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“Horas de Junio” rinde homenaje a Ernesto Cardenal
Escritores envían cartas a Suecia para que lo vuelvan a nominar al Premio Nobel de Literatura 2007.
Enrique Mendoza Hernández
De barba y pelo blancos, el octogenario poeta se distingue por su ya clásica y nívea túnica. Pantalón de mezclilla azul y anteojos ovalados. Boina negra y huaraches. Sosteniéndose de alguien o de alguna pared, camina lento, muy lento.
Y es que a cuestas lleva el peso de su lucha contra los gobiernos opresores del pueblo nicaragüense. Pero también porque es uno de los contados clérigos católicos que osa contradecir abierta e incansablemente los cánones del Vaticano. Mientras los miles de sacerdotes y obispos católicos, apostólicos y romanos han preferido la comodidad de la limosna, Ernesto Cardenal ha consagrado su trabajo revolucionario, religioso, político y poético en pro de los oprimidos y para difundir la Teología de la Liberación.
El XII Encuentro Hispanoamericano de Escritores en Hermosillo, Sonora, tuvo el privilegio de contar con la presencia del poeta, del 29 de mayo al 2 de junio. “Horas de Junio”, como también se firma al Encuentro, rindió tributo al reconocido literato.
El Aeropuerto Internacional de Hermosillo “Ignacio Pesqueira” y sus despiadados 40 grados de temperatura acogieron al escritor el miércoles 30 de mayo, cuando “Horas de Junio” dio la bienvenida a ritmo de banda con el grupo Juan Lucero y los Sonidos del Norte. Al folclórico recibimiento le siguieron homenajes y discursos sobre la Teología de la Liberación, su poesía, la relación entre México y Nicaragua, además una mesa donde los revolucionarios Ernesto Cardenal y el Subcomandante Marcos se dirigieron sendos cumplidos.
Vigente la Teología de la Liberación
Congruente entre sus posturas religiosas, políticas y poéticas, Cardenal no perdió el tiempo en pronunciarse por la vigencia de la Teología de la Liberación. Empezó recordando el porqué de Liberación y no Revolución a propósito de la doctrina “hereje”:
El nombre de la Teología de la liberación, “lo escogieron los obispos progresistas de la Conferencia de Medellín durante el Concilio Vaticano II, porque les daba temor, les parecía muy fuerte la palabra Revolución, debían haber escogido Teología de la Revolución.
“Si se llamara Teología de la Revolución nadie preguntaría por qué, al Vaticano no le gusta la Teología de la Revolución. ¡Quién ha dicho que el Vaticano está con las revoluciones!, ni el Papa anterior (Juan Pablo II) ni éste (Benedicto XVI).
“¿En qué situación está la Teología de la Revolución? En la misma que está la Teología de la Liberación en América Latina, en unas partes está triunfando y en otras partes está mal. La Teología de la Revolución también está siendo combatida por Roma, está bastante volteada. El Papa Juan Pablo II dijo una vez que ya no era un peligro porque ya el comunismo había muerto. Pero el Obispo Casaldaliga, de Brasil, contestó que ‘mientras haya pobres habrá Teología de la Liberación’”.
Antes y después de la muerte de Juan Pablo II, el mundo se le volcaba en elogios, pero Cardenal no se tienta el corazón para desgracia de sus colegas eclesiásticos:
“El Papa Juan Pablo II fue funesto para la Iglesia, la hizo retroceder más de un siglo, tal vez más de dos o tres siglos. Desmanteló todo lo que había logrado el Concilio Vaticano II, prácticamente”.
Pero para que de una vez a los de las sotanas les dé el patatús, el sacerdote revolucionario también traía consigo su postura ante Ratzinger:
“El actual Papa (Benedicto XVI) fue el impulsor, su brazo derecho para todos estos cambios de retroceso de la política pontificia. El actual Papa naturalmente tiene que ser igual de malo que el anterior, o peor, y cualquier cosa se puede esperar de él”.
