Los clásicos gallegos
– Manolo, ¿quieres ser Testigo de Jehová?
– “¡Coño, pues ni siquiera he visto el accidente!”.
Suena el teléfono en la casa de Manolo:
– ¡Oye Manolo! Te llamo por la cortadora de césped...
– “¡Caramba Pepe, qué bien se escucha!”.
Luego del parto, el médico habla con el padre del recién nacido:
– Mire, hubo una pequeña complicación y tuvimos que ponerle oxígeno a su hijo...
– “¡Joder! ¡Y yo que quería ponerle Paco!”.
¿Qué hace un gallego cocinando con las hornillas apagadas?
Respuesta: Está preparando platos fríos.
¿Por qué los gallegos no entran a la cocina?
Porque cuando entran, hay un recipiente que dice “sal”.
A causa de un apagón en Galicia, quedaron 2 mil gallegos atorados en los elevadores de los edificios durante dos horas... y otros 7 mil, atorados en las escaleras mecánicas.
Un gallego entra en un baño público y el encargado le pregunta:
– ¿Necesita papel?
– ¡No hombre, yo hago mis necesidades de pura memoria!”.
Pepe recibe una carta. Contiene un papel en blanco:
– “Es de la Paca, mi mujer”.
– ¿Cómo sabes?, le pregunta su amigo.
– “Es que nos peleamos y no nos hablamos...”
Un letrero en el jardín de un parque gallego:
“Se multará a la persona que se sorprenda tirando basura aquí, a la que no, NO”.
A un gallego lo detiene la Policía y le dice:
– Deme su nombre y apellido…
– “¿¡Está usted loco!? ¿¡Y yo después cómo me llamo!?”.
Una mala jugada
Cuando Rasheeda tenía dos años, su padre perdió 10 mil rupias (es decir, unos 200 pesos) en un juego de pókar.
Lal Haider, el ganador, y además tío de la ahora adolescente, le pidió como pago de deuda que -¡EN ZERIO!- le entregara a la chica tan pronto como creciera.
La ahora joven de 17 años de edad ha enviado numerosas cartas a la Policía y a un trabajador social de Pakistán para impedir que Haider se la lleve a su casa. Ambas familias viven en el pueblo de Hyderabad, al norte de Karachi.
Según las cosas, el tío quiere casar a Rasheeda con su hijo. Según el consejero Khalid Rajput, la decisión de ordenar el traslado de la menor fue tomada la semana pasada por las autoridades tribales de Baluchistan. Pero la Policía local afirmó que Haider ha sido llamado para presentarse ante la corte, para garantizar que la muchacha no tenga que hacer algo en contra de su voluntad.
El que poco goza, vive mucho
A sus 107 años, Chan Chi, residente de Hong Kong, ha revelado el secreto de su longevidad: no hace el amor -¡EN ZERIO!- desde hace varias décadas.
De hecho el anciano declaró al periódico South China Morning Post que dejó de gozar del sexo desde que cumplió los 30 años.
Y es que a esa edad quedó viudo, cuando su joven esposa falleció a consecuencia de la invasión japonesa durante la Segunda Guerra Mundial.
A pesar de que de vez en cuando se echa un cigarrito, Chan aprovecha sus dotes de chef para llevar una dieta baja en grasas y hacer ejercicio diariamente al amanecer.
El centenario, además, admitió que su vida monástica no le ha costado el menor de los esfuerzos, salvo su pasión por el tabaco, al que prefiere más que -¡EN ZERIO!- una noche de bajas pasiones.
Payasos baleados
En la ciudad de Cucuta, en Colombia, dos payasos fueron muertos a balazos -¡EN ZERIO!- en medio de su presentación en el Circo del Sol de Cali.
Los protagonistas murieron ante las miradas atónitas de 50 espectadores, según informó el jefe de la Policía, José Humberto Henao.
Uno de los payasos perdió la vida al instante, mientras que el otro dio su último respiro la mañana siguiente del fatídico incidente, en un hospital de la localidad.
Se sabe que el doble homicidio no tuvo nada que ver con el espectáculo cómico que se llevó a cabo con tan trágico desenlace.
Cómo dar una mala noticia
Está un señor esperando afuera del quirófano al doctor que opera a su esposa tras un terrible accidente.
Sale el médico y dice: “Amigo, lo siento, su esposa quedó muy mal, tuvo falta de
oxigenación al cerebro por la fractura de cráneo y el sangrado fue demasiado; así que quedó con
parálisis cerebral y no puede mover nada del cuerpo, excepto los ojos. Además, como perdió una pierna va a tener que cargarla constantemente, cambiarle los pañales cuando haga sus necesidades, y para colmo de males no puede hablar, así que va a batallar mucho para comunicarse con ella. Ah, también tendrá que encontrar un lenguaje para hacerse entender, no podrá usted dejarla ni un momento sola, ya que será dependiente por lo que le resta de vida”.
El señor queda lívido de la impresión, sudando la gota gorda y casi llorando.
En eso el cirujano agrega, al mismo tiempo que golpea su hombro levemente:
“No te creas, hombre, estaba bromeando... ¡ya se murió!”.
Autor: Mejor así lo dejamos.
Carta de recomendación
Un empresario tiene que escribir una carta de recomendación para un empleado más bien vago, pero muy buena gente. Como no quiere mentir acerca de su trabajador, pero tampoco puede decir la verdad, después de una cuidadosa reflexión, anota en la carta de recomendación:
“Será afortunado si consigue que esta persona trabaje para usted”.
Autor: Mejor así lo dejamos.
Dedos de más
En Alemania, un niño nació con -¡EN ZERIO!- seis dedos en cada mano y once dedos de los pies. Los médicos dicen que Yassir es un pequeño muy singular, pero que está perfectamente sano.
Actualmente, el bebé tiene 11 meses de edad y ya fue sometido a una cirugía para quitarle el dedo extra de los pies, medida necesaria para que empiece a caminar.
En unos cuantos meses más, le removerán los demás dedos adicionales para que pueda ir a la escuela como un chico común y corriente.
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