Se les fue
Después de la gran temporada que registraron los Cargadores, los ánimos de los seguidores estaban al tope, augurando un triunfo que los podría en la antesala del Superdomingo. Pero
en medio de un partido plagado de errores, los Patriotas, utilizando toda su experiencia, revivieron en los últimos cinco minutos del juego para acabar con el sueño de los sandieguinos.
Marcos A. Angulo Alvarez
Todo se derrumbó. Simplemente se acabó. El sueño de llegar nuevamente a un Super Bowl para los Cargadores de San Diego, se esfumó tras caer el pasado domingo 14 de enero 24-21 ante Patriotas de Nueva Inglaterra, dentro de la ronda divisional de los playoffs.
Atrás, junto a las ilusiones de los aficionados, quedaron los logros obtenidos en 2006. Las 14 victorias, las anotaciones de LaDainian Tomlinson y las marcas rotas de la temporada regular, pasaron a la historia.
A pesar de recibir un apoyo nunca antes visto de más de 68 mil personas y tener la mesa puesta para seguir el camino rumbo al Super Bowl, el equipo del rayo no aprovechó su condición de local y terminó siendo derrotado en el estadio Qualcomm por los experimentados Patriotas, quienes explotaron al máximo los errores que cometieron los sandieguinos.
Después de la gran temporada que registraron los Cargadores, los ánimos de los seguidores estaban al tope, augurando un triunfo que los podría en la antesala del Superdomingo.
La “chargermania” fue prácticamente revivida del más allá, provocando que durante la semana, en la mayoría de las áreas del Condado de San Diego se viviera un ambiente que no se había dado desde la temporada de 1994, cuando los “Voltios” llegaron hasta el Super Tazón derrotando a los Delfines de Miami (precisamente en el juego divisional) y a los Acereros de Pittsburgh en la final de conferencia, para luego caer frente a la poderosísima ofensiva de los 49 de San Francisco.
Desde horas antes de la patada inicial, el inmueble del Valle de la Misión comenzó a poblarse. Cientos de aficionados se congregaron en varias zonas del estacionamiento para hacer la tradicional barbacoa y observar a través de sus televisores el partido de la Conferencia Nacional disputado entre Osos de Chicago y Halcones Marinos de Seattle. Además de que fue colocada estratégicamente una pantalla gigante en el punto de mayor concentración de público.
Los diversos medios de comunicación realizaron varios enlaces en vivo desde el estacionamiento para los noticieros matutinos. Hasta las distintas marcas refresqueras y cerveceras aprovecharon la masiva ocasión para promocionar sus nuevos productos entre el publico presente.
Mientras que en el freeway, las largas filas de autos con insignias, banderines y diversos accesorios alusivos a los electrizantes, alcanzaban varios kilómetros a la redonda.
En el interior de los pasillos del “Q”, los aficionados mostraban sus mejores atuendos, desde el simple seguidor portando camiseta y gorra, hasta el más extravagante, pintado y enmascarado.
Para la hora pactada, la 1:30, el recinto lucía al tope y sin un espacio libre para ocupar. Los nervios de los presentes eran obvios, ya que el equipo del rayo se enfrentaría al conjunto más ganador de la década dentro de la NFL, Nueva Inglaterra.
Los “Pats”, que han ganado tres Super Tazones en los últimos cinco años y tienen en sus filas a Tom Brady, el mejor mariscal de campo en postemporada, sabían que tendrían un partido difícil y la diferencia estaría en sacar toda la ventaja posible de la experiencia y conocimientos que posee Brady y su entrenador en jefe, Bill Belichick, y al final así sucedió.
En medio de un partido plagado de errores, Tom Brady prácticamente revivió a sus Patriotas en los últimos cinco minutos del juego y enterró por completo a los Cargadores.
Brady aprovechó tres balones sueltos que tuvieron los “Voltios” y los convirtió en 14 puntos, siendo 11 de ellos en la parte final. Contrario a lo que no pudieron realizar los sandieguinos, ya que el pasador de los Patriotas también erró a la hora de pasar el ovoide, sufriendo tres intercepciones, las cuales no capitalizaron.
Los desaciertos llovieron desde la primera serie ofensiva, cuando los Cargadores decidieron jugarse una cuarta oportunidad en lugar de tratar de conseguir un gol de campo. El pasador Philip Rivers fue derribado atrás de la línea de golpeo por el apoyador Mike Vrabel, quien provocó que Rivers perdiera el ovoide.
El equipo del rayo llegó a tener una ventaja de hasta 11 puntos en el tercer periodo, pero nuevamente los errores aparecieron. Primero Eric Parker, quien tratando de regresar una patada de despeje, falló en la técnica para atrapar el ovoide y lo perdió sorpresivamente, ante la mirada atónita de los aficionados. Las cosas no pararon ahí.