Incluso, calificó de “disparates” las ocurrencias pronunciadas por Su Santidad en su reciente visita al país amazónico, a propósito de la creciente influencia de las iglesias protestantes:
“Son disparates lo que dijo en Brasil con respecto a la evangelización en América Latina, que había sido sin ninguna imposición, (que había sido) completamente libre, sin violación a los derechos humanos. Una persona ilustrada como es el actual Pontífice, profesional, teólogo, ¡diciendo eso! Después rectificó un poco, pero no mucho, no lo suficiente en el sentido de que sí había habido violaciones a los derechos humanos; no dijo la verdad tampoco, habiendo tenido la experiencia cuando él era el segundo del Papa, y cuando el Papa Juan Pablo II en el Perú fue recibido por una delegación indígena y le arrojaron a la cara una Biblia, diciendo que no querían eso, que habían sido causa de la opresión y la miseria en la que estaban”.
Las “herejías” de aquella mañana en el Hotel Kino había sido sólo el inicio del agasajo literario que “Horas de Junio” tenía programado. Ese mismo miércoles por la tarde, el Auditorio del Centro de las Artes de la UNISON fue sede del primer homenaje.
Sucedió en Nicaragua…
El sacerdote apóstata (según la Iglesia Católica) recibió del Rector de la Universidad de Sonora (UNISON), Pedro Ortega Romero, un reconocimiento “por su destacada trayectoria en la literatura nicaragüense e hispanoamericana y por su inquebrantable compromiso por las causas libertarias de los pueblos latinoamericanos”.
Como parte de la distinción, Cardenal recibió “Cantares Mexicanos”, editado por la UNISON. El título reúne poesía náhuatl, donde el centro es Quetzalcóatl, “un sacerdote culto”.
“Es muy importante para mí, como nicaragüense y de Latinoamérica, esta poesía náhuatl porque nosotros pertenecíamos también al imperio azteca, que antes fue la civilización maya”, expresó gustoso.
Después de hacer memoria de la relación entre ambos países, Cardenal acortó distancia entre los paralelos que alejan el desierto hermosillense de la selva nicaragüense. Por eso su discurso consistió en una cátedra de historia sobre las coincidencias militares entre Sonora y Nicaragua. 200 escritores escuchaban muy atentos:
“Aquí estuvo el filibustero norteamericano William Walker, invadió Sonora (en 1853, declarando la República de Sonora). Fue derrotado aquí, después se recuperó de esa derrota e invadió Nicaragua”.
Después de ser derrotado en tierras mexicanas, el militar que enarbolaba la Doctrina Monroe, “en Nicaragua triunfó y llegó a ser Presidente (1856-1857), decretó la esclavitud”. Cardenal festejó: “Por último fue derrotado y fusilado”.
Ya encarrerado en cuanto a Historia, el poeta volteó hacia los héroes de ambos países:
“Es un orgullo ser latinoamericano y mesoamericano también. Y podemos decir, bolivarianos también, porque ésta es América también de (Simón) Bolívar. A propósito de Bolívar, tenemos nosotros un héroe que es (Augusto) Sandino, y que también está muy vinculado con México, porque estuvo trabajando en la Huasteca Petroleum Company de Tampico. Sandino fue zapatista, aprendió de (Emiliano) Zapata. Influido por Zapata no queriendo tener en Nicaragua un partido político. Tampoco aspiraba a la Presidencia de Nicaragua, cosa que ha retomado también el Subcomandante Marcos con el nuevo zapatismo; aprendió también de Zapata, que no pretendió partido político y tampoco aspiró a la Presidencia”.
Pero todo este discurso tuvo una intención:
“Todo esto lo digo como un homenaje a México”, porque “este libro, ‘Cantares Mexicanos’, es también un homenaje a México”, retribuyó mientras los escritores prolongaban sus aplausos.
El oportunismo político
Las “Horas de Junio” habían empezado el martes 29. La inauguración oficial fue el jueves 31 y correspondió al Rector de la UNISON, Pedro Ortega. Después del reconocimiento en placa por parte del Presidente Municipal de Hermosillo, Ernesto Gándara Camou, que no dejó pasar la oportunidad de para hacerse propaganda al aire a través de Radio Universidad del evento que poco a poco trasciende fronteras:
“Es un honor para el Municipio de Hermosillo contar con su presencia, contando con su participación y desde luego el tenerlos en este marco todavía de las celebraciones del 307 Aniversario de nuestras fiestas patrias del Pitic”, dijo el Alcalde priísta, siendo que las mentadas celebraciones del Ayuntamiento habían concluido cuatro días antes, es decir, el domingo 27. Político al fin, intentaba ser simpático al cambiar el nombre de la maestra de ceremonias Cristina Murrieta por el de Cristina Pacheco. La gracia para esconder su proselitismo fue evidente en plena Radio Universidad, aunque los concurrentes foráneos obviamente no lo notaron.
