Spacer10x10
Spacer10x10
ZETA  
ZETA Online Edición Impresa Mas Información
Publicidad Ediciones Anteriores Suscripciones Quienes Somos Contactenos English Index
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
ZETA Cover
Portada
Zoom Político
Para Empezar
Dezarrollo
Negocioz
Dobleplana
Conversaciones Privadas
Dichoz y Hechoz
Reportajez
Huellaz
Ezenario
En Zerio
Sortilegioz
Un Poco de Algo
Opinionez
Macuachadaz
Cultura
Espectaculoz
Deportez
Spacer10x10 Spacer10x10 Reportajez

Vendrán detenciones y ejecuciones

SIGUEN MÁS

El detenido por la SIEDO, apodado “El Pareja”, tenía una amplia y profunda relación con la Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California. Orden de aprehensión y la sospecha de participar en crímenes de alto impacto. Varias balaceras y secuestros. Sin embargo, gozaba de impunidad. Con su captura, vendrán más. También llegarán las ejecuciones por venganza.

Investigaciones ZETA

Con la detención incidental de Víctor Magno Escobar Luna “El Pareja”, “El M1” o “El Matapolicías”, la Procuraduría General de la República (PGR) iniciará una cadena de detenciones. Al mismo tiempo el Cártel de los Arellano (CAF) detonará otra ola de ejecuciones.

“El Matapolicías” se convirtió en uno de los medios que se encontró en el camino el gobierno federal para  detener y hundir a las verdaderas cabezas del CAF.

Si las versiones extraoficiales son ciertas, las declaraciones de “El Pareja”, quien se supone actuó en los principales crímenes de alto impacto cometidos en Baja California con y por órdenes de Javier Arellano y Arturo Villarreal, le permitirán a la procuraduría federal obtener y compartir información que serviría para cerrar círculos abiertos en la investigación que el Fiscal de Estados Unidos presentó en la corte de San Diego contra los narcotraficantes detenidos el 15 de agosto de 2006 en aguas internacionales.

Incluso existe el rumor de que la información que permitió a la SIEDO detener a “El M1” la proporcionaron autoridades de Estados Unidos. Sin embargo esto fue negado.

De inicio, las aprehensiones que se avecinan serán principalmente de la “chiquimafia” o narcos de segundo nivel… pero seleccionados.

El objetivo final es la detención de Jorge Briceño López “El Cholo”, a quien las autoridades federales catalogan  como la actual cabeza criminal del CAF.

Debido a que Escobar Luna tenía más de 10 años de relaciones con las corporaciones policíacas, tampoco se descartan las detenciones de policías.
Las autoridades federales, consideran que la información de Escobar, sus relaciones sociales con los miembros de primer y segundo nivel del CAF, así como las conexiones que tiene con un basto equipo de asesinos, puedan aportarles datos importantes.

Además de que existe la presunción, que tras la detención de Arturo Villarreal “El Nalgón”, “El Matapolicías” estuvo sirviéndole de brazo ejecutor también a Briceño López porque ambos operaban en la misma zona, y “El Cholo” sólo le hubiera permitido actuar bajo sus órdenes.

Extraoficialmente se maneja que las policías federales tienen ubicado a Briceño López  y sólo están esperando el mejor momento para detenerlo, intentan cercarlo para que uno de los homicidas próximos a él, se los “ponga”.

En cuanto a las ejecuciones, crecerán paralelamente con las detenciones como acostumbra el CAF. Para mantener su fuerza y proteger a las cabezas y lugartenientes del Cártel de los Arellano, el primer paso será asesinar a quienes hayan podido dar la información que llevó a la SIEDO a la captura de Escobar… y después a quienes hayan facilitado información para que los policías federales llegaran hasta los “soplones” de “El Pareja”, a quien trataran de mantener en silencio.

Asegurar que Escobar era el suplente de Arturo Villarreal “El Nalgón”, es una exageración de los captores y sus cómplices.