Con el partido 14-13 a favor y con pocos minutos por jugarse en el último cuarto, San Diego logró interceptar a Brady una vez más, pero Marlon McCree, en su afán por conseguir algo más que yardas, soltó el balón y provocó que Nueva Inglaterra recuperar su ofensiva que a la postre concluyó con la anotación de Reche Caldwell, quien en ese momento le dio el empate a su equipo.
Los Cargadores consiguieron dos anotaciones en el segundo periodo gracias al ataque terrestre. LaDainian Tomlinson, anotó los primeros siete puntos con una corrida de una yarda y luego se escapó 58 yardas para que Michael Turner terminara en la tierra prometida, avanzando seis yardas.
Con el juego empatado a 21 unidades y en los dos minutos finales, Tom Brady tenía la última palabra. Brady sacó la casta de campeón y guió un drive perfecto para que los Patriotas triunfaran gracias a un gol de campo de 31 yardas del joven Stephen Gostkowski, el cual se derivó de un pase largo que Brady lanzó a Caldwell.
San Diego todavía trató de empatar desesperadamente con un gol de campo de 54 yardas, pero la victoria ya estaba escrita y de la misma manera, como sucedió en 2004 ante Jets de Nueva York, Nate Kaeding falló por mucho el intento.
En ese momento el “Q” quedó en completo silencio y los aficionados, en su mayoría, prefirieron no comentar. Solamente miraban de un lado a otro sin poder creer lo que había sucedido en el terreno, ya que el sueño había terminado.
“Todos y cada uno de ellos jugaron con el corazón. Obviamente sabíamos a lo que nos íbamos a enfrentar en este juego y cómo teníamos que jugar. Perdimos el balón en cuatro ocasiones y soltamos demasiados pases, además de desaprovechar las oportunidades claras; así no puedes esperar ganar”, señaló Marty Schottenheimer al finalizar el partido.
Sobre la cuestionada jugada de la primera ofensiva, “Marty Ball” confesó que desde el inicio del encuentro intentó ser agresivo para obtener más yardas en cada jugada y, por tal razón, prefirió jugársela en cuarta oportunidad en lugar de ir por el gol de campo.
– ¿No cree que en partidos de postemporada es importante anotar primero para tomar el control del juego?
“No lo creo así. Nosotros fuimos un gran equipo durante todo el año, ganamos partidos de diferentes maneras. Obtuvimos cinco triunfos viniendo de atrás en el último periodo. La verdad no creo que tenga mucho que ver”, recalcó Schottenheimer, quien pudo haber dirigido su último encuentro con Cargadores tras perder su sexto juego consecutivo de playoffs y tener marca negativa de 5-13.
Asimismo, el entrenador en jefe sandieguino fue criticado por haber retado una jugada que era clara y con la cual perdió un tiempo fuera, que a la postre costó no poder parar el reloj para intentar un gol de campo de menos distancia.
LaDainian Tomlinson dijo que el haber caído ante los Patriotas en el primer juego y en casa fue una derrota dolorosa, ya que se tenían grandes expectativas para llegar aún más lejos.
“La verdad no tengo palabras para explicar lo que sucedió. Obviamente estoy muy consternado. Creo que podíamos haber conseguido la victoria, pero pues qué puedo decir, perdimos frente a un mejor equipo. Espero que esto nos sirva de lección para las próximas oportunidades”, declaró “LT”.
– Durante la campaña regular, San Diego no se caracterizó por tener faltas o errores mentales, pero en este juego ¿fueron esos detalles los factores que provocaron la derrota?
“Qué te puedo decir. Nosotros hablamos sobre que teníamos que controlar nuestras emociones, pero sucedió todo lo contrario. No sé exactamente lo que nos pasó, si fue la adrenalina del partido lo que provocó todo”, comentó el líder corredor de la Liga.
En cuanto al altercado que tuvo al finalizar el juego con el apoyador de los Patriotas, Roosevelt Colvin, Tomlinson explicó:
“Ustedes me conocen, saben cómo soy y nunca reacciono de esa manera. Soy una persona con clase y educación. Lo que pasó fue que al final estaba muy enfadado y cuando vi cómo él festejaba en el centro del terreno imitando a Shawne (Merriman), me pareció una falta de respeto. Creo que al hacer eso, dejó claro la falta de clase, quizás lo aprendió de su entrenador”.
El Jugador Más Valioso de la NFL finalizó el partido con un total de 123 yardas en 23 acarreos y dos anotaciones. Además de dos recepciones para 64 yardas, incluyendo una escapada de 58 yardas.
Otro de los jugadores que lució visiblemente triste fue el defensivo Luis Castillo, quien afirmó que los únicos culpables de la derrota fueron ellos y no el entrenador.
