Spacer10x10
Spacer10x10
ZETA  
ZETA Online Edición Impresa Mas Información
Publicidad Ediciones Anteriores Suscripciones Quienes Somos Contactenos English Index
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
ZETA Cover
Portada
Zoom Político
Para Empezar
Dezarrollo
Negocioz
Dobleplana
Conversaciones Privadas
Dichoz y Hechoz
Reportajez
Huellaz
Ezenario
En Zerio
Sortilegioz
Un Poco de Algo
Opinionez
Macuachadaz
Cultura
Espectaculoz
Deportez
Spacer10x10 Spacer10x10 Sortilegioz

Adela Navarro Bello

Cero

La Delegación de la Procuraduría General de la República en Baja California, es un cero a la izquierda. Nada. No cuenta. No pinta.
Pero no es una novedad. Es una práctica en las últimas estadías en la oficina federal. Por lo menos los dos anteriores delegados de la PGR en Tijuana, han pasado como ceros a la izquierda. De hecho, sería difícil que alguien recordara sus nombres.

El que actualmente se sienta en la silla de Delegado, licenciado Guadalupe Alfredo Becerril Almazán, ha llamado la atención por asistir a cuanto desayuno lo invitan pero no pronunciar palabra alguna.

No habla. No declara. No informa. No se ríe.
Francamente, la delegación de la PGR es un tiradero de dinero en Baja California. Presupuesto sin fin ni objetivo, edificios que están para adornar más que para imponer, y delegados que son enviados para cubrir un requisito más que para seguir una estrategia de prevención, combate o persecución.

Mientras las autoridades de Tijuana le echan la culpa de la inseguridad a las corporaciones y Procuraduría bajacaliforniana, los policías federales resguardados en el edificio de la PGR se hacen los que no oyen, no ven ni hablan. Creen que calladitos se ven más bonitos, pero no hay nada más equivocado. De un tiempo a la fecha, la Policía Federal Preventiva o los elementos de la Agencia Federal de Investigaciones, colaboran cuando son obligados a ello, más por razones políticas cuanto menos en un afán de servir a la ciudadanía y aminorar la comisión de delitos.

La consigna, y así lo dicen policías federales a ZETA, es no hacer nada. No meterse en investigaciones, mucho menos aquellas que tengan que ver con “La Maña”, dícese de cierta banda de delincuentes insertados en las filas de los Arellano Félix, o lo que queda de ellos en Baja California.

Con estas órdenes de no hacer nada, o de tan sólo acompañar a otras corporaciones en operativos especiales como los militares o la estatal, los policías federales tienen que ocupar su tiempo en otros asuntitos.

Y para no aburrirse, y de paso sacar un dinerito, han optado por hacer lo que ya es un viejo pero fructífero negocio con las aseguradoras de vehículos de los Estados Unidos.

Ciertos grupos de policías apostados en el edificio de la PGR en Tijuana, han hecho sus amarres. Se lo escribo como lo señalaron a ZETA:

“Están recuperando autos americanos nuevos que tienen reporte de robo en el otro lado y que fueron trasladados a esta ciudad. Una persona los recibe y les paga una cuota de seguro por recuperación. En eso se están ocupando, no hacen otra cosa. Para no ponerse en peligro. Diario, recuperan entre 40 y 50 vehículos”.

Así de sencillito para ellos. Dinero fácil, sin meterse en problemas con mafias, ni investigar delitos del orden federal que en Tijuana se cometen con increíble frecuencia.

El informante comentó, que la consigna de no investigar ni molestar a los representantes del crimen organizado, llegó derechito del delegado, quien a su vez, recibió instrucciones de la Ciudad de México.

La Delegación de la PGR en Baja California, se ha convertido en lo que para los ministeriales y municipales son puntos fijos: Un trabajo de quinta, sin actividad y refugio de renegados, apestados, castigados y aquellos que quieren una vida sin complicaciones.

Han llegado a grado tal en Tijuana, que informan que ellos, los representantes de la Procuraduría General de la República en la Ciudad, no pueden informar nada de nada. Que no están autorizados a hablar de ninguna investigación, mucho menos a opinar sobre el clima de inseguridad que se vive en la entidad. Que para esas cosas, está el director de Comunicación Social de la PGR en la Ciudad de México.

En estas condiciones, con una policía federal inactiva, miedosa y temerosa, los bajacalifornianos tenemos menos una corporación.
Y con lo que hacen falta.


Back to top menu

 

Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
   
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
  Choix Editores      
© l Choix Editores , S. de R.L. de C.V. l Todos los derechos reservados
Back to top menu
 
Spacer10x10