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Revive Latino
Ni la lluvia ni el calor impidieron que más de 100 mil vivieran la experiencia del Festival VIVE LATINO, cuya octava edición reunió a casi setenta propuestas rockeras de diez países latinoamericanos.
Roberto A. Partida Sandoval
Ciudad de México.- La metrópoli más grande del mundo revivió el sueño del rock; la nostalgia de una ciudad museo que abrazó por dos noches la pasión por su música, y apreció un presente que se reconstruye en cada nota musical; dos días de intensos sonidos y colores que reviven la experiencia de un Vive Latino concebido como la reunión sonora más grande de Latinoamérica:
Es el Festival Iberoamericano de Cultura Musical, y fue su octava edición en un autódromo llamado Foro Sol, acondicionado con tres escenarios: el verde, el rojo y el azul. Tres templetes por el que desfilarían propuestas sonoras de Chile, Argentina, Puerto Rico, España, Venezuela y México, entre otros que revivieron su sueño con tolerancia, unidad y nostalgia.
67 grupos en total enlistados entre el 5 y 6 de mayo en una ciudad cuyos habitantes atraviesan sin voltear atrás, una urbe que pierde detalles de un día que se va y se viene en el transbordar de un subterráneo a otro, y en cuya historia se apuntan el récord del desnudo masivo más grande ante el lente fotográfico de un famoso Spencer que unió a hombres y mujeres en el Zócalo.
El Vive Latino revive entre desnudos, la manifestación de unas teiboleras y el descontento de los de Atenco. Sí, la metrópoli tiembla, pero revive eufórica ante la lluvia y el calor, en medio del rugir de los tambores, el gemir de las cuerdas, los gritos contestatarios y el latir del corazón que se reencuentra entre saltos, bailes, y cantos.
La experiencia se escribe en los diarios de la capital, pero queda en la esencia de los más de 100 mil. Cada uno contará su vivencia, cada cual la revivirá singularmente pero en el mismo contexto: el sueño de un rock que revive latino.
SÁBADO 5 DE MAYO: EL EX SODA STEREO REGALA SU ROCK CELESTIAL, PERO FOBIA, EL TRI Y PASTILLA HACEN LO SUYO
El Sol de mediodía sofoca el ambiente, pero no lo logra en los ánimos de los que aguardan alrededor del Autódromo. En muchos la adrenalina sobrepasa sus niveles de remembranzas; la jornada es inmensa, pero colorea sonrisas y llantos.
“Sold out”, “Ya no hay boletos” suscriben las taquillas. Ni para hoy (sábado), ni para el domingo. Lo que hasta a los propios organizadores sorprendía por su éxito. La fiesta regala sus mejores momentos y ya miles se arremolinan al frente del escenario rojo (principal). Ahí se enfilan Finde, Austin TV, Porter, Los Búnkers, División Minúscula, El Tri, Fobia, Gustavo Cerati y Desorden Público.
Un buffet sonoro de ensueño que comenzó Finde, arrancando temas de su primer álbum, “Buscando Ángeles”, del cual interpretaron temas como “No que No” e “Intoxicado”, además del cover de la canción “Adoro”, del grupo Bronco, con el que participaron en el disco homenaje.
Luego llegó el momento en que Austin TV escenificó un bosque sobre el templete, haciendo alusión a su nueva producción discográfica, “Fontana Bella”, dictada por un indie rock instrumental con el que se abrieron por tercera vez consecutiva un lugar en el escenario del Vive Latino, salvo que esta ocasión dieron vida a sus sonidos ante un público mayor.
Con igual número de participaciones, Porter subió para presentar “Atemahawke”, su primer disco en su carrera musical, ante el público asistente que respondió agotando la edición de prelanzamiento en apenas unas horas del primer día que se consumía ante la presencia de bandas como Réplica, No Somos Machos, Six Million Dollar Weirdo, Cuarteto de Nos, Concord, Quiero Club, La Tremenda Corte, Flavio Mandinga Project y Sonidero Nacional.
Sin duda, uno de los momentos más esperados fue la presencia de los matamorenses División Minúscula, de los más aplaudidos y reconocidos por su labor musical recogida de sus álbumes “Extrañando Casa” y “Defecto Perfecto”, sin embargo, la presencia de El Tri causó la primer gran revolución del día.
Exaltando los ánimos de la fanaticada, Alex Lora recurrió a temas como “Triste Canción de Amor”, “Las Piedras Rodantes”, “Todo por el Rock and Roll”, “Pobre Soñador” y “Cuando Tú No Estás”, clásicos de quien en el año 2008 celebrará sus primeros 40 años de rockear y llevar la esencia de su sonido urbano y DFctuoso.
Con saludos y dedicatorias irreverentes al Gobierno estadounidense, El Tri se comió el mundo de gente que ahí coreaba, bailaba y festejaba cada una de las ocurrencias del viejo lobo de mar. Tras Alex Lora, Leonardo de Lozanne subió al escenario acompañado de sus inseparables Fobia para recordar sus “ayeres” que datan desde hace 20 años.
Y mientras Fobia hacía corear con temas como “Microbito” y “Dos Corazones”, Furland, Los Odio, Devendra Banhart y Canseco, estos últimos, los primeros rockeros tijuanenses en pisar los escenarios del Vive Latino, mostraban sus propuestas en uno de los escenarios, destacando por presentar su primer álbum discográfico: “El Tiempo y la Ciudad”.
