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Más muertes que en 2006
Franco desafío al Operativo Tijuana
Ni los múltiples operativos policíacos ni la llegada de las fuerzas federales a la ciudad, ha frenado la o*-la de violencia en la región. Al contrario, en el periodo comprendido de enero al presente mes, la estadística revela que el número de muertes violentas ya superó al mismo periodo del año pasado.
Lauro Ortiz Aguilera
Los números son fríos y no mienten. La cantidad de muertes violentas registradas en la ciudad de enero a la fecha, está por superar la centena, aun cuando una buena cantidad de agentes federales fueron traídos a Tijuana y el resto de los municipios bajacalifornianos para hacerle frente a la ola delictiva y “recuperar los espacios en manos del crimen organizado”, como lo prometió el Gobierno calderonista.
En efecto, durante el periodo que comprende de enero a este abril, la estadística da cuenta ya de 100 muertes violentas tan sólo en Tijuana, cifra superior a la registrada durante el mismo periodo del año 2006, en la que según los partes policíacos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), se contabilizaron 94 homicidios.
Solamente en los últimos cinco días, 15 muertes violentas se registraron en diversos puntos de la ciudad, pero los recientes hechos suscitados al oriente del municipio, donde fueron encontrados ocho cadáveres en dos diferentes lugares, alarmó a la ciudadanía y puso en alerta a las autoridades policíacas; pero como suele suceder con frecuencia, no hay ningún detenido en relación a estos crímenes.
En un principio se corrió la versión de que los ocho hombres encontrados muertos entre el domingo 22 y miércoles 25 de abril, podrían estar relacionados con la balacera del Hospital General, donde abortó la intentona de un grupo armado por liberar a un herido.
Esta versión fue robustecida por las declaraciones del Secretario de Seguridad Pública Municipal, Luis Javier Algorri Franco, quien había manifestado que las ejecuciones tenían que ver con lo acontecido en el nosocomio y el reacomodo entre grupos delictivos, pero la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), negó tal versión y se limitó a informar sobre la forma en que fueron localizados los cuerpos, así como la posibilidad de que los cinco cadáveres descubiertos el miércoles, pudieran tener vínculos con los tres muertos del domingo.
Un hecho que ha llamado la atención de los policías investigadores, es que hasta el momento sólo han podido identificar a uno de los hombres, pues ninguna persona se ha presentado al Servicio Médico Forense a reconocer alguno de los cuerpos y siete siguen en calidad de desconocidos.
Reunido con reporteros pocas horas después del descubrimiento de los últimos cinco cadáveres, el Comandante de la Policía Ministerial, Jaime Niebla González, descartó de entrada que estas personas pudieran estar relacionadas con los hechos sangrientos del Hospital General de Tijuana, ocurridos el miércoles 19 de abril.
Los cuerpos sin vida de las cinco personas fueron reportadas vía central de radio a las 6:45 horas en las inmediaciones de la Avenida Internacional y Torre Latinoamericana de la colonia Las Torres Parte Alta.
A la llamada de auxilio, acudió primeramente la Policía Municipal, teniendo a la vista los cinco cuerpos boca abajo encimados.
De acuerdo a la primera inspección visual, la edad de los occisos varía entre los 20 y 35 años, y todos presentan huellas de sujeción en ambas muñecas y surco completo de estrangulamiento.
El jefe policiaco destacó que por la forma en que se aprecian los cuerpos, de aspecto antisocial, desaseados, muy delgados posiblemente por consumo de droga, no existen al momento elementos para relacionarlos con los hechos del miércoles 18 de abril en el Hospital General.
Precisó que se están iniciando las investigaciones y los cuerpos son analizados en el Servicio Médico Forense. El laboratorio de servicios periciales ya está trabajando con las huellas digitales para obtener la identidad de las víctimas, ya que hasta el momento no ha habido ningún familiar que reclame alguno de los cuerpos.
En relación a los tres muertos encontrados el domingo pasado, Niebla González consideró que la investigación puede tener algún vínculo con los cuerpos encontrados este día, ya que se aprecia el mismo modus operandi en el crimen.
Las investigaciones del primer caso han permitido a los agentes ministeriales identificar a una de las víctimas, la cual corresponde al nombre de José Holguín Larios, de 35 años de edad, con antecedentes penales en Estados Unidos, pues fue arrestado durante el año 2004 por internarse con documentos falsos al vecino país. Los otros dos resultaron positivos con marihuana y anfetaminas en el examen toxicológico.
También se logró ubicar un vehículo Ram 1999, color gris, robado a finales de noviembre de 2006 en Chula Vista, California y que posiblemente tenga relación con los hechos de los tres primeros cuerpos, al encontrar algunos indicios que está analizando la Dirección de Servicios Periciales.
Sobre estos tres hombres encontrados la noche del domingo sobre una calle de la colonia Granjas Familiares, de la delegación Mesa de Otay, la Subprocuraduría de Zona Tijuana informó a través de un comunicado de prensa que el reporte en el C4 se recibió alrededor de las siete de la noche.
“Al llegar al lugar tuvieron a la vista tres personas de sexo masculino encimados uno del otro en posición de cubito ventral, localizando en el lugar un mecate de aproximadamente dos metros de largo”.
