Denuncian residentes de Alta Brisa proliferación de bares en su fraccionamiento
A tan sólo unos metros de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), tres bares operan y generan el descontento de los residentes del fraccionamiento Alta Brisa.
Ruido, desmanes y basura, son los principales problemas que a diario enfrentan los vecinos del Centro Comercial Plaza Universidad, quienes aseguran que, a partir de las diez de la mañana y hasta las tres de la madrugada, de lunes a domingo, los universitarios son los principales clientes de estos lugares.
En representación de los afectados, Jorge Sayago Estrada, Presidente de la Asociación de Colonos de Alta Brisa, presentó un escrito dirigido al Alcalde Sustituto, Kurt Honold Morales, en el que solicitan llevar a propuesta ante Cabildo el acuerdo para no otorgar más permisos de operación a bares en el interior del centro comercial.
De la misma manera, requieren la inspección del incumplimiento que, a su juicio, realizan los tres establecimientos respecto a los reglamentos para la venta, almacenaje y consumo público de bebidas alcohólicas para el funcionamiento de actividades comerciales y el de limpia, entre otros.
Sayago Estrada mencionó que éste no es el primer esfuerzo que los vecinos ejecutan para terminar con un problema añejo de su comunidad. Inclusive, comentó, a finales de 2005 intervinieron sin éxito para impedir la apertura del tercer bar, llamado Ahí Taz.
“Es de verdad insoportable el ruido que producen estos bares en la madrugada, además de que nuestras calles se ven invadidas porque las usan de estacionamiento adicional”, expresó una de las residentes afectadas.
Resaltaron que el bar Chez les produce la mayor afectación, por ser el que colinda con el residencial, así como la birriería Guanajuato, que en su segundo piso alberga otro antro similar, donde constantemente se presentan grupos musicales en vivo.
Los colonos sostienen que ya tuvieron un acercamiento con los arrendadores del centro comercial, sin embargo éstos se deslindaron de cualquier responsabilidad. Tania Navarro Camacho
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