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Punta Colonet
Abonan al fracaso de proyecto minero
En entrevista con el presidente del Grupo Minero Lobos, el ejecutivo denuncia los intereses del ex gobernador Ernesto Ruffo Appel por que el proyecto minero fracase, y el apuntalamiento del gobierno estatal para que se concrete el puerto de altura.
Javier Cruz Aguirre
Con todo el poder del Estado en su contra, tal y como en días pasados supuestamente se lo anunció en privado el subsecretario de Comunicaciones y Transportes Manuel, Rodríguez Arregui, el presidente del Grupo Minero Lobos, Gabriel Chávez Aguirre, confirmó a ZETA que hay una estrategia bien definida de sus antagonistas en Punta Colonet para hacer fracasar ahí el proyecto minero e imponer el del puerto de altura, en donde el ex gobernador y ex comisionado nacional fronterizo Ernesto Ruffo Appel tiene intereses personales.
En su charla con este semanario Chávez aseguró que el presidente Felipe Calderón tiene en su escritorio la resolución del conflicto de intereses en Punta Colonet, que ya costó a su empresa el retiro de su aliado Stevedoring Services of América (Ssa) y el descrédito de México en los mercados financieros y de valores internacionales, pero que aún no se decide a tomar esa decisión política y salvar ambos planes.
También confirmó que Ruffo Appel busca involucrarse a toda costa en la explotación minera de Colonet y que el gobernador Eugenio Elorduy Walther está por completo a favor del proyecto portuario, desestimando y abandonando el minero. A continuación, el texto íntegro de la entrevista.
–¿Por qué el gobierno federal les da la concesión y ahora se la quiere quitar?
“Bueno, hay gente interesada en que me quiten la concesión. Cuando nosotros comenzamos esto y solicitamos la concesión federal, el puerto era un tema que nosotros en (el grupo civil) Visión Ensenada 20-25 estábamos poniendo en la mesa de discusión.
“Entonces hablábamos de un asunto teórico. Incluso cuando lo presentamos en las instancias de gobierno nos decían: ‘No hay esos cajones de inversión en el país. Eso no es viable”. Y eso era en los años 2001, 2002. Hacia 2003 decidimos: ‘¿sabes qué?, lo vamos a abordar nosotros’. Así que hicimos nuestras empresas, hicimos nuestras alianzas y nos metimos de lleno a Punta Colonet. En 2004 solicitamos las primeras concesiones y ampliamos la exploración. A principios del 2005 fue cuando solicitamos la concesión de la plataforma (continental), cuando nos dimos cuenta de cómo estaba el contexto y que lo valioso estaba ahí afuera, en el mar, en la costa.
“Cuando esto llegó a la Secretaría de Economía y nos otorgaron la concesión, no había cuestionamientos del puerto, no había dudas, no se hablaba de una licitación”.
–Dicen sus opositores que usted fue favorecido por “alguien” en el gobierno federal para que le dieran la concesión.
“¡Caray!, yo les agradezco por ese grado de importancia e influencia que me dan”.
–Incluso dicen que es muy sospechoso que a las pocas horas de que se aprueba en el Congreso de la Unión, y se publica en el Diario Oficial de la Federación, los cambios en la Ley Minera del país, que incluyen explorar y explotar yacimientos minerales en la plataforma continental, le dieran la concesión.
“No, al respecto yo te puedo comentar que hay una figura jurídica mediante la cual se podía acceder a la concesión de la plataforma continental y era solicitar un concurso, pero eso hubiera despertado muchas suspicacias.
“La Ley Minera es una ley de protección al descubrimiento: tú descubres un tesoro y lo denuncias. Por eso no hablas de solicitud, es denuncia. Entonces, cuando denuncias, el Estado protege tu descubrimiento.
“Cuando hablas de una licitación en la plataforma continental, despiertas muchos intereses y (el proceso de concesión) se hubiera viciado mucho. Ésa era la opción que teníamos; sin embargo, cuando acudimos a la Dirección de Minas para ver esa posibilidad, de la propia Dirección nos dijeron: ‘¿sabes qué?, ya hay una (iniciativa de) ley en donde se propone cambios en la licitación (minera) de la plataforma continental. Mejor espérate’. Acudimos y solicitamos una copia en el Congreso. Vimos cómo venía modificada la ley, que no tenía nada que ver con nuestra petición, y vimos que lo mejor era desarrollar nuestros proyectos técnicos y esperar, al grado de que tuvimos a una persona todos los días revisando el Diario Oficial de la Federación. Cuando se publicó la modificación lo que siguió fue presentar la solicitud, pero eso ocurrió porque ya estábamos preparados y sabíamos lo que queríamos.
