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La siguiente administración iniciará con una deuda de 600 millones de pesos

Tijuana: Gobierno ineficiente

En 2006 el Ayuntamiento de la ciudad se gastó 3 mil 033 millones 693 mil pesos, y tan sólo recaudó 2 mil 940 millones. Los rezagos de los dos primeros años de gobierno, sumados a la impericia del ex alcalde para administrar la ciudad, terminaron en una herencia de pasivos para el Presidente Municipal Suplente, Kurt Honold. Al modo, este empresario utiliza dinero de obra para pagar sueldos y solicitará un crédito para terminar el ejercicio. Se debe luz, agua y existe una lista de 75 acreedores.

Rosario Mosso Castro

La dinámica en el Ayuntamiento de Tijuana no ha variado:
En términos administrativos, resultan malos para recaudar y malos para gastar.
El deficiente manejo de las finanzas públicas en Tijuana ocasionó que por segundo año consecutivo el XVIII Ayuntamiento erogara más de lo recaudado.
La única diferencia, en relación al año anterior: Esta vez lo admitieron.
Sin embargo, nuevamente ocultaron datos como lo han hecho de manera recurrente desde diciembre de 2004. No presentaron los informes financieros del tercer y cuatro trimestre, periodo en que los números pasaron de negros a rojos.
En sesión de cabildo del 31 de marzo de 2007, los administradores del ejecutivo tijuanense, reconocieron que terminaron el año 2006 con un déficit de casi 100 millones de pesos.
Además de que se pasaron en los gastos; recaudaron 85 millones de pesos menos de lo que habían programado. Y por favorecer a deudores de predial, concesionarios de vía pública y permisos de alcohol, crecieron las cuentas de rezago por recuperar en más de 200 millones de pesos.
Ese dinero que debió usarse para pagar una serie de servicios y  gastos fijos, fue utilizado para costear excesos de gastos en plazas nuevas, aumentos de salario, fiestas y actos públicos.
La falta de control administrativo fue mayor. Además, tomaron dinero que debió usarse para la compra de camiones de recolección de basura, patrullas o bomberas y lo utilizaron en sueldos.
De acuerdo al presupuesto de egresos 2006, tenían contemplado invertir 74 millones en compra de equipo, pero en el transcurso del año retiraron dinero y dejaron esa partida en 44 millones. No se compró ningún vehículo del servicio público nuevo.
Otro renglón afectado fue el de materiales y suministros. De ahí retiraron 57 millones de pesos, mientras a subsidios le descontaron 75 millones de pesos, dinero que evidentemente sumaron a otras áreas.   
Ahora, a la deuda del crédito bancario por 400 millones de pesos que se adquirió para obra pública, deberán sumarse los 100 millones de pesos que resultaron de una mala administración en el año 2006.
En papel, los números rojos presentados suman una deuda de 182 millones de pesos a proveedores, aunque los administradores informaron que sólo les faltan  95 millones 864 mil 342 pesos para saldar las cuentas. Para ello y con el fin de cerrar los números, la administración municipal se endeudaría con un crédito bancario de 100 millones de pesos.
De acuerdo a los documentos de estos créditos, existen facturas pendientes de pago correspondientes a los meses de noviembre y diciembre de 2006.
Hay deudas de cheques no entregados por 80 millones de pesos, otros saldos insolutos, de entre uno y seis millones de pesos con constructoras, pavimentadoras, gasolineras y centros médicos.
En total, 75 acreedores. 
Incluso se registran importes aplazados con la empresa que derrumbó los paraderos de la fallida ruta troncal, consumos de agua potable, de electricidad y de gasolina, el servicio del relleno sanitario y el servicio de mantenimiento del equipo de seguridad, en entre otros gastos que no han sido cubiertos.
Esto significa que antes de solicitar permiso para irse de precandidato, el presidente municipal con licencia, le dejó estos pendientes al alcalde sustituto Kurt Honold.
Para solventar las deudas de su antecesor, Honold simplemente informó al cabildo que estaban cortos por 100 millones de pesos y que haciendo uso de una cláusula para este tipo de “emergencias”, solicitará ese dinero al banco. La institución financiera, por tratarse de un municipio solvente seguramente responderá de manera positiva. Le sobrarán 4 millones de pesos que no mencionaron en qué usarían.
Cabe aclarar que la posibilidad de deuda máxima que avala esa cláusula es curiosamente, hasta los 100 millones de pesos
Aunque no pueden hacer nada al respecto, regidores de oposición solicitaron una carpeta informativa donde les expliquen por qué se gastó de más en unas áreas y se descuidó el pagó de servicios básicos. Un informe de erogaciones a detalle y por área.
Como el dinero se tiene que amortizar a los proveedores, la realidad es que la próxima administración municipal de Tijuana iniciará su gestión con una deuda por más de 600 millones de pesos, considerando los intereses. Más lo que se acumule hacia finales de octubre.