Con la jerarquía de lugartenientes en el CAF quienes siguen operando son Gustavo Rivera “El EP1”, incondicional de Enedina Arellano. José Briceño López.

“El Pareja” se integró al CAF a mediados de los noventas, como matón, puesto que sostuvo hasta su detención.

La categoría y el poder de “El Matapolicías” como una especie de subcomandante operativo de los sicarios del cártel, la adquirió a principios del 2000 cuando ingresaron a la actividad del secuestro, delito que se le permitió por su cercanía a Eduardo Ronquillo Medina “El Niño” y a Villarreal.

En el mundo criminal de Tijuana y Sinaloa también lo vinculan con algunas de las principales narco ejecuciones organizadas y dirigidas personalmente por los hermanos del CAF, primero Ramón Arellano, asesinado en Mazatlán y después por Javier Arellano, quien supuestamente le ordenó diversos delitos incluidas decapitaciones. Todo para defender la plaza.

Sin embargo, oficialmente hasta el día de su detención, las investigaciones de la procuraduría del estado lo vinculaban públicamente y de manera exclusiva, al asesinato de unos policías municipales en diciembre de 2003.

La mayor parte del valor de “El Pareja” en el cártel, se debe a tres asuntos: uno, a su función teóricamente probada por la procuraduría estatal como escolta de “El Tigrillo”; dos, a que parrandeaba con sus jefes, hay canciones y policías municipales que lo atestiguan; y tres, a que encabeza un grupo de sicarios de más de 60 elementos, a los cuales desde 2002 han podido mantener con lo que obtienen de secuestros y ejecución de policías y narcopoquiteros.

Ingresó al cártel de los Arellano en los noventas. Prácticamente al mismo tiempo se incorporó extraoficialmente a la Procuraduría de Justicia del Estado, era un conocido “aspirina” que “ayudaba” en las detenciones, en la ubicación de carros robados y recibía una paga “bajo el agua” la mayoría de las veces de los denunciantes que solicitaban expedientes de sus asuntos. 

Apoyado por su padre Víctor Luna Escobar, entonces Jefe de Aprehensiones, aunque no fuera policía con nombramiento, “El Pareja” traía pistola, todos los días entraba y salía de las oficinas de la PGE como si fuera su casa y se enteraba de investigaciones y operativos. Esto sucedió hasta diciembre de 2003 cuando fue identificado como parte del CAF.

De acuerdo a la Procuraduría del Estado, buscaron en los archivos desde 1997 y en los últimos 10 años, no han tenido en sus filas a ningún ministerial con el nombre de Víctor Magno Luna Escobar. Pero los ministeriales viejos lo recuerdan muy bien, entrando y saliendo libremente.
La versión de que Magno Escobar era ministerial se corrió desde 2003, se manejó nuevamente en 2005 tras la ejecución de su hermano Ricardo en San Diego, California y curiosamente la PGJE no lo había desmentido, hasta ahora

La captura

A Magno Escobar lo pescaron de la misma forma en que fue descubierta su relación con el CAF en el 2003, al terminar una parranda. El operativo se ejecutó pasadas las dos de la mañana del sábado 31 de marzo, para las cuatro de la mañana la detención era del dominio de la mayoría de los policías en Tijuana y para las siete la prensa ya había sido informada.

Respecto de este arresto que hicieron efectivos agentes de inteligencia de grupo antisecuestros de la Subprocuraduría de Investigación Especializada contra Delincuencia Organizada (SIEDO), existen dos versiones:

Que los agentes habían logrado ubicar primero los autos, como involucrados en algunos secuestros; los vehículos los llevaron a las casas que posteriormente catearon en los fraccionamientos Chapultepec y Soler.

No sabían exactamente quiénes eran los secuestradores, sólo que algunos de ellos tenían muchos años operando en la región y tendrían antecedentes importantes. 

Incluso se maneja la hipótesis de que los únicos que desconocían su identidad eran el grupo de policías a quienes se les ordenó detenerlo.

Una segunda teoría fue que la orden de cateo tenía el objetivo principal de apresar a “El Pareja” pero al momento de la aprehensión, los agentes no estaban seguros de que fuera él.

