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“No soy un poeta improvisado”: Mario Bojórquez
El escritor habla sobre su obra ganadora del Premio Poesía Aguascalientes 2007. “Comprendo que la sospecha sea el alimento de espíritus miserables y cobardes”, dice en alusión a las críticas. Expresa que el reconocimiento público no se logra ni siquiera al obtener los mayores galardones de la poesía nacional.
Enrique Mendoza Hernández
Para Mario y Sofía
Caminar por entre espinos secos sin ya reconocer/
la propia tierra, el solar demarcado por el amor y el sueño/
el alto sueño/
No vi crecer los árboles que un día/
me llenarían de frutos y de sombra/
no vi crecer el polvo que cubriría mis huesos.
Mario Bojórquez. El Deseo Postergado
Llegó como muchos: De sur a norte. De Los Mochis a Tijuana. En la década de los 90 fungió como Gerente de Extensión Cultural en el CECUT. Con los encuentros de escritores del noroeste sembró las bases para lo que hoy se conoce como Festival de Literatura del Noroeste.
Por su relación con escritores del país, el CECUT y Tijuana se vieron agraciados: Logró presentar a escritores de la talla de Jaime Sabines, Eduardo Lizalde y David Huerta, por ejemplo. Los Hiperbóreos era el nombre de un taller de poesía que durante años sostuvo en el CECUT. Pero, definitivamente, el poeta venía para quedarse: Se casó. Mario y Sofía, las consecuencias. Sus asuntos conyugales no le favorecieron al inicio de 2000.
Esta vez huyó de norte a sur. A tal grado su exilio: Mario Bojórquez se desperdigó entre la gran metrópolis: Fue a dar a la Ciudad de México.
Allá estaba prácticamente exánime. Los avatares de la vida le tenían reservado el reconocimiento más importante. Porque mientras inerte, el poeta mochitense tatuó en la mente un poemario: “El Deseo Postergado”, precisamente ganador del Premio Poesía Aguascalientes 2007.
“Corresponde a una etapa de gran tristeza en el plano personal, es un libro que busca la perfección del alma”, confiesa a ZETA el poeta.
“… su raigambre espiritual es eminentemente moral”, acepta.
“No hubo un manuscrito de este libro. Fue escrito en su mayor parte directamente en la computadora durante 16 días de fiebre creativa, después se agregaron algunos poemas que ya existían de años y que se correspondían con el tono, resabios de mi libro ‘Diván de Mouraria’ que no alcanzaron acomodo en aquel título”.
“El Deseo Postergado” “… le debe todo a los poetas del renacimiento hispánico, Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Fernando de Herrera y sobre todo al anónimo autor de la Epístola moral a Fabio; dije su raíz moral, pero desde luego que no su ejecución, aunque cualquier lector entrenado reconocerá la cadencia de la silva, el uso del verso libre alfireado por la sonoridad del endecasílabo, el alejandrino y aun el eneasílabo, todo esta parte digamos formal, se instala en la mejor tradición mexicana del verso: la delicadeza en la expresión me la da Alí Chumacero, Rubén Bonifaz Nuño la combinación métrica y el espíritu resignado ante el destino como en Garcilaso de la Vega, y, finalmente, la expresión justa, la eficacia en el decir, Eduardo Lizalde”.
El libro se divide en diversos momentos de un juicio, el proceso de éste:
“Se enjuicia a un alma que creyó en su potencia creadora y que de pronto se reconoce como fallida en sus más altos componentes virtuosos, hay aquí la mención de distintos pasos de un proceso en el sentido judicial: querella, dictamen, edicto, autos, laudo, etcétera”.
Bojórquez insiste en que se trata de un ejercicio literario que busca la perfección del alma.
Por tanto, no se trata de un libro que pregone alegría: es la visión liberal de alguien que se pregunta por qué se ha llegado a desfigurar su rostro y sus acciones”.
– Si tuvieras que presentar en este momento tu obra ante un público, qué contestarías si alguien te preguntara: ¿Cuáles consideras sean las diferencias o similitudes entre tus primeros poemarios y “El Deseo Postergado”? ¿Qué le ofreces al lector en este nuevo y premiado poemario, a diferencia de los primeros?