Ineficiencia administrativa

El problema para la administración priísta de Tijuana fue que no cuadraron las cuentas presentadas en diciembre de 2005 para que el presupuesto de ingresos y egresos fuera aprobado. No coincidieron con la realidad y el cierre de año fiscal en diciembre de 2006.
Esta deficiencia en la proyección de las cuentas afectará el presupuesto de 2007.
Primero, la administración hankista sumó sus gastos potenciales y plantearon que para el ejercicio 2006 gastarían  2 mil 633 millones 333 mil pesos, así que su proyección de ingresos por impuestos, recursos federales y estatales, la determinaron en la misma cantidad.
Sin embargo en el transcursos del ejercicio, con aprobación y sin aprobación de Cabildo, la administración ejecutó ampliaciones por 508 millones 339 mil 500 pesos, que en algunos casos fueron cubiertas por ampliaciones de participaciones federales.
También realizaron transferencias por casi 33 millones. Y sin justificación alguna, dejaron de ejecutar programas por 140 millones 789 mil 549 pesos, la mayoría del orden social, pero el dinero se utilizó (ver ZETA 1716).
Al concluir todos los movimientos de efectivo, los gastos quedaron en 3 mil 033 millones 693 mil pesos y lo que según el informe pudieron recaudar fueron 2 mil 940 millones 504 mil pesos.
Esta gravedad en el manejo de los números, se suma a otra situación compleja, porque no empatan los números presentados en el informe por los administradores a los regidores.
Primero hay que mencionar los gastos, para el 2006 programaron invertir:

Programaron: 1 mil 215 millones de pesos en sueldos.
Gastaron: 1 mil 464 millones 111 mil 300.  
Se excedieron: 249 millones de pesos.

Programaron: 239 millones 397 mil cien pesos para servicios diversos.
Gastaron: 301 millones 410 mil 300 pesos.
Se excedieron: 62 millones de pesos.

Programaron: 277 millones 550 mil pesos para inmuebles y obras.
Gastaron: 543 millones de pesos.
Se excedieron: 265 millones de pesos pero, ese dinero salió del crédito bancario adquirido en la pasada administración.

Considerando que la obra se paga con el crédito bancario, el comparativo general del presupuesto anual de egresos contra el gasto real acumulado, muestra que el derroche estuvo nuevamente en sueldos y el rubro de servicios diversos que abarca pagos por luz, agua, teléfono, publicidad, gastos de orden social y mantenimiento de patrullas entre otras.
La segunda fase de esta ineficiencia administrativa es el rezago en el cobro de impuestos, derechos y aprovechamientos. Donde el déficit reconocido fue de 84 millones 661 mil 583 pesos.
En impuestos plantearon que cobrarían 610 millones de pesos y alcanzaron los 603 millones de pesos. Dejaron un déficit de 7 millones de pesos.
Por derechos cobraron 13 millones de pesos adicionales a lo que tenían proyectado, para llegar a los 260 millones.
En producto (actividades extraordinarias) captaron 6 millones de pesos menos de lo planeado y quedaron en 27 millones de pesos. La recepción por aprovechamientos fue menor 19 millones de pesos. La proyección decía 173 y alcanzaron los 154 millones.
También tenían planeado recibir 1 mil 655 millones de pesos y les llegaron 1 mil 597 millones de pesos. 58 millones de pesos menos.
Bajo el concepto de ingresos extraordinarios de 307 millones quedaron en 298 millones de pesos, 9 millones de pesos menos.
La incompetencia recaudatoria tiene otro apartado, es el rezago de cuentas por recuperar que lo contabilizan de manera independiente, es el rezago que se arrastra ayuntamiento tras ayuntamiento.
De acuerdo al reporte presentado el 31 de marzo, en el impuesto predial de 2005 venían arrastrando un retraso en cobros por 583 millones de pesos, durante 2006 se sumó un atraso por 139 millones de pesos para que el saldo de cuentas por cobrar quedara en  722 millones de pesos.
En cobros de multas por estacionómetros el saldo por cobrar creció 27 millones para quedar en 134 millones. La gestión de permisos para venta de bebidas alcohólicas tenía un rezago de medio millón y creció a 3 millones 806 mil pesos. El ayuntamiento fue omiso en recaudarles más de 3 millones de pesos.
A los ambulantes y mercados sobre ruedas también les dejaron de cobrar. El rezago era de 35 millones y creció a 45. Los adeudos que dejaron de solventarse por uso de policías comerciales crecieron de 402 mil pesos a 2 millones 218 mil 626 pesos.
La sumatoria indica que recibieron el rezago por recuperar en mil 004 millones 264 mil 483 pesos y al cierre de 2006 lo dejaron en 1 mil 290 millones 604 mil 918 pesos. En su segundo año de gobierno fueron ineficientes en el cobro de rezagos de impuestos, por 286 millones de pesos.