“La Dirección de Minas ya sabía entonces que queríamos la plataforma continental. De hecho cuando recibieron nuestra solicitud no fue ninguna sorpresa. Al contrario, tenían dudas de cómo recibirnos porque nunca antes habían hecho algo en plataforma continental. Les dijimos entonces: ‘Recíbenos y luego me contestas’. Duraron seis meses revisando. Nosotros presentamos la solicitud en abril, se autorizó en agosto y me entregaron el título a mediados de septiembre.
“Los títulos en minería no son como mucha gente piensa: que son concesiones como las de grúas o de relleno sanitario, de que tienes que negociarlas con el gobierno y tienes que probar una serie de cosas y que están a discreción de la autoridad. En este caso no. Estás descubriendo un tesoro. Hay una ley muy clara en lo que tienes que cumplir. Hay un reglamento que viene directo del (artículo) 27 constitucional”.
–¿Rechaza entonces que hay funcionarios del gobierno foxista detrás de su empresa?
“En lo absoluto. En lo absoluto”.
–¿Podrían decir lo mismo los otros protagonistas en Punta Colonet?
“Mira, lo que yo te puedo decir es que el proyecto de Punta Colonet no se hizo en Hong Kong, no se hizo en Washington, no se hizo en el DF (Distrito Federal). Se hizo aquí en Ensenada. Y puedo también decirte que el Grupo Minero Lobos no goza de ningún favoritismo político de ninguna instancia y de ningún gobierno. Eso yo creo que está muy bien entendido ahorita.
“Ahora bien, ¿cómo hacen sus cosas los demás? Yo te puedo decir que nosotros nos sentimos agraviados de que no obstante que tenemos un derecho previo, público y apegado a derecho, se busque la manera de no respetarlo. Ésa es la parte que el Grupo Minero defiende. Hacemos lo que tú quieras, pero primero respeta nuestros derechos”.
–El gobierno del estado, específicamente el gobernador Eugenio Elorduy, primero los apoyó. Ahora ya no. Es más, ni siquiera los invita a reuniones ni acude a ellas.
“No, él en verdad nunca nos apoyó. Es más, no hay ninguna comunicación con él. Tiene, digamos, un interés específico de que se haga el puerto y para él el tema de la concesión minera le resulta incómodo”.
–¿Por qué incómodo?
“Bueno, porque ya no tiene esa capacidad de maniobra, ya está sobre derechos de un tercero. Ésa es la parte que ellos preferirían evitar: interactuar con terceros. Quieren este entendimiento directamente con la SCT (Secretaría de Comunicaciones y Transportes) y directamente sobre el tema portuario. Es como ellos tienen previsto el negocio en Colonet.
“Nosotros sostenemos que hay mucho más que eso. O sea, sí hay puerto, sí se puede dar la licitación, pero hay otras cosas más que queremos que se tomen en cuenta”.
–¿El consorcio Hushinton los ha bloqueado? ¿Ernesto Ruffo los bloquea? Hablamos de los dos grupos más importantes que están impulsando el proyecto del puerto.
“Pues a los dos en su tiempo, y con los respetos, se les invitó y a los dos se les presentó el proyecto desde sus orígenes”.
–¿Cuándo ocurrió eso?
“Bueno, yo se lo presenté a un Comisionado de Frontera Norte (Ernesto Ruffo) en su oportunidad. A Hushinton se lo presenté en tres ocasiones distintas con diferentes directivos y en diferentes momentos. Ellos han decidido hacer las cosas de otra manera”.
–¿Fue antes de que ellos pensaran en desarrollar un puerto de altura en Colonet?
“Sí, yo los invité como socios, como gente que podía participar directamente en el proyecto. Antes de que acudiera con la empresa Ssa (Stevedoring Services of América)”.
–Les abrió los ojos al potencial que tiene la zona.
“Sí. No tengo ninguna duda en decir que el tema de Punta Colonet lo generamos nosotros”.
–¿Sabe que Ernesto Ruffo es socio de una persona, Vicente Huerta, en otra mina de titanio ubicada en la zona de su concesión?
“Sí. Es curioso que lo menciones porque, de hecho, Ernesto Ruffo no llega a Punta Colonet por el tema del puerto. Llega por el tema de la mina y sigue hasta el día de hoy buscando un espacio en la mina”.
