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Entre dimes y diretes…
Laura Zapata se queja del periodismo amarillista y de chismes que los medios de comunicación manejan actualmente. Habla de su obra de teatro y sus polémicos problemas familiares.
Juan Carlos Domínguez
De no ser por el escándalo la actriz Laura Zapata -como tantos otros-, no estaría permanentemente en el escaparate de los medios, y con ello, en la memoria del público.
De hecho, a raíz de una tragedia personal, es que su carrera tomó otros bríos. Tras el secuestro de la actriz y su hermana Ernestina Sodi, es que la conocida villana regresa al teatro con la obra “Cautivas”, inspirada en ese hecho que a la postre ha originado toda suerte de polémicas, distanciamiento familiar y, ya en las últimas semanas, hasta las acusaciones mutuas entre las dos hermanas. Ha tomado tal tono el desaguisado, que ahora Ernestina Sodi sacó un libro donde hace fuertes confesiones; desde que los secuestradores la violaron, hasta que su hermana Laura tuvo cierta complicidad con los plagiarios. Por su parte, la actriz acusa que su hermana publicó el libro “Líbranos del Mal” sólo para provocar escándalo y ganar dinero. Incluso Thalía, la hermana más famosa de la dinastía, a pesar de mantenerse al margen del problema, ha entrado en la dinámica de los dimes y diretes.
Un ejemplo más al anterior, es toda la controversia y el morbo que tanto se explota en los programas actuales de espectáculos, al que tanto recurre la farándula actual, pero que al mismo tiempo les pesa, protestan y reprochan, en un discurso muchas veces incongruente.
Justamente Laura Zapata, durante una visita a Tijuana, se quejaba del panorama que envuelve al periodismo de espectáculos hoy en día: “Desgraciadamente se ha convertido como que un modo, una forma, este periodismo amarillista. Este periodismo de tan baja calidad, de chisme, cuando los artistas -bueno, la mayoría de los artistas- tenemos cosas mucho más interesantes de qué hablar”, refirió la villana de telenovelas, aun antes de que se desatara más su caso.
En busca de razones, arremetió contra los periodistas: “Pues a lo mejor es la falta de información de los que entrevistan, los hace que se vayan por lo fácil, por lo sencillo, por lo burdo”.
Luego la rectificación: “Pero hay periodistas que sí tienen… que tienen clase, que tienen información, que tienen conocimiento y que de alguna forma puedes llevar una charla más interesante”.
Cuando un reportero le cuestionó a la Zapata si no era el mismo gremio el que provocaba el morbo a su alrededor, de paso con la exigencia de las televisoras de hacer ese tipo de periodismo, la actriz siguió dirimiendo la responsabilidad a cada reportero.
“Hay que tener el ojo clínico, y hay que tener el ojo certero, y hay que tener el buen tino de saber quiénes son los artistas que hacen escándalo y quiénes no”. Además: “Tú tienes que hacer tu información personal, ir a tu base de datos, no repetir lo que hacen los otros ¿no? Tener un poco de dedicación en tu actividad”, externó enérgica.
Ya más tranquila, hasta reflexionó en términos matrimoniales: “Yo siempre he dicho que los periodistas y los artistas tenemos maridaje, es como si estuviéramos casados. Entonces, hay que dedicarles el tiempo a ustedes, así como ustedes nos dedican tiempo a nosotros los artistas. Ustedes hacen su trabajo a través de lo que nosotros hacemos, de la misma manera ustedes tienen la importancia, para mí grandilocuente, de su participación en la vida”.
Al grado del sentimentalismo, continuó: “Por eso me tomo el tiempo, con mucho cariño, definitivamente, de tratar de dar lo mejor de mí, de tratar de informarles sobre mi vida, sobre cosas interesantes, para que ustedes realmente puedan aportar. Y tendremos un matrimonio feliz ¿no?... No que andemos pensando en los divorcios, ¡para nada!”.
Seguirá cautiva
Pese a todos los problemas que le ha originado la obra de teatro “Cautivas”, Laura Zapata se mantiene en la idea de seguirla representando, aunque se diga que no tuvo el éxito de taquilla que se esperaba. Incluso mencionó nuestra ciudad como una plaza especial para traerla en la primera oportunidad.
“Como un homenaje a toda Tijuana, como un homenaje a los que tienen miedo, como un homenaje a los que han sido secuestrados. Esto es un canto a la vida, es mi obra y mi agradecimiento por estar aquí, porque la vida y Dios me permitieron una segunda vuelta. Por eso voy a estar yendo a provincia”.
Descartó que se le vaya a encasillar en el personaje de la secuestrada, como tampoco considera que le ha pasado con sus papeles de villana: “Yo creo que las cosas tienen su vida y tienen su tiempo. Nunca pienso en cuánto va a durar, porque qué tal si dura menos, entonces me amargo; o qué tal si dura más; entonces me hace falta la preparación”.
Para Laura Zapata, “Cautivas” ha representado mucho más que una obra testimonial, sino que la ha acercado a cientos de experiencias de las que se ha retroalimentado y comprendido todo fenómeno sociológico y humano que acarrea un acto como el secuestro, los delincuentes y los victimados.
Por ello es reiterativa en no quitar el dedo del renglón: “Yo creo que las cosas tendrán su cadencia, y hay que permitir que la vida vaya floja, simple, llanamente. Si la obra tiene que acabar mañana, ¡bueno! pues mañana terminará; si tiene que durar un año, pues durará un año. Yo creo que la propia vida te va pidiendo la cadencia de las cosas”.
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