Ante operativo militar, cambiaron rescates de millones, a miles de dólares
Secuestradores vienen de Sinaloa
Las bandas de secuestradores que delinquen en Baja California son las que iniciaron en células del cártel Arellano Félix y que fueron comandadas desde la cárcel por “El Ceja Güera” y los “Lugo Serrano”. A pesar de los operativos policíacos, siguen funcionando. Extraoficialmente se contabilizan 16 secuestros en el primer trimestre de 2007. Las ejecuciones en Tijuana, suman 52
Rosario Mosso Castro
Para el crimen organizado, la vida de los bajacalifornianos vale muy poco.
Los registros que se tienen de marzo, son tan catastróficos como graves:
1.- Rescate por secuestros de empresarios medianos: A partir de 10 mil dólares.
2.- Pago por asesinatos de narcopoquiteros: Desde 2 mil pesos.
La empresa delictiva se observa redituable considerando las cifras oficiales del primer trimestre de 2007 en Baja California: Cinco secuestros, siete “levantones” y 421 crímenes violentos.
Extraoficialmente, en el municipio de Tijuana, se tienen registrados 16 secuestros.
Con estos números, se entiende que ante la incapacidad de las autoridades, el crimen organizado es fructífero en el estado.
En términos reales el logro de la Operación Tijuana ha sido reducir las ganancias de los criminales, que siguen cometiendo delitos pero ahora “cobran” menos.
Porque ya no tienen la misma libertad ni capacidad para obtener información precisa de la víctima, para mantenerlos en cautiverio mucho tiempo o para hacer que el cobro por el ilícito sea más seguro. Como ejemplo están los pagos de rescates con bienes inmuebles, los cuales son fáciles de investigar, pero es evidente que la Procuraduría no está dispuesta.
A pesar del incremento de más de 150 policías federales y estatales en Tijuana, y entre 9 y 12 grupos de reacción inmediata, este marzo no arrojará saldo blanco en homicidios y secuestros.
De acuerdo a la bitácora del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, a la lista de trece secuestros ocurridos entre el primero de febrero y el nueve de marzo, se sumaron en la última semana tres: Un abogado, un ciudadano de escaso poder adquisitivo y el hijo de una familia pudiente venida a menos.
En el mismo lapso, las autoridades estatales y federales han incautado en diferentes operativos, 390 gramos de opio y 980 dosis de drogas como marihuana, crystal, ice, heroína y cocaína en la zona oriente de la ciudad de Tijuana.
Oficialmente, en marzo se han registrado 16 homicidios violentos, de los cuales se han resuelto cuatro, prácticamente por flagrancia. Los otros 12 continúan pendientes.
El asesinato más reciente, cometido el 20 de marzo, fue cuando un agente federal, Gabriel García Flores, le disparó por la espalda al indigente Óscar, alias “El Chaparro”, mientras patrullaba la zona de la canalización acompañado de cinco militares y cuatro policías estatales, quienes abandonaron el lugar del crimen sin mayor explicación.
El anterior es uno de los archivos resueltos. Se concluyó el 21 de marzo, cuando los agentes federales denunciados por la comunidad, fueron llevados ante el Ministerio Público del Fuero Común por su jefe inmediato para responsabilizarlos de sus acciones.
También detuvieron al asesino de Francisco Javier Fonseca, quien pereció en noviembre 2004. Su homicida, Mario Edgar Osvaldo Salcedo Vargas, fue aprehendido el 28 de enero de 2007. Asimismo giraron órdenes de aprehensión contra los homicidas de Sansón Soto, muerto el 10 febrero 2007; Luis Fernando Beltrán Samaniego, asesinado el 17 de febrero de este año.
En relación a los crímenes de marzo, consignaron al oriental que asfixió al ladrón Clemente Bustos Ramos, alias “El Laga”, y al adicto que el 13 de marzo asesinó al conductor de una calafia, Arturo Morales Damián, en estos dos casos los homicidas fueron sorprendidos junto a las víctimas por la policía municipal.