–¿En la de ustedes o en la de Vicente Huerta?
“Cuál mina de Vicente. Él se retiró de nuestro grupo desde 2003 y ha estado envuelto en unas dinámicas de quererla recuperar apadrinado o apoyado por equis o zeta, pero lo destacable es que Ernesto Ruffo llega por el tema de la mina. Nosotros siempre hemos manejado que, habiendo mineral ahí, hay mina, y si no estuviéramos nosotros estaría alguien más. Y que es más deseable la mina que el puerto”.
–Semarnat acaba de rechazar su manifiesto de impacto ambiental para el proyecto integral de Colonet. ¿Qué van a hacer?
“Se había abordado incorrectamente como un proyecto particular y tiene que abordarse como regional”.
–¿Es un error de ustedes o de la autoridad?
“Es un error de nuestros consultores. Tiene razón la Semarnat en lo que está diciendo. Lo que tenemos que hacer es revaluarlo y volverlo a ingresar. Aunque estamos en la disyuntiva de buscarlo por ese lado porque hay dos manifiestos de impacto ambiental: uno en el tema del puerto y otro en el tema de la mina. El de la mina está autorizado desde el 2003, sin embargo necesita ampliarse porque el espacio autorizado es muy chico: la duna y la playa no es ni el uno por ciento del proyecto, que es lo que teníamos aprobado en ese manifiesto.
“Ahora la disyuntiva es integrar los dos proyectos y solicitar un manifiesto de impacto ambiental para ambas actividades, pero luego entra el tema de la concesión del puerto en donde mucho se cuestiona nuestro plan de negocios en el tema de los contenedores y la terminal particular, entonces la pregunta es: ¿revisamos este esquema de negocios con el gobierno, o nos metemos de nuevo al tema del manifiesto de impacto ambiental, los recursos jurídicos y volvemos a insistir en nuestra terminal particular? Creo que éste es un buen momento para la reflexión e invitar a los actores a que hagamos un replanteamiento de las partes y probablemente se presenten este tipo de gestiones de otra manera”.
–¿Han visto este asunto directamente con el presidente Felipe Calderón?
“Sí, él ya sabe y lo conoce. No hemos estado directamente con él, pero sí con gente que él ha señalado para atender esto, específicamente el doctor Ibarra, que es el director de Infraestructura Tipo A. Con él hemos platicado en Los Pinos. Y debo decir que la dinámica hacia dentro de la Coordinación de Puertos (de la SCT) es una, en Semarnat es otra, en Economía es otra y en Los Pinos otra. Hay diferentes visiones. Para la SCT es puerto únicamente; para Economía, ellos ya cumplieron su acto jurídico y no quieren tocar el tema del puerto; para Los Pinos es un proyecto político y social de gran impacto, que tiene que ver con la generación de empleos y con las cadenas productivas. Ellos no ven más”.
–¿Cree que finalmente Los Pinos terminarán resolviendo el conflicto?
“Tengo esa confianza totalmente. No cabe duda que esto se resolverá con una decisión política del Presidente. De hecho, está en su escritorio en espera de resolución”.
–¿Y qué pasa si el gobierno federal decide revocar su concesión?
“La Ley de Bienes Nacionales prevé el rescate de las concesiones federales que consideren necesario revocar. En el caso de la minería hay un reglamento específico. No hay tal figura de rescate, no existe, y te voy a explicar las razones. La Ley de Bienes Nacionales te puede aplicar el rescate sobre un inmueble de una escuela, una oficina de gobierno que se concesionó a un particular, una iglesia, pero no ves la figura de rescate, por ejemplo, en Hacienda: no vas a revocar una concesión de bancos, es estratégico. Tampoco la tiene Energía porque no vas a revocar una concesión de una planta energética por la inversión, por la importancia y porque es estratégica. Lo mismo sucede en Minería.
“Ahora bien, muchas minas nunca llegan a producción, o pasan muchos años para que puedan hacerlo. Tenemos el caso de El Arco, del Grupo México, aquí en el Paralelo 28. Grupo México es el productor número 4 de cobre en el mundo y produce en varios lugares del planeta. ¿Cuánto tiempo? Eso tiene su explicación en bolsa de valores. Ellos están en bolsa de valores aquí (México), en Perú y en Nueva York. Entonces ellos, al probar una nueva reserva, le dan continuidad a su actividad y sus acciones valen distinto. Y probablemente tarden muchísimos años antes de llegar a producir, pero no puede llegar el gobierno y decir: ‘Te quito esas reservas’. ¿Entonces cómo quedaría la cuestión económica, la cuestión internacional, toda la cuestión de la inversión pública?”
