Para eso me gustaban…
Contrariedadez | Raúl Paredes y Hernández
Después de tantos años de abstinencia, quiebre de destilerías y una embotelladora; desaparición del importantísimo personaje que fue el “introductor” y eliminación de un gran atractivo turístico nacional, resulta que ahora, setenta años después, se les ocurre, a unos antropólogos, exhibir ante la opinión pública las artimañas del gobierno del General Cárdenas para evitar el alcoholismo entre nuestros indígenas y que consistió en denigrar la calidad alimenticia y pureza, en la elaboración del pulque para evitar que la población indígena –y urbana– cayera en el alcoholismo.
Considero una seria falta de profesionalismo de estos sujetos –cuyo nombre no proporciona “la fuente”– en salir ahora con que “no es cierto que el pulque incluya materia fecal en su elaboración”.
A buenas horas…
Yo sé que a lo mejor este tema sobre el pulque no será muy del agrado de Usted que quizás hubiera preferido que hoy abordara la situación que guarda nuestra ciudad con la intervención de las fuerzas federales en la vigilancia de casas y calles o que me fuera con la finta que nos tiran los políticos que están en el trampolín para iniciar sus campañas (¡otra vez!) para las próximas elecciones o que me aventara como “el borras” a opinar sobre algo que tampoco conozco, como fue el ridículo desconocimiento que hizo la Suprema Corte a la Ley Electoral que habían aprobado en el Congreso Estatal con la mayoría de los diputados: del PAN y alguno mas…
Y es que lo de la “Operación Tijuana”, implementada por el gobierno central, ha causado revuelo y nos trae en boca de todo el país. No hay noticiero o diario nacional que no nos traiga en sus primeras planas diciendo lo que dicen que decimos y opinamos cuando ni siquiera nos han preguntado; el caso es que ya se formaron, para variar, los bandos: unos a favor, es decir que sí va a servir, y otros en contra, opinando que será lo mismo de siempre… ¡Qué le voy a decir a Usted a quien seguramente ya lo envolvieron en alguna discusión!
Los empresarios ya son objeto de diarias entrevistas televisivas en las que, voltean hacia el cielo, engolan la voz y dan su opinión queriendo hacerse representantes de toda la ciudadanía que, más cautelosa, estará en espera de los resultados al largo plazo y cuando, seguramente derivado de esta acción, se logren las esperadas coordinaciones y aún desapariciones de lagunas fuerzas policíacas. No, ellos ya se lanzaron dando su versión…
Lo del rechazo de la Suprema Corte fue algo tan inusual que no se lo esperaban ninguno de los actores; mucho menos el señor gobernador a quien le debe haber caído en los purititos…
Por si fuera poco ya se están moviendo con mucha fuerza los personajes que la quieren de gobernador o diputado local en las próximas elecciones. Ya se ven bardas pintadas con anuncios de donas (¡hágame Usted el favor!) y en la Presidencia Municipal de Tijuana ya se dieron los primeros cambios. No sé si Usted ya se percató, pero aquí, en mi casa, ya hubo movimientos sustanciales y ausencia de personal…
Por su parte, el nuevo director de la CESPT, don José Guadalupe Zamorano, dijo que los recursos de la paraestatal no se utilizarán para apoyar a ningún candidato.
Una de dos: o ya no le dejaron recursos, o se está poniendo el “huarache” antes de espinarse…
Los recursos de la CESPT, incluido el vital líquido, tradicionalmente se han utilizado políticamente: si no, dígame ¿por qué tienen que pintarse hasta las cajas de válvulas o “purgadoras” del acueducto que pasa por el Blvd. El Refugio con el logo del gbno. del estado, en azul, y la leyenda, grande por ti...? Tarde, muy tarde, don Guadalupe…
Bueno, pues le decía que yo, también muy tarde, me entero que no era cierto que se elaborara el pulque con materia fecal …¡Tanto tiempo perdido…!
Le tengo que confesar que hace algunos –bueno, muchísimos– años tenía un grupo de amigos con quienes una vez al año saboreábamos el “néctar de los dioses” que acompañábamos con la obligada barbacoa de pozo, salsa borracha (hecha con pulque, claro), tortillas y cancioneras.
Don Ángel Tovar y de Teresa nos recibía una vez, sólo una vez, en su casona del rumbo de San Ángel (tenía que ser) y …hasta el otro año.
No le quiero decir que me gustaba, ni si realmente era bebida de dioses, ni que “le faltaba un grado para ser carne”, pero esas tardes, entre tacos, cánticos y “tornillos”, lo que menos nos importaba era lo que hubiera pasado con las heces de los trabajadores del rancho de don Ángel…
Raúl Paredes y Hernández es ingeniero civil y reside en Tijuana, B. C.
Correo electrónico: raul3824@prodigy.net.mx
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