Raúl Acevedo, coordinador general de “Horas de Junio”, desmintió al preguntarle si el evento era parte de las Fiestas del Pitic:
“No, se equivocó el Presidente Municipal”, corroboró.
El evento al aire terminó con el acto político, después Radio Universidad ya no transmitió los discursos de homenaje de los poetas invitados.
Alumnos rinden tributo al Maestro
La fiesta debía continuar. Radio Universidad ya había “sacado del aire” el evento. Pero todavía faltaba lo sustancioso: Los discursos de homenaje de los poetas Lina Zerón, del Estado de México; José Luis Martínez, del Distrito Federal; Indran Amirthanayagam, de Sri Lanka y Raúl Acevedo, de Sonora.
En su intervención la poetisa Lina Zerón pronunció:
Cardenal “es un poeta que toma la pluma para salvar a la poesía de su autocomplacencia”, dejando entrever que la estética con el compromiso bien pueden fusionarse.
Y agradeció: “Gracias, maestro por enseñarnos como los verdaderos maestros: Con las acciones, con la congruencia del pensar y hacer”.
Por su parte, Martín Piña Ortiz aportó: “La obra poética de Ernesto Cardenal nos hace conscientes del mundo inmoralmente criminal que han establecido los poderosos sobre millones de seres humanos”.
Y agregó: “La profecía de Ernesto Cardenal, como la de antiguos profetas que ya no hablan al vacío, consiste en anunciarnos con sus poemas que viene un despertar que consiste en no olvidar que somos parte del universo, que el tiempo sucede en el universo, el tiempo total y dinámico y que crea y recrea un milagro, un prodigio, un regalo al tiempo y el espacio que debemos venerar como sagrado: Nuestra conciencia como parte de la conciencia cósmica”.
También lapidó: “Si no cultivamos ese ideal, aprendido de Ernesto Cardenal, que promete el paraíso perdido, no vale la pena hacer poesía”.
El poeta Indran Amirthanayagam hizo una remembranza sobre las épocas de Ginsberg, el propio Cardenal, Bob Dylan y, obviamente, Merton. Después, coincidió con la esencia del homenajeado: “Es un poeta que nunca me deja de sorprender por su compromiso con la verdad: La verdad de Marilyn Monroe; de Claudia, su enamorada de los epigramas; mi verdad. Aunque no lo había conocido en persona hasta este Encuentro”.
Y recordó una parte medular en el arte de la escritura a los literatos presentes, para que tomaran nota: “Los grandes poetas hablan de temas esenciales: El amor en todos sus sentidos, la guerra, el descanso en la ribera del río antes de cruzarlo”.
Asimismo, Raúl Acevedo, Coordinador General de las “Horas…”, hizo lo propio con su letras poéticas: “Ernesto Cardenal es camino inevitable en el afán del labriego de las palabras; todos aquellos que aventuramos nuestros pasos a los cuatro puntos cardinales, seducidos por el eco de la identidad, por la tierra húmeda que rodea la raíz milenaria, por la siempre sangre insólita que golpea nuestras sienes como un galope de la conciencia y que de pronto descubrimos un ojo de agua, inédito, nuestro y para siempre de otros, en el desierto virgen de cada día.
“Entre sus manos, como de un cuenco, Hispanoamérica bebe de su humildad y atisba más allá, en el profundo paisaje donde canta el asombro, una selva indómita que es refugio y paraíso, pero también un leopardo que se lame su herida en el costado, al acecho sus ojos incandescentes en la noche más oscura, esa oscuridad que presagia el alba en América Latina. La obra de Ernesto Cardenal es un amanecer inevitable”, concluyó el poeta sonorense.
