Una Tijuana para todos
Jaime Martínez Veloz
Asumo como un gran reto la candidatura a la Presidencia Municipal de Tijuana.
Lo hago en conciencia de la importancia que tiene el llevar una luz de esperanza a los tijuanenses, de toda edad y condición que aspiran a una vida mejor.
Hoy, el destino de Tijuana puede cambiar. La decisión está en las manos de quienes quieran realmente una nueva ciudad, en la que las cosas cambien a su favor.
Si bien el PRI y PAN en sus respectivos periodos de gobierno contribuyeron en su momento al crecimiento de la ciudad, éste se hizo en forma desordenada y atendiendo más los intereses financieros que las necesidades reales de la ciudadanía. Hoy, los beneficios del desarrollo económico alcanzado distan mucho de un beneficio social real para los ciudadanos. Tijuana ha sido solo para unos cuantos.
Nuestra candidatura –y digo nuestra porque obedece a un proyecto colectivo– presenta para Tijuana la oportunidad de cambiar las cosas a favor de la gente, mediante una transformación profunda en la forma de concebir el gobierno municipal, en la forma de administrar los recursos, en la forma de atender a la ciudadanía y de establecer las prioridades de la inversión pública.
Aquí existe una gran diferencia entre nuestras propuestas y las de los adversarios políticos que tenemos. La nuestra, privilegia al ciudadano y a sus intereses como el principio y el fin de cualesquier actividad de carácter público. Si pudiera expresarse con pocas palabras se sintetizaría en ¡viva la gente! La gente real, aquella de los barrios y colonias que tiene necesidades y carencias, sueños y aspiraciones, enfermedades, frustraciones y discapacidades; necesidades de estudio y de trabajo. Y aquella otra que, en una situación económica solvente, se encuentra muy preocupada por el deterioro de la vida y la pérdida de los valores morales que son fundamento de la vida social, quienes se sienten también atemorizados por la creciente amenaza de la violencia en la ciudad.
El nuestro es un proyecto de gobierno emanado no sólo de convicciones e ideales personales por los que hemos luchado desde siempre. Creemos que con propuestas de alta viabilidad –si se administran honestamente los recursos públicos– que debe realizarse una campaña política de altura. Las campañas de agresividad y desprestigio no sólo demeritan a quien las emprende, sino que hastían al ciudadano y denigran la política. Invito a mis adversarios a que busquemos el voto ciudadano con propuestas, no con descalificaciones y ataques.
Nuestro gobierno promoverá que la Presidencia Municipal sea un punto de encuentro en el que se exprese con plenitud la dignidad del ser humano y su irrenunciable libertad para decidir su futuro y participar en el desarrollo de la ciudad. Una Presidencia vital, que exalte y defienda los verdaderos valores de la paz, la justicia, la democracia, la libertad y el respeto a todos los individuos, cualesquiera que sean su origen, edad, condición económica o preferencias.
Un punto de encuentro para el sano debate de la pluralidad de ideas de los distintos actores políticos y sociales, que permita identificar objetivos comunes en pro de la ciudad y tener acuerdos para luchar conjuntamente por ellos.
Nuestra propuesta aspira a construir una nueva ciudad en el presente, en la que, gracias a políticas públicas de desarrollo social adecuadas, exista un mejor nivel de vida y salud para la población. Una ciudad en la que la mujer sea respetada, valorada, protegida y reconocida en todas sus potencialidades y se atiendan sus anhelos e intereses; una ciudad en la que los niños y jóvenes vivan mejor gracias a que están seguros, tienen salud y cuentan con áreas deportivas y escuelas suficientes para canalizar sus energías y aprovechar sus talentos hasta forjarse un porvenir; una ciudad en la que los adultos mayores sean respetados, protegidos y atendidos en sus enfermedades. Una ciudad en la que la vivienda esté al alcance de todos; y en la que no haya exclusiones para quienes poseen capacidades diferentes, sean indígenas, indigentes o migrantes.
Aspiramos a una Tijuana moderna y a un municipio fuerte, que defienda sus recursos y derechos ante el Estado y la Federación y en un plano de igualdad firme los convenios necesarios para su desarrollo. Queremos una ciudad segura, de la que se destierren la violencia y el narcotráfico. Que siga siendo vanguardia en la cultura y en la que se conjuguen armoniosamente, el desarrollo social, el desarrollo económico y el desarrollo urbano.
En la que los proyectos municipales de desarrollo urbano sean conocidos y aprobados por quienes habrán de ser los beneficiarios de los mismos; y en la que la adecuada dotación de servicios públicos alcance a toda la población y no sólo a unos cuantos
Esta nueva ciudad es posible de edificar. Lo podemos lograr si realmente todos contribuimos en ello y dejando a un lado nuestros prejuicios y temores permitimos que afloren nuestra razón, nuestra inteligencia, nuestros ideales, nuestra buena voluntad y nuestro esfuerzo.
Es por ello que proponemos una manera diferente de concebir y entender el gobierno, la cual tenga como base un permanente e interactuante contacto con la organización social.
La realidad nos hace ver que ya pasó el tiempo de casarse y encadenarse a algún partido político, sobre todo, cuando no ha cumplido lo ofrecido. El ciudadano, cumpliendo sus deberes y ejerciendo sus derechos es libre de votar escuchando no a la publicidad, a veces exorbitante para algún candidato, sino a su corazón y a su conciencia; y analizando cuál es la mejor opción para él, su familia y su ciudad.
Por todo ello creo que es posible construir una Tijuana para todos.
Jaime Martínez Veloz, ex diputado y ciudadano tijuanense.
Correo electrónico: radioveloz@gmail.com
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