De la misma manera consideran resuelto el expediente del presunto violador, Saúl Rueda García, quien apareció colgado de dos calcetines y una agujeta en los separos de la policía ministerial de la zona centro el 8 de marzo. Lo resolvieron como suicidio.
Los mismos
La primera semana de marzo el presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California, Licenciado Alberto Capella, al referirse a los secuestradores dijo que eran los mismos grupos que tienen tres años atacando a los empresarios, las mismas células criminales que llevan más de 20 años “cobrando” las cuentas del narco y castigando lo que consideran traiciones, robo de dinero o drogas.
Las declaraciones del abogado se dieron precisamente después de que Francisco Javier Trejo García, gerente de la empresa Philips, fue secuestrado el 5 de marzo y liberado el día 8 del mismo mes cuando su familia pagó 100 mil pesos.
Los secuestradores implicados en el caso llevaban por lo menos 10 años ejerciendo su actividad ilícita en Tijuana, pero al ser el plagiado funcionario de una empresa maquiladora extranjera los resultados fueron más efectivos. Los detuvieron cinco días después de haber liberado a la víctima.
Investigadores identificaron la ubicación del teléfono público y el campo de influencia de celular que los maleantes usaron en la negociación, fue la colonia Obrera. Después fue cuestión de ubicar los autos usados en el secuestro, una camioneta mini van sin placas como muchas en la ciudad, pero ésta iba tripulada precisamente por el cabecilla de la banda, Gladys Omar Iriarte Lugo alias Juan de Dios García, quien cuenta con tres órdenes de aprehensión por secuestro y asociación delictuosa en Nogales; por lesiones dolosas, robo simple en grado de tentativa, robo violento y homicidio en Guasave, Sinaloa.
Miembro de la banda de secuestradores “Los Mochadedos” o “Lugo Serrano” del grupo de Joaquín “El Chapo Guzmán” e Ismael “El Mayo Zambada”, este grupo fue iniciado por Miguel Ángel Beltrán Lugo “El Ceja Güera” en los ochentas.
Con la detención de “El Ceja Güera” en 1992, éste dirigió desde la cárcel el trabajo de los hermanos Jorge y Juan Manuel Lugo Serrano, detenidos en 2002 y 2004, respectivamente.
Justo ese año fue ejecutado “El Ceja Güera” en el interior del penal del Altiplano. Para entonces, procuradurías de cinco estados le imputaban a los Lugo Serrano más de 60 secuestros, varios homicidios, robos con violencia, robo de vehículo, uso de documentación falsa y armas de uso exclusivo del Ejército.
Este grupo delictivo continuó su carrera pero cambiaron las peticiones. Ya no negociaban a partir de millones de dólares, sino de miles de billetes verdes, incluso pesos. Anteriormente, las casas de seguridad que utilizaban estaban en fincas o zonas residenciales, después se ubicaron en colonias periféricas en los estados donde encuentran sus víctimas: Sonora, Colima, Jalisco, Chihuahua, Nayarit, Baja California y Zacatecas.
Otro Lugo detenido en 2004 fue Rosario Galindo Lugo, alias Miguel Galindo Rubio, alias “El Galleto” y alias Enrique López Lugo; lo agarraron en Chihuahua, acusado de dos secuestros.
De acuerdo a declaraciones públicas de funcionarios de la procuraduría sinaloense, a la cabeza de este grupo quedó José María Serrano Villa “El Somalia” o “El Chemalia”. La banda y sus células están formadas por las diferentes mezclas de las familias Serrano Villa, Lugo Serrano, los Ávila Palafox, Vázquez Castro, los Beltrán, los Medina, los Rubio, Pérez Castellanos, Cárdenas y Sosa Ayón, que residen en los poblados del municipio de Sinaloa de Leyva y continúan la tradición criminal, por lo que no es extraño ver camionetas con vidrios ahumados sin placas y escoltadas recorriendo las serranías de la zona.
