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Luchadora e inalcanzable
Soraya Jiménez hizo historia al darle a México, en la especialidad de Levantamiento de Pesas, la primera presea dorada dentro de unos Juegos Olímpicos. Participó en la primera edición de Olimpiada Nacional en 1996.
Marcos A. Angulo Alvarez
Los pocos mexicanos que asistieron al Centro de Convenciones y Exhibiciones de Sydney, Australia en los Juegos Olímpicos de 2000, estallaron de júbilo cuando una deportista mexicana, totalmente desconocida, consiguió en su tercero y último intento, el levantamiento que la convirtió en la primera mujer mexicana en ganar una medalla de oro.
Soraya Jiménez Mendívil fue quien hizo historia al darle a México, en la especialidad de Levantamiento de Pesas, la primera presea dorada dentro de unos Juegos Olímpicos.
La atleta azteca no se conformó con la plata que ya tenía asegurada hasta el penúltimo de sus levantamientos, pues la coreana Ri Song Hui marchaba al frente de la justa y la presea dorada pendía de su pecho.
Después de conseguir los 122.5 en su tercero y último intento, la oriental ya no tenía oportunidad de otro levantamiento y la historia estaba escrita.
Nacida en Naucalpan, Estado de México, el 5 de agosto de 1977, Soraya Jiménez se inició en el deporte practicando Basquetbol, ya que era la disciplina de la familia. Su hermana gemela y ella lo jugaban juntas con tan buen nivel, que fueron seleccionadas infantiles y juveniles. Pero Soraya también practicó Bádminton y Natación antes de tomar la decisión de incursionar en el Levantamiento de Pesas, ya que a los 11 años de edad pisó por primera vez un gimnasio y le gustó.
Jiménez recuerda que entonces le agradaba verse al espejo y darse cuenta cómo su cuerpo se iba moldeando como ella quería, además le encantaba ver su abdomen marcado. Fue a los 14 años cuando comenzó a practicar el físicoconstructivismo, pero también le vieron cualidades para la halterofilia. A partir de 1994 levanta por primera vez las pesas y debuta en una competencia oficial de halterofilia.
Algo que se conoce poco es que Soraya es la segunda medallista olímpica en la historia de la familia Mendívil. Su tío, Manuel Mendívil, obtuvo la presea de bronce en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 como integrante del equipo ecuestre que participó en la prueba de los Tres Días.
Además de su gran victoria en Sydney 2000, Soraya triunfó en innumerables competencias entre las cuales destaca el Torneo Internacional Simón Bolívar que se desarrolló en Carúpano, Venezuela, en 1996, al igual que la Copa Guatemala; el Campeonato Mundial Juvenil de Ciudad del Cabo, Sudáfrica 1997, donde obtuvo la primera medalla mundial de bronce conseguida en la historia mexicana de levantamiento de pesas, tanto femenil como varonil; la XX Copa Guatemala en 1998, los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1998 que se disputaron en Maracaibo, Venezuela (récord Centroamericano y del Caribe en las dos modalidades y en el total, ubicándose como la mejor levantadora). Además de la Copa Thesaloniki de 1999, efectuada en Grecia; el Torneo de Invitación en Winnipeg, Canadá en 1999; la XV edición del Torneo Internacional Simón Bolivar 1999, efectuado en Mérida, Venezuela (impuso nuevas marcas centroamericanas y mexicanas en las dos modalidades y en el total); el Torneo NORCECA con sede en Shreverpoth, Louisiana en 2000; el Torneo Internacional Tofalos de Atenas, Grecia también en 2000 y el Campeonato Nacional de Bulgaria en Acenovgrad, en 2000.
A lo largo de su carrera, Soraya ha resultado duramente castigada en sus rodillas, principalmente la izquierda, que suma ya cuatro intervenciones quirúrgicas. La primera se le practicó en 1995; la siguiente un año después, y la tercera en 1998. Dos meses después de su regreso de Sidney, fue operada por cuarta ocasión.
Debido a tantas lesiones se vio obligada a retirarse de este deporte, manteniendo la esperanza de poder regresar próximamente.
En días pasados, durante el desarrollo de la Olimpiada Nacional 2007, la medallista olímpica fue la encargada de clausurar las competencias de Halterofilia que se desarrollaron en Huatulco, Oaxaca.
Al final del evento, la pesista platicó con ZETA acerca del programa de Olimpiada Nacional y sobre su carrera.
“La verdad que este evento es básico para el deporte de nuestro país. Es la mejor forma de detectar a la gente que tiene el talento y darle ese seguimiento que necesitan para futuras competencias. Es así como México obtendrá mejores resultados en eventos internacionales”, aseguró Jiménez.
Precisamente, acerca de los resultados que se han obtenido en los últimos años dentro de esta disciplina a nivel internacional, Soraya indicó: “Creo que ahí vamos y hemos ido avanzando poco a poco. Ahora vienen los Juegos Panamericanos, esperemos que de aquí (Olimpiada Nacional) salga gente que califique y los que lo hagan se esfuercen al 110 por ciento”.
Jiménez recordó que en sus inicios participó en la primera edición de este certamen nacional en 1996 donde finalizó con grandes resultados.
– A tu juicio y por el talento que has visto, ¿quien podría ser el próximo medallista de México?
“Híjole, hablar del próximo medallista es muy difícil, y es más porque le echas la carga o responsabilidad de una persona, eso no se vale, entonces, pueden haber varios pero hay que trabajar sin la presión que se le ejerce. Así como llegué en el 2000, cuando afortunadamente llegué sin ninguna presión y ganamos”, mencionó.
En cuanto a las nuevas marcas que se están dando en la actualidad, la triunfadora de Sydney 2000 manifestó que en general son buenas y eso es algo muy importante, ya que se está viendo el avance.
Y agregó: “Sin embargo, la Federación se queda atrás en los trabajos para darle continuidad a esos talentos, y es una lástima que la gente que sí está trabajando se quede afuera”.
– ¿Que le dirías a la CONADE?
“Realmente no me meto en cuestiones de Federación y CONADE, ellos están trabajando y están haciendo lo suyo y sabrán por qué lo hacen”, puntualizó.
En la actualidad, la medallista se ha retirado de las competencias e invierte su tiempo trabajando en el Comité Olímpico Mexicano (COM) apoyando a los deportistas que buscan sobresalir dentro de la halterofilia.
Queda claro que Soraya se ha caracterizado por ser una mujer inalcanzable, luchadora y llena de coraje, ya que ni las cirugías ni haber sido menospreciada en sus inicios como una mujer levantadora de pesas, pudieron derrotarla.
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