Según los reportes, el primer cuerpo vestía sudadera de color negro con gorro, pantalón negro, cinto piteado, shorts negro y tenis negros. La edad aproximada de entre 30 y 35 años, 1.73 metros de estatura, tez morena, complexión delgada, bigote y barba descuidadas. Como seña particular, una cicatriz en forma de zeta en el brazo derecho y un tatuaje de la figura del Demonio de Tazmania en el tobillo derecho.
Como huella de violencia se le apreció a simple vista un surco completo en el cuello, así como huellas de sujeción en ambas muñecas.
El segundo cuerpo vestía chamarra de color negro, pantalón de mezclilla negro, cinto negro, playera gris, botas de trabajo color negro con las cintas rojas, así como un rosario de plástico en el cuello.
La media filiación, de aproximadamente 1.80 de estatura, de 35 a 38 años, tez morena, complexión delgada, cabello chino y largo, bigote y barba descuidada. Como seña particular un tatuaje en el hombro derecho con una figura, en el hombro izquierdo un tatuaje de los labios de mujer, en la muñeca derecha el nombre de Antonio y en la espalda el nombre de Cindy.
Como huella de violencia física se le pudo observar surco completo en el cuello, así como huellas de sujeción en ambas muñecas y un golpe en la nariz.
El tercer cuerpo vestía dos pantalones, uno de color negro y otro gris, camisa gris de manga larga, cinturón negro, una faja de trabajo de vaqueta y tenis de color negro.
La media filiación de 33 a 38 años, 1.62 metros de estatura aproximadamente, complexión delgada, moreno. Como seña particular un tatuaje en el hombro derecho del escudo nacional mexicano.
Como huellas de violencia se le apreció surco completo en el cuello, varios golpes en la cara y huellas de sujeción en ambas manos.
Identifican a cuatro de cinco
La tarde del miércoles, la Procuraduría General de Justicia del Estado identificó los cuerpos de cuatro de las cinco últimas víctimas, a las que se les encontraron antecedentes penales.
A través del Sistema Automatizado de Identificación de Huellas Dactilares (AFIS, por sus siglas en inglés), se obtuvo la identidad de los cuatro occisos, precisamente debido a que todos ellos cuentan con antecedentes penales en Baja California, Colima y Nayarit.
El primer cuerpo llevaba por nombre Sergio Lira Carmona, de 43 años, originario de Tecoman, Colima, lugar donde tenía antecedentes penales desde el año de 1991, por robo.
Otra de las víctimas, Marco Antonio Acevedo Zúñiga, de 26 años, nacido en Tepic, Nayarit y con antecedentes penales en Tijuana por robo calificado en 2006.
También se conoció la identidad de Ernesto Carreño Beltrán, de 37 años, nacido en Toluca, Estado de México. Este hombre compurgó pena por robo calificado en el Cereso de La Mesa en Tijuana.
Finalmente, Agustín Ávila Hernández, de 24 años, originario de Tijuana y con ingreso al Cereso de El Hongo en Tecate en el año 2002, por robo con violencia.
Dos teorías en multi-homicidios
La pugna entre compradores y narco-tienditas, el robo de armas o droga y la nula relación con el crimen organizado, son las teorías que la Policía Ministerial maneja en torno al hallazgo de los últimos ocho ejecutados localizados en dos puntos de la ciudad.
En rueda de prensa, el Comandante de la Policía Ministerial, Jaime Niebla, descartó por el momento la posibilidad de que estos ejecutados (tres localizados el 22 de abril y el resto el miércoles 25), tengan relación con la balacera al interior del Hospital General de Tijuana, ocurrida el pasado miércoles 18 de abril, donde un grupo armado irrumpió violentamente en las instalaciones del nosocomio, con la intención de liberar a un herido, según la versión de la propia Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
En cambio, se considera la versión de un ajuste de cuentas por robo o deudas, toda vez que “no es gente que tenga capacidad para manejarse en el crimen organizado”, por el aspecto físico y desaseado de los cuerpos localizados.
El primer grupo de ejecutados fue localizado el domingo 22 de abril en la colonia Pegaso, Granjas Familiares, Delegación Mesa de Otay; tres cuerpos encimados, con huellas de sujeción en muñecas, golpes en rostro y un surco completo en el cuello.
De ellos sólo se conoce la identidad de José Holguín Larios, de 35 años de edad, quien fue arrestado en el año 2004 por internarse con documentos falsos en los Estados Unidos; mientras que los otros dos, aun en calidad de desconocidos, resultaron positivos en marihuana y anfetamina en el examen toxicológico realizado por el Servicio Médico Forense (SEMEFO).
Debido a los golpes en rostro, Niebla consideró la probabilidad de que hayan sido torturados para obtener información que podría relacionarse con el otro grupo de cadáveres localizados días después.
El segundo grupo de cuerpos estrangulados se ubicó el pasado miércoles en la colonia Las Torres, Delegación Centenario: cinco cadáveres, también encimados, presentaban sujeción en muñecas y surco completo en cuello, pero no huellas de tortura en rostro. Todos se encuentran en calidad de desconocidos mientras son analizados por servicios periciales de la PGJE, a fin de conocer su identidad a través de huellas dactilares.
El comandante detalló que ambos grupos de ejecutados mostraban aspectos antisociales, como complexión delgada por el posible consumo de drogas.
Aunado a ello, añadió Jaime Niebla, en las proximidades del lugar de los hechos se ubica un centro de rehabilitación en el que se están realizando investigaciones. Marco Tulio Castro
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