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Ejército Mexicano descubre sembradíos.

Pueblos del narco

En municipios marginados, el narcotráfico parece ser la principal fuente de empleo. Las extensas tierras serranas, se prestan para el fácil cultivo de marihuana o amapola y la complicidad de las autoridades de investigación y prevención, permite que el negocio ilícito continúe. El único que combate, es el Ejército.

Marco Tulio Castro
Enviado Especial

Bacerac, Sonora.- Allá, en lo alto y lejano de la Sierra de Sonora, se ubica un municipio casi escondido, rodeado por muchos y altos árboles. Acaso de lejos, sólo despunta el campanario de una blanca y antigua iglesia que por sí sola, se presume hasta la accidentada carretera de la Ruta Sierra Alta; único camino para llegar a la población serrana.
La municipalidad se llama Santa María de Bacerac, y se encuentra entre la sierra sonorense y la del estado de Chihuahua, cercana al ancho Río Bavispe; fundada en 1645 por las misiones jesuitas, conservó el nombre que sus habitantes le pusieron: “Lugar donde se ve el agua”.
Para dar con Bacerac, es necesario internarse durante horas a la sierra. Si se parte de la capital de Sonora (Hermosillo), son unos 300 kilómetros que por lo accidentado de la Ruta Sierra Alta, se traducen en seis horas entre cañones y montañas.
La entrada del pueblo, revestida con piedra y concreto, anuncia a un pueblito limpio y pintoresco, donde aparentemente no existen peculiaridades.
Su palacio municipal, color blanco, apenas mide unos 40 metros de largo. La comandancia de policía, una casa convertida en oficinas y rotulada a mano, explica la inutilidad de la parafernalia con que se promocionan las policías de ciudades como Tijuana. De ahí, le siguen su pequeña botica, ferretería, casa rural de hospedaje, plazoleta, cenaduría, escuelas, un centro médico y una veintena de comercios de productos básicos.
Vaya pueblo, que a seis horas de viaje a través de la sierra, y alcanza apenas los mil 300 habitantes, cuenta con servicio de teléfono, agua potable y luz; aun así, Bacerac ocupa el décimo lugar en índices de marginación, siendo el municipio de Quiriego, el que ocupa el número uno (de mayor marginación) y el menos marginado corresponde a Cananea, con el número 72, según información proporcionada por la Secretaría de Desarrollo Social de Sonora (SEDESOL).
De la aparente pasividad del pequeño municipio, una serie de bastos predios desocupados y otra de casas abandonadas resaltan; sucede que el 74.2% de la población de Bacerac se encuentra en la línea de pobreza patrimonial, es decir, carecen de bienes inmuebles, mientras que el 51.2% se ubica en las líneas de pobreza alimentaria y de capacidades, según SEDESOL Sonora.
De construcciones antiguas, pequeñas casas de ladrillo y pintadas a dos tonalidades, los habitantes de Bacerac parecen vivir en la humildad, salvo el contraste que representan el tránsito vehicular de camionetas lujosas que pasean, entran y salen del poblado; dos o tres casonas de dos niveles, portones altos y potentes carros sin matrículas que utilizan agentes del ministerio público federal.
En contraparte a ellos, de 387 domicilios, 26 tienen piso de tierra, 308 cuentan con agua potable y 320 con electricidad.
El gobierno de Sonora señala que la principal actividad económica de Bacerac es la agricultura de granos, la producción de ganado y el comercio de productos básicos, pero sus datos no empatan con el relativo lujo en que viven algunos pobladores del pequeño municipio.
Entre voces, los visitantes de Bacerac, saben que una de las principales actividades económicas es efectivamente la agricultura, pero de marihuana y en ocasiones de amapola (de donde se obtiene la goma de opio y posteriormente heroína), así como la renta de predios al interior de la sierra para la siembra del mismo enervante.
Y es que las ganancias que dejan los oficios de agricultura de grano y producción de ganado, representa para el 52.2% de la población, hasta dos salarios mínimos por día.
Según la explicación de un capitán militar, la subsistencia económica de Bacerac funciona algo así: narcotraficantes de Sonora y Chihuahua rentan (a ejidatarios del municipio) hectáreas de terrenos cercanos al Río Bavispe, después contratan a sembradores locales con experiencia en el cuidado de plantíos de marihuana y en las mismas tiendas de abarrotes o comercios de productos básicos de la población, compran periódicamente provisiones que deberán llevar otros contratados, a los sembradores que acampan en la sierra durante la cosecha de la planta.
Son entre 30 mil y 50 mil pesos los que recibe por cosecha cada jornalero, explica el capitán. Ésa es parte de la derrama económica que deja el narcotráfico en pequeños municipios serranos como Bacerac.