De Fobia continuó el momento más esperado del sábado, la presencia del ex Soda Stereo, Gustavo Cerati, el llamado “Maestro” que regaló su rock celestial, tomando el festival a sus pies, a cuya audiencia saludó con reverencia:
“¡Salud, hermosos!”, empinándose algo que presumiblemente era tequila.
“Lago en el Cielo”, “Té para Tres”, “Puente”, “La Excepción”, “Adiós”, “Bocanada” y “Siempre es Hoy”, entre otros temas, conquistaron a los miles y miles que se arremolinaron para deleitarse con la magia del argentino.
Por su parte, Gondwana, el grupo chileno de reggae, ofreció la presentación oficial de su álbum “Replicante”, mismo que traerán a Tijuana en su próxima visita el 20 de mayo, en las instalaciones del Cortijo San José; de igual modo, el grupo angelino Pastilla removió su propia historia para volver con más poder que el propio Sol, para celebrar su primera aparición en el festival después de ocho ediciones.
Presentado extraoficialmente su disco “A Marte”, Pastilla, comandado por el buen Víctor Monroy, quien entregó 50 minutos de recuerdos y memorias, de momentos llamados “Vox Electra”, “Solamente”, “Comezón”, “Tatú” y algunos de su placa discográfica ya a la venta, misma que mostrarán en Tijuana el próximo viernes 1 de junio en El Foro Jai Alai, el 2 en Mexicali y el 3 en Tecate.
DOMINGO 6: LA JORNADA CONTINÚA, PERO LOS TACUBOS CONQUISTAN EN UN DÍA LLUVIOSO QUE SE ESTREMECE ENTRE RAYOS Y RELÁMPAGOS
La fanaticada sigue de pie, cansada pero celebrando el Vive Latino como hermanos, sujetos brazo a brazo, presas del olor a sudor, el humo de la marihuana y la cachondería de los borrachos. Debajo del escenario todo mundo brinca, y denota el dolor de una garganta lastimada.
Dos días consecutivos de rock se consumen entre el calor que cada vez se vuelve protagonista del agotamiento, pero que cesa con una intensa lluvia por la tarde. Ahí, en medio 30 tijuanenses brincan entre miles y miles de defeños, y el “X mis Huevos Libres Tour” anota su lugar en las pantallas, entre el vuelo de las chicas sobre la multitud y las danzas incontrolables.
Las fotografías de desnudos no sólo las hubo en el Zócalo, el Vive Latino provocó las propias, y también las de desmanes: la de guerritas de vasos y cartones e incendios, pues la euforia hizo que unos cuantos prendieran fuego a la alfombra que cubría el terreno, pero esa tarde los escenarios múltiples, los performances, el tianguis cultural, el arte y los visuales fueron el adorno perfecto para consumar el desfile de Fenómeno Fuzz, Steel Pulse, Jumbo, Jessy Bulbo, Kill Aniston, San Pascualito Rey, Satin Dolls y Chetes, quienes comenzaron la segunda jornada desde temprano.
De los mejores momentos del domingo: La Cuca, quienes proyectaron sus canciones como anecdotarios nostálgicos, además de aprovechar para mostrar temas de su álbum más reciente, titulado “Con Pelotas”; por su parte, la belleza del festival saltó al templete bajo el nombre Ely Guerra, la esbelta y deliciosa figura rockera que sorprendió cuando destruyó su guitarra como parte de la actuación que ofreció con su banda.
Kinky obsequió su baile, mientras que los Liquits ganaron más público gracias a su rock fresco como propuesta; los chilenos de Lucybell mostraron su “Comiendo Fuego”, además de recordar su historial con temas como “Milagro” y “Mil Caminos”; pero quienes ofrecieran un rock muy argentinizado fueron Los Piojos, quienes visitaron México por primera vez y en cuya estancia rindieron tributo al hombre del futbol latinoamericano: Maradona.
Por otra parte, el regreso a los escenarios de La Gusana Ciega conmovió miles de corazones; al mismo tiempo que Volován recordó su apenas ayer discográfico, al igual que los angelinos de Ozomatli, quienes con una mezcla entre ska, reggae, salsa, merengue y hip-hop, convencieron a unos 6 mil escuchas que los rodearon frente a su templete. Y qué decir de Café Tacuba, los músicos rockeros mexicanos consentidos del país.
Unos chilenos, argentinos, puertorriqueños y otros estadounidenses, pero indudablemente la singular presencia de los tacubos removió las fibras más importantes del rock, pues éstos fueron el grupo que más convocatoria reunió en los dos días en su escenario, alcanzando quizá unos 80 mil espectadores que, felices, se envolvieron en una fiesta llena de euforia.
Con temas como “Chilanga Banda”, “Ingrata”, “No Controles”, “Alarma”, “Eres”, “Cero y Uno”, “Cómo te Extraño”, “El Baile y el Salón”, “Las Flores” y “Mediodía”, entre otros, Café Tacuba conquistó el Foro Sol en un día lluvioso que se estremeció entre rayos y relámpagos, que como si fuese señal del cielo, cayeron como preámbulo justo un segundo antes de que los tacubos iniciaran su inolvidable presentación.
Entre otros destacados, la presencia del Colectivo Nortec de Tijuana, el Instituto Mexicano del Sonido y Los Amigos Invisibles, quienes fueron la última banda en presentarse en esta octava edición. Así, en dos días de dosis de rock, el Vive Latino se revivió en la capital mexicana, donde ni la lluvia, ni el calor impidieron consumar la reunión anual.
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