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Grave interno golpeado por custodios
La golpiza en El Hongo
De acuerdo con la versión que ZETA obtuvo de un grupo de custodios, los nueve presos vinculados al cártel Arellano Félix fueron golpeados salvajemente por quienes los recibieron. Incluso, les echaron un perro sumamente agresivo conocido como “El Duglas”.
Investigaciones ZETA
Nueve reos que acababan de ser trasladados del penal de Mexicali al Centro de Readaptación Social de Tecate (El Hongo), y que presuntamente están ligados con el atentado que sufrió en abril del año pasado el ex secretario de Seguridad Pública del Estado, Manuel Díaz Lerma, fueron golpeados en el interior de ese reclusorio.
Uno de ellos, Francisco Javier Aldapa Cázarez, también conocido como Abraham Robles Borboa, está reportado como delicado de salud desde el pasado miércoles 14 de marzo debido a los golpes que recibió en el área de ingresos del penal, junto con dos ex agentes ministeriales, el ex subcomandante de la Policía Municipal de Mexicali y otros presuntos miembros del Cártel de los Arellano Félix.
De acuerdo con los datos recabados por ZETA, Aldapa y otros ocho reclusos fueron trasladados, sanos, del penal de Mexicali a El Hongo el martes 13 de marzo por la noche, luego de que el miércoles 7 de marzo elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI) los transportaron de la ciudad de México al penal de la capital bajacaliforniana.
Eran aproximadamente las 23.00 horas del día 13 cuando los nueve llegaron al área de ingreso de El Hongo, que en ese momento estaba bajo la responsabilidad de Mario Ortiz (jefe de turno), el subcomandante Roberto Ruiz Avilés, el comandante Juan Francisco Navarrete Infante, un grupo de guardias no precisado y Carlos León, subsecretario de Centros Penitenciarios, quien aparentemente encabezó el traslado de los reos.
Pocos minutos después, los detenidos que duermen cerca de la zona de ingreso escucharon gritos, insultos y ladridos de perro, así como lamentos que describieron como “terribles”.
De acuerdo con la versión que ZETA obtuvo de un grupo de custodios, que por razones obvias solicitaron no ser identificados, los nueve presos fueron golpeados salvajemente por quienes los recibieron sin conocer el motivo que tuvieron para agredirlos.
Incluso el perro de ataque conocido como “El Duglas” –un pastor belga sumamente agresivo, adiestrado por oficiales pertenecientes al Grupo “K9” que integra aproximadamente 50 canes con sus respectivos entrenadores y operadores–, participó en la embestida a los reos recién ingresados.
Los detenidos fueron posteriormente trasladados al Segundo Nivel, ala “A”, del edificio “H-5” del penal, en donde permanecen incomunicados y bajo custodia permanente del Grupo de Reacción Inmediata.
Entre las 8.00 y las 9.00 horas del miércoles 14, Aldapa Cázarez, también identificado por la Procuraduría General de la República (PGR) como Abraham Robles Borboa, de 33 años de edad y apodado “El Viejón” o “El Café”, fue trasladado de emergencia al Hospital General de Tijuana, en donde los funcionarios penitenciarios que lo acompañaron reportaron que “se nos cayó de las escaleras”.
En el centro médico lograron estabilizar al herido –los custodios afirmaron que vomitaba sangre y estaba muy golpeado de cuerpo y cara cuando lo trasladaron al hospital–, y éste regresó estable al penal de Tecate entre las 6 y 7 de la tarde del mismo miércoles 14, pero inconsciente y con diagnóstico de estar delicado de salud.
Desde ese momento el Secretario de Centros Penitenciarios del Estado (Francisco Vázquez, identificado en el argot policial como “Halcón 1”), el subsecretario del mismo organismo (Carlos León, “Halcón 2”) y el comandante estatal de Centros Penitenciarios (Enrique Ruiz, “Halcón 3”), están supervisando el estado de salud de Aldapa, asignándole un doctor de guardia permanente.
ZETA obtuvo copia del “Informe diario de pacientes hospitalizados, excarcelaciones y decesos” del Cereso El Hongo, de fecha 16 de marzo del 2007 y dirigido a la licenciada “María Luisa”, directora estatal de Programas de Readaptación Social.
En ese documento se identifica como el paciente número 5 al recluso “Abraham Cázerez (sic) Borboa”, que ingresó al Centro de Readaptación Social El Hongo el 14 de marzo del 2007 y tiene 52 años de edad.
El estado de salud del paciente –en realidad Francisco Javier Aldapa Cázarez y/o Abraham Robles Borboa, con quien se combinó su doble identidad cambiando incluso una letra de uno de sus apellidos con el evidente objeto de ocultar de quién se trata en realidad–, es “delicado”.
