oyen a un vendedor de sandalias que parece escapado de las Mil y una Noches.
“Bengan, baisanos, bengan a mi humilde diendita. ¡Que allí bodrán combrar algo fabuloso!”, los incita el vendedor.
El joven matrimonio entra y el vendedor les muestra un par de sandalias a las que les atribuye un poder mágico:
“Con ellas, bodrán hacer el amor salvajemente, como gamellos enfurecidos”, les dijo.
La mujer se tienta por el comentario del vendedor, pero el hombre, atlético y viril, dice que no las necesita.
“Bruébalas, baisano, no te arrebentirás”, insiste el vendedor.
Como su mujer está cada vez más interesada, el hombre termina por acceder.
Y de repente... apenas se ha calzado las sandalias, una mirada feroz se dibuja en su rostro... un ansia incontenible... ¡una furia que su esposa jamás había visto!
Veloz como fiera en celo, el joven marido agarra al vendedor paquistaní por el trasero, le baja los pantalones y se arroja sobre él para darle a la tandariola, cuando el vendedor exclama:
“¡Bara, bara, bara!", grita con lágrimas, y desesperado le dijo, “¡Te las busiste al revés, hijo de la chilindrina, te las busiste al revés!”
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