Operación Tijuana.
Aprender de los errores
Víctor de la Garza, el Secretario de Seguridad estatal, dice que a partir de marzo se reforzó el operativo Tijuana; sin embargo, los resultados aún no llegan. Por lo pronto, anuncia operativos “sorpresa”. En ese tenor.
Rosario Mosso Castro
Sitiar a los delincuentes es otra vez, el objetivo de la Operación Tijuana en Baja California.
La autoridad federal tuvo el control de Tijuana en enero. Durante febrero redujeron el número de agentes y regresaron los crímenes de alto impacto.
En marzo tras una reunión en el ciudad de México decidieron cambiar estrategias, la orden fue que la presencia de policías preventivos, estatales y federales sería nuevamente numerosa, pero esta vez permanente en la ciudad fronteriza.
De acuerdo a lo manifestado por el Secretario de Seguridad Pública del Estado, Víctor de la Garza Herrada, los grupos especiales de reacción inmediata, federales y estatales regresaron en marzo a Tijuana, no sólo para contener a los criminales, la instrucción fue permanecer:
“...hasta que la situación cambie”, hasta que “podamos erradicarlos”, dijo al referirse a los crímenes de alto impacto.
Con esto, la parte pública de la operación retornó a sus objetivos originales: Recuperar los espacios públicos; inmovilizarlos, que no tengan esa capacidad de desplazamiento en la zona urbana; y reducir su capacidad de operación. Para debilitarlos económicamente.
De nueve grupos de reacción inmediata en Tijuana subieron a 12, adicionalmente, enviaron más de 150 agentes federales preventivos que harán detenciones producto de las investigaciones que se vienen desarrollando desde enero; integrarán grupos de reacción inmediata para patrullar los nueve sectores como refuerzo; e instalaran filtros sorpresa en diferentes zonas concurridas y conflictivas de la ciudad.
El 12 de marzo, que fue su primer día en la ciudad, detuvieron al norteamericano Michael Edward Carey en una Expedition 2004 en la salida de la delegación Playas con 313 mil 400 dólares, cuya procedencia están investigando.
A pesar de las quejas de los tijuanenses, De la Garza informó que los filtros estáticos de militares permanecerán en las entradas y salidas de los diferentes municipios.
“Porque cumplen su función, cuando se da un incidente cierras la ciudad y se blinda esa área. Además están en zonas donde no hay otros caminos, y debemos decir que las brechas y caminos vecinales también están siendo patrullados por los grupos de reacción.
“Cuando se presenta un incidente el primer grupo de reacción es el que está en sus distritos, de ahí los tres itinerantes se despliegan a donde se requiera precisamente en base al tipo de incidente, las áreas por donde puedan darse a la fuga. Ya hay una estrategia operativa en base a la zona donde están sucediendo los incidentes, son distintas formas de operación”, comentó Víctor de la Garza.
Entre los cambios en esta segunda fase del operativo, la autoridad federal aceptó la sugerencia de la Secretaría de Seguridad de Baja California de modificar los horarios de alimentación de los agentes federales.
Como parte del ejército tienen reglamentos y costumbres muy arraigadas que se han modificado con la finalidad de mejorar resultados en Baja California. “Si todos comían al mismo momento, descuidan tiempos de operación y requerimos vigilancia las 24 horas. Así lo han entendido y han respondido positivamente”.
Investigación y denuncia
De la Garza explicó que en el área de inteligencia, la presidencia de la república trae focalizadas gran parte de las acciones en el tema de seguridad en tratar de desarticular las bandas con influencia internacional.
“El crimen organizado es muy difícil prevenir porque esa capacidad de desplazamiento, el recurso económico para moverse de aquí, salir dos tres meses del país, son temas para el estado como autoridad muy complicados no nada más para la secretaría que represento.
“Pongo de ejemplo la detención de El Tigrillo, fue detenido en aguas internacionales, salió de Estados Unidos, ¿cuándo nosotros íbamos a tener contacto con estas personas?
“O sea ese tipo de trabajos está a otro nivel, precisamente lo que está haciendo la policía federal, ellos vienen a trabajar precisamente estos temas en los cinco municipios del estado, tal como se demuestra con las 33 detenciones que se han hecho por delincuencia organizada.
“En su gran mayoría no han sido en Tijuana sino en otros municipios, derivado de información que se genera en Tijuana, precisamente partiendo de esa dinámica de operación que tiene la gente que se dedica a estas actividades que se salen y operan desde otros municipios”.
De la Garza aseguró que la gente detenida también ha sido resultado de la denuncia ciudadana, que se han acercado directamente a las zonas militares, y de lo que han confesado las 33 personas que han arraigado en la ciudad de México en estos más de 70 días que lleva el operativo, pero reconoció:
“Es importante abundar en el tema de la investigación, pero esto lleva su paso”, justificó, la solución que se vive en Tijuana, en Baja California requiere, según de la Garza, una solución a largo plazo.
“Si tenemos un problema de 25 años, no podemos hablar de un largo plazo a tres o cinco meses, todo debe ser en proporción al tiempo y las acciones que se realizan”.
|