Operativo: ¿Político o policiaco?
Antonio Cano Jiménez
Por más que no se quiera, es inevitable percibir el ángulo político de los últimos operativos policíacos emprendidos por el recién estrenado presidente Felipe Calderón tanto en Michoacán como en Baja California. Es claro que la necesidad de realizarlos proviene de tiempo atrás, es más, lo álgido del reclamo ciudadano por cuanto hace a la intervención de las fuerzas policíacas se da paralelamente al conflicto oaxaqueño y la reciente campaña electoral federal.
Para Vicente Fox seguramente resultaba muy riesgoso aventurarse a tomar una medida de esta naturaleza ante la inestabilidad política que se vivía en los meses electorales en el país; imagínese usted además de la política, una crisis de seguridad pública protagonizada con enfrentamientos entre el crimen organizado y las fuerzas policíacas del país donde podrían morir inocentes como finalmente ha ocurrido al desamparo de la protección del estado a sus ciudadanos pero con un costo político menor al no involucrar directamente a las corporaciones del gobierno.
Entonces Oaxaca vino a ser la gran prueba del apoyo ciudadano que requería la administración foxista que sirviera como preámbulo de las acciones a emprender por el presidente Calderón al ejercer el poder dotado por el pueblo para protección del pueblo. Y funcionó. No dudo que algunas personas inocentes hayan sufrido de abusos de los policías que nunca faltan y que al parecer fueron menores. Lo importante es que se restituyó el orden a pesar del señor gobernador Ulises Ruiz que de paso le ha costado mucho al PRI. Largos y tensos momentos de mezcla entre el orden público y la política partidista.
Con esta experiencia, el estado con el gobierno de Calderón se lanza con toda su fuerza en lo que han dado a llamar un “megaoperativo” en el estado de Michoacán donde el ya experimentado gobernador perredista, ubicó muy bien las dimensiones del problema de seguridad pública de su entidad en el contexto del proceso electoral lopezobradorista y logró el necesario apoyo federal para hacer frente al narcotráfico y atender la demanda de los michoacanos.
Mientras esto sucedía, el recientemente concluido año de 2006 transcurría en el Estado de Baja California generando más de una muerte violenta al día, robos y asaltos al por mayor, secuestros, violaciones, corrupción e impunidad, mucha impunidad sobre todo en la ciudad de Tijuana. Para el gobernador del estado todo resultaba una exageración. Para el alcalde e la ciudad era un chisme según dijo a un grupo de políticos de San Diego.
Transcurría el año y parecía que las manifestaciones de la gente de bien no servían de nada. El debate entre gobernador y alcalde sobre el tema no dejaba (ni deja) de hacerse sentir alejado de lo que la mayoría de la gente demandaba. Todo alrededor del PRI y el PAN. Y los muertos, asaltados, violados, robados, ultrajados simplemente estadísticas a la baja –según ellos– para justificar la no necesaria intervención de la federación en el asunto de seguridad del estado y municipio. Y los delincuentes... en la calle. A gusto por cierto.
Entonces el miércoles pasado leímos todos lo anunciado por ZETA: El “megaoperativo” viene a Tijuana y de ser necesario al resto de la entidad. Y ahora sí todos, absolutamente todos los políticos y gobernantes locales bien de acuerdo y contentos. No sólo eso, ahora hasta firmes impulsores de la medida. ¿Y la comunidad? ¿Y las marchas? ¿Y los rompimientos empresariales? ¿Y la inconformidad del clero? Pareciera que para la gente no hay respuesta, la hay sólo para la política partidista. Al día de hoy nadie ha reconocido que esto obedece a una demanda de la comunidad. Más bien las reacciones se orientan a saber si el que gana o pierde es Elorduy o Hank.
De lo que se trata es que gane la gente. Por ello bienvenido el operativo como le quieran llamar. Debemos estar muy pero muy atentos a los resultados que sabemos serán difíciles de medir en el corto plazo. Dejemos el espacio requerido a la operación policíaca. Del operativo político nos encargaremos el 24 de junio día de elecciones y del gran juicio a las acciones de los personajes involucrados.
Antonio Cano Jiménez fue Diputado Local y es miembro activo del PRI
Correo electrónico: antoniocanoj@hotmail.com
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