Obsoletos mecanismos de admisión
Urge profesionalización de policías en Rosarito
El municipio no puede continuar su corporación con un modelo de hace 20 años, tampoco con un estado de fuerza similar, cuando era una Delegación de Tijuana. Para eso se construye el Centro de Adiestramiento policial y se trabaja en reformas al reglamento interno.
Lauro Ortiz Aguilera
La Policía Municipal de Playas de Rosarito, carece de un centro de capacitación y adiestramiento que robustezca las filas de la corporación, pues según su director, Jesús Alfredo Pérez Hernández, el déficit es de 450 oficiales de acuerdo a los estándares internacionales, que es de un elemento por cada 250 habitantes.
A la par de esa necesidad que repercute directamente en la seguridad de los rosaritenses, hay otro factor que está ligado a la deteriorada imagen de los elementos policíacos: la falta de capacitación y profesionalización de los oficiales por no tener precisamente una academia.
Sin embargo, una situación no menos grave que podría subsanarse en el corto plazo y que ha estado allí desde que Rosarito se convirtió en municipio, es la existencia de una “comisión de admisión y revisión”, encargada de reclutar a los aspirantes a policías.
Esta comisión fue creada luego de que la delegación pasó a ser Concejo Municipal y posteriormente, Ayuntamiento. Por acuerdo, se decidió que la conformaran el Secretario del Ayuntamiento, el Síndico Procurador y dos regidores; el presidente de la comisión de Seguridad Pública y el de Administración Pública.
Pero por un olvido involuntario o premeditado, omitieron tomar en cuenta al director de la Policía o representante de la misma, que es adonde finalmente van a ser contratados.
Esto trajo por consecuencia que un número importante de los 150 oficiales con que actualmente cuenta la Dirección de Seguridad Pública Municipal, hayan sido dados de alta sin el aval o visto bueno de algún mando superior o medio del cuerpo policíaco. Para remediar la situación, ya se trabaja en conjunto con el Cabildo para reformar el reglamento interno de la Policía.
A la llegada del nuevo director, que tomó las riendas de la corporación apenas el 22 de noviembre del año pasado, luego de la remoción de Valente Montijo Pompa, encontró que al menos el 76 por ciento de los oficiales, no habían recibido capacitación alguna en los últimos cinco años, y el 40 por ciento no cuenta con un modelo de formación policial.
Esto puso en alerta al funcionario, e implementó una serie de mecanismos como cursos de actualización para aminorar el problema.
En una entrevista concedida a ZETA, Jesús Alfredo Pérez Hernández hace referencia a la famosa comisión y expone lo siguiente:
“Cuando fui nombrado director, nos topamos con la existencia de una comisión de admisión y revisión que nace de un acuerdo en el Primer Ayuntamiento, cuya función es revisar los expedientes de los aspirantes a la corporación policíaca, activa y comercial.
Esta comisión está integrada por el Síndico Procurador, el Secretario del Ayuntamiento y los regidores presidentes de la Comisión de Seguridad Pública y el de Administración Pública, pero nos llama la atención que no se tenga participación de la Dirección de Seguridad Pública, si al final de cuentas el personal seleccionado es para la corporación”.
Señala que esta observación ya se la han externado a la comisión, puntualizando que en tanto no esté el reglamento aprobado, que ratifiquen la comisión de admisión, pero con la modalidad de integrar al director de Seguridad Pública; y en tanto este reglamento sea aprobado, la comisión desaparezca en cuanto se dé origen al nacimiento de una Unidad de Selección y Reclutamiento perteneciente a la Dirección.
Días atrás, Pérez Hernández recibió un oficio de la comisión en el que le informan sobre la aprobación de siete elementos para la activa y 12 para Policía comercial, pero sin rechazarlos, el funcionario remitió a los integrantes de la comisión algunas observaciones, como la necesidad de que los aspirantes sean evaluados por el área de selección del Instituto Estatal de Policía.
“Lo que estoy procediendo es someter a la consideración de la comisión que me envía el oficio, algunas observaciones como el que se evalúe psicológicamente a este personal, no porque no estén siendo evaluados, sino para tener una opinión técnica por parte de una institución como es el área de reclutamiento y selección del Instituto Estatal de Policía.
“Estamos emitiendo algunas recomendaciones en base a lo que establece la Ley de Seguridad Pública y Bases de Coordinación de Baja California y Federación”.
Y es que a decir del director, no quiere que la corporación sea tomada como una opción más de empleo para cualquiera y se tiene que rescatar la parte de la convicción de la gente de querer ser policía.
“Mi compromiso es trabajar en estricto apego a lo que establece la ley, nosotros estamos tratando de rescatar y recuperar la imagen. Creo que la dignificación de la imagen de la Policía no se da en función a ir a hacer trabajos en alguna parte, sino en recuperar esa función.
“La ley es muy clara: te dice que para ingresar a elementos en servicio, deben contar con la aprobación de un curso de formación policial, el reglamento interno te habla también de tener requisitos de academia”.
Precisa que existe la voluntad e interés por parte del Síndico, del Secretario del Ayuntamiento y los dos regidores. Adelantó que también existe la posibilidad de que ya no se contratará a más personal a través de esta comisión.
En relación a la apertura de un Centro de Adiestramiento en el que ya se hizo el acto oficial de la puesta de la primera piedra, Pérez Hernández comenta que una de las primeras actividades que tendrá es ejecutar un programa de regularización para aquellos oficiales que no cuentan con academia y un programa de actualización.