Pero sabían que un hombre de sus características estaba en el interior, el delincuente tenía  por lo menos dos meses entrando y saliendo de la primera casa cateada y los federales ya lo habían visto.

Además, Escobar no se privaba de una vida pública activa y divertida, que incluía la asistencia a bailes como el de Explosión Norteña el 24 de marzo en un salón de la plaza Pueblo Amigo, donde cerraba su noche con alcohol y mujeres.

La diferencia es que desde la detención de “El Tigrillo” en agosto de 2006, sus recorridos ya no los hacía encabezando un numeroso comando negro que impune y tranquilamente, recorría la ciudad a la vista de todos. Ahora eran pocos y discretos.

Independientemente del resultado, en esta investigación, de origen los federales iban tras una banda de secuestradores, así que el hecho de que el líder de la banda fuera también uno de los matones, escoltas  y “amigos” del CAF fue un plus.  

         
Al momento de su detención, Magno Escobar dijo llamarse Héctor González Pérez, lo que generó que tomaran mayores precauciones antes de cualquier anuncio.

Pero los policías de la ciudad de México conocían que tenían algo importante porque oficialmente rechazaron el apoyo o participación de la subdelegación de la PGR en Tijuana: no los aceptaron ni en la declaración de los detenidos y tampoco pidieron soporte en la filmación de los operativos como en otras ocasiones.

A pesar del intento de bloqueo de información, a las cuatro de la madrugada, la mayoría de los agentes de seguridad que estaban de servicio en Tijuana ya sabían que “El Matapolicías” estaba resguardado en las oficinas de la PGR e informaron a la prensa.

De acuerdo al gobierno federal, la aprehensión resultó de la ejecución de una orden de cateo en la casa ubicada en la calle Ingenieros Civiles número 10267, del fraccionamiento Chapultepec.

Sin embargo en esa casa de seguridad sólo localizaron armamento, vehículos y a parte de la banda.

De acuerdo al boletín, un par de personas amordazadas, presuntamente privadas de su libertad fueron localizadas más tarde pero en un segundo cateo en la  avenida Artículo 27, número 250, del Fraccionamiento Soler. Aunque hay versiones que indican que primero catearon en la colonia populosa y después en la casa donde agarraron a Escobar.

Como resultado del operativo incautaron: en la Chapultepec,  tres AK-47, un MP-5, tres AR-15, un arma corta Glock 9 milímetros, cuatro chalecos antibala y dos camionetas; y en el Soler, un rifle AR-15 y una pistola Brownning, 9 milímetros, y una camioneta.

También en el Soler, Josué Naranjo Melgar de 40 años, Alfredo Castro Rodríguez de 23 años y Julio César Ibarra López de 38 años fueron sorprendidos aparentemente custodiando a dos personas privadas de su libertad.
Pero a Magno Escobar, acompañado de Juan Carlos Calderón Ávila y Carlos Gutiérrez Padilla, sólo los detuvieron originalmente por custodiar armas de uso exclusivo del ejército en la casa de “La Chapu”.

Ésa es la historia oficial, en una versión extraoficial, Escobar, Calderón y Gutiérrez no estaban cuidando su “equipo de trabajo”, simplemente estaban terminado una parranda para la cual su jefe les había pedido que llevaran mujeres a las que estaban atendiendo.

Habían conseguido cuatro meretrices en el único lugar que tiene estricto control sanitario en la zona de tolerancia, pero dos no fueron del agrado de los compradores, así que dos de los hombres de Escobar fueron a cambiarlas por otras que fueran de su gusto.

A los pocos minutos que estos tipos que no habían sido identificados, salieron; llegó la policía. Así que ahora la sospecha del narco recae sobre ellos.


Back to top menu

 

Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
   
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10
Spacer10x10 Spacer10x10 Spacer10x10
  Choix Editores      
© l Choix Editores , S. de R.L. de C.V. l Todos los derechos reservados
Back to top menu
 
Spacer10x10