Regidores y la Hacienda

La contador público y regidora por Acción Nacional, Rosalba López Regalado, en su calidad de integrante de la Comisión de Hacienda del cabildo en el XVIII ayuntamiento, dijo que es necesario analizar cuidadosamente el documento que recibieron.
“Hay datos que se tienen que revisar a detalle, primero para verificar si efectivamente se trae un déficit de casi 100 millones de pesos, porque nos entregaron información en la que los números no coinciden, además que se presentan números muy generales en los que resulta difícil verificar si de verdad ese recurso se gastó y si se invirtió, resulta complicado saber si fue en lo que ellos están poniendo en papel.
“También necesitamos verificar si el crédito que están pidiendo será utilizado para pagar lo que nos están diciendo en papel. Porque nos presentan adeudos por 182 millones pero nos dicen que sólo necesitan 100 millones, que casualmente es el límite de lo que se pueden endeudar sin pedir permiso a cabildo”.
López Regalado explicó que la posibilidad de endeudarse con 100 millones de pesos la han tenido y la tienen todos los ayuntamientos y es un recurso que se considera para “emergencias”, pero recordó que el XVIII, además de los 400 millones de pesos para obras, y el préstamo que solicitaron en marzo pasado, obtuvieron recursos por la venta de dos, de 19 terrenos municipales que pusieron a la venta para obtener más recursos.
En el estado de cuenta que presentaron el mes pasado, reportaron un superávit en terrenos que recibieron por 80 millones de pesos, y un incremento en el patrimonio por 25 millones de pesos, pero no informan cuánto recursos obtuvieron de la venta de los terrenos o a dónde fue a dar ese recurso.
“Sabemos que están buscando y recibiendo dinero por todas las fuentes posibles, y agotar esta posibilidad de crédito para emergencias es una de tantas, lo que debemos preguntarnos es cómo están manejando este dinero.
“Tampoco sabemos qué empresa está auditando los estados financieros, ni cuáles han sido los resultados, tampoco sabemos quién está certificando la validez de esos datos. Desconocemos si todavía reunimos los requisitos para continuar adquiriendo créditos porque ya se utilizaron 650 millones de pesos de los 800 millones aprobados en la anterior administración y apenas se están pagando”, concluyó López.
Oficialmente, lo único que informaron los administradores del XVIII ayuntamiento fue que la deuda creció, el déficit lo ubican principalmente en cuentas por pagar a servicios públicos, sin embargo también incluyen pagos a constructores, los cuales deberían saldarse con el otro crédito.
Al final, independiente de la revisión que puedan hacer los regidores, la realidad es que el XIX Ayuntamiento recibirá una deuda por más de 600 millones y un municipio con obra pública fantasma.


“Endeudarse para inversión no es malo”: Arteaga King

Se trata de una deuda sana, responsable y basada en lo que ha sido inversión en infraestructura en toda la entidad, sostuvo el Secretario de Finanzas en Baja California, Armando Arteaga King.
Confirmó el dato: Baja California cerró el 2006 con una deuda de 4 mil 500 millones de pesos.

Argumentó:

* Se ha aumentado el ingreso y la inversión.
* Se trata de una deuda manejable, una parte a pagar con ingresos propios de las obras que se han construido.
* Baja California es uno de los estados que generan más flujo migratorio, lo que ha reclamado una inminente inversión en infraestructura y servicios.