Tierra bondadosa
Aunque el ejército mexicano mantiene una estrecha lucha al narcotráfico, las bondades  que ofrecen las sierras mexicanas para la producción de marihuana y amapola, son elevadas.
Así se pudo ver durante la destrucción de dos plantíos de droga en la serranía de Sonora y los límites de la Sierra de Chihuahua a la que ZETA tuvo acceso el 13 de abril.
La siembra, a escasos 7 kilómetros de distancia del municipio de Bacerac, está en custodia de elementos del ejército mexicano en espera del arribo del General Comandante de la Segunda Región Militar, Sergio Aponte Polito.
Los predios, paralelos a los márgenes del Río Bavispe (nombrado así por otro municipio rural), son propiedad de un ejidatario de Bacerac quien, explica, rentó a un particular sin saber su intención.
El acceso a los sembradíos, inicia con unidades todo terreno de la Secretaría de la Defensa Nacional (unos 3 kilómetros sierra adentro), y después continúa a pie 400 metros para descender accidentados cañones: ahí debajo, las matas de marihuana se ocultan entre grandes y dispersos árboles. Es un plantío ordenado, limpio inclusive. Desde el aire, personal de la región militar, no pudo detectarlos y fue vía terrestre como lograron dar con ellos.
Sembrado en polígono irregular, el cannabis presenta tamaños que van desde los 20 hasta los 70 centímetros. Según soldados de la Segunda Región Militar, tendrán entre los 2 y 5 meses de plantados. Se detectan plantas “genéticamente alteradas” que son de distinto color. Quizás un verde oscuro que se mezcla con gris y de tallo ancho. “Ésta es la mota colombiana”, explica un capitán mientras toca las hojas. “Lo caro de esta planta no es la hoja grande, sino las chiquitas, estas de aquí arriba. Éstas son las colitas de borrego”.
El plantío más alejado de Bacerac (a 7 kilómetros), tiene una dimensión de 8 hectáreas. En él, se aseguran caballos de carga con los que presumiblemente sacan la hierba del cañón para después subirla a camionetas. Se detectan también, dos tiendas de acampar hechas con lonas de plástico, ramas de árbol, paja y cuerda. Dos bombas de extracción de agua y cientos de metros de mangueras  (espesor 4 pulgadas) para el riego de la planta.
Personal de inteligencia del ejército, explica que por la manera que se detectó este predio, se advierte que los sembradores han cambiado de técnicas con la intención de pasar desapercibidos por las fuerzas militares, dado que anteriormente los plantíos se localizaban cientos de kilómetros en la sierra y ahora se introducen menos de 10 kilómetros y prefieren “borrar” el camino para continuar a pie algunos metros.
De igual forma, el segundo plantío que se ubica a 4 kilómetros del municipio de Bacerac, se interna en la sierra sonorense a menos de 2 kilómetros en carros de doble tracción y después una travesía a pie que incluye atravesar el Río Bavispe por un estrecho cruce de piedras.
Su forma rectangular, de unas 5 hectáreas, se riega con agua del Río Bavispe también.
En el plantío, se detecta fertilizante, semilla de marihuana, tiendas de acampar y una serie de alimentos de primera necesidad sobre una mesa de ramas de árbol. También se detecta una línea de alambres donde se cuelga la marihuana para su secado y posterior empaque.
Ambos predios, con una dimensión de 13 hectáreas en total, fueron localizados el pasado 10 de abril y destruidos el 13 del mismo, después de que agentes del ministerio público federal, acudieran al lugar a dar fe de los hechos.
Personal a cargo del General Aponte Polito, prepara lo que llaman “camas de fuego” para encender las matas que serán arrancadas de raíz de los plantíos. Una vez preparadas, inicia la quema y destrucción de mangueras.
Según previas investigaciones, una vez que el plantío de 5 hectáreas fue localizado, un sujeto con 15 mil dólares y 149 mil pesos habría arribado al lugar con la intención de sobornar a los militares para que no informaran a sus superiores de lo sucedido. Aprehendido el de nombre Bonifacio Rivera, de 37 años, procedente de Casas Grandes, Chihuahua, confesó la localización de un plantío de 8 hectáreas de marihuana a pocos kilómetros de distancia.
Estas acciones, corresponden al Operativo Sonora I, iniciado el 5 de abril por elementos de la Segunda Región Militar, que incluye personal de Baja California, Baja California Sur y Sonora en donde se busca erradicar plantíos y fuentes de marihuana y amapola que tienen como fin el arribo a los Estados Unidos a través de las fronteras como Tijuana.
El General Comandante de la Segunda Región Militar (que comprende BC, BCS y Sonora), Sergio Aponte Polito, explicó que mientras en el estado de Sonora se busca erradicar, en los estados de la Baja California, las labores son de intercepción.


