Asalto en el CREA
En un partido que se tornó violento, donde la fuerza excesiva fue la característica de los Pumas Morelos, los Xolos de Tijuana perdieron los tres puntos en los últimos cinco minutos de juego.
Arturo Durán Hernández
El Club Tijuana vio cortada su racha ganadora de dos juegos tras caer por cuarta ocasión en el torneo. El victimario fue el conjunto de Pumas Morelos, quien salió más que vivo del recién “maquillado” campo del CREA. El descolorado pasto recibió una ayudadita y lució más verde que nunca.
Violento y ríspido resultó el correr del encuentro, desde el inicio se veía que el visitante venía para sacar el empate a como diera lugar, con una formación conservadora donde el contención Elías Dos Reis no cruzaba para nada la línea que delimita el medio campo. Mejor los delanteros se sacrificaban para recuperar y presionar desde la salida al conjunto tijuanense.
A pesar de ello, el dominio del balón era compartido, ambas oncenas se acoplaron rápido al estilo de juego del rival y trataron de desarrollar el futbol que mejor saben hacer. Notoria es ya la mano de Víctor Rangel sobre el equipo, los Xoloitzcuintles juegan como le gusta al técnico, con un esquema ordenado que gusta de ofender y de salir jugando con toques rápidos, pero que sin duda sabe defenderse mejor.
Sin nadie que tomara las riendas del encuentro, el esférico se encontraba casi siempre maniatado en la media cancha, donde la lucha fue más fuerte, por lo cual nadie cedía nada. Pero a diferencia de anteriores ocasiones, la fortuna acompañó a los de casa y, sin generar realmente ocasiones claras de gol, encontró la anotación por medio de un tiro de esquina.
El goleador del equipo, Valtencir Gómez, sirvió el balón desde la esquina izquierda del portero para encontrar la cabeza de Jesús Otero, quien con un gran remate, marcaba el gol al minuto 27 de tiempo corrido. El premio a la mayor convicción ofensiva que Tijuana había manejado durante la primera mitad llegó y se mantuvo así hasta el entre tiempo.
La parte complementaria llegaba y también la ilusión de otro gol de los de casa. El público que nutrió las gradas de la Unidad Deportiva se hizo presente con gritos y con mucho apoyo, esto a pesar del cambiante clima que azotó la región el fin de semana pasado.
El partido se tornó demasiado violento, la fuerza excesiva fue el sello de la visita para hacerse sentir. Parecía que ya estaban resignados a la derrota, pero decididos a venderla muy cara.
Con codazos y una que otra patada artera, los “pumitas” querían amortiguar el mejor futbol que Tijuana estaba realizando, acciones que tuvieron consecuencias que pudieron ser fatales, ya que el mediocampista fronterizo Luis Jaime Borrego salió conmocionado e inconsciente en la camilla.
Incidente que provocó el reclamo inmediato de sus compañeros, pero el tibio arbitraje ni siquiera fue para marcar la falta cometida y solamente se limitó a permitir la entrada de las asistencias. Por fortuna para la causa rojinegra, el golpe no tuvo mayores consecuencias.
El tiempo transcurría y parecía que la victoria estaba sellada, pero dos ladrones llamados Daniel tenían otros planes. A tres minutos de que terminara el encuentro, Daniel Jaramillo encontró un rebote dentro del área chica tras el cobro de un tiro de esquina, que aprovechó para empujar al fondo de las redes y marcar el gol del empate.
La anotación cayó como un balde de agua fría en las huestes tijuanenses, inclusive la desesperación se hizo presa de los jugadores y Jesús Otero, autor del gol, recibió su segunda tarjeta amarilla del encuentro para dejar a su equipo con diez hombres.
Hecho que los Pumas aprovecharon, por lo que se fueron al frente en busca del gol que les diera la victoria. Esfuerzos que se vieron recompensados, cuando al minuto 93, Daniel Alanis sacó un tiro fuera del área a segundo poste, en lo que significó el gol del triunfo.
El robo estaba consumado, de la bolsa le sacaron la victoria a los de casa para así dejarlos tendidos sobre el empastado y propinarles su cuarto tropiezo del Clausura 2007.
Al final del encuentro y con una expresión que denotaba su visible molestia, el Director Técnico de casa, Víctor Rangel, platicó con ZETA sobre la actuación del árbitro.
“La derrota es muy dolorosa, es una lástima, desgraciadamente el árbitro influye mucho en este resultado, ya que deja golpear, los de Pumas se la pasaron metiendo el codo, nosotros salimos con un jugador lastimado, conmocionado, otro sale igual, deja que peguen y no marca nada, y a la primera que damos nosotros sale la roja. Esto no se puede jugar así, desgraciadamente los cambios nos afectaron. El de hoy fue un arbitraje muy marcado, muy a favor del rival y yo creo que la camiseta le pesó al árbitro y no hay nada que podamos hacer con eso”, sentenció.
Mientras tanto, el guardameta rojinegro Antonio Zamarripa fue más cauteloso al exculpar al árbitro y responsabilizar al equipo por las desatenciones cometidas.
“Hicimos un buen trabajo, desgraciadamente, al último cometimos errores que al final nos costaron una victoria que ya teníamos en la mano, y de paso se corta la racha que teníamos. No nos queda de otra que seguir trabajando”.
– ¿Te parece que el silbante influyó en el resultado?
“Siempre la echamos la culpa al árbitro pero él no comete los errores, él no juega, solamente hace su trabajo y desafortunadamente, dos errores de nosotros nos costaron dos goles y salimos con la derrota. Ellos nada más tuvieron los dos goles, no hicieron nada, pero nosotros tuvimos descuidos”, respondió.
En relación a la forma tan ríspida en que se jugó el partido, aseguró que el futbol es un deporte de roce y aceptó que los Xolos también estuvieron pegando, aceptando la derrota y dispuestos a seguir trabajando.
Tomando en cuenta que en ocho días el equipo rescató seis unidades de nueve posibles, el marcador no es tan malo; el agravante es la forma en como se dio el resultado, aunado a las tres derrotas iniciales que, sin duda, le pesarán al equipo durante el transcurso del torneo.
Los Xoloitzcuintles de Tijuana se quedaron en seis unidades, con seis goles a favor por doce en contra, esto de cara a la visita que realizarán ante Cruz Azul Hidalgo este domingo al mediodía, en lo que se espera sea un complicado encuentro.
Al final resultó más feroz el puma que el canino, y de dos moribundos zarpazos, el muerto resucitó y el que estaba vivo salió fulminado.
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