“Creo que al fin he logrado establecer el tema de mi poesía, la idea de que el hombre no puede completar su deseo, aun a pesar de él mismo, la tristeza amarga de que siempre quedaremos más allá o más acá de la perfección; ya desde el primer libro, ‘Pájaros Sueltos’, esta intuición está sobreexpuesta en diversos momentos, pero aquí más acusadamente queda establecido el asunto. El último poema de Diván de Mouraria se llama ‘Casida de la Postergación’, y en un poema titulado ‘Casida de la Envidia’ se puede leer la génesis de este libro.
“Mi corazón entonces se doró en la tiniebla/
su almíbar azueleaba el pavoneado fuelle/
mi alma negra del rojo tomó todo su blanco/
cada golpe una angustia, un odio, una indolencia/
y el deseo postergado, vivo fuego en las manos/
se escurrió como el agua”.
– ¿Qué opinas sobre los comentarios respecto a que tu obra ganadora se vio favorecida porque eres colaborador de Eduardo Langagne, quien fue uno de los tres miembros del jurado en el Premio Aguascalientes 2007?
“Trabajo como free-lance en diversas instituciones; no tengo contrato, por ahora, con ninguna de ellas. Doy talleres para el INBA como cualquiera de mis colegas y no por eso soy empleado de Silvia Molina, su directora de literatura; en la Fundación para las Letras Mexicanas doy un taller de retórica que se paga mediante recibo de honorarios. Me parece una bajeza tener que dar estas explicaciones, sin embargo y con el propósito de dar respiro a los espíritus demasiado insidiosos, digo, también que preparo junto con autores de reconocido prestigio, una antología de los mejores poemas anualmente para la editorial Joaquín Mortiz, la misma que se encargará de la edición de ‘El Deseo Postergado’ y soy, finalmente, editor de la revista Biblioteca de México, de eso vivo.
“Conocí a Eduardo Langagne en el año de 1994, cuando junto con Francisco Cervantes y Lourdes Sánchez Duarte me otorgaron el Premio Nacional de Poesía Clemencia Isaura. Conocí a Víctor Sandoval, cuando junto con Dionicio Morales y Óscar Wong me otorgaron el Premio Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa. No es extraño a mis ojos que dos de los jurados me hayan premiado alguna vez y que vuelvan a hacerlo cuando presento un trabajo que merece ser reconocido. Entiendo que el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes es el más prestigiado de cuantos hay en nuestro país. Yo espero que mi libro se corresponda con esa distinción, participé en un concurso con pseudónimo, hubo tres jurados especializados en poesía.
“Dana Gelinas es la ganadora del premio en su anterior emisión, entonces no me queda duda que cada uno de ellos son personas honorables, los tres han sido ganadores del premio. No soy un poeta improvisado, hace más de quince años que me dedico a escribir, he publicado libros que han sido recibidos favorablemente por la crítica en México y en otros países. Mi poesía ha sido publicada en tres idiomas distintos al español y he recibido casi todos los reconocimientos que en mi país se otorgan a una obra destacable, según mi edad y circunstancia. Comprendo que la sospecha sea el alimento de espíritus miserables y cobardes”.
– ¿Consideras que existe corrupción en el ámbito literario contemporáneo en México?
“Somos tan pocos y ganamos tan poco dinero, que no creo que haya razones para pensarlo así. Puede haber grupos de conveniencia, eso es algo que a mí nunca me ha interesado, mientras viví en Tijuana no tuve necesidad de establecer vínculos extraliterarios con nadie”.
Después de haber sido merecedor del reconocimiento más importante en las letras poéticas, el también ganador del Premio Abigael Bohórquez en 1995 evoca la idiosincrasia en el ámbito literario, donde el reconocimiento en tierras propias no es el fuerte:
“Creo que el reconocimiento público no se logra ni siquiera al obtener los mayores galardones de la poesía nacional”.