Decomisos de la Segunda Región Militar

Operativo Sonora I
Del 5 al 14 de abril, los resultados de la operación implementada por el General Comandante de la Segunda Región Militar, Sergio Aponte Polito, han sido decomisos y destrucciones:
*77 mil hectáreas de marihuana
*1.780 hectáreas de amapola
*2 mil 590 kilos de marihuana
*80 kilos de semilla de marihuana
*0.5 kilogramos de amapola
*562 plantíos de marihuana
*9 plantíos de amapola


Alcalde de Bacerac

‘Estaban muy descarados, muy cerca del pueblo’

El profesor Mario Ramírez Orantes, presidente municipal de Santa María de Bacerac, Sonora, explicó que algunos empleados de la siembra narcótica, se quejaron con sus policías porque el ejército les destruyó sus sembradíos. Acusó en la entrevista, que la policía judicial de Sonora no actúa ni quiere recorrer la Sierra. Además, invita a los delincuentes a que siembren más internados en la sierra.

A continuación, la entrevista completa vía telefónica:

--¿Hay narcotráfico en el municipio?
“Pues la verdad esa ola se vino últimamente de gentes extrañas que llegaron al municipio. Nosotros como autoridad, pues por nuestra seguridad no nos quisimos meter porque mirábamos el movimiento ese y vemos que aquí abajo está la comandancia de la policía judicial con base en Bacerac que abarca los municipios de Bacerac, Bavispe y Huachinera y entonces, pues decía uno: simplemente nosotros aquí en el pueblo. Ahí hay números para denuncias, le digo a la gente”.
--Menciona que es una ola de gente que empezó a llegar al municipio. ¿Desde cuándo?
“Aquí por ejemplo, cuando la gente se dedica a sembrar sus matas, las fregaderas esas (marihuana y amapola), lo hacen en tiempos de junio y julio, ¿me entiende?, en las aguas, es cuando lo hacen, pero ahora como que quisieron seguir esa ola para acá como si estuvieran experimentando acá en la región de la sierra por esa hierba que sembraron en el invierno. Entonces los comentarios que me hicieron fue: ‘Oye, ¿es cierto que hay mota sembrada en estos tiempos?, pero si el tiempo bueno es de junio, julio, dicen las gentes, pues no sé, les digo, quién sabe de dónde vendrán, vendrán de Sinaloa o de Chihuahua, quién sabe de dónde”.
-- ¿Es común que venga gente de otros estados?
“Sí, pues yo tengo las comunidades, las comunidades mías que yo tengo aquí, colindamos con Chihuahua. San José de Los Pozos, por ejemplo”.
--¿Hay muchas entradas para Chihuahua?
“Hay muchas. Por aquí entra uno por dos caminos para ir a las comunidades y puede entrar uno por el lado de Casas Grandes, Chihuahua, también entran las comunidades mías, de San José y pues la sierra. Yo sé que el que lo hace así (que siembra), lo hace en el tiempo de agua, es entonces cuando hacen sus siembritas allá en la sierra, pero ésta es una ola que se vino a partir de diciembre. Muchas veces uno es el que nunca se entera de esas cosas. Todo mundo sabe, menos uno. Pero a como estaban las matas, me supongo que tenían unos dos meses”.
--¿Tiene usted conocimiento de gente que no sea del pueblo, contrate a personas de Bacerac para que siembre la droga?
“No, la verdad, y esos predios no saben ni de quién son. Andaban buscando si son predios que agarraron nomás así, o son predios de propietarios que rentan las tierras. Eso es lo que yo supe, que andaban investigando. Fueron con el presidente del ejido y con el encargado de los predios del ejido a buscar a nombre de quién está”.
-- ¿Como municipio, tienen una policía preventiva?
“¿Policía mujer? Ah, yo pensaba que policía mujer. Sí, es el comandante con sus dos policías”.
--¿Cuántos trabajan para la seguridad del municipio?
“Pues los tres: el comandante y los dos policías, están con sueldo base aquí bajo mi responsabilidad. Por ejemplo para la semana santa, contratamos eventuales a 5 ó 6, por el movimiento de las calles. Por ejemplo, yo les tengo prohibido que se suban al bordo carretero, porque pasa mucho carro americano o que viene de Chihuahua. Por eso le digo que nosotros ni patrullamos para allá en la carretera, ni sabemos qué onda, como se dice”.
-- ¿Cuál es el trabajo más común que se da en el municipio?
“La ganadería, número uno. Por donde está el Río Bavispe, está el terreno del comunal, donde toda la gente tiene su ganado. No cercamos, estamos en común porque no se ha sectorizado. Está a escasos dos kilómetros del poblado”.
