Proyecto cultural del año: Grupo Libro Club
La cadena librera cuenta ya con ocho sucursales, más una que abrirá en Rosarito en 2007. Aparte de las filiales, coordina el sello ILCSA. En 2006, la casa editorial llegó a 207 publicaciones.
Enrique Mendoza Hernández
Sostener un proyecto cultural independiente resulta difícil en tierras mexicanas. Más meritorio resulta hacerlo crecer.
En el caso de Grupo Libro Club, iniciado por Don Raúl Pérez con la venta de enciclopedias en los Cinema 70 y Cinemas Gemelos en 1969, después de 37 años, el sueño librero cuenta ya con ocho sucursales que se extenderán a nueve en 2007, con la filial proyectada para los rosaritenses. A la par de las librerías, Pérez coordina ILCSA Ediciones (Impulsora Libro Club). El sello tijuanense inició operaciones en 2002 y a la fecha suma en su fondo editorial 207 publicaciones. Para 2007, la editorial tiene 40 propuestas en puerta.
El sueño librero
Fue un 24 de junio de 1963 cuando Don Raúl Pérez Rojas inició en la difusión de la palabra escrita. En aquella fecha optó por vender enciclopedias y diccionarios en la Ciudad de México.
“Yo me inicié vendiendo enciclopedias y diccionarios de la Editorial UTEHA, vendiendo de casa en casa, en distintas ciudades del país”, evoca Don Raúl.
Ejerciendo el loable oficio recorrió Chihuahua, Veracruz, Mérida, Tabasco, Sinaloa, Sonora, Guadalajara.
En 1969, llegó a Mexicali para vender libros a los cachanillas. En julio de ese año, el despiadado verano despachó a Don Raúl a Tijuana.
El encomiable oficio de vendedor de libros siempre anduvo consigo. Pero en esta ocasión fue necesario un establecimiento fijo:
“Empecé vendiendo enciclopedias en los Cinema 70, en los Cinemas Gemelos. A partir del 71 tuvimos la posibilidad de poner una librería, le pusimos Libro Club del Pacífico, porque pensamos que algún día íbamos a tener una cadena de librerías”.
Y en efecto, la realidad superó al sueño. En 2006, Libro Club inauguró dos sucursales: El 12 de noviembre inició operaciones una nueva filial para los cachanillas, ubicada en la Calzada Lázaro Cárdenas esquina con Justo Sierra, frente al monumento al General Lázaro Cárdenas, cerca de la UABC en Mexicali; y otra más fue inaugurada el 15 de diciembre en la Macroplaza del Bulevar Insurgentes de Tijuana.
En suma, Libro Club cuenta ya con ocho sucursales. En 2007 sumarán nueve, cuando se aterrice la idea de establecer una librería para los vecinos rosaritenses.
Pero el sueño también contemplaba la inquietud de que Grupo Libro Club operara como editorial.
Ediciones 100% tijuanenses
Salvo que se goce de la venia oficial o de los grandes sellos, sabemos de antemano que publicar un libro a veces es toda una odisea. En Tijuana, ILCSA Ediciones (Impulsora Libro Club S.A.) nació en 2002 precisamente con uno de los propósitos de publicar a aquellos autores locales y regionales que no se ven tan agraciados por las “grandes editoriales”.
“Uno de los puntos importantes para ILCSA es rescatar todos aquellos escritos que en un momento dado están guardados en el escritorio. Y también el interés es rescatar muchos libros que salieron hace muchos años y que oficialmente, ya no lo van a volver a hacer, pero que están haciendo falta. Me refiero a libros que fueron editados hace 10, 20 ó 30 años o más, pero que ya no van a volver editarse, pero que son libros muy importantes, muy interesantes; a nosotros nos interesa rescatarlos, que no se pierdan”, expresa Don Raúl.
