Las autoridades engañan con estadísticas: Alberto Capella
“Comando” ataca de nuevo
Desde febrero de 2007, un “Comando” delictivo compuesto por tres camionetas, 20 hombres con uniforme negro, encapuchados y con insignias de la AFI, aterrorizan a empresarios, familias pudientes, comerciantes y ciudadanos en general. La inseguridad sigue, como siempre, a pesar de las declaraciones oficiales en el sentido de una disminución de los índices delictivos. Esto, dicen empresarios, es falso.
Rosario Mosso Castro
Ante los anuncios publicitarios de logros por parte de las diversas corporaciones policíacas, de reducciones a los índices de inseguridad en Tijuana en los primeros meses de 2007, los empresarios bajacalifornianos decidieron alzar la voz:
“No podemos permitir que traten de engañarnos.
”Hace falta voluntad política en beneficio de la ciudadanía; bachocos (huevos); y recursos económicos pero bien invertidos en esquemas de inteligencia”, dijo a nombre del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California, Alberto Capella.
“Que nos vengan a vender justificaciones absurdas, y si algo no está funcionando nos digan por qué, si otros estados y países han podido vencer otros fenómenos más graves no vemos por qué nosotros no, como comunidad estamos dispuestos a cooperar”.
La realidad planteada por el consejo de ciudadanos fue que los asesinos y secuestradores son los mismos y desde febrero, continúan operando como lo hicieron en el 2006.
De acuerdo a lo mencionado por las víctimas y testigos a los miembros del consejo, en los delitos cometidos de febrero a la fecha, la constante han sido tres camionetas de reciente modelo con 15 ó 20 sujetos, vestidos de negro con siglas de la AFI, o encapuchados con camisa negra y pantalón de mezclilla, hombres cuyas edades aparentes oscilan entre los veinte y treinta años.
Tipos cuyas voces en el 98 por ciento de los casos no tienen nada que ver con el tono de los bajacalifornianos. Gente que continúa privando de la libertad y torturando a los empleados de los empresarios locales para después secuestrar a sus jefes. Delincuentes que usan la fuerza no la inteligencia para conocer los datos de sus víctimas. Los mismos que cuando capturan al secuestrado lo cachetean para que les diga cuánto vale y qué propiedades tiene.
Comandos negros que circulan impunemente en el interior del cerco tendido por el gobierno federal. Esto, está generando un retroceso en los niveles de denuncia, los tijuanenses están mostrando su desconfianza en los tres órdenes de gobierno.
Con Alberto Capella como vocero, pidieron a las autoridades dejar de excusarse en el hecho de que unos son levantones y otros secuestros, y les recordaron que resolviendo unos resuelven los otros.
“Quien tiene la capacidad, económica, la infraestructura, el personal, la capacidad de privar de la libertad a un miembro del crimen organizado puede levantar a cualquier persona honorable.
”El comando negro rompió con ese paradigma hace dos, tres años, dijeron tenemos toda la infraestructura para levantar a quien nos debía lana, y se les hizo fácil, ahora levantamos para que nos den lana.
Que no les vean la cara…
En su reunión mensual, los integrantes del Consejo Ciudadano Estatal de Seguridad Pública de Baja California decidieron pedir a su presidente Alberto Capella hacer un llamado a la autoridad.
“Tenemos que dejar bien claro que el objetivo de todos debe ser, la tranquilidad y seguridad de los bajacalifornianos y no la imagen política de cualquiera de los tres órdenes de gobierno. Porque mientras sigan buscando otro tipo de objetivos las cosas no van funcionar como deben”.
Por ello, decidieron exponer un listado de crímenes de alto impacto que las autoridades estaban ignorando en sus mensajes. Y recordarles a los gobiernos que la lucha contra el crimen organizado no es a través de los medios de comunicación.
Los representantes ciudadanos aseguraron que apoyan la Operación Tijuana y reconocen los logros durante enero, también el esfuerzo de todas las policías, pero lo que sí no es aceptable es que les quiera vender una realidad o resultados que no los perciben.
“Nos dimos cuenta que el operativo iba a empezar a ser ineficiente cuando vimos los primeros spot(s) publicitarios del Gobierno Federal, ahí fue cuando ya no nos gustó. Creemos que en la medida que se le esté dando un efecto mediático a esto, se genera una impresión totalmente contraria en otros estados, y eso sí consideramos que es inaceptable”.