--¿Ha habido otros casos relacionados con plantíos?
“Pues en lo que nos corresponde aquí a nosotros es lo que acabamos de ver. Este movimiento que vino gente de la AFI y del ejército, pero de otros no sé. O sea, yo soy maestro de primaria, soy una persona de campo, tengo mis animales y agricultura, soy una persona recta, derecha, en todos los aspectos, entonces yo no me presto para ninguna fregaderita de ésas, que son muy comunes en otras gentes. Yo le he pedido a la judicial de Bacerac, que nos acompañen por ejemplo, a la sierra y se nos niegan. Entonces ya nosotros nos desligamos: no nos metemos para nada con ellos. Por ejemplo, la comandante de la judicial, nunca ha subido a mi oficina ni se ha puesto a mis órdenes”.
--¿Desde cuándo se ha comportado así la policía judicial?
“Pues en lo que nos corresponde a nosotros. Ahora que entramos, en octubre”.
--¿Se está trabajando en algo para el fomento al empleo?
“Sí, ahorita tenemos un proyecto en una presa derivadora, de ésa depende el 90% de la agricultura de nosotros y estamos haciendo trámites para que se nos remodele porque con los fondos que nos dan, pues no, es una obra de millones de pesos. Ahorita es buen tiempo porque el agua empieza a bajar de nivel en el río y es cuando se puede trabajar ahí. También quiero meter el programa ese DARE (Educación de Resistencia para el Abuso de drogas, por sus siglas en inglés) quiero que vengan gentes para que la juventud aprenda a decir no a las drogas, y lo he platicado con mucha gente. Yo me comprometo a traer ese programa a Bacerac, hay mucho muchacho que se puede rescatar”.
--¿Hay problemas de adicción en el municipio?
“Pues como en todo, siempre sale uno que otro, chavalo, y con unas buenas pláticas del programa ese, DARE se llama, ¿verdad?, yo quisiera traerlo aquí. Porque yo tengo tres hijos y no quisiera que pasara algo”.
--¿Cuál es el ingreso per cápita de los que habitan en Bacerac?
“Por ejemplo, un balance más o menos: aquí el sueldo es de 120 pesos (semanales) que se le paga a un trabajador que va al campo o que riega las milpas. Eso es lo que hace más falta: empleos”.
-- ¿Hay problemas de emigración?
“Sí, se va mucha gente para la frontera. O se va a las fábricas en Agua Prieta para trabajar”.
-- ¿Hay gente adinerada en el pueblo, alcalde?
“Sí,  pues yo creo que es un señor nomás aquí, el que tiene más dinero. El es empresario. Tiene muchos locales en Agua Prieta, tiene ranchos, tiene muchas milpas, tenía la concesión de Tecate, se la acaban de quitar y la Tecate ya la empezó a hacer. Tiene una ferretería aquí en Bacerac”.
--Como en todas partes, el narcotráfico está inmerso, pero ¿qué tanto en Bacerac?
“Por ejemplo aquí teníamos el problema de que creían que nosotros éramos ‘el dedo’, pero pues no somos eso. Les dije: Ya van a ver (los plantíos) las autoridades competentes en su momento por el aire. Y sí, luego empezaron a hacer rondas por el aire los aviones y miraron todo. Nosotros no nos metimos en eso, porque desgraciadamente hay gente que están de acuerdo en eso porque dicen: ‘es el trabajo que tenemos y usted nos lo quita, nos vamos a morir de hambre’. Hay muchas familias que viven de eso y se enojan porque son muy ‘balcones’ (soplones) los del ayuntamiento, pero nosotros no tuvimos que ver”.
-- ¿Ha recibido reclamos de personas en ese sentido?
“Pues el comandante me informó ahí, de dos, tres señores que dijeron que éramos muy balcones nosotros los del ayuntamiento. Pero nosotros no tenemos nada que ver, que no se hagan tontos, estaban muy descarados, ¿me entiende?, muy cerca del pueblo, muy cerca de la carretera. Como les digo yo: váyanse lejos, adentro de la sierra. Allá que batallen más los soldados para dar con ustedes, pero no aquí, tan cerca. Es lógico pues.
Pero nosotros no nos metemos en esto, esto es peligroso”.
--El problema, dice, es que la judicial participa.
“Digo yo, ni modo que no se dieran cuenta. Tenían que haber sabido. Siempre están pendientes de todo carro extraño que entra al pueblo. Luego, luego lo paran y pues, cuántos carros de esos extraños no pasaban cargados de mangueras y fertilizantes. ¿Nosotros qué íbamos a hacer si mirábamos un carro con mangueras?, pues nomás mirarlo pasar. Nosotros no nos podíamos meter. Pero ellos sí tienen la facultad para meterse y preguntar a ver qué”. (Marco Tulio Castro)


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