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Problemas de parejas con hijos especiales
Conzultoría Matrimonial / Lic. Roberto Bautista López
Platicando con una persona sobre los hijos especiales o discapacitados, salió a colación sobre una amiga que al tener su hijo con síndrome de Down, su marido la abandonó porque según él, ella había tenido la culpa de que naciera así. Y así de simple, se fue, desapareció y la dejó sola con tremendo problema. Pero la fuerza de la mujer para superar eso y muchos más problemas la hizo salir adelante. A la fecha parece ser que todo va bien con su hijo, porque pudo sortear sus problemas sin la ayuda de ese desgraciado, cuyo hijo y gracias sólo a la madre, ya está grandecito y muy bien, y con muchas expectativas de llevar una buena vida.
Pero cierto es que al nacimiento de un hijo así, al que nadie espera en esas condiciones, les derrumba la expectativa de vida que tenían, les vienen miles de cosas a la cabeza sin saber qué hacer y cómo hacerle, y la mayoría de los médicos sin saber dar una buena información al respecto, cuando mucho el por qué de esos nacimientos, que la trisomía 21, que aquello, que esto, pero que no sacan de su estupor a la pareja, y que han llegado a pensar que lo mejor en ese momento es que muriera ese niño para no venir a este desgraciado mundo a sufrir y no lograr ser autosuficiente. Afortunadamente poco a poco el gobierno (muy lento se ha visto) y las organizaciones que se han ido creando de padres de familia que se han abocado a atender estos niños, ha ido en aumento y logrado que cada día sean atendidos debidamente; no ha sido suficiente, pero ya cuando menos es un avance. Hay centros psicoeducativos, escuelas especiales donde atienden hasta donde pueden a estos niños, pero que carecen de la infraestructura o programas para atender a los padres por el sufrimiento original causado, que están pasando por estas situaciones que nunca lo hubieran pensado, y que como dije, acaban con las expectativas de vida que se habían forjado.
Lo más lamentable de todo esto son dos situaciones que no han cambiado al correr el tiempo, la primera, que muchas parejas esconden a sus hijos para evitar las malas caras (que ya no las hacen), se sienten avergonzados cuando no es culpa de nadie que haya sucedido ese nacimiento en esas condiciones, porque sería lo último por lo cual sufrir o avergonzarse de su hijo. Lo que sí es cierto (y aquí los padres de niños normales deben de considerar con sus hijos), es que éstos se muestran crueles con los niños especiales, algunos apuntándolos, otros retrayéndose con sus padres como si tuvieran miedo, otros, señalándolos con gestos, quizás palabras incómodas o platicando con otros niños en son de burla o de admiración pero que también causan incomodidad. Y como segundo y lo más desafortunado de esto, es cuando el padre, ante el nacimiento de su hijo especial o discapacitado, no aguanta tal situación, sintiéndose ofendido en su hombría al concebir un hijo así, echándole la culpa a su mujer, demostrando su pequeñez, su falta de verdadera hombría y solidaridad con ella, el no saber o querer enfrentar la situación, pero no correr o huir dejándola sola y desamparada cuando más se necesita de él. Mostrándose como una verdadera mierda ya que no merece otro calificativo más que ése.
Considero que tras la sorpresa que les impacta gravemente, lo mejor es recurrir a gente que les pudiera ayudar a superar su problema, con padres que tenga un hijo en esas condiciones y que les ayuden a sobrellevar su problema, o ir a escuelas especiales a solicitar ayuda, porque realmente en esas situaciones, se necesita ayuda porque no es fácil aceptarlo, o creer que no tendrán la capacidad de poder atender un hijo así. Porque no se trata tan sólo de ayudar a bien vivir a ese hijo, sino que ellos lo acepten con gusto, que se le quiera y les den manifestaciones de amor, de cariño, de atención como si fuera un hijo normal, buscando la forma de mejor ayudarlo por las necesidades especiales que requiera.
Es muy importante que desde que se den cuenta que su hijo es especial, busquen que les den intervención temprana, ya que ello les ayudará a que se desarrollen mejor, tanto física como emocionalmente, que conforme vayan creciendo se vayan desenvolviendo con mayor normalidad y naturalidad, todo eso se puede lograr si se investiga, se pregunta; no se avergüencen de hacerlo, es por el bien de su hijo y la satisfacción de verlo bien crecer y con cierta independencia. No sobreprotegerlo porque eso en nada le ayuda ya que no se enseñaran a lograr tener cierta autosuficiencia conforme van creciendo. Independientemente de los problemas que como pareja tengan los padres, deberán actuar como uno solo en la atención a su hijo. Tratarlo con cierta normalidad al igual que a un hijo normal, regañarlo si se porta mal (con cuidado para que no resienta una reacción así) o hace berrinches, pero premiarlo o felicitarlo (como a todo niño) si logra hacer bien las cosas, si se esfuerza. Con el tiempo reconocerán lo que muchos después dicen: que son unos verdaderos ángeles.
Una cosa de lo cual he insistido mucho, es de que no dejen que engorden, cuiden su dieta, normalmente son comelones, no tienen llene, y si desde el principio no cuidan esto, con el tiempo resultará irreversible al querer ponerlos a dieta para que bajen de peso, cuando sus mismos padres permitieron que engordaran; eso ellos no lo entienden, pero sí se confunden ante una situación de ésas. Diríamos que hasta apoyo psicológico requerirán; afortunadamente cada día hay más psicólogos o estudiantes que se están especializando en atender esta clase de niños, lo cual es un apoyo invaluable a los padres que se preocupan por sus hijos con la finalidad de darles una mejor vida y expectativa de desarrollo. Ofrezco atender a todos aquellos padres que se encuentren en situaciones por primera vez con un hijo así, como también propongo a médicos, clínicas y hospitales que conozcan de nacimientos de hijos con esas características, para que orienten a esos padres a canalizarlos conmigo y poder apoyarlos a superar esa situación, orientándoles en cómo salir adelante, o que consideren difícil poder afrontar ese problema juntos como pareja. En el entendido de que yo no resolveré su problema, sino que les ayudaré a que ellos puedan tener los elementos para lograrlo, ya sea mediante una consulta o por medio de alguna información que pueda proporcionarles, sea por teléfono o correo electrónico.
Así como lo he hecho con mis dos que tres lectores con sus comentarios o consultas, que lo hacen llamando a los teléfonos 684-9647, fax 684-1889, celular 204-6180 o escribiendo al e-mail: bautista46@hotmail.com
El Licenciado Roberto Bautista ejerce su profesión en Tijuana, B.C.
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