De acuerdo al entrevistado, que fue director del Instituto de Capacitación y Adiestramiento Profesional (ICAP) de Tijuana en el XVII Ayuntamiento, el centro tendrá como prioridad satisfacer las necesidades de capacitación y adiestramiento policial de los elementos ya en servicio, pues uno de los requisitos que establece la ley de Seguridad Pública y Bases de Coordinación de Baja California y Federación, es la actualización como medida para permanecer dentro de las filas policíacas.
Los retos
El director presume que desde que asumió el cargo, empezó a trabajar en cuestiones relativas a la planeación y administración policial, “toda vez que la misma comunidad exigía la implementación, no solamente de atención ciudadana, sino también de políticas públicas en materia de prevención del delito.
“Entonces cuando nosotros arribamos antes de asumir el cargo como director, contábamos ya con un programa que estaba integrado por 120 líneas de acción, y que algunas de ellas tienen que ver con el Plan Municipal de Desarrollo del Ayuntamiento, y otras coincidencias que tienen que ver con el Plan Estratégico de Seguridad Pública que está impulsando el Consejo Coordinador Empresarial”.
Comenta que desde un principio dejó en claro que el tema de seguridad pública tiene que ser resuelto de manera multifactorial, es un tema que tiene que ser “ciudadanizado” porque no se puede seguir pensando en que va a llegar una persona a resolver el tema con una varita mágica, ni que va a llegar con una fuerza omnipotente por tratarlo de resolver.
Es un problema que tiene sus raíces en la familia, en la comunidad, en las escuelas, que debe empezar a ser atendido desde allí.
“A partir de que asumimos la dirección empezamos a implementar lo que es el programa de distritación y sectorización, se definieron algunos cargos en función a elementos que tienen mucha experiencia, también se evaluó al personal con su experiencia, con sus hojas de servicio, no fueron personas que en su momento habían sido o habían trabajado anteriormente con las políticas de mi antecesor, porque el enfoque era muy definido; de disciplina, organización y demás.
“Empezamos con un acercamiento hacia la comunidad, empezamos a reactivar el modelo de aproximación, que es propiamente algo que viene a reforzar lo que ya habíamos activado en diciembre, en lo que nosotros llamamos como rutas de seguridad”.
Éste es un programa que permite establecer patrullajes dirigidos sobre una comunidad determinada en horas pico, a través de bitácoras, y que la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, mediante un taller de sensibilización, viene implementando a este modelo de trabajo.
“Está habiendo acercamientos con los consejos empresariales, con el Comité Ciudadano de Seguridad Pública. Con Sindicatura Municipal se ha establecido una coordinación, se está revisando las reformas al reglamento interno de la Dirección de Seguridad Pública, de tal manera que nos permita construir una corporación policíaca que tenga bases para su crecimiento”.
Coincide en que el municipio no puede continuar con su corporación policíaca con un modelo de hace 20 años, y no puede continuar con un estado de fuerza similar o parecido al que correspondía cuando era una Delegación de Tijuana, o cuando se convirtió en un Concejo Municipal.
“El estado de fuerza debe de incrementarse porque la población está creciendo al 7 y 8 por ciento al año. Entonces de alguna manera si esto no logra atenderse en forma inmediata, o en los próximos proyectos de gobierno, habrá mayores problemas”.
Revela que en los estándares internacionales se recomienda un elemento por cada 250 habitantes, por lo que hay déficit de 450 elementos.
“Sin embargo si se proyecta que haya un crecimiento por lo menos de 25 a 50 plazas por año, en los próximos 5 años se logra alcanzar de alguna manera, si no propiamente el estándar internacional, sí algo que vaya a la par”.
Nuevos policías
El director señala que en la actualidad está en la espera de que se apruebe la creación de 35 nuevas plazas que podrían ser cubiertas con el nuevo modelo de selección, y un aumento salarial para los oficiales de Policía.
“Estamos participando con el Cabildo en las reformas del reglamento interno. También les hemos exigido la parte que tiene que ver con el recurso. Suponemos y estamos proyectando que en este año recibamos un recurso de más de 10 millones de pesos por parte del Foseg (Fondos Federales para Seguridad), de los cuales cuatro de ellos serán destinados para la construcción de lo que va a ser el Centro de Adiestramiento, mismo que el 2 de enero, se colocó la primera piedra por parte del alcalde”.
Anticipa que la culminación de la primera etapa de la obra se tiene programada para antes de finalizar el año, lapso en el que el Centro de Adiestramiento ya tendrá su gimnasio, sala de usos múltiples y stand de tiro.
“Nuestra hipótesis es que si nosotros planteamos las reformas y establecemos políticas para los procesos de selección y reclutamiento de manera adecuada y homologada a nivel del Estado y todo el país, estamos en posibilidad de garantizarle un mejor trato a la comunidad a través de una Policía mejor preparada y bien seleccionada, porque la ausencia de un modelo de formación policial implica que haya también la ausencia de un modelo de disciplina, de respeto, de lealtad, de compromiso institucional, porque no hay una visión; no tienen ni siquiera una visión de vida dentro de la corporación cuando son contratados”.
Credencialización
Las credenciales que anteriormente se les daban a los elementos, eran credenciales impresas en papel que carecían de algunos elementos de seguridad, como sellos que garantizaran seriedad.
Ahora, con un programa de credencialización en el que participa Sindicatura Municipal para su creación de banco de imágenes, y la Secretaría de Seguridad Pública Estatal para la actualización de claves únicas de identificación policial, se contará con credenciales con códigos de barras, con las que habrá menos posibilidades de que sean falsificadas para hacer mal uso de ellas.
|