Así como los bajacalifornianos no vieron la llegada de miles de militares, avionetas, lanchas y vehículos, tampoco han visto las decenas de criminales detenidos que protagonizan los anuncios con imágenes de lugares también irreconocibles para los ciudadanos locales.
Pero lo que más indignó a los consejeros fue que no se mencionara que los trabajos de los tres órdenes de gobierno dejaron de tener resultados efectivos después del primer mes y a partir de febrero reiniciaron los homicidios y se han dado de acuerdo a sus informes 13 privaciones ilegales de la libertad.
“Los anuncios pagados por el gobierno con información engañosa provoca que en otros estados de la República se genere un a percepción errónea de lo que está sucediendo en Baja California y creemos que eso…no se vale. Mejor que hagan las cosas bien y con eso nos tendrán de su lado, no necesitarían gastar en publicidad.
La propuesta del consejo fue seguir apoyando los operativos y a las policías pero aclarando que los van a evaluar y no se van a dejar engañar con cuentas alegres. “Porque en el momento que se dé otro secuestro vamos a sentir que nos están viendo la cara de tarugos”, dijo a nombre de sus compañeros del consejo, Alberto Capella.
El cerco en Tijuana
De acuerdo a la información obtenida por el consejo, los crímenes de alto impacto regresaron a Tijuana por varias razones:
1.- Porque la responsabilidad de la vigilancia regresó a la policía municipal.
2.- Porque los retenes militares están estáticos, son poco efectivos.
3.- El operativo federal no cumplió con la segunda fase de Operación Tijuana, hacer el trabajo fino de investigación e inteligencia.
Reprocharon que los retenes militares sean estáticos, ya hasta mega casa de campaña levantaron. La pregunta fue de qué nos sirve tener cercada la ciudad si adentro del cerco es un relajo.
Asimismo, cuestionaron los criterios de revisión en los retenes militares. Son muy minuciosos si hay broncas pero si está aparentemente tranquilo, nada más están los soldados parados moviendo la banderita.
Capella también comentó que han recibido muchas quejas de ciudadanos que dicen que el criterio de revisión de los militares es “muy discrecional”, que se quejan porque no revisan carros que van llenos de gente con cara de criminales, pero sí deciden bajar a las muchachas bonitas nada más para verlas de cuerpo entero.
Una segunda crítica y la más importante para los representantes ciudadanos fue que la autoridad federal no cumplió su programa:
“El primer objetivo del operativo era recuperar el control de la ciudad y en enero lo hicieron a plenitud. La segunda según se habían comprometido, parte era que una vez recuperada la ciudad, los servicios de inteligencia de la PGR y otras instituciones entrarían hacer el trabajo fino de investigación protegidos en esa ciudad recuperada.
“Pero lamentablemente no hemos tenido el resultado que quisiéramos. No se ha informado de detenciones de criminales que hayan participado siquiera en los delitos del año pasado. Sin ser expertos sabemos que en esta segunda fase algo no está resultando, eso no significa que todo el operativo esté mal, significa que hay que resolver las fallas”, dijo Alberto Capella.
En cuanto a la responsabilidad de los policías locales, el análisis de los miembros del consejo es simple “por lo evidente”.
“Cuando les quintaron las armas a los policías municipales se concentró una cantidad de elementos impresionantes estatales y federales en Tijuana para suplirlos y se redujeron los delitos.
”Les devolvieron las armas y del 2 al 9 de febrero suceden seis hechos de alto impacto, entre el 9 y 10 de febrero nos comunicamos con las autoridades encargadas y la tarde del mismo 10 estaban llegando otro impresionante número de elementos estatales a controlar la ciudad y casualmente tuvimos una ciudad tranquila por otra semana, ¿qué causalidad, verdad, que se van y regresa el esquema de inseguridad”, manifestó Capella.
“Es una situación de logística aunada a la presunción de corrupción que para mí es real”.
De acuerdo al análisis de los miembros del consejo que representan a las víctimas reales y potenciales el asunto es que los criminales les tienen tomada las placas a los municipales.