El lugar de su hospitalización está ubicado en el “Hospital Cereso El Hongo” y tenía tres días internado.
Su diagnóstico es “policontundido (múltiples contusiones), T. C. E. (traumatismo craneoencefálico) FX (base del cráneo) parietal izquierdo” y su tratamiento consistía en “Manitol (sustituto del plasma sanguíneo en casos de hemorragia), furosemide (fármaco diurético) DFH (anticonvulsivante), ranitidina y metaclopramida (para aliviar las náuseas y vómitos provocados por la lesión en la cabeza)”.
Hasta el miércoles 21 de marzo los informantes de ZETA manifestaron que Aldapa despertaba ocasionalmente, vomitaba sangre y decía “palabras incoherentes”.
Del estado que guardan los otros golpeados no se sabe nada, ya que continúan incomunicados. Entre ellos están Juan Abdón Ponce González, Rafael Salvador Cruzaley Rojas y Jorge Antonio Heredia Álvarez.
El primero era subcomandante de la Policía Municipal de Mexicali y los dos restantes agentes ministeriales de la Procuraduría General de Justicia del Estado. Los tres en activo cuando fueron capturados el pasado 4 de enero en la colonia Rancho La Bodega, Mexicali.
Hoy están acusados por la PGR de presuntamente brindar protección a una organización criminal –la de Octavio Sánchez Camacho (a) “El Jícama” o “El Güero Jícama” o “El Güero” o “El C-2”, dedicada al secuestro y parte de la célula comandada por Arturo Villarreal (a) “El Nalgón”, integrante de la organización criminal de los hermanos Arellano Félix–, a la que informaban de operativos en su contra.
También Francisco Efraín Miranda Peñuelas, Pilco Cárdenas Pérez, José Reyes López Herrera, César David Chávez Sánchez, así como Vicente Garnica García y/o Vicente Garnica Partida, todos acusados por la PGR de secuestro, intento de homicidio y formar parte de una célula comandada por un sujeto apodado “El Teo”, quien es ubicado por la fiscalía federal como uno de los colaboradores de los hermanos Arellano Félix.
Todos ellos, Francisco Javier Aldapa Cázarez y/o Abraham Robles Borboa, y una mujer identificada como Angelina Lucero Domínguez, alias "Mamirringa", de 35 años, fueron capturados los días 3 y 4 de enero como parte del “Operativo Tijuana”.
Días después, el juez primero de Distrito en el estado encontró suficientes elementos para dictar el auto de formal prisión contra los presuntos malhechores por los delitos de delincuencia organizada, privación ilegal de la libertad en su modalidad de secuestro y posesión y porte de arma de fuego reservada para uso exclusivo del Ejército.
Los custodios entrevistados por ZETA expresaron su fastidio por lo que sucede continuamente en el centro de reclusión, que hoy tuvo nuevamente un lamentable colofón.
Recordaron que hace aproximadamente un año el reo Juan Vuelvas, detenido por posesión de droga, también fue golpeado brutalmente por personal del penal hasta provocarle la muerte.
En otra ocasión –el jueves 11 de enero del 2007–, un reo de apellido González obtuvo permiso para festejar su cumpleaños en el área de visitas.
Incluso logró que oficiales del reclusorio introdujeran ilícitamente a la fiesta cuatro botellas de whiskey Buchannan’s y una más de tequila El Corralejo, así como permiso para que el mariachi del Cereso, integrado con reos, animara la fiesta desde las 6 de la tarde hasta las 11 de la noche.
Al trascender la irregular celebración en la dirección del penal, el subjefe del grupo de Reacción Inmediata, Luis Enrique Arce Robles, fue “cambiado” al Consejo Tutelar para Menores de Ensenada, y el subcomandante Eduardo Torres Favela, presunto cuñado de “Halcón 3”, fue “asignado” al Cereso de Ensenada sin darse una explicación del por qué de los cambios
Roberto Ruiz Avilés, jefe de turno cuando la fiesta se realizó, fue ascendido al cargo de subcomandante porque aparentemente omitió en el parte de novedades los nombres de algunos de los superiores que asistieron a la fiesta.
Los celadores también contaron que hace unos días se descubrió en el penal un fraude de entre 80 mil y 100 mil pesos, cometido con los vales que se entregan a los reos a cambio del dinero que sus familiares les dejan para que cubran sus gastos en el interior del presidio.
Aparentemente una cantidad no precisada de vales falsos se introdujeron entre los reos gracias a la intervención directa de funcionarios del penal.
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