“Otra es no crecer, y no endeudarse”, dijo Arteaga King. Comentó de entrada  la situación bajacaliforniana, con características muy diferentes a la media nacional, de alta inmigración, familias que llegan a la entidad buscando un mejor nivel de vida y que demandan educación, viviendas, pavimento, agua y drenaje, seguridad pública.Aparte el estado tiene la necesidad de mantener un ritmo de crecimiento importante. “La clave está en el empleo”, sostuvo. Para esto, se necesita un estado “atractivo”, competitivo, ofreciendo agua, drenaje, vialidades, cruces fronterizos.
“Estamos convencidos que para poder mantener en Baja California un ritmo de crecimiento que nos permita hacerle frente a ese crecimiento poblacional, necesitamos invertir”, dijo.
Aseguró que la inversión en obra pública es una cuestión de responsabilidad, porque son problemas que no hay forma que esperen. Mencionó ejemplos de estados donde el uso de agua se “tandea”, es decir, no hay agua todos los días.
“Nunca en la historia de Baja California se habían hecho los montos de inversión pública que nosotros traemos en este sexenio”, afirmó el Secretario de Finanzas. Dijo que en 2006, la inversión fue de 6 mil millones de pesos y este año calcula repetirlo.
“Endeudarse para hacer inversión no es malo”, afirmó.
Justificó que el secreto de la inversión pública, de la deuda, está en que esas inversiones que se están haciendo tengan su fuente de recuperación, sin comprometer recursos fiscales futuros. Mencionó que pese a ser Baja California uno de los estados más desarrollados del país, en el 2001 se encontraron con la situación que cerca del 50% de las vialidades no estaban pavimentadas.
En función de eso se buscaron esquemas para enfrentar ese problema pero de una manera inmediata, así se creó el llamado Pipca, programa que incluye recursos federales, estatales, municipales y de los vecinos. Donde Federación participa con el 30 por ciento, Estado con 15, Municipio con 15 y el 40 los vecinos.
“En función de eso el Gobierno del Estado se endeuda pero luego paga esa deuda con lo que a su vez van pagando los vecinos. Es una deuda sana, autofinanciable”, aseguró Arteaga.
Mencionó el Secretario que en 2001 los ingresos del Estado ascendieron a 13 mil millones de pesos, y la deuda que se recibió significó el 8% de esa cifra. Ahora tienen ingresos por 23 mil millones, y la deuda no llega al 5 por ciento.
“Puede ser que sí deba más dinero, pero mi capacidad para hacerle frente puede ser que sea mucho más sana”

Datos y cifras

Confirmó Artega King que la deuda estatal ascendió a 4 mil 500 millones de pesos. De ahí desglosó:
En el 2006 se tenían mil 216 millones de deuda pública directa –de la contraída por el gobierno del Estado, el llamado Gobierno central– y 2 mil 400 millones de deuda pública indirecta, avalada por el Gobierno del Estado; más 931 millones de pesos de deuda indirecta no avalada.
Mencionó algunas cifras interesantes, como el caso de Ayuntamientos como Tijuana que en el 2001 no debía nada y ahora debe 585 millones de pesos; Mexicali en el 2001 debía 184 millones de pesos, ahora debe 454; Ensenada en el 2001 debía 33 millones, ahora debe 15; Tecate debía 15 millones en el  2001y hoy ya no debe nada.
Otro caso son las llamadas Comisiones de Agua y en el 2001 se debía 272 millones de pesos, contra mil 812 millones que se deben en la actualidad.
El Secretario de Finanzas explicó que toda esta parte del llamado crédito japonés ha sido destinada a proyectos de infraestructura, lográndose que en la entidad toda el agua de descarga esté tratada.
Para esto mencionó aportaciones de la EPA (Protección al Ambiente norteamericana) al llamado Fondo Perdido, por mil 914 millones de pesos para obras de saneamiento. Aparte la Comisión Nacional del Agua ha aportado 573 millones de pesos a fondos no recuperables, más otras aportaciones de organismos por cerca de 758 millones de pesos.
“Creció el endeudamiento, de mil 700 millones de pesos en el 2001 a 4 mil 555 en el  2006, pero de ahí quítale mil que no está avalado, nos deja alrededor de 3 mil 500 que en un momento dado puede ser considerado como deuda contingente”, dijo Arteaga King, e incluyó cerca de 300 millones de pesos del programa Pipca.
“Cuando nos vayamos le voy a dejar en caja al Gobierno que venga, todo lo que se debe del programa Pìpca, pagado por adelantado”.
En el caso del crédito japonés, firmado durante el anterior sexenio y otorgado por el gobierno nipón a través del Japan Bank –con intermediación de Banobras por el crédito en moneda extranjera– a pagar en 26 años, con 6 años de gracia, se iniciaron los pagos en este 2007 y se vence en marzo del 2026. El monto es de mil 800 millones de pesos de puro capital aunque –aseguró el funcionario– se trata de una tasa preferencial negociada aun en UDI’s.
–¿No tienen algún temor que este tipo de cifras, relacionadas con la deuda, puedan ser usadas políticamente en su contra?
“No; para que un estado se endeude, lo tiene que autorizar el Congreso, y para que el Congreso autorice tienen que pasar varias cosas, como el que haya, porque así lo incluye la Ley, un Comité de Deuda Pública, técnico, ciudadanizado, y ese comité tiene que revisar primero los proyectos y su viabilidad”.
Arteaga King consideró que en efecto, ha crecido el monto de la deuda, pero si se ven los números del 2001 al 2006 y en el contexto de las finanzas gubernamentales, han crecido mucho más los ingresos.
“Hemos hecho frente a aspectos que no pueden esperarse, tenemos un estado que no tiene problemas de agua y drenaje.
(Sergio Haro)


 

 

 


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