De los más peligrosos que siguen libres reclutando delincuentes, según la Procuraduría de Sinaloa son Ricardo Galindo Lugo "El Seco", Manuel Guerrero Félix (Higuera Guerrero y Arellano Félix), Marco Antonio Rodríguez Pérez y Moisés Caballero Cárdenas. De las 25 bandas sinaloeneses que azotaron el norte del país en los noventas siguen operando por lo menos 12, de acuerdo a la procuraduría.
Ésos son los criminales de fuera. En cuento a los locales, además de los sinaloenses y tijuanenses ligados al cártel de los Arellano, siguen llegando los pistoleros de San Diego.
El ejemplo se tuvo en la investigación del asesinato de Luis Fernando Beltrán Samaniego, cuyo cuerpo en estado de descomposición fue localizado el 17 de febrero en la colonia Los Venados, rumbo a Tecate.
Resultó que el ciudadano estadounidense Gerardo Marcos Manzano Cohen lo mandó asesinar el 23 de diciembre de 2006, porque le había robado droga; para ello contrató a José Luis Estrada Cázarez.
El homicida tiene antecedentes en Estados Unidos. En 1988 fue detenido por posesión y venta de marihuana, en ‘89 encarcelado 11 años por violación a una menor de 14 años e intento de homicidio; 17 años después, en 2006, fue detenido por posesión y venta de crystal y en enero de 2007 por no respetar la restricción de no dejar San Diego, pero cubrió tranquilamente una fianza de 50 mil dólares y salió libre.
Un segundo ejemplo de los matones locales fue el narcopoquitero Emilio Calixto Ramírez “El Chaki Chan” quien le pagó 2 mil pesos a Juan Carlos Monzón Amaya para asesinar a Mario Edgar Osvaldo el 28 de enero en la delegación La Presa porque le había robado crystal. La víctima además de vender y robar crystal había sido detenido en Oregon, California por robo de auto.
Los homicidios
En Tijuana se tienen registradas 52 ejecuciones en lo que va del año.
En Baja California, según informó una fuente del Servicio Médico Forense, se procesaron 936 homicidios tan sólo en los meses de enero y febrero de 2007. 514 se cometieron en Tijuana: 222 fueron clasificados como muertes violentas y 292 como muertes sospechosas, por el Servicio Médico Forense.
La procuraduría aún no divide entre muertes relacionadas con el fuero común y federal.
En lo que va del mes de marzo, la PGJE reconoce 16 homicidios, además aseguran haber resuelto ocho: cuatro crímenes viejos y cuatro de este mes.
Los partes policíacos estatales y municipales proporcionaron la siguiente información.
El 1 de marzo encontraron en el fraccionamiento Jardín Dorado a la orilla de un camino de terrecería, encobijada, a Yadira Pichardo Valenzuela, de 18 años, asesinada, con heridas múltiples de arma blanca. La PGJE reportó avances importantes para su esclarecimiento, por lo que se reserva revelar detalles al respecto para no entorpecer dicha indagatoria.
Horas más tarde localizaron el cuerpo de otra mujer de entre 20 y 25 años en un camino vecinal del vaso de La Presa en Cuero de Venados, tenía huellas de violencia, un surco completo en el cuello, y tenía señas de arrastre en la espalda. No hay mayores avances.
La madrugada del 5 de marzo en el crucero Santa Anita y Santa Emilia, en el Cañón del Sainz localizaron el cuerpo de Juan Cortez, de 33 años, con dos impactos de arma de fuego en la nuca, atado de las manos y con cinta adhesiva en la cara. No han localizado al asesino pero el muerto tenía registrados antecedentes penales, por robo y adquisición de bienes producto de un ilícito.
La mañana del 8 de marzo encontraron muerto a Saúl Rueda García, de 34 años, en una celda de los separos de la policía ministerial en Zona Centro. Había ingresado horas antes acusado por abusar sexualmente durante dos años de una niña de 10 años. Determinaron que se había suicidado colgándose de sus dos calcetines y una agujeta.
Ese mismo día la policía municipal encontró en un lote baldío del Fraccionamiento Panamericano a Juan Manuel Cárdenas Huerta, de 23 años de edad, muerto con lesiones en el abdomen por arma de fuego. No han localizado al asesino pero tienen como móvil un pleito.