Se ha generado una cultura en la policía municipal de en caso de ver a un comando negro no lo van a enfrentar, y sus jefes aplauden que no lo hagan. Y como ejemplo recordó a los municipales que detuvieron al comando que después mató al policía estatal preventivo en Maneadero “pero hay muchos casos similares”.
De la policía municipal, los delincuentes ya saben quién circula, cómo circula, por dónde circula, qué número de patrulla son, cuántos elementos son. “Entonces eso lo convierte en un jueguito del gato y el ratón”.
Acciones
Los representantes ciudadanos consideran que los titulares de los tres órdenes de gobierno tienen muy claro lo que está sucediendo, y ya empezaron a romper paradigmas pero necesitan ir más lejos.
“Ya llegamos al punto en el que uno de ellos les dijo en una de las reuniones de coordinación, que no se hicieran, que respecto a los miembros del crimen organizado todos sabían quiénes eran, todos sabían dónde estaban y nadie se atrevía a ir por ellos, que los responsables no iban por ellos y él y su gente no podían ir por ellos”. Fue uno de los primeros discursos en el grupo Coordinación de Luis Javier Algorri Franco, Secretario de Seguridad Pública.
Capella señaló que todos los titulares de las áreas de seguridad tienen muy buena actitud, tal vez por el momento político de las campañas electorales, pero que no es suficiente.
En el consejo ciudadano de seguridad no esperan que los titulares de las diversas áreas de seguridad se caigan bien, ni siquiera que se coordine, piden que cumplan por lo menos con crear programas que les permitan cumplir con su parte.
“Creemos que de alguna manera están asumiendo su responsabilidad pero como si se tratara de un problema cuadrado. Porque no se deciden a desechar lo que no está funcionando y buscar, explorar otras posibilidades, otras alternativas, y así no hay posibilidad de que den resultados concretos”.
Como ciudadanos la gente del consejo considera que ante la falta de información ellos no serían los indicados para proponer los proyectos novedosos pero como parte de la comunidad y por su relación con las víctimas el consejo de seguridad y ante la falta de datos concretos sí tienen la obligación de crear sus propios esquemas de información.
Los mismos
Los consejeros ciudadanos quieren dejar claro que sin importar cuántos anuncios paguen los gobiernos, los ciudadanos viven la realidad, y ahí siguen viéndose los vehículos abandonados con las puertas abiertas a media calle, las llamadas al C4 denunciando las privaciones de libertad, los comentarios de vecinos o testigos de este tipo de hechos. “Necesitamos impedir que se olviden de estos asuntos sólo porque sucede uno nuevo o porque pasa el tiempo”, reclamó Capella Ibarra.
“De los datos que nos han proporcionado se puede deducir que son los mismos y al final tiene lógica, por qué habrían de irse”
Respecto de la justificación dada por el Procurador del Estado que divide secuestros de levantones, señalando que estos últimos son en contra de gente que está metida en el negocio sucio y se trata de ajustes de cuentas, la postura ciudadana se opone.
“¿No es peor hablar de levantones si se trata de gente que ya se sabe que van a matar? Además la realidad es que en términos legales ni la autoridad puede saber si es secuestro o levantón porque no hay denuncia, por eso lo llamamos privación ilegal de la libertad y como tal se debe investigar.
“Desafortunadamente esas actitudes, el que las víctimas se den cuenta que son los mismos fulanos, con los mismos sistemas, eso entre otras cosas, lo que están provocando es que regresando la falta de confianza en los tres niveles de gobierno. Yo creo que es la parte más triste el poco nivel de confiabilidad que hay en todas las instituciones, que eso muy poco nos va a servir.
”Además se habla de levantón como si fuera un atenuante. Nos parece lamentable que nos estamos acostumbrando a una forma de pensar que ya se está culturizando de diferenciar y determinar la honorabilidad de la víctima del delito, la ley no genera excepciones y todos los delitos se deben investigar y los responsables deben ser castigados”.
Finalmente Capella informó que a la fecha el consejo no ha sido informado que ninguno de los secuestros denunciados por ellos en 2006 ó lo que va de 2007 hayan sido resueltos. Se mencionaron algunas detenciones en enero pero no se supo en qué terminaron.
“No hay nadie que les dé seguimiento, no sabemos si los regresan o condenan, creo que debemos buscar esquemas para transparentarlo porque se hacen los anuncios espectaculares y luego no sabemos ni dónde queda esa gente”.
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