En cuatro años, el proyecto ha logrado un fondo editorial de 207 libros distribuidos en siete líneas: “Literatura”, “Textos Legales”, “Libros de Texto”, “Libros Educativos”, “Colección Minilibros”, “Libros Personalizados” y “Autores de Baja California”. De autores bajacalifornianos, ILCSA ha editado 35.
Cabe resaltar que una de las razones por las cuales muchas editoriales fracasan, es porque se encasillan en una sola línea. La editorial tijuanense es polifacética, ahí radica su incipiente éxito.
De acuerdo con Pérez Rojas, en este año que expira el sello tijuanense logró editar 59 libros, de los cuales 28 corresponden a autores bajacalifornianos. En diciembre se presentaron dos libros.
Dos autores para cerrar 2006
Y para cerrar un exitoso 2006, la iniciativa local dio a conocer “Sólo Ella”, primera novela de Lourdes Flores Lancaster y “Tiempo a Destiempo”, por Luis Calderón.
“Sólo Ella”, primera novela de la autora, “es la historia de la vida de una mujer y de las mujeres que le rodean en una época de su vida; con el amor que cambia de lugar, el amor inconstante, que las mueve, acabando víctimas de sus tiernas y sutiles redes”, reza la sinopsis.
Además de las interesantes peripecias de las féminas, la prosa de Flores Lancaster goza de una fluidez y sencillez del lenguaje, aunada a una sintaxis depurada y una estructura general cimentada en nueve capítulos.
Y la obra con la que ILCSA Ediciones culminó este año: “Tiempo a Destiempo”.
Se trata también de la primera novela del reconocido médico psiquiatra Luis Calderón. El autor nos presenta una novela histórica, donde plasma la otra historia del México novenonónico, precisamente en el fervor de la independencia nacional.
“En pleno Siglo XXI, Alfonso Sánchez de Huelva, un joven científico tijuanense, es convocado por el moribundo Profesor Pujol, investigador barcelonés que tiene su laboratorio instalado en el corazón de la Ciudad de México, muy cerca del Zócalo. Pujol es el dueño de un secreto que puede revolucionar la existencia humana. Inesperadamente, un equívoco -¿fatal?- transporta a Sánchez de Huelva al México de principios del Siglo XIX. Son los albores de la Independencia nacional y tiene la oportunidad de involucrarse con muchos de los protagonistas de la gesta”.
Calderón nos presenta a los personajes sin la etiqueta de héroes ni villanos: Iturbide, Abasolo, Allende, Hidalgo, se tornan “humanizados, tal como fueron, desprovistos del aura de misterio que el tiempo e intereses patrioteros les han conferido.
“La intención de esta novela, mezcla entre novela histórica y de ciencia ficción, es la de divertir e instruir, en ese orden… El escrito no pretende ser erudito ni utilizado como libro de consulta o texto, mas sí dar una imagen de México en el período comprendido entre el mes de agosto de 1808 hasta julio de 1811”, advierte el psiquiatra.
“El libro (de 543 páginas) hace reflexionar sobre lo estúpido de los fanatismos de cualquier tipo, que desatan las más innobles pasiones, arrasando status, dignidad, vidas y patrimonios en pos de la conquista del poder”, apunta Héctor Santillana Santillana.
La editorial local presentó el volumen hace unos días.
Definitivamente, el joven sello se perfila como un proyecto importante para una ciudad como Tijuana. Por cierto, ha habido distintos intentos fallidos que no lograron madurar, como una editorial fuerte e importante por estos lares, tales son los casos de Californidad o Yoremito. ILCSA se posiciona como una editorial firme que avanza a un ritmo de aproximadamente 50 libros por año.
Con la editorial ILCSA y ocho surcursales libreras, el proyecto que encabeza Don Raúl Pérez se afianza desde Tijuana como un factor cultural indispensable para el Noroeste. Por eso, ZETA reconoce la labor de Grupo Libro Club como el Proyecto Cultural del Año.
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