“Fue algo que duele mucho, pero estamos conscientes de que esto nada tiene que ver con el coach, con los dueños o los coordinadores ni con la experiencia, ya que estábamos preparados para esto, sino que cometimos errores colectivamente que nos hicieron perder.
“Tuvimos errores que no se deben de cometer y mucho menos en un partido de playoffs. Sería irresponsable decir que no estábamos preparados o que no teníamos un buen plan”, señaló el dominicano.
Con todo lo acontecido, quedó claro que la NFL es una Liga muy competitiva y que finalizar como el sembrado número uno y recibir la postemporada en casa, no es una ventaja como se dice, ni mucho menos una garantía para llegar a un Super Bowl. Ahora habrá que esperar, ya que de aquí a la próxima temporada, pueden pasar muchas cosas con la franquicia sandieguina.
Las finales
Conferencia Nacional
Santos de Nueva Orleáns vs. Osos de Chicago
Estadio: Soldier Field
Fecha: 21 de enero
Hora: 12:00 pm
Por primera vez en su historia, Santos de Nueva Orleáns disputarán una final de conferencia y lo harán visitando a la poderosísima defensiva de los Osos de Chicago dentro de la final de la NFC. Ambos conjuntos llegan hasta esta instancia tras ganar sus respectivos compromisos apretadamente, gracias a un gol de campo.
Chicago batalló para desplumar a los Halcones Marinos de Seattle, pero al final ganaron 27-24, mientras que Nueva Orleáns hizo exactamente lo mismo ante Águilas de Filadelfia.
Durante la temporada regular, los Osos fueron el mejor equipo basando su juego en la gran defensiva que poseen con gente de calidad, encabezados por el apoyador Brian Urlacher y Holli Thomas, uno de los mejores tacleadores en contra de la corrida; pero en los últimos cuatro juegos, incluyendo el de postemporada, no han podido parar a las ofensivas contrarias, recibiendo gran cantidad de puntos. Al ataque dependerán demasiado de cómo salga al terreno Rex “el Incógnito” Grossman.
Por su parte, los milagrosos Santos tienen en la ofensiva al dúo dinámico, integrado por el pasador Drew Brees y el novato corredor Reggie Bush, quienes se encargaron de destrozar la Liga en los departamentos ofensivos. Otras armas con las que podrá contar Brees, son los receptores Marques Colston y Joe Horn, además del corredor Deuce McAllister.
No hay que olvidar a los equipos especiales en los playoffs y al novato Devin Hester, quien acumuló seis devoluciones de patadas para touchdowns en la campaña regular. Ciertamente le da una ventaja a Chicago en este aspecto. Hester es una amenaza para anotar en cualquier momento cuando el balón está en sus manos, y claramente tiene un impacto en la posición de terreno de los equipos.
Conferencia Americana
Patriotas de Nueva Inglaterra vs. Potros de Indianápolis
Estadio: Domo RCA
Fecha: 21 de enero
Hora: 3:30 pm
El partido que en papel luce más atractivo, es sin duda el de campeonato de la AFC entre Patriotas de Nueva Inglaterra y Potros de Indianápolis, ya que de aquí podría salir el campeón del Super Bowl XLI, debido a que el nivel que muestran ambos conjuntos es mayor que el de la débil NFC.
Hay que recordar que en la temporada regular, ambos se enfrentaron y los Potros ganaron en el estadio Gillette 27-20, pero en postemporada los números favorecen a Tom Brady y sus Patriotas 2-0.
Peyton Manning tratará de aprovechar la calidad de local e intentará de llevar de una vez por todas a su equipo al Super Tazón, ya que el año pasado se quedaron en la orilla, al perder ante Acereros de Pittsburgh también jugando en casa.
Es tiempo de que Tony Dungy derrote a su colega Bill Bellichick. Veremos si logra superar a la débil defensiva que han mostrado los Patriotas en los dos juegos de postemporada que disputaron frente a Jets de Nueva York (37-16) y Cargadores de San Diego (24-21).
Es en este renglón donde Indianápolis ha mejorado notablemente, ya que en su primer enfrentamiento eliminaron a Jefes de Kansas City y posteriormente, a Cuervos de Baltimore, sin recibir más de 10 puntos.
En lo que se refiere a los reyes de la década, Nueva Inglaterra buscará llegar a su cuarto Super Tazón en los últimos seis años y jugará su tercer partido de campeonato en cuatro años. Por ende, los “Pats” cuenta con la experiencia necesaria para este tipo de partidos y en especial la del mejor pasador en postemporada, Brady, quien suma 13 victorias y solamente un revés.
No cabe duda que independientemente de qué equipo logre avanzar al Superdomingo, este fin de semana se habrá escrito una página más en la historia de la NFL, en la que los ganadores estarán viajando el próximo 4 de febrero a Miami.
PRONOSTICO: Indianápolis y Chicago.
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