–Es decir, ¿si cancelan su concesión se viola el Estado de Derecho en México?
“Completamente. Y por supuesto entraríamos a un litigio ante tribunales internacionales. Implicaría una serie de responsabilidades y procesos. En materia de Minería hay un reglamento muy claro y específico. Es como un contrato de adhesión. Tú te apegas a ese contrato y el Estado te garantiza. De eso se trata la Ley Minera: mientras tú cumplas no tienen por qué revocarte nada. La minería incluso tiene un factor de utilidad pública que además no necesitas probarlo y que además está por encima de cualquier otra actividad, inclusive puertos”.
–¿Su alianza con Ssa está en peligro? No ha dicho: ‘ya me cansé de esto, ya me voy’.
“Siempre hay ese factor de inseguridad que necesitamos solventar. Y ésa es una de mis preocupaciones porque no hemos podido avanzar. ¿De qué me sirven las alianzas y las concesiones si no podemos producir? ¿Y de qué le sirve al gobierno plantear el tema del negocio del puerto si no puede aterrizarlo?”
–¿Cree que sus enemigos quieren cansar a su aliado, a Ssa?
“Te voy a decir una cosa. El tema de la mina de Punta Colonet no tiene nada que ver con Ssa. Está por encima de esa alianza. La alianza con Ssa es para prestar un servicio a la mina, que es el puerto. El tema de la mina es independiente, esté o no esté Ssa, ellos no son socios de la mina”.
–¿Hay otros consorcios internacionales interesados en aliarse con ustedes?
“Sí, tenemos otros consorcios en mente para el tema de la mina. Por lo general extranjeros. Esto va directo a bolsa de valores en Canadá. No hemos podido cotizar aún ahí porque no tenemos las seguridades, pero está estructurado, planificado para que se dé de esa manera”.
–Lo que pasa hoy en Colonet, ¿ya afectó la imagen de México en las bolsas de valores y los grupos financieros internacionales?
“Sí, incluso en el tema de la mina hemos llegado al punto de no develar detalles porque ya lo hicimos en una ocasión y pasamos por el amargo proceso de que se generó un desencanto hacia los inversionistas de la bolsa de valores por parte de sus visitas a México. Estoy hablando específicamente de gente de Canadá.
“Ya pasamos por esa experiencia de presentar el proyecto ante inversionistas canadienses y la forma en como fueron tratados y desestimados. Sin embargo hay otros grupos que tienen la intención de seguir adelante con esto. De momento no hay las condiciones para poderles dar entrada y firmar contratos, pero la intención y el interés ahí están, entonces quiero mantenerlos de esa manera por el momento”.
–¿Cuántos grupos internacionales están interesados en la mina?
“Hay tres prospectos”.
–Se habla incluso de procesar la materia prima y elaborar productos terminados.
“Sí, definitivamente. Nosotros vamos por los valores agregados. Inclusive hemos creado nuestro propio laboratorio para producir ferrotitanio con una tecnología distinta a lo que se está manejando actualmente, y que nos pone con un potencial económico muy interesante”.
–¿Hay alguna fecha sugerida para una reunión Los Pinos-SCT y ustedes para ver esto en conjunto?
“No hay nada de eso. Nos hemos reunido para realizar algunas charlas muy mesuradas, de alguna manera como que hemos estado más pendientes del tema de los juicios que del tema de las mesas de consenso. Pero yo creo también que hemos llegado al entendimiento mutuo, en donde podemos seguir el tema de los juicios por secula seculorum y nadie produce. Pero las ventanas de oportunidad de mercado también cambian. Cuando hicimos el estudio con la Sedeco (Secretaría estatal de Desarrollo Económico) en el 2003, el fierro estaba a 23 dólares la tonelada. No costeaba bien económicamente. Ahora esta a 60 dólares y resulta que el fierro te paga todo lo demás. Entonces los proyectos tienen sus momentos. Afortunadamente los metales están a la alza, están estables. Y para Grupo Minero la reflexión es cuál camino seguimos, ¿el tortuoso? ¿Nos reagrupamos, nos reestructuramos y nos ponemos a trabajar? Nosotros queremos ponernos a trabajar. Eso queremos”.
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