Sin embargo, el poeta asegura que ha sido felicitado por su obra. Más en el extranjero que en México:
“Justo este premio ha recibido felicitaciones de todo el ámbito de la lengua y aun del portugués y catalán, han saludado la premiación de ‘El Deseo Postergado’, el gran poeta Ledo Ivo, Presidente de la Academia Brasileira de las Letras; el poeta catalán Antoni Marí, director de la colección de poesía Textos Sagrados de Tusquets Editores, y desde toda América, poetas como Raúl Zurita y Omar Lara de Chile, Rodolfo Hinostroza, Hildebrando Pérez Grande y Arturo Corchera, de Perú. Pablo Armando Fernández y Waldo Leyva, de Cuba; de Estados Unidos Rei Berroa y José Kozer; de Venezuela Carmen Verde y Santos López; de Dominicana José Mármol y de España Álvaro Salvador, entre otros; en fin, que cualquier cosa que ocurre en la poesía de México es importante para los demás países que comparten la lengua”.
La mexicana, de mayor importancia
Los distintos talleres sobre poesía identifican a Mario por las ciudades que lo han visto transitar. “Los Hiperbóreos” en Tijuana, allá en la década de los 90, también en Sonora y Sinaloa. Actualmente, el poeta comparte “Introducción a la Poesía” en La Casa del Poeta Ramón López Velarde de la Ciudad de México.
Al preguntarle qué descubre, qué le llama la atención cuando imparte algún taller a jóvenes, el ganador del Premio Nacional Enriqueta Ochoa en 1996 contestó:
“Estamos todo el tiempo preguntándonos cuál será el destino de nuestra poesía nacional, sabemos que no será vincularla a los procesos de vanguardia latinoamericana, pues la poesía mexicana es eminentemente tradicional; sabemos, sí, que son tiempos nuevos y que habrá que cantarlos al ritmo de esta nueva velocidad que tiene la vida: La percepción simultánea del video, los placeres virtuales, el dinero de plástico; el camino sin duda será el de la exploración del lenguaje, desde derroteros metalingüísticos, la utilización de diversas lenguas y una elaboración cada vez más compleja del légamo sintáctico”.
– ¿Cuál es tu comentario respecto a la poesía contemporánea en México?
“Creo que la poesía mexicana es de la mayor importancia para el idioma español...”.
A propósito del Día Internacional de la Poesía, el 21 de marzo, el poeta reflexiona:
“La poesía es diálogo entre dos personas, el que lee y el que escribe; por eso la poesía es eminentemente humana, es discurso de vida, nada de la vida le es ajeno al poeta, por eso cualquier persona puede acercarse a la poesía. En el libro que abra encontrará a otro hombre igual que él, que trata de responderse qué hace aquí sobre la Tierra”.
Y adelantó que está intentando un libro que reúne diversas preocupaciones, la velocidad de la vida, el correr simultáneo de diversos tiempos y que se representa excelentemente en el video, la percepción cibernética, los deseos virtuales, el dinero de plástico. De hecho, Bojórquez comparte con los lectores de ZETA su creación inédita, sin título y aún en gestación:
Ahora que es Halloween/
la teenager witch se ha puesto aretes en los pezones y toma XX Lager/
El Dj/
You and me baby/
ain’t nothing but mammals/
so let’s do it like they do/
on the Discovery Channel.
“Las muchachas bailan junto las mesas, los chicos fuman puros y hablan de futbol.
Yo estoy en la barra recargado sobre el platito de los cacahuates. Entre el estruendo de música y botellas me llega un para nada también, un no inventes.
“Ella está rubia y tobillos percherones, su cuñado a cuadro y su hermana y su primo, a todo esto, ella también es sobrina de la tía.
“En overshoulder me saluda un ingeniero camisita a cuadros que se parece al padre Amway. Doy un paneo y caigo en extrashot sobre la pulserita cuando en el memorial hospital de Chulavista Freeway 5.
“Yo en el Cine Isabel todo manos tremantes sobre la Maricruz.
Apenas nos llevamos quince años y yo prefiero Pacífico de media”.
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