Las “Divas” de Gabriel Adame
Con 17 retratos expuestos en el ICBC-Tijuana durante el mes de enero, el pintor tecatense vuelve a la dinámica de exposiciones para compartir el goce que logró con esta nueva serie dedicada a mujeres muy distintas entre sí, pero unidas por haber moldeado la historia.
Gabriela Olivares Torres
Gabriel Adame tiene obra nueva y la presume con justa razón. Se trata de retratos de mujeres célebres reunidos en la exposición que -en pocas palabras porque los cuadros lo dicen todo- ha bautizado como Divas.
“Es mi nueva propuesta, no está completamente separado de lo de monitos, pero nunca había incursionado en retratos en serie”, dice en entrevista con ZETA.
Marilyn Monroe, Golda Meyer, Janis Joplis, Edith Piaf, Lola Flores, Margaret Tatcher, Josephine Baker, María Callas, Greta Garbo, desde luego María Félix, Frida Kahlo, Ella Fitz Gerald y por supuesto, Sor Juana Inés de la Cruz, se integran a la lista de 17 retratos que el miércoles 10 de enero fueron presentados en el Instituto de Cultura de Baja California (ICBC).
“Fue una experiencia nueva para mí”, reitera el creador. “Me quedó una experiencia padre, me gustó haber trabajado en esto”.
La muestra permanecerá en dichas instalaciones durante el mes de enero, siguiendo un proyecto que comenzó a mediados de 2005 y que ya tuvo una primera inauguración en Tecate -ciudad donde reside Adame-, con 14 acrílicos sobre tela en diversos formatos.
Respecto a la selección de personajes concebidos bajo este concepto, Adame explica sin rodeos: “Las escogí como me dio la gana, obviamente, soy pintor. Fue difícil pero fue muy gozoso, me estoy divirtiendo mucho, eso es lo que más me impulsa a hacer la obra”.
Un ejemplo claro está en su interpretación de la estrella del cine italiano de la posguerra, Sophia Loren, a quien, desde su profunda admiración por la artista, la pintó sin vestimenta “porque yo la quería ver desnuda en la pantalla y nunca la vi”.
Aunque sí existe un razonamiento detrás de este célebre reparto dado, a que Adame dice estar satisfecho con haber escogido protagonistas que desempeñaron un rol trascendental en la sociedad “ya sea en el mundo del celuloide, en las obras humanitarias, en la literatura.
“Primero que nada quería hacerle un homenaje a la mujer, me gustan todas las mujeres del mundo y respeto mucho su trabajo, quiero compartir con el espectador lo que estas mujeres representan, lo bello y lo hermoso que son las mujeres. Quiero que las disfruten”, subraya el creador.
Tan es así, que tiene planeado compartir la exhibición con Ensenada y Rosarito, sin descartar la posibilidad de que trascienda a nivel nacional y en el extranjero. Asimismo, buscará incrementar el número de retratos incluidos en este acervo, sin tener aún en mente un tope para la serie.
Para alcanzar la meta, se realizaron unos minicatálogos que ya llegaron a manos de Miriam Keiser, quien fue curadora y museógrafa de Plástica Internacional en Bellas Artes.
Después de observar reproducciones en fotografía, cabe la posibilidad de que Keiser colabore en un catálogo que será editado para acompañar a la exhibición en su siguiente destino: La Esquina de Bodegas, el 22 de febrero, en el puerto bajacaliforniano.
Otro motivo que llena a Gabriel Adame de orgullo, es que Divas marca su regreso a la dinámica de las exposiciones, dado a que no había ofrecido una individual desde que estrenó su última versión de Monitos Curados en el Centro Cultural Tijuana, por allá en 2001.
Razones que fundamentan las lecciones de “enseñanza y gozo” -como el propio plástico admite- que dejan estas “Divas”, tratadas con la versatilidad que sus biografías exigen, generando una mezcla de placer, tranquilidad y sensualidad que acaricia retratos no académicos, muy espontáneos.
De ahí que de frente a esta propuesta pictórica, el escritor tecatense Roberto Castillo haya anotado: “Gabriel Adame ahora se ha dado a la tarea de retratarnos a sus divas; al mismo tiempo, recordarnos a esas mujeres que sufrieron persecuciones moralistas, que fueron acosadas por sus libertades políticas y sexuales, acosadas por sus maneras de pensar y sentir, condenadas por su rebeldía ante la vida sofocante”.
Más adelante concluye: “Heroínas que brincaron fronteras y lenguajes, que rompieron tabúes y esquemas mentales; mujeres de ojos grandes y buenos modales, elegancia en su vestir, incluso cuando estaban vestidas sólo por una sonrisa; son las divas, y como si llevara su foto preferida en la cartera, guarde una en su corazón ardiente, con la pintura aún corriendo por las venas, y camine orgulloso con ella para que ilumine sus pasos por las calles de la noche”.
|