Cardenal y Marcos: La mancuerna
“Dios los hace, y ellos se juntan”, diría la conseja popular. No es para menos. Y es que la inédita presentación logró congregar en el Auditorio de la Sociedad Sonorense de Historia a 200 escritores, más una cantidad igual de público en general. Todos escuchaban religiosamente sendos discursos desde sus butacas o sentados apretujadamente en los pasillos del inmueble.
El autonombrado “Delegado Zero”, atinadamente se refirió a Cardenal como “un hombre que ha sabido resolver el dilema entre las letras y la lucha de la mejor forma, es decir, enarbolando ambas”.
Pronto el encapuchado continuó su discurso: “Y traigo también a este saludo a quien, como Ernesto Cardenal, puso la palabra en medio de la batalla por la libertad de nuestros pueblos latinoamericanos: José Martí. Y parafraseándolo: Traigo y cultivo una rosa blanca, en junio como enero, para el amigo sincero a quien doy mi mano franca”.
Y mientras se levantaba, entregó a Cardenal un ramo de rosas blancas, al tiempo que pronunció: “De los zapatistas para Usted, Don Ernesto”.
El guerrillero aprovechó la oportunidad para anunciar nuevamente el Encuentro Continental de los Pueblos Indios, mismo que tendrá lugar en tierras yaquis justo del 11 al 13 de octubre de este año.
“Traigo a estas ‘Horas de Junio’ a Vícam, a esta punta de flecha en la que se concentrará la resistencia y rebeldía de cientos de pueblos, tribus y naciones indias, desde Alaska hasta Tierra de Fuego, desde el Esquimal hasta el Mapuche”, leyó.
Finalmente, Marcos advirtió: “Cuando los zapatistas terminemos de hacer lo que tenemos que hacer, cuando terminemos con la ‘vueltación’ (es decir, subversión), el mundo será distinto…”.
Los aplausos no se hicieron esperar, al tiempo que la poetisa Lina Zerón anunciaba la intervención de Ernesto Cardenal: “Aquí tenemos al Subcomandante Marcos, demostrando que todavía no se acaba la revolución, la revolución sigue”, exclamó fuertemente.
“La del Subcomandante Marcos fue la última revolución del Siglo XX y la primera del Siglo XXI, y lo sigue siendo. Y después Venezuela ha sido también una nueva revolución en América Latina, lo sigue siendo; yo le he llamado la revolución silenciada, porque los grandes medios capitalistas son comandados por el imperio norteamericano, están atacando esa revolución o silenciándola, es una revolución nueva. También Bolivia está teniendo una revolución en este momento. Por el sólo hecho que un indio en Bolivia sea presidente, es revolución ya”.
El evento culminó con la partida de Cardenal, sin firmar a sus lectores. Mientras tanto, Marcos se entretuvo como una hora en dar autógrafos y fotos a las doñas y jóvenes, cual estrella de la farándula, sin atender a los medios.
Hacia la nominación del Nobel
El escritor que ha vuelto su poesía hacia las causas de los pueblos y a favor de los oprimidos y las revoluciones, anunció su próxima obra: “Estoy trabajando en un poema, sí, de un tema de México, pero no lo puedo decir porque uno anuncia lo que uno va a hacer y ya no lo hace, se queda en palabras, ya no se realiza”, explicó sin dar mayores detalles.
“Es cierto que he tenido bastantes lectores, o bastante publicación, que no necesariamente es lo mismo, y además de tener bastantes lectores no es garantía de excelencia y de que la poesía sea grande”.
El poeta mostró su honestidad, su congruencia que lo ha hecho un grande las letras universales: “Yo podría decir que si hay algo de grande en esto, pequeña o medianamente grandes en cuanto lo mío, es por razones más bien extra literarias.
“Por los temas de mi poesía, por las causas a las que yo he dedicado mi poesía, principalmente a la de los pobres, la de los oprimidos, lo que en otras palabras es revolución, teología de la liberación, o también puede decirse poesía de la liberación, digamos que esta causa es lo importante y no la poesía que un poeta cualquiera ha dejado a esta causa”.
Para terminar, la poetisa Lina Zerón confesó a ZETA a propósito de la nominación de Cardenal al Premio Nobel de Literatura en 2005: “Estamos mandando cartas a Suecia para que lo vuelvan a postular para el Premio Nobel de Literatura de este año”.
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