El asesinato de Noé Israel Rodríguez Ramos en el interior de la plaza Benton el 9 de marzo: el homicida se fugó en un Dodge Stratus gris sin placas, hay un testigo. El día 12, temprano encontraron el cuerpo balaceado de Rigoberto Fiero Aguilar y cinco casquillos percutidos alrededor de su cuerpo, y por la tarde en la carretera vieja a Tecate, localizaron un cuerpo calcinado y a tres metros un tambo conteniendo mucha sangre, de los avances nada. Y el mismo día Zhai Gian Wu asesinó en defensa propia a Clemente Bustos Ramos, alias “El Laga”, cuando intentó asaltarlo mientras estaba en una reunión con amigos.
A Salvador Mendoza Zendejas lo mató drogado Arturo Morales Damián, quien ya había sido detenido en tres ocasiones anteriores por distintos delitos.
Al amanecer del 20 de marzo se reportó en la zona oriente de la ciudad, un hombre muerto con tres tiros, en la sien, en el estómago y el tórax. No hay avances, el mismo día sucedió lo del indigente asesinado por el agente federal en la zona del río.
En el mismo lapso cinco intentos de homicidio con arma de fuego entre los que destaca el cometido el 15 de marzo contra José Luís Hernández Osuna propietario del Aki Sushi, quien fue detenido cruzando indocumentados en 1989, sentenciado en 1997 por posesión de marihuana para su venta y en 2006 también fue detenido en la garita de San Ysidro por posesión de marihuana.
En la mayoría de los casos resueltos se ha detectado lo que denunció el consejo ciudadano de seguridad, que los asesinos son los mismos que antes han sido detenidos, por otros o los mismos delitos.
Ni secuestro ni levantón
La tarde del 20 de marzo fueron presentados un grupo de siete detenidos en un filtro de revisión. Los implicados iban a bordo de una pánel gris Ford 1997 con placas de California. Al ser abordados por los municipales, el conductor, Juan Manuel Barajas, ofreció 100 pesos a cambio de que los dejaran pasar porque tenían prisa. Los agentes decidieron revisar y encontraron a Jorge Alejandro Covarrubias atado de pies y manos.
La víctima de privación ilegal de la libertad informó a los oficiales que lo habían sacado contra su voluntad de su hogar. El grupo de siete hombres fue remitido al Ministerio Público por el posible delito de secuestro pero en las indagatorias se conoció que se trataba de jóvenes de un centro de rehabilitación para adictos, que se habían llevado a Covarrubias por instrucciones de la familia para atenderle la adicción.
Ésa es una forma de operar usual en los centros de rehabilitación del estado, sin embargo, sí es una privación ilegal de la libertad. (Rosario Mosso Castro)
Detenidos en posesión de arma de fuego en marzo 2007
Si el calibre es menor a 38 pueden salir bajo fianza
Luis Francisco Ramírez Macías
Pánfilo López Núñez
Isaías Sebastián Agustín Pérez
David Martínez Pineda
Óscar Fernando Sánchez Castro
Miguel Ortiz Leyva
Daniel García Chávez
Rogelio Rodríguez Rodríguez
Javier Rodríguez Ramírez
Antonio Guerra González
Jesús Manuel Macías Mota
Melquiades Tapia Leyva
Sean Richard Malliet
Jesús García Lizárraga
Víctor Elvira Moreno Preciado
Juan Manuel Cázarez Gallardo
Tito Jesús Morales Hernández
Ismael Ramírez Valdez
Abraham Esteban Sánchez
Juvenal Vargas Castillo
Bulmaro López Carlos
Gabriel Armendáriz Rosas
José Alberto Rodríguez Sandoval
Juan José Olais
Edgar Raúl Solís González
Ernesto Soria Martínez
José Luis Ramírez Esquivel
José Antonio Castillo Quintero
Miguel Ángel Trejo Flores
Érick Yahir Boucht
David Antonio Ramírez Espinoza
Juan Carlos Jordán Blanco
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